viernes, septiembre 02, 2011

CRÓNICA DE MÁRTIRES QUE LUCHARON CONTRA EL CASTRO-COMUNISMO. CARLOS GONZALEZ VIDAL




Tomado de http://www.nuevoaccion.com

CRÓNICA DE MÁRTIRES QUE LUCHARON CONTRA EL CASTRO-COMUNISMO

CARLOS GONZALEZ VIDAL


Por Tito Rodríguez Oltmans


CARLOS GONZALEZ VIDAL, nació el 23 de agosto de 1938, en una humilde casa del pueblo de San Antonio de Cabezas, en la provincia de Matanzas.

La entrega de la Revolución al Comunismo Internacional motivó a este joven de puros ideales a integrarse a la lucha combativa para rescatar el sueño de libertad que él albergaba, e impedir, lo que pronto iba a suceder con la traición de Fidel Castro y sus compinches que descendieron de la Sierra Maestra cargados de rosarios y medallitas para ocultar sus verdaderos propósitos: Implantar el comunismo y perpetuarse en el poder absoluto por medio de la fuerza represiva.

Carlos González Vidal se integra al Movimiento Revolucionario del Pueblo, (M.R.P.) tratando de evitar esto sucediera, aunque en ello le fuera la vida, como lamentablemente sucedió.

El día 13 de abril de 1961, en la ciudad de La Habana, casi al anochecer, se ejecuta una acción que destruye la tienda por departamentos El Encanto, la cual, hacía poco tiempo había sido arbitrariamente confiscada por el régimen. Carlos era empleado de la tienda.

El 17 de abril de 1961, las milicias y los miembros de los Comités de Defensa de la Revolución comienzan a registrar todas las casas de los ciudadanos que no simpatizaban con el castrismo. Carlos se encontraba escondido en una casa en la Playa de Baracoa donde fue reconocido por un traidor compañero de trabajo, que era comunista, José Peña. Conducido al G-2, donde es salvajemente torturado durante cuatro meses. El 31 de agosto de 1961 la Oficina Jurídica del Departamento de Seguridad del Estado a cargo del Primer Teniente Ángel Augusto Álvarez Lombardia levanta el acta Instructiva de Cargos numero 3753, acusando a varios jóvenes de haber perpetrado la acción del Encanto, siendo Carlos uno de los principales acusados. Todos son enviados a la prisión de La Cabaña. La Fiscalia del Tribunal Revolucionario número uno abre la causa 255 de 1961, en la cual el fiscal pide la pena de muerte para Carlos y dos de sus compañeros de trabajo. El día del juicio, Carlos asume ante el Tribunal Revolucionario la plena y total responsabilidad de los hechos, con lo que él logra, lo que el perseguía, la conmutación de la pena de muerte por fusilamiento para sus dos compañeros de trabajo y de causa.

Momentos antes de morir en la celda de los condenados a muerte de la Prisión de La Cabaña escribe una carta de despedida para sus seres queridos:

"Estas líneas son las últimas que hago. Muy pronto voy a morir y no tengo miedo, pues se que Dios me recibirá en sus brazos porque yo he luchado por una causa justa, y si dos vidas tuviera, igual las ofrecería por defender a mi Patria de estos asesinos, cobardes y traidores".

A su querida madre le expresaba:

"Mamá, perdóname por este sufrimiento que te he ocasionado, yo sé que Dios te dará el consuelo necesario. Mamá yo sé que mis hermanos sabrán consolarte porque ellos son buenos. A su padre: Te quiero mucho, un fuerte abrazo. Bueno mis queridos padres, les digo adiós con todo el amor y cariño que siempre les he tenido".

A mis hermanos: "háganse dignos del cariño de nuestros padres que tanto nos quieren y se han sacrificado tanto por nosotros. Los quiero mucho. Tu hermano."

(Gonzalo González Vidal se emociona ante la cruz de su hermano Carlos González Vidal en el Memorial Cubano)

A su novia Eloisa:

"Eloisa no sufras, yo he encontrado a Dios y me siento satisfecho. Adios mi novia querida, quiero que sepas que aun después de muerto te seguiré queriendo.¨ ¨En estos momentos siento grandes deseos de verlos a todos, y abrazarlos para decirles lo mucho que los quiero, pero no puedo, ya están preparando mi asesinato, me queda muy poco tiempo. ¨ “Les pido a todos ustedes que sepan perdonarme por este sufrimiento que les doy. Pero Dios y la Patria así lo han querido, y esto es mayor que todo el dolor que mi muerte pueda ocasionar”. Que Dios los bendiga a todos."

