Es un blog diario digital conformado con los artículos, opiniones, ensayos, etc. del Catedrático universitario Lic. Pedro Pablo Arencibia Cardoso sobre diferentes temáticas de la problemática cubana, actual e histórica, así como por noticias y artículos de otros autores que se consideran de gran interés para profundizar en la realidad cubana.
domingo, enero 01, 2017
La Revolución Cubana. fue una Revolución terrorista que se gestó, alumbró e instaló mediante la cárcel y el fusilamiento
Cuba. La Revolución Cubana. fue una Revolución terrorista que se gestó, alumbró e instaló mediante la cárcel y el fusilamiento
En este post publico dos testimonios de dos sacerdotes que fueron testigos de los fusilamientos Castristas después del triunfo revolucionario y el carácter sanguinario del actual tirano Raúl Castro Ruz. Añado la supuesta carta de Miguel Angel Quevedo exdirector y dueno de la revista Bohemia a su amigo y antiguo trabajador y padre del periodista y escritor Carlos Alberto Montaner donde se exponen muchas verdades calladas por el Castrismo, la cual está acompañada en este post de un artículo del historiador Dr. Antonio de la Cova donde se muestran algunas de las mentiras de la revista Bohemia.
Dado que en la foto de la noticia Raul promete más ejecuciones se manejan cifras incorrecyas, entiendo que es necesario adicionar a este post las verdaderas cifras aproximadas de los muertos durante el régimen de Fulgencio Batista y los muertos durante la tiranía de los hermanos Castro. Para no acabar con el mito, la dictadura totalitaria de los Castro, a casi 60 años de permanencia en el poder, no ha dado a conocer los nombres y apellidos de los muertos provocados por la represión del régimen de Batista ya que de darla a conocer echaria abajo la gran mentira Castrista de los supuestos 20 000 mártires que murieron en la lucha contra Batista. Para ver un estudio comparativo entre los regímens de Batista y Fidel Castro desde el punto represivo pueden leer mi artículo BREVE ESTUDIO COMPARATIVO DE LAS MUERTES, PRISIONES Y PRESOS DURANTE LAS DICTADURAS DE FULGENCIO BATISTA Y DE FIDEL Y RAÚLCASTRO, publicado en el número 42 de la Revista Hispano Cubana, publicación de la Fundación Hispano Cubana.
René Rodríguez Cruz, posteriiormente Director del InstitutoCubano de Amistad con los Pueblos , ICAP, y narcotraficante para la tiranía Castrista se especializó en dar el ¨tiro de gracia¨a los ejecutados antes y después del triunfo revoluvionario.
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Cuba y su Historia - Jose A Albertini entrevista al sacerdote Jorge Bez Chabebe (15-05-2016) testigo del ametrallamiento de la Loma de San Juan, Santiago de Cuba, en ña primera quincena de enero de 1959; matanza ordenada por Raúl Castro Ruz.
Frank Fiorini, llamado también Frank Sturgis, posa encima de la tumba colectiva poco después de la masacre de la Loma de San Juan.
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Comentarios varios y el testimonio de Javier Arzuaga entonces sacerdote que ofició como capellán de La Cabaña durante los primeros seis meses del año 1959. Raúl Castro vinculado directamente con más de 500 fusilamientos.
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SUPUESTA CARTA DE MIGUEL ÁNGEL QUEVEDO ANTES DE SUICIDARSE
Sr. Ernesto Montaner
Miami,
Florida
12 de agosto de 1969
Querido Ernesto:
Cuando
recibas esta carta ya te habrás enterado por la radio de la noticia de
mi muerte. Ya me habré suicidado —¡al fin!— sin que nadie pudiera
impedírmelo, como me lo impidieron tú y Agustín Alles el 21 de enero de
1965.
( Miguel Ángel Quevedo )
Sé
que después de muerto llevarán sobre mi tumba montañas de
inculpaciones. Que querrán presentarme como «el único culpable» de la
desgracia de Cuba. Y no niego mis errores ni mi culpabilidad; lo que sí
niego es que fuera «el único culpable». Culpables fuimos todos, en mayor
o menor grado de responsabilidad.
Culpables
fuimos todos. Los periodistas que llenaban mi mesa de artículos
demoledores, arremetiendo contra todos los gobernantes. Buscadores de
aplausos que, por satisfacer el morbo infecundo y brutal de la multitud,
por sentirse halagados por la aprobación de la plebe. vestían el odioso
uniforme que no se quitaban nunca. No importa quien fuera el
presidente. Ni las cosas buenas que estuviese realizando a favor de
Cuba. Había que atacarlos, y había que destruirlos. El mismo pueblo que
los elegía, pedía a gritos sus cabezas en la plaza pública. El pueblo
también fue culpable. El pueblo que quería a Guiteras. El pueblo que
quería a Chibás. El pueblo que aplaudía a Pardo Llada. El pueblo que
compraba Bohemia, porque Bohemia era vocero de ese pueblo. El pueblo que acompañó a Fidel desde Oriente hasta el campamento de Columbia.
