domingo, marzo 31, 2019

Ángel Bermúdez de BBC News Mundo: Cómo fueron las intervenciones armadas impulsadas por Cuba en América Latina

Nota del Bloguista de Baracutey Cubano

Observen que varias de estas intervenciones e invasiones fueron anteriore a la invasión de la Brigada de Asalto  2506 por Bahía de Cochinos en abril de 1961, la cual estuvo integrada casi totalmente por exiliados cubanos antiCastristas con el objetivo de  derrocar la incipiente tiranía castro-comunista que ha oprimido a Cuba durante  60 años.

En este blog hay varios posts  basados en el librro Las Guerras Secretas de Castro  escrito por Juan Benemelis, un ex diplomático Castrista vinculado a la Inteligencia de ese régimen.

En la primera foto además de Fidel Castro y Ernesto ¨Che¨ Guevara ME PARECE reconocer a Víctor Drake quién llevaría a cabo varias misiones e intervenciones en África y quién llegara a ser  jefe de la Dirección Política del MINFAR y  a Víctor Pina, quién había sido un alto dirigente clandestino del Partido Socialista Popular  (uno de los nombres que tuvo el Partido Comunista de Cuba fundado en 1925) quién bajó de la Sierra Maestra con los grados de Capitán pero con autoridad por encima de muchos Comandantes desde el mismo triunfo de la Revolución. Es poco conocido que Osvaldo Sánchez Cabrera,  también alto dirigente clandestino del PSP, se reunió en dos ocasiones con Fidel Castro en México  cuando se estaba preparando la expedición del yate Granma. 

 (Osvaldo Sánchez Cabrera al lado de Camilo Cienfuegos después del triunfo de la Revolución. Osvaldo Sánchez durante la lucha contra el gobierno de Fulgencio Batista subió varias veces a entrevistarse con Fidel Castro y coordinó la operación ¨Caja de Tabaco¨que trasladaría mediante camiones a la tropa de Camilo hasta la provincia de Pinar del Río. Este bloguista tiene la opinión que Camilo Cienfuegos no era anticomunista por  las ideas de sus padres, la militancia comunista de Osmani Cienfuegos, su comportamiento en el frente norte de  la entonces  provincia de Las Villas al ( por órdenes de Fidel Castro) situó a las tropas comunistas de ese frente por encima de las tropas que no eran comunistas pese a que eran mucho más activas que las del comunista Félix Torres.) 

 Sobre Víctor Pina se lee en:

 Víctor Pina Cardoso, a quien se refiere el libro, fue un personaje clave para la revolución cubana. Fundador del Club de Aviación de Cuba, aeromodelista, alumno del primer curso de paracaidismo de Cuba y el primer cubano con licencia de piloto de vuelo sin motor. Activo periodista aeronáutico y primer becario de la Organización de la Aviación Civil Internacional, fue condecorado con el máximo galardón en Cuba en 1957.

Funcionario gubernamental de la aviación civil de Cuba fue el desencadenante que facilitó sus actividades revolucionarias. Miembro de la secretaria Comisión Militar del Partido Comunista, logró ser jefe de las organizaciones de la ayuda cubana en defensa de la II República Española y posteriormente en el apoyo a los republicanos españoles en la lucha contra el franquismo.

En 1959, inmediatamente al triunfo de la Revolución Cubana, se le asignaron importantes tareas, como recoge el libro, al lado del comandante Ernesto Che Guevara, como la Seguridad del Estado y con el comandante Raúl Castro creó la Fuerza Aérea Revolucionaria y la Dirección de la Aviación Civil. Proveniente de una familia importante de Camaguey, se convirtió en una persona carismática que activamente participó en reclutar voluntarios  para las Brigadas Rojas Internacionales.

Víctor Pina, participó, según el libro de Tabío, en la Guerra Civil Española  en 1939 en actividades de inteligencia. Terminó en Moscú recibiendo grandes condecoraciones por las experiencias realizadas
.
Favor de rectificarme si  estoy equivocado en la identificación de Drake y de  Pina.
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Cómo fueron las intervenciones armadas impulsadas por Cuba en América Latina


Por Ángel Bermúdez
(@angelbermudez)
BBC News Mundo
29 marzo 2019

Eran unos 90 hombres armados los que desembarcaron del yate en aquella playa del Caribe. Casi todos eran cubanos, vestían uniforme militar y venían dispuestos a derrocar al gobierno de aquella pequeña nación. Ocurrió hace 60 años, pero si piensa que se trata de la expedición del Granma a Cuba, liderada por Fidel Castro, se equivoca.

La escena corresponde a una invasión a Panamá ocurrida en abril de 1959 y que fue la primera de una decena de intervenciones armadas impulsadas por Cuba en América Latina, desde el triunfo de la revolución castrista el 1 de enero de aquel año.

En las últimas semanas, el tema de la injerencia militar cubana en la región entró con fuerza en el debate internacional a propósito de la crisis política que vive Venezuela.

En un discurso el pasado mes, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó al mandatario venezolano, Nicolás Maduro, como "títere cubano" y aseguró que está "controlado por los militares cubanos y protegido por un ejército privado de soldados cubanos".

Es una denuncia que se hace desde hace años en Venezuela.

Rocío San Miguel, presidenta de la ONG venezolana Control Ciudadano, le dijo a BBC Mundo que "Cuba intervino en la reestructuración de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y que en los cuarteles venezolanos hay una presencia permanente de militares cubanos".

Sin embargo, La Habana niega tener alguna injerencia militar en Venezuela y defiende su apoyo a Maduro como un gesto de solidaridad.

Desde la prensa oficial de la isla se insiste en que la gran mayoría de los 23.000 cubanos presentes en Venezuela son trabajadores del sector salud.

El diario oficial del Partido Comunista de la isla, Granma, afirmaba en un reciente artículo que en Venezuela no hay ni agentes ni soldados cubanos.

Es un "ejército de batas blancas", decía en referencia a los médicos que conforman el grueso de las misiones sociales cubanas que -según afirman- también incluyen maestros, entrenadores deportivos, periodistas y asesores científicos e industriales, entre otros.

Desde los inicios de la Revolución cubana, una de las marcas de su política exterior ha sido "exportar el socialismo".

Alineados con la Unión Soviética durante la Guerra Fría, los cubanos tienen un historial de apoyo a gobiernos y actores políticos ideológicamente afines.

Y lo han hecho con envíos de médicos pero también con asesoría técnica y soporte logístico en el campo militar.

Así fue que entre 1975 y 1989 envió soldados a la Guerra de Angola (aunque el conflicto duró hasta 2002) o más recientemente los programas "Barrio Adentro" y "Mais médicos", por los que enviaron personal sanitario a Venezuela y Brasil.

BBC Mundo te cuenta cuáles han sido algunas de las intervenciones militares más importantes de la isla en América Latina.
Panamá

El yate con los hombres responsables de ejecutar la invasión de Panamá zarpó el 19 de abril de 1959 del puerto cubano de Batabanó. La expedición había sido promovida por Roberto Arias, un sobrino del expresidente Arnulfo Arias, que logró el apoyo de Fidel Castro.

Aunque los invasores lograron tomar el puerto colonial de Nombre de Dios, la pronta denuncia del mandatario Ernesto de la Guardia ante la OEA y la masiva movilización de fuerzas panameñas, estadounidenses y guatemaltecas derivó en la rápida rendición de los agresores.

Fidel Castro, quien estaba de visita en Estados Unidos, intentó desligarse y calificó la operación como "vergonzosa, inoportuna e injustificada"; mientras que Ernesto "Che" Guevara aseguró que Cuba exportaba ideas revolucionarias pero no la revolución en sí misma.

La Habana ofreció garantías a Panamá de que una agresión similar no sería permitida y logró que los detenidos cubanos fueron repatriados a la isla, donde supuestamente enfrentarían el riesgo de ser sometidos a un tribunal militar. Apenas un mes más tarde, todos estaban en libertad.

"El error de esa operación fue que la mayor parte de los guerrilleros eran cubanos, por lo que no tuvieron apoyo local una vez que llegaron allí. Eran invasores extranjeros. A partir de allí, Cuba cambió la estrategia y usó más combatientes locales", explicó a BBC Mundo Jonathan Brown, profesor de Historia Latinoamericana en la Universidad de Texas y autor del libro Cuba's Revolutionary World, sobre cómo la isla intentó exportar la Revolución a otros países a través de la insurrección armada.
Nicaragua

Menos de dos meses después del fiasco de Panamá, en junio de 1959, una expedición de unos 60 hombres armados que partió de Cuba desembarcó en la costa caribeña de Honduras.

Durante un par de semanas acamparon en el lugar esperando para avanzar sobre su verdadero objetivo: Nicaragua, justo al otro lado de la frontera.

Los expedicionarios eran mayormente exiliados nicaragüenses, acompañados de guerrilleros cubanos y guatemaltecos, que buscaban derrocar al mandatario Luis Somoza Debayle.

El gobierno de Honduras envío soldados a la zona que atacaron por sorpresa el campamento, causando la muerte de 6 guerrilleros, hiriendo a 15 y deteniendo al resto. "No fue una batalla, fue una masacre", lamentó luego Carlos Fonseca, un nicaragüense que fue herido.

Varios de los sobrevivientes regresaron después a Cuba para una larga estadía, donde siguieron recibiendo entrenamiento militar y se reagruparon con otros exiliados nicaragüenses.

"Se convirtieron en los sandinistas. Fidel les siguió apoyando y, al final, sus esfuerzos dieron frutos dos décadas más tarde", comentó Brown en referencia al triunfo de la revolución nicaragüense en 1979.
República Dominicana

El 14 de junio de 1959, una fuerza de unos 60 hombres -dominicanos y cubanos- despegó del oriente de Cuba en un avión C-46 pintado con los colores de la Fuerza Aérea Dominicana. La nave aterrizó en el aeropuerto de Constanza en el interior del país, donde tomaron un cuartel por sorpresa. 

(Camilo Cienfuegos visitando  el campo de entrenamiento donde se preparaban los invasores a República Dominicana; entre esos invasores se encontraba su amigo el Capitán Nené López quien formaba parte de su guardia personal. Foto y comentario añadido por el Bloguista de Baracutey Cubano )

El avión regresó inmediatamente a Cuba, donde Camilo Cienfuegos -quien había estado a cargo de la operación- ordenó el "arresto" del piloto venezolano y luego negó la participación de la isla en el suceso.

En paralelo, tres barcos transportaron unos 150 guerrilleros armados hasta un lugar cercano a Puerto Plata. Estas naves, sin embargo, llegaron con tres días de retraso a Dominicana, lo que permitió al gobierno de Rafael Leónidas Trujillo ponerse en alerta y emboscarlos.

"La fuerza que buscaba instigar una rebelión armada en el territorio nacional ha sido completamente exterminada, todos sus participantes han muerto", anunció el 23 de junio el portavoz del gobierno dominicano.

En realidad, unos pocos expedicionarios sobrevivieron, incluyendo al comandante cubano Delio Gómez Ochoa, quien pudo regresar a su patria luego de que Trujillo fuera asesinado en 1961.

Según explicó Brown a BBC Mundo, "en 1959 solamente quedaban cuatro dictaduras en América Latina", de las cuales tres estaban en el Caribe y Fidel Castro se había propuesto eliminarlas pues "quería crear un mundo que fuera seguro para la Revolución".

El caso de Trujillo era especialmente preocupante para La Habana.

"Él estaba dando ayuda y refugio a exoficiales del extinto ejército de Batista, que conspiraban para volver al poder en Cuba", señaló el experto.

Haití

En agosto de 1959, un grupo de unos 30 hombres armados -mayormente cubanos y haitianos junto a dos venezolanos- zarparon de Baracoa, en la costa oriental de Cuba, rumbo a Haití con el fin de promover el derrocamiento del gobierno de François "Papa Doc" Duvalier.

Los voluntarios haitianos habían recibido tres meses de entrenamiento en una base a las afueras de La Habana.

Los expedicionarios contaban con el alzamiento de una columna del ejército haitiano que nunca se produjo, según cuenta el historiador cubano Juan F. Benemelis en su libro "Las guerras secretas de Fidel Castro".

"La reacción militar haitiana, encabezada por el general Mercerón, fue de íntegro apoyo a Duvalier", escribe Benemelis.

La consecuencia de ello fue la aniquilación de prácticamente todos los invasores, con algunas excepciones como la de cuatro adolescentes cubanos que fueron capturados, interrogados y deportados.