Carlos 9-19-61

Tenía apenas 23 años de edad, cuando Carlos González Vidal fue llevado ante el paredón de la Fortaleza de la Cabaña para recibir la descarga de los fusileros comunistas que lo mataron.

E.P.D.

Carlos González Vidal es uno de los tantos jóvenes héroes de nuestra lucha contra el comunismo, que los cubanos dignos tendremos siempre que recordar su lucha y valentía, para que no se repita jamás, la traición de una pandilla de asesinos y abusadores que se apoderaron de Cuba que por medio de la mentira y el engaño. Nación que hoy yace destruida por el odio, la envidia y la perversidad comunista que mantienen en la mente los enemigos de la sociedad democrática, libre y cristiana de Nuestra Cuba Irredenta.

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Tomado de http://baracuteycubano.blogspot.com
17 de febrero de 2007

UN HÉROE

Carlos González Vidal nació en el pueblo de San Antonio de Cabezas el día veinte y tres de agosto de 1938.
En el mes de noviembre de 1956, comenzó a laborar en la tienda ¨El Encanto ¨, la mayor y más distinguida de la ciudad de La Habana y de todo el país.
Al comprobar la traición de que era objeto el puebo cubano con la entrega de la Revolución al comunismo internacional, se integró a la lucha por el rescate de los ideales por los que había luchado siempre y a fines de 1960 ingresó en el Movimiento Revolucionario del Pueblo (M.R.P. ), en la sección obrera, donde participó de la organización de las células clandestinas de los obreros del comercio, así como el sabotaje y la resistencia en los distintos centros comerciales de la ciudad.
El día trece de abril de 1961, realiza uno de los mayores y más espectaculares sabotajes realizados en el país, al quedar totalmente destruido su propio centro de trabajo, la tienda por Departamento ¨El Encanto ¨, por la acción de los potentes materiales incendiarios puestos por él en dicho centro comercial.
Como consecuencia de dicha acción es detenido el diez y siete de abril de 1961, en la playa Baracoa, en la Habana, y conducido al G2, Departamento de Seguridad del Estado, donde debido a la represión brutal del régimen que reclamaba vidas inocentes por dicha acción, asumió la responsabilidad total del hecho, salvando así a todos los demás que estaban detenidos en dicho lugar.
En el acto del juicio, amañado y preparado, asumió una actitud viril que le valió la imposición de la pena de muerte y la anulación de dicha pena para otros que pretendían fusilar y los condenaron a 30 años de prisión.
La ejecución se realizó en la Fortaleza de la Cabaña en la madrugada del día veinte de septiembre de 1961. Sus últimas palabras ante sus verdugos fueron la de todo cubano digno que sabe morir por su Patria: Viva Cuba Libre ! Viva Cristo Rey !
Parece ser signo de ese apellido González inmolarse por la Patria, pues en la Guerra de Independencia dos de sus tíos abuelos murieron también por Cuba.
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La última , valiente y emotiva carta, de Carlos González a sus padres, la transcribimos a continuación: ¨En estos momentos siento grandes deseos de verlos y abrazarlos y decirles lo mucho que los quiero. Estas líneas quizás sean las últimas que pueda hacerles, pues espero ir a juicio mañana y yo sé que seré condenado a muerte. Yo les pido que sepan perdonarme este sufrimiento que les daré, pero Dios y la Patria así lo han querido y esto es mayor que todo el dolor que la muerte pueda ocasionar. Papá tu sabrás comprender lo que quiero decir, pues cuando se lucha con la razón de nuestra parte no importa la muerte si con ella se sirve a la Patria. Yo sé que voy a morir y no tengo miedo, pues sé que Dios me recibirá en sus brazos porque yo he luchado por una causa justa y si dos vidas tuviera igual las ofrecería por defender a mi Patria, de estos asesinos, de estos cobardes y traidores. Mamá, perdóname por este sufrimiento que te he ocasionado, yo sé que Dios te dará el consuelo necesario. Mamá quiero que el juego de cubiertos se lo guarden a la niña para cuando sea mayor y le digas que se lo regaló su padrino que la quiero mucho. Mamá yo sé que mis hermanos sabrán consolarte porque ellos son buenos. Bueno, queridos padres, les digo adiós con todo el cariño que siempre les tuve, Carlos. Hermanos mios: Háganse dignos del cariño de nuestros padres que tanto nos quieren y se han sacrificado tanto por nosotros. Los quiere mucho, su hermano Carlos. ¨