Fidel
no es más que el resultado del estallido de la demagogia y de la
insensatez. Todos contribuimos a crearlo. Y todos, por resentidos, por
demagogos, por estúpidos o por malvados, somos culpables de que llegara
al poder. Los periodistas que conociendo la hoja de Fidel, su
participación en el Bogotazo Comunista, el asesinato de Manolo Castro y
su conducta gansteril en la Universidad de la Habana, pedíamos una
amnistía para él y sus cómplices en el asalto al Cuartel Moncada, cuando
se encontraba en prisión.
Fue
culpable el Congreso que aprobó la Ley de Amnistía. Los comentaristas
de radio y televisión que la colmaron de elogios. Y la chusma que la
aplaudió delirantemente en las graderías del Congreso de la República.
Bohemia no era más que un eco de la calle. Aquella calle contaminada por el odio que aplaudió a Bohemia cuando inventó «los veinte mil muertos». Invención diabólica del dipsómano Enriquito de la Osa, que sabía que Bohemia era un eco de la calle, pero que también la calle se hacía eco de lo que publicaba Bohemia.
Fueron
culpables los millonarios que llenaron de dinero a Fidel para que
derribara al régimen. Los miles de traidores que se vendieron al barbudo
criminal. Y los que se ocuparon más del contrabando y del robo que de
las acciones de la Sierra Maestra. Fueron culpables los curas de sotanas
rojas que mandaban a los jóvenes para la Sierra a servir a Castro y sus
guerrilleros. Y el clero, oficialmente, que respaldaba a la revolución
comunista con aquellas pastorales encendidas, conminando al Gobierno a
entregar el poder.
Fue
culpable Estados Unidos de América, que incautó las armas destinadas a
las fuerzas armadas de Cuba en su lucha contra los guerrilleros.
Y fue culpable el State Department, que respaldó la conjura internacional dirigida por los comunistas para adueñarse de Cuba.
Fueron
culpables el Gobierno y su oposición, cuando el diálogo cívico, por no
ceder y llegar a un acuerdo decoroso, pacífico y patriótico. Los
infiltrados por Fidel en aquella gestión para sabotearla y hacerla
fracasar como lo hicieron.
Fueron
culpables los políticos abstencionistas, que cerraron las puertas a
todos los cambios electoralistas. Y los periódicos que como Bohemia, le hicieron el juego a los abstencionistas, negándose a publicar nada relacionado con aquellas elecciones.
Todos
fuimos culpables. Todos. Por acción u omisión. Viejos y jóvenes. Ricos y
pobres. Blancos y negros. Honrados y ladrones. Virtuosos y pecadores.
Claro, que nos faltaba por aprender la lección increíble y amarga: que
los más «virtuosos» y los más «honrados» eran los pobres.
Muero
asqueado. Solo. Proscrito. Desterrado. Y traicionado y abandonado por
amigos a quienes brindé generosamente mi apoyo moral y económico en días
muy difíciles. Como Rómulo Betancourt,
Figueres, Muñoz Marín. Los titanes de esa «Izquierda Democrática» que
tan poco tiene de «democrática» y tanto de «izquierda». Todos
deshumanizados y fríos me abandonaron en la caída. Cuando se
convencieron de que yo era anticomunista, me demostraron que ellos eran
antiquevedistas. Son los presuntos fundadores del Tercer Mundo. El mundo
de Mao Tse Tung.
Ojalá
mi muerte sea fecunda. Y obligue a la meditación. Para que los que
pueden aprendan la lección. Y los periódicos y los periodistas no
vuelvan a decir jamás lo que las turbas incultas y desenfrenadas quieran
que ellos digan. Para que la prensa no sea más un eco de la calle, sino
un faro de orientación para esa propia calle. Para que los millonarios
no den más sus dineros a quienes después los despojan de todo. Para que
los anunciantes no llenen de poderío con sus anuncios a publicaciones
tendenciosas, sembradoras de odio y de infamia, capaces de destruir
hasta la integridad física y moral de una nación, o de un destierro. Y
para que el pueblo recapacite y repudie esos voceros de odio, cuyas
frutas hemos visto que no podían ser más amargas.
Fuimos
un pueblo cegado por el odio. Y todos éramos víctimas de esa ceguera.
Nuestros pecados pesaron más que nuestras virtudes. Nos olvidamos de
Nuñez de Arce cuando dijo:
Cuando un pueblo olvida sus virtudes, lleva en sus propios vicios su tirano.
Adiós.
Éste es mi último adiós. Y dile a todos mis compatriotas que yo perdono
con los brazos en cruz sobre mi pecho, para que me perdonen todo el mal
que he hecho.