Argentina

Si las invasiones de Nicaragua, República Dominicana y Haití podían ser vistas como operaciones que buscaban eliminar adversarios peligrosos en el entorno próximo de Cuba, Brown considera que las intervenciones militares en otros países latinoamericanos tenían otra función.

"Cuba luego se vengó de cada gobierno de América Latina que no la reconoció así como de aquellos que se sumaron al boicot de Estados Unidos. Fidel Castro trajo jóvenes de izquierda de esos países a la isla, les dio entrenamiento guerrillero y, luego, los envió de vuelta. Así fue como él siguió interviniendo en la región", explica el experto.

Uno de esos casos fue Argentina. En 1962, Guevara planificó establecer una guerrilla rural en la provincia norteña de Salta. Al frente colocó a Jorge Ricardo Masetti, un periodista argentino que le había acompañado desde los tiempos de la Sierra Maestra.

En junio de 1963, Masetti encabezó un grupo de cinco hombres armados -cuatro argentinos y un cubano- que ingresó en Salta a través de Bolivia. Uno de ellos viajó a Buenos Aires y Córdoba para reclutar unos 30 hombres adicionales entre los grupos de extrema izquierda.

En un comunicado enviado a la prensa de Buenos Aires, Masetti anunció la existencia del grupo y su intención de liberar a Argentina del imperialismo internacional pero no hubo ninguna reacción.

En febrero de 1964, las autoridades de Salta recibieron información sobre la presencia de hombres sospechosos en un área remota, lo que derivó en una serie de operaciones que culminaron con la incautación de todas las armas, municiones y alimentos del campo guerrillero.

Los hombres de Masetti se pasaron un mes vagando por la selva en busca de comida y refugio.

Al final, tres murieron de hambre, otros tres perecieron en enfrentamientos con las autoridades, unos 13 fueron detenidos sin hacer casi ninguna resistencia, mientras que Masetti se adentró en la selva sin que nadie nunca volviera a saber de él.

Venezuela

El desembarco en mayo de 1967 de un grupo de guerrilleros procedentes de Cuba cerca de la playa de Machurucuto, en el oriente de Venezuela, dejó al descubierto los intentos de injerencia armada de La Habana en ese país.

Héctor Pérez Marcano, uno de los protagonistas de aquella operación, le dijo a BBC Mundo que la misma fue ideada y supervisada directamente por Fidel Castro, quien les brindó todo el apoyo.

Pérez Marcano era parte de un grupo de militantes del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) venezolano que viajó a Cuba a entrenarse como guerrilleros para luego regresar a hacer la revolución en su país.

   (ómo fue el "desembarco de Machurucuto", el intento de intervención militar en Venezuela ideado en Cuba por Fidel Castro.)

Según su relato, el plan original era el desembarco de ocho combatientes -cuatro venezolanos y cuatro cubanos- que se iban a unir a un foco guerrillero del MIR que operaba en una zona montañosa a unos 160 kilómetros al este de Caracas.

Sin embargo, la captura de tres tripulantes cubanos de la lancha que les había llevado hasta la orilla puso al descubierto la expedición.

La situación derivó en la ruptura de las relaciones diplomáticas entre Caracas y La Habana.

Sin embargo, el incidente conocido como "el desembarco de Machurucuto" no fue la primera ni la mayor operación de este tipo que Castro ejecutó sobre Venezuela.

Un año antes había ocurrido una expedición mayor que había trasladado a un grupo de guerrilleros del Partido Comunista de Venezuela formados en Cuba junto a combatientes de la isla, incluyendo a Arnaldo Ochoa Sánchez, quien años más tarde tras alcanzar el rango de general fue fusilado en la isla tras ser condenado en un polémico juicio por narcotráfico.

Perú

En los primeros años de la década de 1960, unos 200 jóvenes izquierdistas peruanos recibieron entrenamiento guerrillero en Cuba.

Según señala Brown en su libro, el grupo más numeroso correspondía a los militantes del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), un grupo formado por jóvenes desertores de las filas del APRA. También había otro conformado por disidentes del Partido Comunista de Perú, que optaron por llamarse Ejército de Liberación Nacional.

Muchos de estos hombres regresaron luego a Perú, donde ambos grupos entraron en acción por separado en 1965, realizando ataques en diversas partes del país.

El gobierno del presidente Fernando Belaúnde respondió con un despliegue abrumador de fuerzas. Las autoridades lograron sofocar esos primeros focos de insurgencia guerrillera en un año, llegando a declarar "misión cumplida".

"Una vez que se dieron cuenta de que había guerrillas en las zonas rurales fueron tras ellas con toda su fuerza. Muchos de los militares de América Latina habían aprendido de lo ocurrido en la revolución cubana y no iban a ignorar la presencia de grupos armados en el país. Eso fue lo que hizo Batista en Cuba en la década anterior: ignoró a las guerrillas en la Sierra Maestra hasta que fue demasiado tarde", comenta Brown.

Guatemala


"Guatemala fue uno de los proyectos donde más enconadamente se precipitaron Castro y el Che Guevara desde un principio; sobre todo porque Guatemala había concedido bases de entrenamiento para los cubanos exilados que participaron en la abortada invasión de Bahía de Cochinos", asegura Juan F. Benemelis en su libro.

Sin embargo, según el autor, ya antes de ese episodio el Che Guevara había hecho un pacto secreto con el expresidente guatemalteco Jacobo Arbenz -derrocado por un golpe apoyado por Estados Unidos- para restituirle en el poder.

El 3 de octubre de 1960, el gobierno del presidente Miguel Ydígoras Fuentes divulgó un comunicado en el que informó que su Fuerza Aérea había atacado una embarcación cubana que aparentemente estaba desembarcando armas en la costa atlántica del país.

Unas tres semanas más tarde, el gobierno denunció un plan para invadir al país a través de la frontera con Honduras.

Aseguraba que la operación iba a ser realizada por una fuerza de unos 200 hombre liderados por Augusto Charnaud MacDonald, exministro de Interior de Arbenz, quien había sido visto por última vez en La Habana.

Al mes siguiente, se produjo un levantamiento militar en las localidades de Zacapa y Puerto Barrios, en el que participó el teniente Marco Yon Sosa, quien tenía contactos con Cuba y luego se convirtió en un comandante guerrillero.

Según relata Benemelis, hubo aviones de la fuerza aérea cubana aprovisionando a los alzados mientras que en Honduras había sido descubierta una columna de hombres armados liderados por oficiales cubanos que buscaban dar apoyo a los rebeldes.

El alzamiento fue sofocado por el gobierno de Guatemala que exigió a la OEA tomar medidas contra Cuba.

Colombia

La influencia y el apoyo de Cuba se encuentra en el origen del Ejército de Liberación Nacional (ELN) de Colombia.

La primera semilla de esta agrupación la constituyó la "Brigada Pro Liberación José Antonio Galán", creada en Cuba por seis jóvenes estudiantes colombianos que viajaron a La Habana con becas del gobierno de la isla.

Dos años más tarde, en 1964, con solamente 18 guerrilleros se creó el ELN, a cuyas filas pronto se unirían varios sacerdotes católicos seguidores de la Teoría de la Liberación.

Sin embargo, según señala Brown, una vez que el ELN se puso en marcha se convirtió en un movimiento independiente que no dependía de la tutela de La Habana. Eso, sin embargo, no descarta que recibieran apoyo material de la isla.

En la Conferencia de la Organización Latinoamericana de Solidaridad, realizada en La Habana en agosto de 1967, representantes del ELN recibieron la promesa de armas cubanas suficientes para dotar a 500 campesinos que ellos habían organizado en el oriente de Colombia.

Décadas más tarde, otro episodio.

En marzo de 1981 el gobierno del entonces presidente colombiano Julio Cesar Turbay anunció que su país rompía relaciones con Cuba, acusando al gobierno de la isla caribeña de apoyar un desembarco de armas y combatientes del movimiento guerrillero M-19 en la costa pacífica colombiana, en el departamento del Chocó. Cuba negó en ese momento las acusaciones de Colombia.

El desembarco fue un fracaso, con el ejército colombiano interceptando a los combatientes en la zona selvática del Chocó al poco tiempo de haber llegado a la costa.

El Salvador

La oportunidad para la injerencia militar de Cuba en El Salvador surgió con el triunfo de los sandinistas en Nicaragua en 1979.

Sin embargo, de acuerdo con Brown, eso no se tradujo en la presencia de militares cubanos en El Salvador, sino en un gran apoyo material y en asesoría.

Un informe desclasificado del Departamento de Estado de EE.UU. de 1981 atribuye a Fidel Castro y al gobierno cubano el haber jugado un papel central en promover la unificación de los grupos guerrilleros salvadoreños -cuyos líderes se habrían reunido en La Habana en mayo de 1980-, así 
como en la entrega encubierta de casi 200 toneladas de armamento que sirvieron para preparar la "ofensiva general" que lanzaron estos grupos en enero de 1981.

Según el gobierno estadounidense, antes de septiembre de 1980 los grupos guerrilleros salvadoreños estaban mal armados y mal coordinados, pero para enero de 1981 -cuando lanzaron la ofensiva- disponían de un impresionante arsenal de armas modernas.

En el año 2000, durante la X Cumbre Iberoamericana en Panamá, el entonces presidente de El Salvador, Francisco Flores, implicó a Castro en la muerte de miles de salvadoreños durante la guerra civil de su país (1980-1992).

"Es absolutamente intolerable que usted, involucrado en la muerte de tantos salvadoreños, usted, que entrenó a muchísimas personas para matar salvadoreños, me acuse a mí de muertes en El Salvador".

Castro, en un tono beligerante, respondió que "condenamos esos crímenes" y se desligó de esas acusaciones.

Bolivia

Bolivia fue el país escogido por el Che Guevara para demostrar su tesis de que no hacía falta que existieran condiciones objetivas en un lugar para realizar la revolución pues la propia guerrilla era capaz de crear esas condiciones.

Con este convencimiento, en 1966, Guevara viajó de incógnito a Bolivia para encabezar un foco guerrillero en ese país. Le acompañaban unos 25 combatientes cubanos.

Según Brown, este fue el único caso en el que la presencia cubana fue tan importante desde la fallida invasión de Panamá. ¿La razón de ello? Los comandaba Guevara.

La iniciativa duró unos pocos meses. Tras unos éxitos iniciales, los guerrilleros se encontraron huyendo constantemente del ejército boliviano, que parecía omnipresente. Para octubre de 1967, cuando Guevara fue capturado y ejecutado, ya el grupo estaba prácticamente aniquilado.

Hacia el final de la década, las intervenciones cubanas en la región disminuyeron de intensidad.

Según Brown, esto se debió al hecho de que todas las operaciones que se realizaron durante esa década fracasaron, a la muerte de Guevara -que era uno de los principales impulsores de la idea de llevar la revolución al resto de la región- y a la oposición de la Unión Soviética a esta tipo de acciones.

"Moscú estaba en contra de estas intervenciones en el resto de América Latina que no se ajustaban a la doctrina soviética acerca de cómo el comunismo iba a apoderarse del mundo. Ellos siempre se opusieron pese a que Castro siguió haciéndolo durante la década de 1960. Al final, él tuvo que darse cuenta de que no iba a tener éxito. Y eso ocurrió después de la muerte del Che", concluye Brown.

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martes, abril 17, 2018

BAHÍA DE COCHINOS Lo Que No Dijo el Informe del Inspector de la CIA (Parte II). Néstor Carbonell Cortina sobre la invasión de la Brigada de Asalto 2506 a Bahía de Cochinos para derrocar a la tiranía castro comunista en Cuba


 Repetición de la importante  Nota del Bloguista de Baracutey Cubano
Los  primeros especialistas extranjeros en Inteligencia y Contrainteligencia  que asesoraron a los incipientes órganos de la Seguridad del Estado  después del triunfo de la Revolución fueron los checoslovacos, hispanosoviéticos y ex combatientes  de la Guerra Civil española. Uno de ellos fue Angel Martínez Riosola,   ¨Angelito¨, cuyo verdadero  nombre  era  Francisco  Ciutat de Miguel  quien llegó a Cuba el 4 de  marzo de 1960;  su avión procedía de Venezuela pero antes había recorrido varios países europeos como Checoslovaquia y Bélgica. Era graduado de la prestigiosa Academia  Voroshilov, de la Unión Soviética,  donde también ejerció como profesor. En el 40 aniversario de la invasión de Bahía de Cochinos, recuerdo, aunque ha pasado mucho tiempo,  a Fidel Castro decir en la televisión que  si la invasión hubiera sido por Trinidad,  no tenía ninguna probabilidad de éxito, pues ¨Angelito¨ había hecho fortalecer dicha zona con fuerte artillería y tropas. Se  afirma que participó en combatir a los alzados antiCastristas de la Sierra del Escambray y hasta que fue herido; quizás este ¨asesor¨haya formado parte del grupo operativo especial  ¨Molino¨. Posteriormente ofreció  asesoramiento militar en Vietnam y en Argelia . En Vietnam fue un importante apoyo del General Võ Nguyên Giáp.
(Francisco Ciutat de Miguel cuyos otros nombre fueron:   Ángel Martínez Riosola ¨Angelito¨ y  Pavel Pavlovich Stepanov ¨ recibiendo un reconocimiento o una condecoración de manos de Fidel Castro  y de Raúl Castro. Comentario añadido por el bloguista de BC.)