Es la carta de un hombre entero en presencia de la muerte, que pretende dar conformidad a sus padres y hermanos, cuando su propia alma debe estar destrozada. La Patria ha producido muchos hombres de valor, pero ninguno ha superado la serenidad de Carlos González Vidal, este muchacho de veinte y tres años, ante el fatídico paredón y el grupo de asesinos que le arrebataron la vida.

Escrito entregado a este blogguista de Baracutey Cubano por Gonzalo González Vidal en el Memorial Cubano hoy 16 de febreo de 2007.
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Nota del Blogguista:

Carlos González Vidal incendió la famosa tienda por departamentos El Encanto ( situada en Galiano y San Rafael, La Habana) preparando ¨la petaca ¨para que el fuego comenzara después que ya se había cerrado dicho comercio y empleados y clientes ya se habían, pero sucedió que cuando el fuego comenzó, todavía se encontraba trabajando en horas de la noche la también empleada Fe del Valle, la cual murió como consecuencias del incendio. Carlos, que no era una persona de acción y era querido por lo atento y servicial que era con todos sus compañeros de trabajo, nunca se recuperó de esa muerte. Fue sorprendido a los pocos días en la Playa Baracoa ; lo detuvo, entre otros, otro trabajador de El Encanto sin conocer que él era el que había provocado el incendio. Esa persona es el que sería posteriormente a finales de los 80s el Coronel Gámez, delegado del MININT en Pinar del Río hasta que lo retiraron al ¨Plan Pijama ¨cuando las causas 1 y 2 de 1989, pese a que no tuvo ninguna relación con los hechos de Ochoa, Tony la Guardia o Abrahantes. Gámez era miliciano y trabajaba en el Encanto al igual que Carlos y lo conocía; al verlo en ese lugar y preguntarle sus razones lo ve muy nervioso y se lo llevan detenido para interrogarlo sobre unas armas que se habían encontrado en un registro que se hizo en el Club La Zorra y El Cuervo en esos días. Carlos a una pregunta dice la expresión, o algo parecido a esto, ¨Con eso sí no tengo nada que ver ! ¨. y por ahí los interrogadores se dan cuenta que hay algo y empezaron a¨ matraquearlo ¨, hasta que confiesa. Carlos no era un hombre de acción y estaba muy alterado porque por su causa había muerto otra persona.
La forma amable de ser de Carlos y el que era querido por sus compañeros de trabajo así como su detención, interrogatorio y confesión lo leí en el libro Girón: La Batalla Inevitable de Juan Carlos Rodríguez, libro publicado en Cuba por la editorial Capitán San Luis.

Hoy en el Memorial Cubano su hermano Gonzalo me dijo que Carlos estaba en esa Playa escondido en una casa de seguridad para seguir luchando y que podía haber escapado pero no lo hizo; en el libro se dice que estaba esperando salir del país.

El libro Girón: La Batalla Inevitable es el libro publicado en Cuba más relativamente objetivo y respetuoso de los que se han publicado sobre Girón y su entorno histórico, algunos ejemplos del respeto anterior son: llama insurgentes a los que otros autores oficialistas llaman ¨bandidos ¨, llama brigadistas e invasores a los que otros escritores llaman mercenarios; explica como las armas y, sobre todo, las municiones, capturadas a los brigadistas de la 2506 que fueron fotografiadas y publicadas por la tiranía, para ¨mostrar ¨una supuesta cobardía de los brigadistas, fueron dejadas apresuradamente y a última hora por un avión, cuando ya los combatientes del gobierno estaban a pocos metros de ese único avión y vuelo que pudo aterrizar. Las armas de los barcos no pudieron en su inmensa mayoría desembarcarse porque los barcos fueron hundidos o seriamente dañados por la aviación castrista. El libro, pese a estar dedicado a Fidel Castro, muestra a un Fidel que solamente estuvo poco tiempo y algo alejado de los combates de Bahía de Cochinos.