Miguel Ángel Quevedo
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Tomado de http://www.nuevoaccion.com/
DEBATE: BOHEMIA, QUEVEDO, Y EL REVISIONISMO HISTÓRICO
Por: Dr. Antonio de la Cova
(Autor y profesor universitario de Historia)
Discrepo
de la revisión histórica que ha hecho la viuda de Carlos Castañeda
sobre su esposo y la revista “Bohemia”. Miguel Angel Quevedo heredó de
su padre la dirección de dicha publicación. Si Quevedo se dejaba
presionar por su empleado Enrique de la Osa, debió haber sido por sus
debilidades morales y hormonales.
En el libro de Norberto
Fuentes, “Hemingway in Cuba”, páginas 249-51, señala lo que es de
conocimiento público: Quevedo era un notorio homosexual, "orgulloso de
que ninguna mujer había entrado en su finca," donde semanalmente daba
fiestas y escandalosos bacanales.
Todos los redactores de
“Bohemia” fueron fervientes partidarios de Fidel Castro. Después del 1
de enero de 1959, perdieron toda objetividad periodística para
convertirse en propagandistas revolucionarios. Entre los reportajes
falsos que publicaron estaba el de "Mas de veinte mil muertos arroja el
trágico balance del régimen de Batista."
El
ex presidente Ramón Grau San Martín fue quien primero lanzó esa frase
que “Bohemia” dio como verídica, a pesar de que la lista de muertos que
publicaron no llegaba a mil. “Bohemia” nunca hizo un esfuerzo serio por
obtener la verdadera cifra, como luego efectuó el Dr. Armando Lago.
Otro reportaje de "Bohemia" titulado "El Padre le Daba los Cráneos de sus Victimas Para que Jugara" (enero 11, 1959)
fue
completamente ficticio. La foto del entonces niño César Necolardes
Moreno había sido tomada en los 1940s en el Museo Antropológico Montané,
en la Universidad de la Habana. Se nota que dos de las calaveras en la
foto reposan sobre un mapa de Cuba. En 1959, las mismas maestras que más
de una década antes habían llevado al niño en una excursión estudiantil
al museo, le escribieron a Quevedo para que rectificara, pero éste se
negó hacerlo. En "Bohemia" jamás apareció ninguna nota de rectificación
sobre ningún tema, algo que es común, aunque no frecuente, hasta en los
grandes rotativos norteamericanos.
Hace dos años, mientras mi
esposa trabajaba en un proyecto de antropología física en el museo
Smithsonian en Washington, le enseñé la foto de los cráneos en la foto
de "Bohemia", a los doctores forenses Douglas Owsley y David Hunt, dos
de los más reconocidos expertos en antropología física en EE.UU. Ambos concluyeron que las calaveras en la foto eran piezas de museo de mucha antiguedad.
( Miguel Ángel Quevedo y Fidel Castro en 1959 cuando eran amigos )
Lo
de "Bohemia" no fue periodismo, fue propagandismo, como vemos en este
artículo de Carlos Castañeda, citando una serie de mentiras de Fidel
Castro, incluyendo una donde dice: "Somos amigos de los Estados Unidos."
En
la revista "Bohemia" jamás apareció ni la más leve crítica contra Fidel
Castro. Después del 1 de enero de 1959, se justificó en “Bohemia” el
terrorismo indiscriminado de bombas y asesinatos que el Movimiento 26 de
Julio utilizó para llegar al poder. Hasta el secuestro de Juan Manuel
Fangio se convirtió en una epopeya gloriosa.
En 1984, cuando
Agustín Alles era director de noticias de la WRHC, me invitó a su
programa de radio. Me dijo que cuando él era redactor de “Bohemia”, fue
el primer periodista en subir a la Sierra Maestra y se dio cuenta de que
los rebeldes eran comunistas. "Allí vi que daban clases de comunismo,"
me afirmó. Le pregunté: "¿Por qué no denunciastes eso?" Me respondió:
"¿Estas loco? Me hubieran acusado de Masferrerista. Me hubiera tenido
que exiliar." Le dije: "Acabastes por exiliarte." No me contestó.
Aprecio a Agustín, pero figura entre los revisionistas que como la viuda
de Castañeda, quieren tergiversar la historia de la verdadera
responsabilidad que tuvo "Bohemia" en llevar a Fidel Castro al poder.
La larga cola. . Zoé Valdés sobre la cola en La Habana para ver una foto del ya eterno incinerado Fidel Castro Ruz. Entrada para VIP en la Sala Granma del MINFAR
“Una larga cola como una trenza china” dicen que dijo el poeta José Lezama Lima cuando vio una enorme fila para comprar algún alimento que ya empezaba a escasear en aquellos primeros años. Un chiste cubano dice que otra larga cola para escupir una estatua de Fidel Castro hizo millonario a Pepito, el niño travieso de los cuentos populares.