Las tempranas  relaciones políticas, militares,  de Inteligencia y Contrainteligencia con la Unión Soviética y otros países en el marco de la mal llamada Guerra Fría, las invasiones Castristas que partieron tempranamente de Cuba (desde marzo-abril de 1959, a Panamá, Nicaragua, Santo Domingo, Haití, etc.) y otras acciones subversivas  no escapaban a los órganos de Inteligencia de los EE.UU., los cuales tenían informado al Presidente Dwight D. Eisenhower, el cual el 17 de marzo de 1960 aprobó  el documento titulado “Un programa de acción encubierta contra el régimen de Castro”,con el objetivo de derrocar a la amenaza que se establecía a 90 millas de las costas de EE.UU. pese a que su gobierno de manera extraordinariamente rápida había reconocido  la llegada al poder del nuevo régimen en Cuba. 
La invasión de Playa de Girón o Invasión de Bahía de Cochinos (este segundo nombre es más apropiado ya que el desembarco fue por varios puntos de ese lugar y no sólo en Playa Girón), ni la Crisis de Octubre o Crisis de los Misiles, ni la expulsión del régimen castrista de la OEA fueron las causas de la subversión cubana en América Latina ni de la inclinación del régimen castrista hacía el comunismo pues ya desde los primeros meses de 1959 la subversión castrista había empezado a rodar conjuntamente con el acercamiento al Comunismo.
En el  libro¨One hell of a Gamble (The Secret History of the Cuban Missile Crisis) de los investigadores Aleksander Fursenko Timothy Naftali que desde febrero de 1959, según los archivos abiertos de la KGB y la GPU soviéticas, comenzaron los acercamientos a la Unión Soviética iniciados no por Jorge Risquet, que es la versión oficial trasladándolos a fecha posterior, sino por Emilio Aragonés en México.
(Angelito, Sergio del Valle, Raúl Castro y Tomás Menéndez Tomasevich. Otro asesor fue el General hispano soviético Enrique Lister quien fue el  VERDADERO CREADOR de los CDR en Cuba)
Pero se plantea por algunas personas que Fidel y Raúl Castro ya estaban vinculados al Comunismo internacional desde antes del asalto al cuartel Moncada el 26 de julio de 1953 y que, mediante el oficial de la KGB Nikolai Leonov, el comunismo soviético  le brindo  en México ciertos recursos a la preparación y expedición del yate Granma; en su libro Raúl Castro, un hombre en Revolución,  Leonov da información que apunta  a que tal ayuda existió para la expedición del yate  Granma: Yo mantenía en secreto mis encuentros con los revolucionarios cubanos. El Che Guevara me pidió que le buscara unos libros en español. Esos libros eran Chapaev, de Furmanov; Un hombre de verdad, de Boris Polevói, y Así se templó el acero, de Nikolai Ostrovski. Los hallé en nuestra Embajada. Mantuve amistad con el Che Guevara hasta su viaje a Bolivia, donde murió. El espía Nikolai  Leonov tuvo que abandonar México después de que los futuros expedicionarios del yate Granma   fueron detenidos por la Policía mexicana, la cual  halló   una tarjeta de presentación de Nikolai Leonov en un libro que leía  Ernesto ¨Che¨ Guevara. Pueden leer más sobre lo anterior  en mi artículo Sobre la biografía  del dictador Raúl Castro Ruz escrita por  Nikolai Leonov.

No obstante, lo verificable, hasta ahora, es  lo siguiente, lo cual se extrajo del ensayo  Razones de Angola IX, de César Reynel:

¨La inteligencia checa, que desde 1948 era incapaz de tomar una sola decisión sin consultar con Moscú, pidió asesoramiento de los soviéticos y recibió respuesta a través de la decisión del Presidium de Comité Central que hoy puede ser consultada en el Archivo del Presidente de la Federación Rusa (Extracto del Protocolo 198, reunión del Presídium de diciembre 27, 1958, folio 3, lista 65, Fichero 871). En esa resolución (que ya está desclasificada y es pública), el PCUS aprobó “la intención de los amigos checos de ayudar al movimiento de liberación en Cuba”, y dio instrucciones precisas de no dejar ningún rastro escrito diciendo que la armas eran para Cuba, que verificaran exhaustivamente la seriedad de las intenciones de la compañía (léase contacto), y que no enviaran ningún arma que pudiera ser rastreada como perteneciente al bloque soviético.

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BAHÍA DE COCHINOSLo Que No Dijo el Informe del In spector de la CIA (Parte II)

Por Néstor Carbonell Cortina
http://www.futurodecuba.org/

NOTA DEL EDITOR: Este artículo fue escrito por el Dr. Nestor Carbonell Cortina y publicado originalmente en la revista cibernética FUTURO DE CUBA en 1998. El mismo constituye una de los análisis más completos y devastadores sobre la traición del Presidente Kennedy a los invasores de Bahía de Cochinos.
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 Adversidades del Exilio

        Fueron muchas las adversidades de los dirigentes cubanos del exilio que constituyeron el Frente Revolucionario Democrático (FRD) en mayo de 1960. Sin recursos propios para enfrentarse al régimen de Castro, fortificado en alarmante crescendo por el bloque soviético, los líderes del FRD recabaron una alianza abierta con Washington, pero sólo obtuvieron un arreglo oculto con la CIA. Solicitaron un empréstito para operar con autonomía y dignidad, pero sólo recibieron mesadas para luchar con restricciones por la libertad.

       (Captura de pantalla tomada por el Bloguista de Baracutey Cubano  de HSCA Appendix to Hearings - Volume X  Page 61 of 210 )

( En los campos de entrenamiento: Manuel Artime Buesa, José ¨Pepe¨San Román, Dr. Antonio Maceo y  Antonio de Varona ( Tony Varona))

 Sin embargo, nos enteramos ahora que el programa de acción encubierta autorizado por Eisenhower contemplaba una emisión de bonos del FRD (como obligación del futuro gobierno de Cuba) para levantar fondos adicionales. (Informe de Kirkpatrick, Anexo A, 5). Esta emisión, lamentablemente, nunca pudo efectuarse, por lo que prevaleció el poder de la bolsa de la CIA. Parafraseando el célebre "Vae victis" de Breno en el sitio de Roma, cabe decir aquí: ¡Ay de los desterrados!

Impaciencia del Presidente

        El 17 de febrero de 1960, aun antes de aprobar el programa encubierto antes referido, el Presidente Eisenhower se mostró partidario de tomar acciones más enérgicas, y hasta drásticas, en el caso de Cuba. La palabra drástica incluyó iniciativas fallidas para inutilizar o eliminar a Castro antes del desembarco. Esto se desprende de los comentarios sibilinos de Eisenhower al cuestionar algunas propuestas ineficaces y plantear la necesidad de "identificar agentes (assets) para cosas de todo tipo (across the board), y hasta para cosas que pudieran ser drásticas." (FRUS VI, 789).

(El Presidente  Eisenhower cuando en 1942 era Mayor General y Comandante en Jefe de la  descomunal operación ¨¨Overlord¨  que conllevó  al desembarco en Normandía de grandes  fuerzas expedicionarias para abrir el Segundo Frente  durante la II Guerra Mundial )

        En la junta que Eisenhower celebró con sus asesores el 18 de agosto de 1960, Allen Dulles rindió un informe detallado sobre la implementación del programa de acción encubierta contra Castro. Habló de los esfuerzos para unificar a la oposición cubana en el exilio, de las transmisiones radiales a Cuba, y del entrenamiento en la zona del Canal de Panamá, que iba a ser trasladado a Guatemala y ampliado para acomodar a 500 reclutas.

        En el curso de la discusión, se planteó la necesidad de tener una fuerza de reserva, que pudiese incluir oficiales y soldados norteamericanos. Este punto quedó pendiente, pero se consideró extender el marco de la operación más allá de infiltraciones y guerrillas, y tomar, con el apoyo de la aviación, Isla de Pinos u otra pequeña isla como base trampolín.

        Al final de la exposición, Eisenhower afirmó que "estaba dispuesto a seguir adelante si el Estado Mayor Conjunto, los Departamentos de Estado y Defensa, y la CIA consideraban que había buenas posibilidades de éxito. A él no le importaba mucho el costo [financiero]; es más, dijo que defendería este tipo de acción frente a cualquiera que viniese, y que si tuviera la seguridad de liberar a los cubanos de este demonio (incubus), bien poco sería el precio que habría que pagar." (FRUS, VI, 1057-1060)

De Guerra de Guerrillas a Guerra Convencional

        En la sesión del Consejo de Seguridad nacional de fecha 20 de octubre de 1960, Allen Dulles informó que la ayuda militar del bloque soviético a Cuba continuaba; que habían llegado tres embarques y que un cuarto estaba en camino. Asimismo, indicó que pilotos cubanos estaban siendo entrenados en Checoslovaquia. Se estimaba que Cuba recibiría dos escuadrones de MIGs a principios de 1961.

        Reunidos con sus asesores el 29 de noviembre, Eisenhower consideró necesario designar a alguien que coordinara e impulsara, al más alto nivel, los planes con respecto a Cuba. (Para desempeñar esta función fueron seleccionados posteriormente Whiting Willauer por el Departamento de Estado y Tracy Barnes por la CIA). Por otra parte, el Presidente preguntó "si en vez de 500 reclutas entrenándose, no debíamos tener por lo menos 2000." Aunque no consideraba factible en esos momentos el entrenamiento en territorio norteamericano ni la constitución de un gobierno cubano en el exilio, Eisenhower afirmó que "debíamos estar preparados para tomar más riesgos y ser más agresivos." (FRUS, VI, 1126-1131)

        El plan paramilitar escalonado de infiltración se precipita y transforma en desembarco o invasión con apoyo aéreo por dos razones fundamentales. Primero, porque el tiempo conspiraba en contra de la liberación, ya que le permitía a Castro, con la ayuda militar creciente del bloque soviético, fortalecer su aparato de defensa y represión. Y segundo, porque los grupos de insurrectos en las montañas, carentes de apoyo adecuado del exterior, estaban siendo exterminados por las fuerzas del régimen. Esto se debió, en parte, a las condiciones precarias en que se efectuaban los embarques desde Guatemala - condiciones impuestas por la CIA para ocultar el apoyo norteamericano.

        Considerando estos hechos, el Grupo Especial se reunió el 8 de diciembre de 1960 para discutir un "nuevo concepto," que consistía en una expedición armada a Cuba de unos 600 a 750 exiliados, precedida de ataques aéreos que continuarían después del desembarco. Esta operación anfibia, que incluiría la infiltración de núcleos guerrilleros, no fue aprobada formalmente, pero la CIA recibió señales inequívocas de seguir adelante. (FRUS, VI, 1175)

Cambio de Poderes

        Kennedy ganó las elecciones presidenciales en noviembre de 1960, y a las pocas semanas Allen Dulles y Bissell lo pusieron al corriente de los planes paramilitares contra Castro. Durante el período de transición, el Presidente Eisenhower se vió forzado a romper relaciones con el régimen cubano. Según Bissell, en la junta que se celebró en la Casa Blanca el 3 de enero de 1961, Eisenhower estaba dispuesto a ir más allá de la ruptura diplomática... "con una buena excusa" proporcionada por Castro. Se habló hasta de "fabricar" una provocación, escenificando un ataque a Guantánamo. No se llegó a ninguna conclusión sobre este particular, pero se discutió el aumento de la fuerza invasora a 1500 reclutas, por lo menos. (Bissell, Reflections of a Cold Warrior, 161)

(El flamante Presidente John F. Kennedy y el ex Presidente Eisenhower en Camp Davis)

        Por su parte, Whiting Willauer, como coordinador general de la operación, recomendó complementar la brigada de exiliados cubanos con un contingente de 5,000 a 10,000 reclutas latinoamericanos. Asimismo, señaló que era aconsejable utilizar jets desde bases aéreas de E.U. para proteger a los vulnerables bombarderos B-26 de la brigada. (Taylor, Operation Zapata, 15, 100).