Hoy presenciamos esa misma larga -no como la trenza, pero como la Muralla China- cola de cubanos que han ido a despedir a su finalmente fallecido Coma Andante bajo un sol que raja las piedras. Resulta coherente que sea la cola uno de los últimos símbolos con los que se despida a quien la inventó, pues la cola es su invento más significativo. Toda una institución exportada hará unas décadas a Venezuela. Además los cubanos no pueden vivir sin las colas, y ahora sabemos que tampoco los muertos pueden sentirse muertos sin ellas.
Una larga cola para cenizas, es lo que tenemos. Hasta para cenizas hay que hacer colas en Cuba. Para colmo debes llevar la cartilla de racionamiento. Te apuntan el nombre, el número de carnet de identidad y tienes que firmar una declaración de fidelidad al fidelato.
Cola para cenizas, sí. Tal como lo leen. ¿Cómo?
Ah, no, esperen, me comenta un amigo en Facebook que ni siquiera hay derecho a cenizas. Que las cenizas son para gente VIP, me señala otra amiga. O sea que ni cenizas hay. Ni cenizas toca por una casilla de la libreta. Pero qué pueblo más carnero. Durante nueve días marcharán y honrarán una foto vieja y un “reguero de medallas”.
Ni en la más inimaginable de las novelas de dictadores latinoamericanos se ha visto eso. Pero los cubanos siempre tienen que sobrepasarse, ahí van, pasito a pasito, armando diz que compungidos la amada cola, enrejados detrás de unas vallas pintadas de amarillo. Esa inquieta cola, que ya se va pareciendo a una especie de cola de caimán, y eso es lo peor que tiene el caimán, la cola.
Esos que ahora hacen la Cola, con mayúscula, corderos en general, son muchos de los que también hacen cola en el aeropuerto para largarse a Miami o a otro lugar, huyendo quizá de la cola. Pero una vez que están fuera, viviendo de manera normal, les carcome la masinguilla y tienen que regresar con toda urgencia. No lo aguantan, no pueden vivir sin la cola. El síndrome de Estoeselcomo, señala alguien.
Muy justo entonces que hasta el último de los segundos Castro les imponga la cola, y que se remamen ir en cola por todo ese país devastado detrás de esa polvareda vil hacia el cementerio de Santa Ifigenia, y regresen en cola india a sus casas, hasta la mañana siguiente en que por inercia, como siempre han hecho, retornen a la cola del pan. Si es que hay pan. Porque el pan, como las cenizas, hace ya bastante tiempo, más de medio siglo, que es también VIP.
Zoé Valdés.
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¨Yin¨ Pedraza Ginoris y su esposa Loly Buján (EPD) quién fuera también una
exitosa y famosa directora de programas de televisión. Foto en Galicia,
España
Por ¨Yin¨ Pedraza Ginoris
Retirado director de programas de televisión en Cuba y España
Ellos,
los privilegiados, los mayimbes, los comandantes, los ministros, los
del Buró Político, los del Comité Central, los jefes de esto y de lo
otro, los grandes del Ministerio y del Ejército, los canchas del engaño y
la manipulación, los que nos lo vendieron como “el máximo líder” cuando
sólo era un tostao con ideas extravagantes y proyectos irrealizables,
que estuvo a punto de provocar una guerra nuclear donde hubiéramos
muerto todos sólo para complacer a su ego desmesurado y convertirse en
figura mundial, Ellos, que lo defiendan y lo lloren ellos, los que
vivían en el Country, en Nuevo Vedado y en zonas libres de apagones los
que recibían en sus casas suministros que les llevaba una furgoneta sin
letreros, los hijos de papá y mamá que usaban ropa de marca y podían oìr
a Los Beatles, los que le echaban al bloqueo la culpa de su
ineficiencia y su estupidez, los que, cuando la olla alcanzaba mucha
presión, abrían la salida para que nos fuéramos de nuestra tierra, los
que se apropiaron del nombre de Cuba, del himno, la bandera y el escudo,
de Martí, Gómez y Maceo, los que nos prometieron un futuro luminoso si
nos sacrificábamos unos años, Ellos, que lo defiendan y lo lloren ellos,
los que no han esperado dos horas para comerse un pan con pasta, los
que nunca durmieron encaramados en una barbacoa, los que consumían
gasolina sin preocuparse de tener bonos, los que decidían nuestros
destinos y regían nuestras vidas sin consultarnos, los que desmantelaron
la unidad de nuestras familias,
los que tenían seguras sus
vacaciones gratuitas en Varadero y sus fastens por el extranjero para
traer pacotilla, los que nos mandaron a morir en guerras que no eran las
nuestras, Ellos, que lo defiendan y lo lloren ellos, los que no se han
apuntado en una lista de espera en una terminal de tren ni se han
montado en una rastra para ir de pie de Santa Clara a Placetas, los que
siempre resolvían las piezas de repuesto y las habitaciones en el Habana
Libre, los que no saben lo que es bañarse con un cubo porque de sus
duchas siempre salía agua, Ellos, que lo defiendan y lo lloren ellos,
los que no sufrieron la frustración de aguardar por una Ruta 2 que vino
repleta y no paró los de la frase “la censura es necesaria porque
estamos en guerra con el imperialismo” los que, aprovechándose de sus
cargos, se templaron a las mejores hembras, los invitados a la tribuna
que miraban a la masa desfilar, los que masacraron los derechos humanos,
los que no permttían huelgas ni protestas de ningún tipo, los creadores
de las brigadas de respuesta rápida, los milicianos de uniforme
impecable que estaban muy ocupados para hacer guardias, Ellos, que lo
defiendan y lo lloren ellos, los homófobos que crearon la UMAP, los que
iban a curarse al CIMEX y no al Calixto García, los que nos hicieron
olvidar el sabor de los mangos y los mameyes, los que educaban a sus
chamas en los exclusivos colegios bilingües adonde iban los hijos de los
embajadores, los que nunca hicieron una cola, los que no se enteraron
de que existía la libreta, los que vivían de puta madre en las embajadas
cubanas en el extranjero, Ellos, los que nunca dejaron de tomar leche y
comer carne, los que cuando rompían con su esposa o su querida les
dejaban la casa y conseguían otra los que fueron a tumbar caña un día
para tomarse una foto y colgarla en el despacho, los que persiguieron,
los que acosaron, los inventores de los mitines de repudio, los que le
taparon la boca a la gente, los que consideraban que cultura era una
mala palabra,los que llamaban al trabajo voluntario pero jamás iban,
los que justificaban todo, hasta lo del remolcador, Ellos, que lo
defiendan y lo lloren ellos, los desiguales en un país en que todos
supuestamente éramos iguales, los que se proclamaban comunistas y nunca
lo fueron, los que nos hicieron pasar hambre, los que no dejaron títere
con cabeza, los que, cuando MamáURSS se fue al carajo, despreciaron la
vía vietnamita y se enroscaron en un sistema que sabían que no
funcionaba, Ellos, los insensibles, los de arriba, los que se cagaron
en el ideario de Abel, de Frank País, de José Antonio y de todos los que
murieron luchando contra Batista, los que afirmaban que su revolución
era para los humildes, más cubana que las palmas y la traicionaron desde
el principio. Ellos, que lo defiendan y lo lloren ellos es natural y
hasta lógico.
Pero, ¿tú?, tú que fuíste un matao, un "población", que hoy, después
de todo lo que has visto y sufrido, después de que te hayas tenido que
marchar fuera para poder respirar, que tú lo defiendas y lo llores
basándote en la milonga de que gracias a él hubo sanidad y educación
gratuita para todos...
Por favor, mi socio, explícame esa trova tuya porque hay algo que no entiendo.
La Revolución hubiera sido en parte y de manera significativa la
Revolución de Fidel Castro SI el asalto al Cuartel Moncada hubiera
triunfado y llevado a la caida del gobierno de Fulgencio Batista, ya que
Abel Santamaría y otros organizadores de la conspiración y el ataque
habían muerto.
Fidel Castro en determinados círculos muy cerrados habría demostrado su carácter dictatorial (según
¨el Koreano¨, entrenador de los expedicionarios del Granma en México,
Fidel Castro mató en México a sangre fría a uno de los expedicionarios
que protestaba, junto a otros, por la comida y las condiciones en que
vivían mientras se entrenaban) procomunista, pero para el
resto del pueblo cubano se mostraba muy diferente y eso se puede
verificar, por ejemplo, en el mismo panfleto y supuesto alegato de Fidel
Castro en su juicio del Moncada conocido como La Historia me Absolverá
ya que en el mismo están ausentes las ideas socialistas o comunistas y
las ideas antinorteamericanas. La supuesta restitución de la
Constitución de 1940 fue una de las más importantes banderas que usó
Fidel Castro, y el resto de la oposición antibatistiana, en la lucha
contra el régimen de Fulgencio Batista. Ese supuesto alegato de Fidel
Castro (las actas de los dos juicios sobre el asalto al Cuartel Moncada
se ¨perdieron¨ muy tempranamente y convenientemente de la Audiencia de
Santiago de Cuba, ya que afectaban grandemente la versión escrita en La Historia me Absolvera)
y lo planteado por él en las entrevistas que le hicieron en Cuba
(incluyendo entrevistas en el presidio de Isla de Pinos), en México, en
la Sierra Maestra así como en sus alocuciones por Radio Rebelde y en
manifiestos que motivó que la oposición a Batista se nutriera de
combatientes y de simpatizantes que creyeron en las promesas de las
engañosas y mentirosas palabras de Fidel Castro.