        Dos días antes de la inauguración del Presidente Kennedy, Willauer, en su carta al Subsecretario de Estado, Livingston Merchant, indicó que era imperativo resolver estos puntos: uso de bases aéreas en territorio norteamericano; reconocimiento de un gobierno provisional cubano; garantía a dicho gobierno de apoyo militar abierto (overt) de los Estados Unidos. Iba por buen camino Willauer al plantear estas cuestiones, y acaso con su insistencia en garantizar a toda costa el éxito de la operación hubiese podido evitar el trágico desenlace. Desgraciadamente, no fue escuchado y cesó en sus funciones al asumir Kennedy la presidencia.

El Plan Trinidad

        Con anterioridad a la presentación de este plan, Kennedy les pidió a los Jefes del Estado Mayor Conjunto que lo evaluaran. Estos emitieron su informe el 3 de febrero de 1961, señalando graves deficiencias, tales como falta de apoyo logístico adecuado en caso de resistencia durante el desembarco. A pesar de sus reservas, los jerarcas del Pentágono concluyeron que el plan tenía bastante buenas probabilidades (fair chance) de éxito final.

        El 11 de marzo, los directores de la CIA le presentaron al Presidente el llamado Plan Trinidad, así como otras opciones menos viables. El plan recomendado consistía en el desembarco de la fuerza expedicionaria por Trinidad (puerto de Casilda), con apoyo aéreo simultáneo, a fin de capturar una cabeza de playa e instalar un gobierno cubano provisional que pudiese ser reconocido y apoyado en un plano logístico. En caso de que este asalto no estimulase las esperadas sediciones o revueltas contra Castro, la brigada podría internarse en las montañas del Escambray y operar como guerrillas. (FRUS, X, 143)

        Kennedy rechazó este plan por considerarlo demasiado ruidoso y obvio en cuanto a la participación de E.U., y pidió que le sometieran en unos pocos días otro plan más discreto. Cabe señalar que el objetivo de la "negación plausible" o "no atribución" de ayuda norteamericana era imposible de alcanzar dada la magnitud de la empresa y la publicidad que ya habían recibido los campamentos en Guatemala. De modo que por mantener políticamente una ficción, se le fue restando efectividad militar a la operación.

Operación Zapata (Bahía de Cochinos)

        Siguiendo las instrucciones presidenciales, la CIA y el Pentágono se dieron a la tarea de elaborar, en cuatro días, otro plan menos espectacular que tuviese la apariencia de una infiltración, y no de una invasión. De las diversas alternativas que le presentaron a Kennedy el 15 de marzo, la que le recomendaron fue la Operación Zapata (Bahía de Cochinos), por estar ubicada en una zona resguardada (con pocas vías de acceso) y por disponer de un aeropuerto apropiado para aviones B-26. A fin de complacer a Kennedy, se acordó que el desembarco fuese de noche (proeza sólo lograda una vez en la segunda guerra mundial), y se aceptó que no hubiese cobertura aérea hasta que los aviones de la brigada pudiesen operar desde el aeropuerto cercano a Bahía de Cochinos. (Esta insólita condición fue modificada posteriormente, previéndose ataques aéreos a objetivos militares en D-2 y en D-D.) Asimismo, se planeó, para despistar, otro desembarco de menor escala al norte de Oriente, dos días antes de la invasión.


        Como plan de contingencia, por si fracasase la operación, los estrategas contemplaron la posibilidad de que la brigada operase en la Ciénaga de Zapata por ser ésta, según ellos, zona propicia y tradicional de guerra de guerrillas. Esto es falso, ya que el Generalísimo Máximo Gómez, en la guerra de independencia, siempre esquivó esta área cenagosa por considerarla una trampa militar. Sería injusto condenar a los estrategas norteamericanos por desconocer la historia, más sería irresponsable exonerarlos por ignorar la geografía.

        La CIA y el Pentágono reiteraron que preferían el Plan Trinidad, pero no se opusieron a la Operación Zapata, aun con las limitaciones impuestas por Kennedy. Es más, consideraron que ésta también tenía buenas probabilidades de éxito. El Presidente, por su parte, pidió que se siguiera trabajando en la Operación Zapata, disminuyendo aun más su "ruido", pero se reservó el derecho de cancelarla. (FRUS, X, 145-159)

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lunes, abril 16, 2018

BAHÍA DE COCHINOS Lo Que No Dijo el Informe del Inspector de la CIA (Parte I). Néstor Carbonell Cortina sobre la invasión de la Brigada de Asalto 2506 a Bahía de Cochinos para derrocar a la tiranía castro comunista en Cuba

Nota del Bloguista de Baracutey Cubano

Los  primeros especialistas extranjeros en Inteligencia y Contrainteligencia  que asesoraron a los incipientes órganos de la Seguridad del Estado  después del triunfo de la Revolución fueron los checoslovacos, hispanosoviéticos y ex combatientes  de la Guerra Civil española. Uno de ellos fue Angel Martínez Riosola,   ¨Angelito¨, cuyo verdadero  nombre  era  Francisco  Ciutat de Miguel  quien llegó a Cuba el 4 de  marzo de 1960;  su avión procedía de Venezuela pero antes había recorrido varios países europeos como Checoslovaquia y Bélgica. Era graduado de la prestigiosa Academia  Voroshilov, de la Unión Soviética,  donde también ejerció como profesor. En el 40 aniversario de la invasión de Bahía de Cochinos, recuerdo, aunque ha pasado mucho tiempo,  a Fidel Castro decir en la televisión que  si la invasión hubiera sido por Trinidad,  no tenía ninguna probabilidad de éxito, pues ¨Angelito¨ había hecho fortalecer dicha zona con fuerte artillería y tropas. Se  afirma que participó en combatir a los alzados antiCastristas de la Sierra del Escambray y hasta que fue herido; quizás este ¨asesor¨haya formado parte del grupo operativo especial  ¨Molino¨. Posteriormente ofreció  asesoramiento militar en Vietnam y en Argelia . En Vietnam fue un importante apoyo del General Võ Nguyên Giáp.
(Francisco Ciutat de Miguel cuyos otros nombre fueron:   Ángel Martínez Riosola ¨Angelito¨ y  Pavel Pavlovich Stepanov ¨ recibiendo un reconocimiento o una condecoración de manos de Fidel Castro  y de Raúl Castro. Comentario añadido por el bloguista de BC.)

Las tempranas  relaciones políticas, militares,  de Inteligencia y Contrainteligencia con la Unión Soviética y otros países en el marco de la mal llamada Guerra Fría, las invasiones Castristas que partieron tempranamente de Cuba (desde marzo-abril de 1959, a Panamá, Nicaragua, Santo Domingo, Haití, etc.) y otras acciones subversivas  no escapaban a los órganos de Inteligencia de los EE.UU., los cuales tenían informado al Presidente Dwight D. Eisenhower, el cual el 17 de marzo de 1960 aprobó  el documento titulado “Un programa de acción encubierta contra el régimen de Castro”,con el objetivo de derrocar a la amenaza que se establecía a 90 millas de las costas de EE.UU. pese a que su gobierno de manera extraordinariamente rápida había reconocido  la llegada al poder del nuevo régimen en Cuba. 

La invasión de Playa de Girón o Invasión de Bahía de Cochinos (este segundo nombre es más apropiado ya que el desembarco fue por varios puntos de ese lugar y no sólo en Playa Girón), ni la Crisis de Octubre o Crisis de los Misiles, ni la expulsión del régimen castrista de la OEA fueron las causas de la subversión cubana en América Latina ni de la inclinación del régimen castrista hacía el comunismo pues ya desde los primeros meses de 1959 la subversión castrista había empezado a rodar conjuntamente con el acercamiento al Comunismo.

En el  libro¨One hell of a Gamble (The Secret History of the Cuban Missile Crisis) de los investigadores Aleksander Fursenko Timothy Naftali que desde febrero de 1959, según los archivos abiertos de la KGB y la GPU soviéticas, comenzaron los acercamientos a la Unión Soviética iniciados no por Jorge Risquet, que es la versión oficial trasladándolos a fecha posterior, sino por Emilio Aragonés en México.
(Angelito, Sergio del Valle, Raúl Castro y Tomás Menéndez Tomasevich. Otro asesor fue el General hispano soviético Enrique Lister quien fue el  VERDADERO CREADOR de los CDR en Cuba)
Pero se plantea por algunas personas que Fidel y Raúl Castro ya estaban vinculados al Comunismo internacional desde antes del asalto al cuartel Moncada el 26 de julio de 1953 y que, mediante el oficial de la KGB Nikolai Leonov, el comunismo soviético  le brindo  en México ciertos recursos a la preparación y expedición del yate Granma; en su libro Raúl Castro, un hombre en Revolución,  Leonov da información que apunta  a que tal ayuda existió para la expedición del yate  Granma: Yo mantenía en secreto mis encuentros con los revolucionarios cubanos. El Che Guevara me pidió que le buscara unos libros en español. Esos libros eran Chapaev, de Furmanov; Un hombre de verdad, de Boris Polevói, y Así se templó el acero, de Nikolai Ostrovski. Los hallé en nuestra Embajada. Mantuve amistad con el Che Guevara hasta su viaje a Bolivia, donde murió. El espía Nikolai  Leonov tuvo que abandonar México después de que los futuros expedicionarios del yate Granma   fueron detenidos por la Policía mexicana, la cual  halló   una tarjeta de presentación de Nikolai Leonov en un libro que leía  Ernesto ¨Che¨ Guevara. Pueden leer más sobre lo anterior  en mi artículo Sobre la biografía  del dictador Raúl Castro Ruz escrita por  Nikolai Leonov.



No obstante, lo verificable, hasta ahora, es  lo siguiente, lo cual se extrajo del ensayo  Razones de Angola IX, de César Reynel:

¨La inteligencia checa, que desde 1948 era incapaz de tomar una sola decisión sin consultar con Moscú, pidió asesoramiento de los soviéticos y recibió respuesta a través de la decisión del Presidium de Comité Central que hoy puede ser consultada en el Archivo del Presidente de la Federación Rusa (Extracto del Protocolo 198, reunión del Presídium de diciembre 27, 1958, folio 3, lista 65, Fichero 871). En esa resolución (que ya está desclasificada y es pública), el PCUS aprobó “la intención de los amigos checos de ayudar al movimiento de liberación en Cuba”, y dio instrucciones precisas de no dejar ningún rastro escrito diciendo que la armas eran para Cuba, que verificaran exhaustivamente la seriedad de las intenciones de la compañía (léase contacto), y que no enviaran ningún arma que pudiera ser rastreada como perteneciente al bloque soviético.
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BAHÍA DE COCHINOS. Lo Que No Dijo el Informe del Inspector de la CIA  (Parte I)

Por Néstor Carbonell Cortina
http://www.futurodecuba.org/

NOTA DEL EDITOR  DE LA NUEVA NACIÓN: Este artículo fue escrito por el Dr. Nestor Carbonell Cortina y publicado originalmente en la revista cibernética FUTURO DE CUBA en 1998. El mismo constituye una de los análisis más completos y devastadores sobre la traición del Presidente Kennedy a los invasores de Bahía de Cochinos.

Hace 37 años que se produjo el heroico desembarco, condenado al fracaso, y los cubanos continúan sufriendo las consecuencias. Hay errores políticos y estratégicos que llegan a ser desastres. Más que fiascos son tragedias; más que fallos son crímenes. Bahía de Cochinos fue uno de ellos. Se ha escrito con abundancia sobre este tema, pero es ahora, con la publicación de documentos ultra confidenciales del gobierno de los Estados Unidos y de varias memorias privadas, que pueden despejarse muchas de las nebulosas que cubren el fatídico proceso.

Documentos Reveladores

        Uno de esos documentos es el informe que en 1961 rindió Lyman B. Kirkpatrick, inspector general de la CIA, sobre la actuación de la Agencia en la preparación y ejecución de Bahía de Cochinos.

 El voluminoso documento contiene datos valiosos que ponen de manifiesto numerosos errores de planificación, serias deficiencias logísticas y falta de coordinación entre los servicios de inteligencia, el Pentágono y la Casa Blanca.