Fidel Castro traicionó
los los acuerdos del Pacto de Caracas que le dió la responsabilidad de
Jefe Militar de la oposición antibatistiana de las organizaciones que
firmaron dicho pacto en 1958 Ese engaño y traición lo manifestó Fidel
Castro aún después del triunfo del 1 de enero de 1959. En los primeros
minutos del siguiente video se ve y oye al propio Fidel Castro durante
la lucha insurreccional en la Sierra Maestra contra el régimen de
Batista diciendo que no es comunista ni marxista y que su filosofía
política es una democracia representativa con justicia social en una
economía bien planificada.
Las Mentirosas Verdades de Fidel Castro
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Gracias, Fidel...
Hoy me gustan estos versos del poeta comunista, ya fallecido, Mario Benedetti
Los canallas viven mucho, pero algún día se mueren (extractado)
Vamos a festejarlo vengan todos el crápula se ha muerto se acabó el alma negra el ladrón el cochino se acabó para siempre hurra... vamos a festejarlo a no ponernos tibios a no creer que éste es un muerto cualquiera vamos a festejarlo a no volvernos flojos a no olvidar que éste es un muerto de mierda.
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El líder cubano inspiró a muchos con sus promesas de justicia y progreso pero presidió un prolongado régimen de opresión
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Por José de Córdoba
27 de noviembre de 2016
Fidel Castro irrumpió en el escenario internacional en 1959, dando origen a la imagen misma de la revolución con su barba, rifle y cigarro, para luego dirigir Cuba por medio siglo, enfrentarse a 11 presidentes de Estados Unidos y contribuir a que el mundo llegara al borde de la guerra nuclear.
Castro, quien sufría de una enfermedad no revelada, falleció a los 90 años, anunció su hermano, el presidente Raúl Castro.
Apodado el “príncipe guerrillero” por uno de sus muchos biógrafos, animó a millones en Cuba y en todo el mundo con sus promesas de democracia, justicia social y progreso económico. A principios de su régimen, forjó una postura contra Washington, aliándose con la Unión Soviética y apoyando movimientos guerrilleros de América Latina a África.
Sin embargo, para cuando renunció formalmente como presidente de Cuba en 2008 y entregó las riendas a su hermano menor, Raúl, encarnaba todas las contradicciones de su movimiento.
Castro persiguió ideales igualitarios que incluían atención médica, vivienda y educación gratuita, mientras proscribía la libertad de expresión, encarcelaba disidentes y prohibía elecciones justas. Jugó a la política mundial con la habilidad de un gran maestro, pero acogió una ideología que en última instancia fracasó. En 1959 derrocó a un dictador sólo para convertirse en el gobernante de América Latina con más tiempo en el poder, 49 años.
( Fidel castro en foto de archivo de 1985. Photo: Charles Tasnadi/AP )
Trató de liberar a Cuba de su dependencia del azúcar y convertirla en un país próspero, sólo para quebrar la isla y hacerla depender primero de la generosidad de la Unión Soviética y luego de la de Venezuela.
Cuando Castro renunció, muchos esperaban que el más pragmático Raúl lanzara rápidamente reformas económicas y políticas para facilitar la entrada de Cuba a la economía global e introducir un sistema más democrático. Pero el actual mandatario sólo ha tomado unos pocos pasos vacilantes en esa dirección. En cambio, el mayor de los Castro desarrolló una segunda carrera como comentarista político, despotricando contra EE.UU. y con frecuencia prediciendo una inevitable guerra nuclear.
El panorama económico se despejó un poco en 2014 cuando el presidente Barack Obama forjó un acuerdo con Raúl Castro para restablecer las relaciones diplomáticas. Desde entonces, Washington ha aliviado poco a poco las restricciones comerciales y de viajes a la isla, aunque un levantamiento completo del embargo económico está en manos del Congreso estadounidense. Sin embargo, las perspectivas de mejores vínculos económicos con EE.UU. parecen complicarse ahora después del triunfo de Donald Trump en las elecciones presidenciales. Aunque con Fidel muerto, muchos creen que Raúl avanzará más rápido hacia las reformas.
(Fidel Castro fumando un habano en un descanso de la batalla de Pino del Agua que se libró entre diciembre de 1957 y abril de 1958. Photo: ZUMAPRESS.com. Comentario del Bloguista de Baracutey Cubano: hubo dos combates de Pino del Agua y en uno de ellos fue herido Camilo Cienfuegos. No he leido que Fidel haya estado en la verdadera ¨candela¨del combate)
Fidel Castro nació en 1926 en Birán, una ciudad del extremo oriental de la isla, hijo ilegítimo de un ex soldado y campesino español convertido en rico terrateniente y su criada. Uno de siete hijos, su padre lo envió a La Habana a estudiar en las mejores escuelas de Cuba.
En La Habana, como estudiante de derecho de armas llevar, se involucró en la violenta vida política de la universidad en esa época, cuando se definió como “hombre de acción”.