Asimismo, el informe reprocha a la Agencia el trato humillante a los dirigentes cubanos en el exilio, marginados mientras se gestaba la operación e incomunicados durante el desembarco.

 (En junio de 1960 los representantes de  las organizaciones Manuel Antonio "Tony" de Varona (Organización Auténtica), Aureliano Sánchez Arango (Triple A), Manuel Artime Buesa (Movimiento de Recuperación Revolucionaria), José Ignacio Rasco (Movimiento Demócrata Cristiano) y Justo Carrillo (Montecristi), fundaron en la ciudad de México el Frente Revolucionario Democrático (FRD). En la foto Tony Varona, Enrique Ros, Justo Carrillo y Manuel Artime Buesa. Las fotos y comentarios fueron añadidos por el bloguista de Baracutey Cubano)

        Hay mucho de cierto y revelador en el informe de Kirkpatrick, pero también hay mucho de miope y mezquino en sus alegatos. El inspector crucifica únicamente a la CIA, exculpando por omisión la negligencia del Pentágono y la gravísima responsabilidad del Presidente Kennedy por haber micromanejado, alterado y emasculado a última hora el plan recomendado.

        ¿A qué se debe esta omisión de Kirkpatrick? Todo parece indicar que el inspector general de la CIA quería congraciarse con la Casa Blanca para llegar a ser director de la Agencia (a pesar de la parálisis que le produjo la poliomielitis ). Por eso no entrevistó a los jefes de la CIA a cargo de Bahía de Cochinos, ni siquiera les envió una copia del informe.

 Fue John McCone, el nuevo director que sustituyó a Allen Dulles a fines de 1961, quien le ordenó a Kirkpatrick que les entregara una copia del informe y que incluyera en el expediente los descargos que formularon.
        Acusado por McCone de haber sido tendencioso y superficial en su informe, Kirkpatrick reconoció en carta al director de la CIA de fecha 1o. de diciembre de 1961 que el fracaso de Bahía de Cochinos se debió fundamentalmente a estos tres factores:
a.   "Subestimación general por parte del gobierno de E.U. de la magnitud de la operación requerida para derrocar al régimen de Fidel Castro.
b.        Fallo del gobierno de E.U. por no prever todas las contingencias...., incluyendo la necesidad de utilizar fuerzas militares de E.U. si los exiliados cubanos no pudiesen acometer la tarea ellos mismos.
c.        Fallo del gobierno de E.U. por no estar dispuesto a comprometer los recursos necesarios para el éxito de la operación planeada y ejecutada.
"

        Otro de los recientes documentos iluminadores es el libro Reflections of a Cold Warrior de Richard M. Bissell, quien como subdirector de la CIA a cargo de planes (léase operaciones encubiertas) fue la figura señera durante todo el proceso que culminó en Bahía de Cochinos. Dotado de un talento privilegiado (cultivado en Groton y Yale) y de una prepotencia persuasiva, Bissell ingresó en la CIA en 1954 e inició una verdadera revolución tecnológica. Bajo su dirección, la Agencia alcanzó altos niveles de innovación y eficiencia en la captación de inteligencia militar con el avión U-2, el SR-71 Blackbird, y el satélite de espionaje Corona.

        En su libro, escrito con perspectiva y serena contrición en la antesala de la muerte, Bissell hace un recuento de su actuación en el caso de Cuba, explicando sus decisiones y confesando sus errores. El tono no es tan mordaz y defensivo como el que matizó su respuesta a Kirkpatrick en 1961. Rechaza acusaciones injustas,pero reconoce, entre sus yerros, dos que fueron críticos:
1) no cederle al Estado Mayor Conjunto la responsabilidad primaria de la expedición cuando ésta dejo de ser, a fines de 1960, una operación paramilitar de infiltración y guerrilla; y
2) no decirle claramente al Presidente Kennedy que la operación de Bahía de Cochinos no era factible con los cambios y limitaciones impuestos por él.

        De todos los libros sobre Bahía de Cochinos que han salido a la luz en los últimos meses, el más importante y completo es, sin duda, el Volumen X sobre Cuba (1961-1962) publicado por el Departamento de Estado como parte de la colección de Foreign Relations of the United States (FRUS). Este tomo de más de 1000 páginas es fascinante, no ya por los hechos que eslabona, sino por los documentos, hasta ahora secretos, que transcribe. Para profundizar en el tema de Bahía de Cochinos, ya no hay que hurgar en el informe del General Maxwell D.Taylor, ni en los archivos de los Presidentes Eisenhower, Kennedy y Nixon, ni en las memorias de los otros personajes que intervinieron en el infausto episodio. Esta nueva fuente de información, junto con el Volumen VI del Departamento de Estado correspondiente al período 1958-1960, contienen muchos de los datos esenciales del proceso, rigurosamente clasificados y cronológicamente ordenados.
     
  Teniendo a mano éstos y otros testimonios, trataré de señalar y comentar lo que aportan de novedoso y significativo, así como lo que omiten y tergiversan, para arrojar más luz sobre ese tracto imborrable de la historia que lleva el nombre de Bahía de Cochinos.

Eisenhower y los Antecedentes de Bahía de Cochinos

        Durante la lucha contra Batista, el Presidente Eisenhower se mantuvo bastante alejado del caso de Cuba. Dada la grave enfermedad del Secretario de Estado, John Foster Dulles, la política hacia Cuba fue dirigida principalmente desde el cuarto piso del Departamento de Estado por dos "expertos" en Latinoamérica: Roy Rubottom y William A. Wieland.


(Video añadido por el bloguista de Baracutey Cubano donde el recientemente fallecido, 2018,  Coronel Roger Rojas Lavernia habla sobre Fidel Castro y  el cubano Arturo Montenegro, alias Arthur Montenegro  y en EE.UU. con el nombre de William A. Wieland.. El Coronel Rojas Lavernia fue el segundo jefe  en Cuba del Buró de Represión a las Actividades  Comunistas, BRAC en un período de los años 50s)



  Aunque estos funcionarios abogaron oficialmente por una política de estricta neutralidad en la contienda cubana, sus simpatías los inclinaron a Castro. Así se explican estos hechos: el embargo militar contra Batista; los embarques clandestinos de armas a Castro desde E.U.; la subestimación del peligro comunista; la prohibición de todo intento de mediación en Cuba bajo los auspicios del Embajador Earl Smith, y el ultimátum que, por conducto de éste, le envió Washington a Batista el 14 de diciembre de 1958. Este ultimátum consistió en un escueto mensaje trasladado por Smith: "Es mi desagradable deber informarle al Presidente de la República que Estados Unidos no continuará apoyando al gobierno de Cuba, y que mi gobierno considera que el Presidente está perdiendo el control efectivo." (FRUS, VI, 299). Esto precipitó la caída ansiada de la dictadura, pero creó un vacío de poder que llenó Castro con sus cofrades comunistas.

(Embajador Earl Smith y Presidente Fulgencio Batista el 14 de diciembre de 1958)

        El 23 de diciembre de 1958 es cuando se le comunica al Presidente Eisenhower que la situación del gobierno de Batista era crítica y que "los comunistas parecen haber penetrado el movimiento de Castro..." Según la minuta de la Junta del Consejo nacional de Seguridad de dicha fecha (FRUS, VI, 302-303), el Presidente se molesta por no haber sido informado antes de esta situación y pregunta "si el Departamento de Estado había solicitado al Departamento de Defensa que estudiase una acción militar que podría ser necesaria en Cuba." El Secretario Herter contestó que las conversaciones se habían centrado únicamente en la posibilidad de una evacuación. El Presidente afirmó después que "estaba convencido de que una tercera fuerza [contraria a Batista y a Castro] con influencia y pujanza podría surgir si la organizase un hombre capaz provisto de dinero y de armas". Se acordó entonces elaborar un plan para crear o respaldar esa tercera fuerza, pero fue demasiado tarde.

        A partir de su llegada al poder en enero de 1959, Castro no ceja en su campaña vilipendiosa contra Estados Unidos. Apoyado en su poder hipnótico y en el terror difundido por sus arrestos, fusilamientos y confiscaciones a granel, el líder cubano va sentando progresivamente las bases de su sistema totalitario comunista. No conforme con subvertir a Cuba, organiza en su primer año expediciones armadas contra Panamá, Nicaragua, República Dominicana y Haití.

        Washington no sabe realmente lo que hacer. Intenta en múltiples oportunidades de negociar con Castro, pero sin éxito. No reacciona ante sus afrentas y provocaciones para que no se tilde a E.U. de Goliat abusador, sin darse cuenta de que no hay nada que ridiculice más a un gigante que ser pateado impunemente. El grande, ultrajado, no es ni popular ni respetado. El poderoso, zaherido , deleita a los resentidos.

        La estéril política de paciencia y tolerancia, personificada por el Embajador de E.U. en Cuba, Philip Bonsal, fue sustituida a fines de 1959 por una política más proactiva, "enderezada a estimular dentro de Cuba y en otras partes de Latinoamérica la oposición al régimen extremista y antiamericano de Castro." (FRUS,VI, 656) Según Bissell, el Grupo Especial (Comité #5412) que se ocupaba del caso de Cuba acordó el 13 de enero de 1960 elaborar los planes necesarios para derrocar la tiranía. Dicho plan, llamado "Programa de Acción Encubierta Contra el Régimen de Castro," fue aprobado por Eisenhower el 17 de marzo de 1960, y consistió en lo siguiente:
a) Constitución en el exilio de un frente de oposición a Castro, responsable, atractivo y unido.
b) Inicio de una fuerte campaña de propaganda, a través de Radio Swan, dirigida al pueblo de Cuba.
c) Creación en Cuba de una red clandestina de inteligencia y acción.
d) Creación fuera de Cuba de una fuerza paramilitar con apoyo logístico, naval y aéreo, para infiltrar en Cuba agentes entrenados que pudiesen intensificar la resistencia interna. (FRUS, VI, 850-851)

        Este esquema de acción paramilitar se basó en el modelo de Guatemala (golpe de estado dirigido por la CIA en 1954 contra el gobierno procomunista de Arbenz). Error craso, por tratarse de situaciones disímiles. Castro disolvió el ejército profesional, creó su propia fuerza y avanzó con mayor celeridad y destreza que Arbenz hacia la consolidación de un estado policíaco. El modelo de Guatemala no era aplicable al caso de Cuba, por lo que fue posteriormente modificado, pero no totalmente desechado. Subsistieron enfoques erróneos y faltó, en el minuto crítico, la experiencia y el carácter resuelto de un Eisenhower. éste dijo al autorizar la operación en Guatemala: "Estoy dispuesto a tomar los pasos que sean necesarios para que tenga éxito. Si triunfa, será el pueblo de Guatemala que arrojó el yugo comunista. Si fracasa, será la bandera de Estados Unidos la que fracasó." (Peter Wyden, Bay of Pigs, 21)

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jueves, abril 07, 2016

Washington y La Habana. Pedro Corzo hace un examen apresurado de la forma en que ambos gobiernos han tratado sus diferencias de más de medio siglo


Tomado de http://www.gentiuno.com

Washington y La Habana

Por Pedro Corzo
16 de marzo de 2016

La visita del presidente Barack Obama a Cuba obliga a un examen apresurado de la forma en que ambos gobiernos han tratado sus diferencias de más de medio siglo.

Estas dos capitales representan modelos ideológicos, políticos y sociales antagónicos, sin embargo, no significa que sus respectivos pueblos sean enemigos, como han sido sus líderes por décadas, a pesar que desde La Habana se instrumentó una política de estado contra Estados Unidos y lo que representa.

Los Castro a consonó con sus intereses y en el marco de sus planes de ser uno de los protagonistas de la Guerra Fría, auspició una política de subversión en todo el hemisferio con el objetivo de dañar los intereses de Estados Unidos y el establecimiento de gobiernos aliados que también confrontaran con la nación del norte.

Los proyectos subversivos castristas se implementaron en diferentes lugares del mundo, África y Asia en particular. Ejércitos mercenarios cubanos ocuparon países africanos. Cuba fue taller para entrenar terroristas de la ETA y del IRA irlandés, también a Tupamaros y narcoterroristas de las FARC.

Es evidente que entre ambos gobiernos hubo grandes diferencias, intenciones de mutua destrucción, se espiaron y conspiraron abiertamente el uno contra el otro, mientras, en foros internacionales aireaban ácidamente sus diferencias

Sin embargo, desde el principio del diferendo hubo un notable contraste entre la actuación de Washington y La Habana.

El ejecutivo estadounidense no gestó en su pueblo una política de odio contra Cuba. No orquestó campañas en contra de la música de la isla, tampoco contra otras expresiones de arte y cultura, ni organizaban marchas, protestas y conferencias para desacreditar los valores de la sociedad insular.

Por parte de La Habana, como dijera Ernesto Guevara, “el odio como factor de lucha, el odio intransigente al enemigo, que impulsa mas allá de las limitaciones naturales del ser humano y lo convierte en una eficaz violenta, selectiva y fría máquina de matar, nuestros soldados deben ser así, un pueblo sin odio no puede triunfar sobre un enemigo brutal”, fue la consigna y la actuación oficial.

Fue el gobierno cubano quien ordenó el derribo del monumento al acorazado Maine, una intensa campaña contra la música, el arte y los productos que se fabricaran en Estados Unidos, quien acusó a todos los que se enfrentaban al régimen de agente de CIA, una manera de responsabilizar ante el pueblo, al vecino del norte porque hubieran conflictos en el isla.

El slogan, “Cuba sí Yanquis no”, repercutió por décadas en todo el país. Correspondencia con allegados en Estados Unidos era un delito no codificado, pero si factor para ser discriminado en la sociedad castrista. Fue el régimen quien inventó las Marchas del Pueblo Combatiente y la Tribuna Antiimperialista frente a la sede diplomática estadounidense.

El individuo que tenía un familiar en el extranjero, en particular, Estados Unidos, no era de fiar. Al respecto una colega comentaba hace unos días que por los ochenta una tía visitó Cuba y que esta le preguntó por qué no conversaba con ella, a lo que respondió, “tía a nosotros nos enseñan en la escuela que todos los que viven en su país, son nuestros enemigos”

El régimen nunca cejó en su aspiración de destruir a Estados Unidos, solo que su ineficiencia absoluta en la gestión económica, la creciente frustración de la población en el modelo de gobierno que le impusieron, sumado al fin de los subsidios de la Unión Soviética y el riesgo de perder las regalías del chavismo, ha determinado que el enemigo de ayer sea el amigo del presente, con el fin de hacer los cambios que necesarios, para que lo importante siga igual.
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Una exposición no tan apresurada de los inicios de  la  injerencia militar y terrorista Castrista en otros países como la génesis  de la respuesta del gobierno de los EE.UU.  a esos actos

Por Pedro Pablo Arencibia Cardoso
Marzo 2016

Empezaré exponiendo los argumentos que permiten rechazar  el manido  planteamiento que fueron las actuaciones de EE.UU. los que hicieron que la Revolución (léase los Castro y cómplices de aquel momento)  formaran alianza con la Unión Soviética. Pero antes diré que EE.UU. rompió relaciones diplomáticas con la Cuba sometida por el Castrismo el 3 de enero de 1961 y que las fechas son importantes en nuestro análisis.

Los siguientes  fragmentos son tomados del artículo Los documentos soviéticos y Fidel Castro de  Ramón L. Bonachea  escrito en primicia para el blog Nuevo Acción http://www.nuevoaccion.com/
 
En 1992, después de trabajar treinta años en los Archivos de la KGB, el Cdte. Vasili Mitrokin ( Vasili Mitrojin vasili Mitrokhin) ofreció al servicio de inteligencia de Inglaterra cientos de documentos secretos de las operaciones de la inteligencia soviética a cambio de asilo para él y su familia en Inglaterra.  La documentación se conoce como el “Archivo Mitrokin”  de un extraordinario valor para los organismos de inteligencia a nivel mundial.
Mitrokin y el especialista en operaciones de la KGB, Christopher Andrew publicaron el libro “La Espada y el Escudo” en el que aportaron datos sobre los procesos “revolucionarios” en Cuba citando informes oficiales de la KGB al Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética y otros dirigidos a Nikita Kruschev. Y, finalmente en 1997, se publicó el libro “One Hell of a Gamble” cuyos autores fueron Timothy Naftali y Aleksandr Fursenko con una riqueza de datos hasta entonces desconocidos (pues por poco tiempo tuvieron acceso a los archivos del Buró Político del Partido Comunista de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas o PCUS. Nota del bloguista de BC) De las citadas fuentes, escogemos algunas informaciones.

(Vasili Mitrokhin)
 
En una reunión o mitin, Fidel Castro expreso que los planes con los soviéticos los sabían el, Raúl, Guevara y Núñez Jiménez.  Los planes de imponer el comunismo en Cuba tenían que permanecer en secreto. (Alekseev a Moscú, Marzo 8, 1960).  El 4 de marzo el vapor francés La Coubre estalló (había atracado en los muelles regulares de la bahía  y no en los muelles alejados donde se  descargaban las cargas de armas, municiones y explosivos. nota del bloguista de BC), causando decenas de muertos , y Fidel Castro acusó a Estados Unidos de ser responsable de la explosión.

Alekseev explicó a sus superiores que, la explosión, radicalizaba el proceso.  Castro exigiría que las refinerías americanas refinasen el petróleo recibido de la URSS, y al negarse las confiscarían aprovechando las circunstancias para también confiscar los centrales, y empresas de capital cubano. Y así sucedió.  Los  armamentos comenzaron a llegar a Cuba en gran escala principalmente por la Bahía de Nipe en Oriente.
 
En marzo de 1960, el Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética, colocó a Fidel Castro en la lista de líderes que cooperaban en la expansión del comunismo y que recibían ayuda financiera de tipo  personal.  Alekseev le informó la decisión a Fidel Castro, y reportó a Moscú que Fidel “se mostró visiblemente emocionado”.  En Junio 1960, Alekseev le entregó $385.00 dólares en efectivo, pero enseguida le pagó $8,000.00 dólares, nuevamente en efectivo y en presencia del Che Guevara quien dijo “el Kremlin es sabio, supo exactamente cómo ayudarlo” (Alekseev al Centro en Moscú, Junio 8, 1960, Archivo 78825, p 299, SVR.).Alekseev le comunico que seguiría recibiendo “emolumentos” en efectivo de Moscú.

(En la foto el operativo de la KGB Alexander Ivanovich Shitov, alias Alexander Alekseev, con fachada de periodista en Argentina y posteriormente fachada de Embajador de la URSS en Cuba. Fotos y comentarios añadidos por el Bloguista de  Baracutey Cubano)

 Hasta aquí los fragmentos que seleccioné del artículo de Bonachea.

Estados Unidos de manera insólitamente rápida reconoció al Gobierno Revolucionario (recordemos que EE.UU.  en plena lucha insurreccional le impuso un embargo de armas al régimen de Batista y le recortó  a Cuba parte de la cuota azucarera en el mercado norteamericano) cambió al Embajador Smith, amigo de Fulgencio Batista, y situó a Philip Bonsal con las mejores intenciones de limar cualquier aspereza entre los líderes revolucionarios y el gobierno de los EE.UU. No obstante esa aprobación (recordemos que el gobierno de los EE.UU. nunca reconoció al ¨gobierno de los 100 días¨ de Ramón Grau San Martín)  los investigadores Aleksander Fursenko y Timothy Naftali (que  escribieron el libro¨One hell of a Gamble¨ ( The Secret History of the Cuban Missile Crisis) hallaron en los archivos del Buró Político del PCUS que desde febrero de 1959, según los archivos abiertos de la KGB y la GPU soviéticas, comenzaron los acercamientos a la Unión Soviética iniciados no por Jorge Risquet, que es la versión oficial trasladándolos a fecha posterior, sino por Emilio Aragonés en México.
Se plantea por algunas personas que Fidel y Raúl Castro ya estaban vinculados al Comunismo internacional desde antes del asalto al cuartel Moncada el 26 de julio de 1953 y que, mediante el oficial de la KGB Nikolai Leonov, el comunismo soviético  le brindo  en México ciertos recursos a la preparación y expedición del yate Granma. No obstante, lo verificable, hasta ahora, es  lo siguiente, lo cual se extrajo del ensayo  Razones de Angola IX, de César Reynel:

¨La inteligencia checa, que desde 1948 era incapaz de tomar una sola decisión sin consultar con Moscú, pidió asesoramiento de los soviéticos y recibió respuesta a través de la decisión del Presidium de Comité Central que hoy puede ser consultada en el Archivo del Presidente de la Federación Rusa (Extracto del Protocolo 198, reunión del Presídium de diciembre 27, 1958, folio 3, lista 65, Fichero 871). En esa resolución (que ya está desclasificada y es pública), el PCUS aprobó “la intención de los amigos checos de ayudar al movimiento de liberación en Cuba”, y dio instrucciones precisas de no dejar ningún rastro escrito diciendo que la armas eran para Cuba, que verificaran exhaustivamente la seriedad de las intenciones de la compañía (léase contacto), y que no enviaran ningún arma que pudiera ser rastreada como perteneciente al bloque soviético.
  
No olvidemos que los primeros especialistas extranjeros en Inteligencia y Contrainteligencia  que asesoraron a los incipientes órganos de la Seguridad del Estado  después del triunfo de la Revolución fueron los checoslovacos, hispanosoviéticos y ex combatientes  de la Guerra Civil española. Uno de ellos fue Angel Martínez Riosola,   ¨Angelito¨, cuyo verdadero  nombre  era  Francisco  Ciutat de Miguel  quien llegó a Cuba el 4 de  marzo de 1960;  su avión procedía de Venezuela pero antes había recorrido varios países europeos como Checoslovaquia y Bélgica. Era graduado de la prestigiosa Academia  Voroshilov, de la Unión Soviética,  donde también ejerció como profesor. En el 40 aniversario de la invasión de Bahía de Cochinos, recuerdo, aunque ha pasado mucho tiempo,  a Fidel Castro decir en la televisión que  si la invasión hubiera sido por Trinidad,  no tenía ninguna probabilidad de éxito, pues ¨Angelito¨ había hecho fortalecer dicha zona con fuerte artillería y tropas. Se  afirma que participó en combatir a los alzados antiCastristas de la Sierra del Escambray y hasta que fue herido; quizás este ¨asesor¨haya formado parte del grupo operativo especial  ¨Molino¨. Posteriormente ofreció  asesoramiento militar en Vietnam y en Argelia . En Vietnam fue un importante apoyo del General Võ Nguyên Giáp.

 (Angel Martínez Riosola,   ¨Angelito¨, felicitado por Fidel y Raúl Castro)
 Este acercamiento  no escapaba a los órganos de Inteligencia de los EE.UU., los cuales tenían informado al Presidente Dwight D. Eisenhower, el cual el 17 de marzo de 1960 aprobó  el documento titulado “Un programa de acción encubierta contra el régimen de Castro”,con el objetivo de derrocar a la amenaza que se establecía a 90 millas de las costas de EE.UU. Señalo que la incipiente dictadura Castrista  antes del desembarco de la  Brigada  de Asalto 2506 por Bahía de Cochinos el 17 de abril de 1961  ya habia invadido  a varios paises latinoamericanos independientemente de que en ellos   hubieran  dictaduras o gobiernos constitucionalmente elegidos por  el pueblo de esos paises.

Comprometámonos a seguir haciendo de la Patria el ejemplo que convierta a Los Andes en la Sierra Maestra del continente americano”. Fidel Castro, Santiago de Cuba. 26-07 1960

  A continuación  un breve resumen por países  de esas invasiones, injerencias y actividades de subversión que desarrolló la incipiente dictadura Castrista antes  de la invasión de la Brigada de Asalto 2506 y aún antes que el Presidente Eisenhower firmara “Un programa de acción encubierta contra el régimen de Castro¨; posteriormente las invasiones, injerencias y subversión  Castrista continuaron de manera creciente y se extendieron a otros continentes. Los fragmentos fueron tomados del libro Las Guerras Secretas de Fidel Castro de Juan F. Benemelis,  ex diplomático Castrista que tuvo vínculos con la Dirección General de Inteligencia.
(Juan F. Benemelis)

Panamá (1959)
Se entrenaron 200 hombres en Pinar del Río ,a cargo del jefe guerrillero Dermidio Escalona. La expedición armada, integrada por unos 82 cubanos, dos panameños y un norteamericano, estaba dirigida por el cubano César Vega, un viejo compañero universitario de Castro y expedicionario de cayo Confite, que llamaba la atención con sus pómulos salientes y su mirada de poseso. A bordo de la motonave cubana Mayarí, partió el grupo desde el surgidero de Batabanó, al sur de La Habana, hacia Panamá el 19 de abril, y desembarcó en un lugar conocido como Playa Colorada, para secundar un alzamiento armado que se había originado en el cerro Tute. El día 22, la guardia panameña hizo prisioneros a dos integrantes del contingente, un estudiante panameño de apellido Picans y un cubano de nombre Gilberto Betancourt, que había sido capitán de las células de acción y sabotaje del Movimiento 26 de Julio en La Habana, y que posteriormente fue fusilado en Cuba por oponerse al gobierno de Castro.