Después de un breve coqueteo con la política electoral, acudió a la revuelta armada como vía para deponer al dictador Fulgencio Batista, un general que había llegado al poder después de un golpe militar en 1952. El 26 de julio de 1953, Castro dirigió a 135 seguidores, incluyendo a su hermano Raúl, en un osado pero desastroso ataque al cuartel del ejército de Moncada en Santiago, la segunda ciudad más grande de Cuba.
Más de 60 de sus compañeros fueron muertos. Castro sobrevivió y fue enviado a la cárcel después de electrizar a Cuba con un elocuente discurso en el tribunal en el que declaró: “La historia me absolverá”.
Luego de beneficiarse de una amnistía tras 19 meses de prisión, viajó a México con Raúl, donde reunió a un pequeño grupo de seguidores, entre ellos un médico argentino llamado Ernesto “Che” Guevara. En 1956, Castro y otros 81 hombres se amontonaron en un yate de 18 metros, el Granma, y desembarcaron en las playas del oriente de Cuba.
( Fidel Castro se dirige a una multitud frente al palacio presidencial en La Habana en 1959. Photo: AP )
Sólo una veintena de guerrilleros, entre ellos los hermanos Castro y Guevara, sobrevivieron a los soldados cubanos en las escarpadas montañas de la Sierra Maestra. Pero el pequeño grupo reclutó suficientes campesinos y se anotó bastantes victorias contra el desmoralizado ejército de Batista como para obligar al dictador a huir del país el 1 de enero de 1959. Una semana después, Castro, de 32 años, entró montado en tanque de guerra a La Habana, donde recibió una entusiasta acogida de miles de cubanos a quienes prometió un gobierno “humanista”.
Poco después, Castro desató una racha despiadada. El gobierno revolucionario ejecutó a cientos —algunos historiadores dicen miles— de policías, oficiales militares y agentes de Batista después de juicios sumarios.
Desde sus primeros días, Castro había sido cautivado por el conquistador Alejandro Magno, cuyo nombre adoptó mientras luchaba contra el régimen de Batista. Esa inusual idea de destino, combinada con un profundo odio hacia EEE.UU. por su dominio de Cuba desde la guerra hispanoamericana de 1898, ayudó a convertir a Castro en un oponente feroz.
“Los americanos van a pagar bien caro lo que están haciendo”, escribió a una confidente meses antes de que el ejército rebelde marchara a La Habana. “Cuando esta guerra se acabe, empezará para mí una guerra mucho más larga y grande: la guerra que voy a echar contra ellos. Me doy cuenta que ese va a ser mi destino verdadero”.
Castro fue fiel a su palabra. Acogió a la Unión Soviética y las relaciones con EE.UU. se deterioraron rápidamente. En octubre de 1960, confiscó todos los grandes negocios en Cuba. Miles de cubanos asustados huyeron de la isla.
(Fidel Castro y Celia Sánchez el 4 de enero de 1959 en Cienfuegos)
En abril de 1961, en la Bahía de Cochinos, la milicia de Castro derrotó a una fuerza de 1.500 exiliados cubanos entrenados por la Agencia Central de Inteligencia (CIA), después de que los invasores se quedaran sin munición. La victoria impulsó el prestigio internacional de Castro y marcó un punto bajo para el gobierno del presidente estadounidense John F. Kennedy. Después de derrotar a los exiliados, Castro consolidó su poder, encarcelando a miles de opositores políticos. Muchos más huyeron al exilio.
e se da no se quita”.
A diferencia de los más cautelosos rusos, Castro prestó su pleno apoyo a los movimientos guerrilleros en todo el mundo en desarrollo. Cuba proporcionó capacitación y asesoría a combatientes de Argentina, Venezuela, Guatemala, Paraguay, Colombia, Honduras, Haití, El Salvador, Nicaragua y Uruguay.
Las tropas cubanas lucharon junto a los sirios contra los israelíes en la guerra de Yom Kippur de 1973 y entrenaron a los soldados del régimen comunista del sur de Yemen.
“Fidel colocó la revolución en la agenda de la izquierda latinoamericana y trató de fomentarla e imponerla en todas partes”, dijo Jorge Castañeda, ex canciller mexicano y experto en la izquierda latinoamericana. “Fue una tragedia. Decenas de miles de campesinos, sacerdotes, estudiantes e intelectuales murieron en un montón de intentos locos de revolución que no tuvieron ninguna chance”.
Los mayores éxitos de Castro fueron en África. A partir de 1975, después de que Angola obtuvo su independencia de Portugal y luego durante más de una década, unos 200.000 soldados cubanos rotaron a través de la antigua colonia portuguesa, donde lucharon con éxito en favor de una facción respaldada por Moscú para controlar al país contra facciones respaldado por Sudáfrica. Nelson Mandela, un antiguo aliado y amigo de Castro, atribuyó el apoyo militar de Cuba al éxito de los esfuerzos que pusieron fin al apartheid en Sudáfrica.