Ante el fracaso de la expedición, el gobierno de Castro se vió obligado a cooperar con la Organización de Estados Americanos al remitir a dos miembros del departamento de inteligencia del ejército, el capitán Armando Torres y el teniente Fernando Ruiz, para que instasen la rendición de los expedicionarios ante la comisión de la OEA en la zona del Canal.


La invasión fue un fracaso desde el primer instante, al naufragar las barcazas en las marismas y riscos de Nombre de Dios, donde hubo la única baja de la acción, un cubano que se enamoró y caso con una bella panameña del lugar; los invasores, por otra parte, escogieron una zona demasiado desolada para la guerra de guerrillas, y al final tuvieron que ser rescatados por buques de la marina de los Estados Unidos.


El primero de mayo, Vega capitulaba ante una comisión de la OEA. Esta intrusión para derribar al gobierno del presidente Ernesto de la Guardia, fue el fruto de una compleja intriga latinoamericana, donde se complotaron varios personajes, entre ellos el pro castrista Rubén Miró, el doctor Roberto Arias, y un gigoló panameño casado con la bailarina británica Margot Fonteyn.
 En los meses iniciales del triunfo de la rebelión cubana, dos conjuntos nicaragüenses fueron atendidos en La Habana. Por un lado, el conglomerado de los juramentados con Castro en Méjico, compuesto por elementos anticomunistas entre los que despuntaba Pedro Joaquín Chamorro, y que era atendido directamente por el jefe guerrillero cubano Camilo Cienfuegos. El otro círculo, encabezado por Fonseca Amador y de clara inclinación izquierdista, se hallaba bajo la sombra protectora del Che Guevara.

El régimen de Castro adquirió las armas, clandestinamente, en los Estados Unidos. La intrusión fue lanzada por partes, durante los días 31 de mayo y 1 de junio de 1959, empleando aviones cubanos y el yate Nola. El 28 de mayo de 1959 un transporte de las fuerzas armadas cubanas condujo hacia Centroamérica un importante alijo de armas que fue recibido por el comunista Marcial Eguiluz para las presuntas guerrillas nicaragüenses. En esa oportunidad, Joaquín Chamorro viajó a La Habana para solicitar el sostén de Castro a las incursiones de Olama y Mollejones en mayo-junio de 1959; pero tanto Fidel como el Che Guevara decidieron conceder un amparo menor a este proyecto y fomentar los planes del marxista Fonseca Amador.


En una temprana maniobra planificada en Cuba, Chester Lacayo y otros cabecillas de los que realizaron con Castro el pacto de Méjico fueron detenidos por órdenes del Che Guevara y enviados a la cárcel, a la vez que se anulaba la invasión del comandante César Roca que había logrado reunir 35 hombres. Apoyado por el Che Guevara, Castro había decidido que una invasión de Nicaragua sería efectuada por elementos de izquierda.


El 1 de junio el comando de nicaragüenses zarpaba del sur de La Habana bajo el liderazgo de Joaquín Chamorro consumaba la correría hacia el departamento de Chontales. Tras su captura, Joaquín Chamorro admitiría que se había entrevistado con Castro y el Che para gestionarse la asistencia bélica. En junio, Castro envió un transporte de su fuerza aérea a Punta Llorona, una playa de Costa Rica, con 13,500 libras de armas y municiones a bordo. Los pasajeros del avión eran seis exilados nicaragüenses, un costarricense naturalizado y un grupo de cubanos. El plan era irrumpir en Nicaragua y auxiliar al levantamiento ya en marcha contra el régimen de los Somoza.


La unidad armada que estaba comandada por Fonseca Amador, se introdujo en territorio nicaragüense bajo el nombre de columna Rigoberto López Pérez. En este intento de invasión figuraba también Rafael Somarriba, un teniente de la Guardia Nacional nicaragüense, que se había encargado del entrenamiento en Cuba. Los 75 asaltantes, divididos en 4 columnas, se encaminaron hacia Chontales y Matagalpa.


Los encuentros bélicos se suceden en Matagalpa, Chontales y Blue Fields. Esta operación se malograría en pocos meses ante la sorprendente apatía de la población local. Ya para agosto, la Guardia Nacional del dictador Somoza había dado cuenta de tales cuadrillas. Entre los caídos se encontraban varios soldados cubanos. El refuerzo, que esperaba en Cuba, no se pudo embarcar; asimismo, un grupo cubano que viajaba en el navío Nuevitas fue detenido en el puerto mejicano de Yucatán.


La aventura de Castro en Centroamérica, fue denunciada al consejo de la OEA por Nicaragua. Después, el gobierno nicaragüense indicaría que, de las tres goletas que habían zarpado de Cuba, una navegaba a Cozumel, Méjico, y las otras dos derivaban a Puerto Cortés, Honduras. Otro intento serio de irrupción originado en Cuba tuvo lugar en 1960; esta vez utilizándose el territorio hondureño. Es allí donde Fonseca Amador, Tomás Borge, un puñado de instructores cubanos y 55 reclutas, entre ellos Silvio Mayorga y Humberto Ortega, crearon el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN). En la formación de los sandinistas participaron el coronel Santos López, de la guardia de Somoza y ex compañero de Augusto César Sandino. Quintín Pino Machado, el entonces embajador cubano en Managua y hombre de confianza de Fidel y de Raúl Castro, ayudó a la constitución del FSLN y seleccionó personalmente a sus dirigentes.


El 23 de junio, una compañía del ejército de Honduras cercó y destruyó las fuerzas de Fonseca Amador en El Chaparral, capturando documentación que incriminaba directamente a Cuba en la expedición. Fonseca Amador resultó gravemente herido; él y Borge se refugiaron en La Habana donde trabaron relación directa con el Che Guevara y con Castro. A la sazón, Fonseca Amador también contaba con la asesoría del marxista mexicano Víctor Tirado López.
 El 14 de agosto de 1959, un mes después de la fracasada intentona en la República Dominicana,se iniciaba un nuevo ciclo,la "Operación Haití", el 8 de enero de 1959. El delegado de Castro en Haití durante la insurrección, Antonio Rodríguez Echazabal,vinculado a la oposición duvalierista, sostuvo una larga entrevista con Castro donde se estableció el pacto para lanzar una revolución en las montañas occidentales de la isla La Española.

Se conformaron los cuadros militares,y se inició una campaña de reclutamiento en las colonias haitianas de Nueva York,Méjico,Caracas,Barbados y las Bahamas.El cuartel militar se ubicó en el poblado de Jamaica (a pocos kilómetros de la Habana),y la oficina de alistamiento ,funcionaba a pocos metros del centro de ésta última ciudad.


Por ese lugar pasaron más de 500 voluntarios; la organización Triple-A, dirigida por Aureliano Sánchez Arango, que igualmente luchó con sus guerrillas contra Batista, ofreció las embarcaciones necesarias. La emisora cubana, Radio Progreso, comenzó a trasmitir una programación en francés, dirigida a los conspiradores dentro de Haití. Los cubanos aumentaron la parada y el esbozo original incluyó una escala para nuevamente invadir República Dominicana.


Pese a las filtraciones de información y a las denuncias de Francois Duvalier,ni Trujillo,ni Washington,ni los servicios secretos franceses ,tomaron en cuenta esta amenaza
. Un contingente de cubanos secundado por varios haitianos, acaudillados por los oficiales del ejército de Castro, comandante Henry Fuentes y el capitán Ringal Guerrero, desembarcó en Les Irois, el 14 de agosto, para derrocar a Duvalier. Fuentes. El primer grupo estaba formado por 18 cubanos, 10 haitianos y 2 venezolanos, el cual debía sumarse a una columna del ejército haitiano, que supuestamente se amotinaría. Tres días después, el canciller haitiano, Louis Maré, acusaba de agresión a Cuba ante una estupefacta conferencia de cancilleres del continente reunida en Chile, que se desayunaba con la noticia asombrosa de la invasión cubana a Haití.

La reacción militar haitiana, encabezada por el general Mercerón fue de íntegro apoyo a Duvalier, quien concentró toda su soldadesca en las montañas de Caracausse y el día 20 de agosto estalló el conflicto que concluyó desfavorablemente para las armas cubanas. Muy pocos de los invasores lograron escapar a esta breve y monstruosa matanza. Los periodistas eran llevados al teatro de los acontecimientos donde apreciaban aterrados la hilera de cadáveres.


El gobierno haitiano denunció la intromisión cubana en la reunión de consulta de cancilleres, en Santiago de Chile, convocada tras la protesta dominicana en junio, reiterada en la comisión interamericana de paz, ante la cual se definió la acción dirigida desde La Habana como un caso típico de intervención, violatorio de la convención sobre deberes y derechos de los estados en caso de luchas civiles, suscrita en la capital de Cuba en 1928.


La subcomisión del organismo regional visitó Haití y entrevistó a cinco prisioneros cubanos supervivientes de la referida expedición, entre ellos, Manuel Rodríguez, Santiago Torres, Antonio Panseca, Osmani Escalante6. Haití rompió relaciones con Cuba, y el líder rebelde haitiano, Louis Dejoie,que fué uno de los que encabezó la intentona, escapó de La Habana hacia Miami, donde fue arrestado.
 
República Dominicana (esto ocurrió antes que la llamada Invasión trujillista que aterrizó en Trinidad, Cuba)
El 14 de junio de 1959 todo estaba consumado; varios yates artillados, un guardacostas y tres fragatas, conjuntamente con tres C-46, un B-26 y un P-51, del ejército cubano, secundaron desde la provincia oriental el lanzamiento de la “operación domeñar”, que comprendía un desembarco combinado de 200 cubanos y dominicanos en las playas de Constanza y Puerto Plata bajo el mando de los oficiales de Castro: comandante Delio Gómez Ochoa y capitán Enrique Jiménez Moya. Este último, compañero de Castro en la malograda correría de cayo Confite.
El exiguo apoyo que tuvo en el consternado continente esta invasión dominicana, impidió que Castro lanzará un segundo contingente que esperaba sus órdenes en el poblado oriental de Baracoa. El delegado dominicano ante la OEA, embajador Virgilio Díaz Ordóñez, solicitó a esta organización que pusiera en práctica el procedimiento de consulta previsto en el Tratado de Río de Janeiro, pero el consejo no accedió por encontrarse República Dominicana bajo una dictadura rechazada en el continente. En su lugar, convocó a una reunión de consulta de cancilleres en Santiago de Chile
Castro había considerado que la desestabilización del continente latinoamericano provocaría una fuga del capital nativo y una contracción de las inversiones norteamericanas, hecho que unido a un amplio esquema de sabotaje a las instalaciones económicas crearía las condiciones materiales para su estrategia de la violencia.

Castro no se queda tranquilo y decide probar suerte con el otro espadón del continente, el paraguayo Alfredo Stroessner. En noviembre de 1959 lanza hacia Paraguay una insurrección de casi 100 guerrilleros que se habían concentrado en el Brasil, mientras poderosas emisoras clandestinas desde Cuba llenaban las frecuencias de Asunción con su mensaje bélico. Pero las fuerzas militares de Stroessner liquidaron con rapidez este ambicioso proyecto.
 En diciembre de 1960, el gobierno salvadoreño se hizo de documentación confidencial de La Habana donde se incriminaba al diplomático cubano Roberto Lasalle por financiar actividades subversivas en el país. Se demostró que los cubanos habían entregado $600 000 al salvadoreño Roberto Carias para desencadenar acciones violentas en territorio nacional. El gobierno expulsó a Lasalle, junto a René Rayneri, Armando Velázquez y José M. Valdés, los otros representantes cubanos implicados en tal designio.

El informe detallaba las orientaciones de Raúl Castro sobre la necesidad de proveer instrucción bélica a naturales salvadoreños, el uso de dicho país centroamericano como un puente para los sediciosos nicaragüenses, y el atizar los problemas fronterizos con Guatemala. Uno de los borradores mencionados detallaba cómo los servicios cubanos buscaban afanosamente toda la información posible sobre las familias más poderosas del país
.
Cubanos y guatemaltecos habían hecho arreglos para un golpe de fuerza en el año 1960. Desde abril comenzaron a sucederse las visitas y la entrega de equipos bélicos a viejas capillas comunistas de Arbenz, como la de José Manuel Fortuny. Así se fueron “alzando” las cuadrillas de insurgentes en las serranías del país, a cuyo frente se encontraba un antiguo camarada de Arbenz, el coronel Carlos Paz Tejeda.