La influencia global de Castro alcanzó su punto máximo en 1979. El año comenzó de forma favorable para él, luego de que las guerrillas sandinistas respaldadas por Cuba derrocaron al dictador nicaragüense Anastasio Somoza, aunque terminó en la ignominia. Castro, como jefe del movimiento no alineado, defendió la invasión soviética de Afganistán, que lo marcó como un títere soviético, más que como un hombre de acción independiente.
Mientras la mente de Castro estaba en la revolución mundial, las condiciones sociales y económicas se deterioraron en la isla. Muchos cubanos se estaban hartando de su economía de austeridad comunista.
En abril de 1980, un guardia fue asesinado accidentalmente cuando un grupo de cubanos en busca de asilo irrumpió en la embajada peruana en La Habana. Cuando los peruanos se negaron a entregar a los solicitantes de asilo, Castro, en un ataque de ira, removió a los guardias de la embajada. El régimen fue sorprendido con la guardia abajo cuando, en cuestión de horas, más de 10.000 cubanos se abalanzaron hacia el complejo diplomático.
( En una foto de 1960 con el héroe revolucionario Ernesto "Che” Guevara (centro) y el presidente de Cuba Osvaldo Dorticos (derecha). Photo: AP )
Un enfadado Castro invitó a todos los cubanos que quisieran irse a EE.UU que lo hicieran. Buscando presentar a los solicitantes de asilo como delincuentes, vació las cárceles cubanas y puso a muchos delincuentes a bordo de una enorme flotilla de embarcaciones tripuladas por cubanos exiliados que llegaron al puerto de Mariel, con la esperanza de recoger a sus familiares. Para cuando el éxodo se detuvo unos meses después, 125.000 cubanos habían dejado la isla.
Durante la década siguiente, cuando los reformistas bajo Mikhail Gorbachev tomaron el poder en la Unión Soviética y la guerra fría terminó, Castro se obstinó en resistir las ideas liberales procedentes de Moscú. El apoyo militar y económico soviético a Cuba disminuyó. La única arma que quedó en el arsenal de Cuba en su continuo enfrentamiento contra EE.UU. fue la amenaza de más explosiones de emigración parecidas a lo que se llegó a llamar “los marielitos”.
Después de la implosión de la Unión Soviética en 1991, los rusos pusieron fin a todos los subsidios a Cuba. A medida que la producción económica de la isla cayó por lo menos 35%, Castro declaró un “período especial en tiempo de paz” de estricto racionamiento.
Con la supervivencia del gobierno en juego, el líder autorizó a regañadientes el uso del dólar estadounidense en 1994 en paralelo al peso cubano y abrió la isla a una inversión extranjera limitada en áreas como el turismo. En los últimos años, el fallecido presidente venezolano Hugo Chávez y su sucesor Nicolás Maduro reemplazaron a la Unión Soviética como el sistema de apoyo vital de Cuba, enviando a la isla unos 100.000 barriles diarios de petróleo y productos refinados y permitiendo a Castro dar marcha atrás en las revisiones económicas.
A cambio, Castro, que solía enviar soldados para apoyar los objetivos soviéticos, envió a Venezuela a decenas de miles de médicos, dentistas, entrenadores deportivos, agentes de inteligencia y otros técnicos que han sido cruciales para ayudar al régimen del líder venezolano. Pero la ayuda económica de Venezuela a la isla se ha reducido drásticamente debido a la crisis económica del país petrolero.
A pesar de todas sus habilidades políticas, Castro promovió teorías económicas extravagantes durante su larga permanencia en el poder. En su esfuerzo por crear un “Nuevo Hombre” desinteresado, trató de abolir el dinero durante un tiempo. Más tarde, trató de clonar una vaca superlechera, Ubre Blanca y promovió otro programa para crear vacas enanas para su distribución en las ciudades de Cuba como una forma de resolver la endémica escasez de leche en el país.
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Licenciado en Matemática Pura en la Universidad de La Habana (UH) y Catedrático universitario con 24 años de experiencia en la docencia universitaria cubana; posee la Categoría Docente Principal de Profesor Titular universitario. Fue expulsado el 29 de enero de 1997 del Instituto Superior Pedagógico de Pinar del Río ( universidad de perfil formativo o pedagógico) por motivos políticos. Activo colaborador desde su fundación de la revista VITRAL y del Centro Católico de Formación Cívica y Religiosa (CFCR) de la Diócesis de Pinar del Río. Colaboró en Cuba con las organizaciones opositoras: Todos Unidos, Asamblea para Promover la Sociedad Civil en Cuba y con el Consejo Unitario de Trabajadores Cubanos (CUTC).
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COLABORADORES:
Paul Echániz