En agosto de 1960, el gobierno de Idígoras hizo públicas las pruebas acumuladas sobre esta vasta conspiración dirigida por el Che Guevara y Castro. Un mes después, Juan Larcos, agente cubano detenido por los guatemaltecos, ratificó en su confesión el plan que se había delineado en su país. El 3 de octubre, la fuerza aérea guatemalteca atacó la goleta La Cubana mientras ésta trataba de realizar un desembarco en la costa atlántica. Al huir, la embarcación cubana embarrancó en Cozumel, y en Méjico estalló el escándalo.


De nuevo caen informes en manos del gobierno guatemalteco que develaban las intenciones específicas de Castro: desembarcos en Omoa y la Barra (Honduras) combinados con agresiones a Puerto Barrios, Cobán y Mazatenango; episodios de sabotaje en las principales ciudades, y el establecimiento de comunicaciones directas con La Habana mediante una estación de radio que se instalaba en Senahu.


Los cuerpos de vigilancia secretos del área detectaron una actitud inusual en Cuba; fueron los mexicanos quienes dieron la alarma: Castro había prohibido los vuelos internacionales por encima de la provincia occidental de Pinar del Río; era allí, precisamente donde estaba acantonada la fuerza expedicionaria cubano-guatemalteca, lista para entrar en acción.


El 13 de noviembre estalló un complot en el aeródromo militar de Zacapa y en Puerto Barrios, donde figuraron los oficiales del ejército Rafael Sesam, Arturo del Cid y Marco Yong Sosa, quien sostenía los contactos con Cuba. Aparatos de la fuerza aérea cubana sobrevolaron la comarca aprovisionando a los rebeldes. El presidente Idígoras asumió personalmente la conducción de las operaciones militares y todo el continente se levantó indignado contra Castro. En Honduras fue sorprendida una columna capitaneada por oficiales cubanos que pretendía internarse en las montañas para prestar su concurso a los sediciosos. Al verse liquidado el levantamiento, Yong Sosa se encerró en las sierras con una tropilla de seguidores.


El delegado de Guatemala en las Naciones Unidas demandó una sesión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU para debatir la intromisión cubana. Dwight D. Eisenhower, presidente de los Estados Unidos, aprovechó la oportunidad para lanzar una dura advertencia a La Habana, desplazando una flota de guerra cerca de las aguas jurisdiccionales cubanas. La Unión Soviética le pediría a Castro "moderación".
En los primeros meses de 1959, el gobierno de Castro envió a Detroit, en un cambio de su consulado a la bella Margarita Quintana, de amplia experiencia diplomática . Además de cónsul,trabajaba para los servicios secretos de Castro,y se relacionó con el ingeniero norteamericano Robert Braun, especialista en el manejo de instrumentos electrónicos, dueño de un laboratorio que suministraba equipos especiales a la Comisión de Energía Atómica de los Estados Unidos.

En plena luna de miel, Margarita y Braun desaparecieron de los Estados Unidos y se domiciliaron en Cuba, dejando preparadas para su envió a La Habana, todas sus pertenencias que sumaban 25 cajas y paquetes. En mayo y junio de 1960, el equipaje fue llevado al consulado cubano en West Palm Beach para ser reembarcado hacia Cuba, como rezaba en las franquicias. Durante la carga, uno de los bultos llamó la atención de los oficiales aduaneros e intervino el FBI que retuvo el equipaje pese a las airadas protestas del cónsul y de la cancillería cubana.


.Tras una larga batalla judicial con los representantes cubanos, el 9 de agosto de 1961 se obtuvo la orden legal para realizar la inspección (Era un pequeño laboratorio atómico! Se ocuparon métodos de identificación semejantes a los usados por los Estados Unidos para reconocer aviones en pleno vuelo, un sistema de control para bombarderos B-52, instrumentos para reconocimientos aéreos y planos de equipos clasificados. Más sorprendente fue el hallazgo de documentos que relacionaban a la pareja con el espía de secretos relacionados con la energía nuclear Klaus Fuchs, así como las pruebas de que Braun sostenía contactos regulares en Detroit con el agregado comercial soviético, a través de su esposa.
Por cierto,  ningún  Presidente de  Cuba del período republicano entre 1902-1958, dió tanta muestra de sumisión y falta de independencia que Fidel Castro en una carta de noviembre de 1960 que se encuentra en archivos del Buró Político del PCUS en la extinta URSS: ¨Moscú es nuestro cerebro y nuestro Gran Líder¨. Esa carta es citada en el libro ya citado de Fursenko y Naftali. En el prólogo a la Constitución  Socialista de la República de  Cuba de 1976 se muestran elementos compatibles con esa declaración, pero  al ser la Constitución un documento público, se fue más discreto.
Foto del libro One Hell of a Gamble,   de Aleksandr Fursenko y Timothy Naftali 
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Por Pedro Pablo Arencibia Cardoso
Noviembre 26 de 2011
Un plan terrorista de Fidel Castro que verdaderamente le daría un ¨Viernes Negro¨ a Nueva York
Pasemos ahora a un ejemplo del terrorismo Castrista después de su toma del Poder en enero de 1959
Es conocido que Fidel Castro en 1962 sugirió a la URSS dar el primer golpe nuclear. Fidel Castro, sin sonrojarse, ha dicho posteriormente que eso había sido un error de traducción del Embajador soviético. Las personas que se sonrojan son aquellas que tienen vergüenza o les queda un poco de ella, pero los que no la tienen... En la guerra nuclear que hubiera desatado ese primer golpe nuclear hubieran muerto muchos millones de personas inocentes, luego son falsas las palabras de Fidel Castro cuando afirma en la antes mencionada reflexión sobre la muerte de Osama Bin Laden: ¨… en cambio, opuestos por principios a todo acto terrorista que condujera a la muerte de personas inocentes…¨ Como detalle curioso, poco conocido, diré que en los años 80s del pasado siglo XX los Castro trataron nuevamente de tener armas nucleares según plantea Vasili Mitrokhin archivero durante 30 años de la KGB que desertó a Gran Bretaña.
Pero el ejemplo del carácter terrorista del Castrismo posterior al triunfo revolucionario que deseo detallar en este artículo no es ese precisamente; es un ejemplo menos conocido: concretamente es el plan terrorista de Fidel Castro y de Ernesto ¨Che¨ Guevara para ser llevado a cabo en noviembre de 1962 y que hubiera ocasionado miles y miles de muertes y hubiera destruido parte de Nueva York de no haber sido descubierto y frustrado por el Buró Federal de Investigaciones de los Estados Unidos. 
La noticia fue cubierta en el diario New York Times del 18 de noviembre de 1962 pero hoy se conocen más detalles de ese horrendo plan que había ya pasado de la fase de planificación. Los escritores Humberto Fontova y Servando González han investigado sobre dicho plan que muy probablemente hubiera tenido una cifra más alta de muertes que la cantidad del luctuoso 9/11, ya que los atentados se iban a llevar a cabo en múltiples lugares, entre ellos las tres tiendas más grande del mundo en ese entonces, y en una fecha donde se alcanzan las cifras máximas de venta del año por los bajísimos premios que se ofertan en el llamado ¨Viernes Negro ¨, que siempre es el día posterior al Día de Acción de Gracia o ¨Thanksgiving Day¨ y el Día de la Parada de la tienda Macy's correspondiente al año 1962. Los detalles de dicho plan que aparecen en este artículo son del artículo Castro and Che's foiled (and forgotten) 9 /11 de Humberto Fontova y del libro The Nuclear Deception: Khruschev and the Cuban Missile Crisis, de Servando González. El artículo de Humberto Fontova puede leerse en idioma español, gracias a la traducción de Ernesto Hernández Busto, en:

El 3 de octubre de 1962 llegó a Nueva York Roberto Santiesteban Casanova, un hombre de confianza de los Castro, que era experto en técnicas terroristas que se había graduado en una escuela secreta de terrorismo ubicada no lejos de la ciudad de La Habana; Santiesteban llegaba con fachada de attaché para ocupar un cargo menor en la Misión Diplomática de Cuba en Naciones Unidas. Santiesteban tan pronto llegó a Nueva York se entrevistó con parte del equipo con el que llevaría a cabo el siniestro plan terrorista; algunos de los integrantes con los que se reunió fueron los también attachés Castristas José Gómez Abad y su esposa lsa Monero Maldonado, así como un cubano dueño de una joyería llamado José García Orellana.
Según los resultados de búsqueda que he hecho en Internet en sitios oficialistas Castristas y sitios afines, José Gómez Abad (hijo del guerrillero comunista español José Gómez Galloso, ¨López¨, quien fue muerto mediante garrote vil en España el 6 de noviembre de 1948 por sus acciones guerrilleras) nació en La Habana en 1941 y con 19 años de edad se integró a los Órganos de la Seguridad del Estado de Cuba a los cuales perteneció durante tres décadas. En http://www.kaosenlared.net/noticia/murio-jose-pepe-gomez-abad-hijo-mitico-guerrillero-jose-perez-galloso leemos: 
¨En el transcurso de 30 años, hasta su jubilación, trabajando en la Dirección General de Inteligencia (DGI) del Ministerio del Interior de Cuba, ocupó diferentes cargos y responsabilidades entre ellas el de Jefe de Sección, Ayudante Ejecutivo del Viceministro Primero y Jefe de la DGI.¨
(José Gómez Abad poco antes de morir; foto tomada durante un viaje que hizo a España)
.Luego inferimos sin equivocarnos de que José Gómez Abad era miembro de la Seguridad Cubana cuando fue detenido en Nueva York por participar en el mencionado plan terrorista.
El plan terrorista Castrista consistía en colocar doce dispositivos incendiarios y 500 kilogramos del explosivo TNT en las tiendas Macy's, Gimbels y Bloomingdales, y en la Estación Central de Ferrocarriles de Manhattan. En la página 154 del mencionado libro de Servando González se añaden otros objetivos: la Estatua de la Libertad, la Terminal de ómnibus de la calle 42 y refinerías en la ribera oeste del Hudson, en Nueva Jersey. Las explosiones debían efectuarse durante el ¨Viernes Negro¨ del año 1962.
El plan incluía muchas personas y ese fue su ¨ talón de Aquiles¨ por el cual el FBI pudo conocer de dicho plan y neutralizarlo. El FBI estimaba que hasta 30 personas podrían formar parte del complot, pero Roberto Santiesteban Casanova, José Gómez Abad y su esposa Elsa Monero Maldonado, una ex guerrillera de la lucha contra el régimen de Fulgencio Batista que había pertenecido al III Frente Oriental ¨Mario Muñoz Monroy¨ eran los tres más importantes. Otros complotados – según Humberto Fontova-eran miembros del capítulo en Nueva York del Comité "Fair Game for Cuba" o ¨Trato Justo para Cuba¨; organización que se haría muy famosa después que al ser detenido Lee Harvey Oswald por el asesinato del Presidente John F. Kennedy se les ocuparon algunos volantes de esa organización.
El 17 de noviembre de 1962 Santiesteban fue capturado después de correr intentando escapar mientras masticaba y se tragaba algunos papeles; en el suelo intentó sacar su pistola cuando era sometido por los agentes del FBI. José y Elsa fueron arrestados sin resistencia al salir de su apartamento. Los terroristas José y Elsa se acogieron a su inmunidad diplomática y pese a ellos haber reclutado a tres persona en los EE.UU. para ese plan, incluyendo entre ellos a una mujer norteamericana, fueron liberados; el caso de Santiesteban fue un poco más complicado pues no había en el momento de su detención aún presentado sus papeles diplomáticos. Roberto Santiesteban Casanova estuvo preso hasta que U Thant, el entonces Secretario General de la ONU, intervino para que se le diera la inmunidad diplomática, por lo cual fue liberado con 250 000 dólares de fianza y se le permitió salir de los EE.UU. sin ser llevado a la justicia. De Roberto Santiesteban Casanova se supo que estaba en República Dominicana durante la revuelta de abril de 1965 cooperando con el lado rebelde. Se comprobó de que era un miembro de la Dirección General de la Inteligencia Castrista y de su sistema de sabotaje.
El Procurador General de los EE.UU. expresó que ese plan estaba "aimed at the heart of the internal security of the United States of America.", o sea, "dirigido al corazón de la seguridad interna de los Estados Unidos de América."

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