miércoles, agosto 16, 2006

NO COOPERACIÓN: RESPUESTA A LA CUBA DE INTRAMUROS

Tomado de El Nuevo Herald.com

Opinión

No cooperación: respuesta a la Cuba de intramuros

Por Janisset Rivero

El 25 de julio se anunció una campaña de apoyo al llamado de no cooperación con la dictadura castrista. Esta iniciativa no nació en Miami: nació dentro de Cuba. El artículo de Alejandro Armengol Miami pone las frases, Cuba las cárceles [Perspectiva, 31 de julio] expresa ideas erróneas de esta campaña.

Decir que la no cooperación no es válida porque no fue convocada dentro de Cuba es una falsedad. Los que convocaron fueron los prisioneros políticos cubanos que conocen la capacidad represiva de sus carceleros. Antúnez, en Camagüey, o Pupo Sierra, en Cienfuegos, han pedido al pueblo que no se sume a los actos de repudio. Activistas en Holguín o Villa Clara urgen a sus conciudadanos a no ser instrumentos del régimen. Vecinos que no participan en los actos de repudio, que se niegan a delatar; trabajadores que no cooperan con planes económicos demuestran que ésta es una tendencia natural de la sociedad cubana.

No pone consignas Miami y Cuba cárceles. Esa desafortunada frase carece de basamento real. Los que mantenemos contacto con opositores de intramuros sabemos que ven al exilio como parte inseparable de una misma lucha. Hace poco, desde el presidio político, José Daniel Ferrer ha llamado al pueblo exiliado a redoblar los esfuerzos de liberación.

No cooperar con la dictadura es una decisión personal que implica el rescate de la dignidad individual. No es salir a la plaza a inmolarse, es no hacer algo en lo que no creemos. En Cuba no es un crimen renunciar a la UJC o al partido, ya miles de cubanos lo están haciendo. La dictadura ha perdido la ''batalla de ideas''. Si no fuera así, ¿por qué reprime?

La represión es consecuencia del aumento del desafío cívico. Existe información independiente que corrobora esto. Desde 1997 se publica el informe Pasos a la libertad, recopilación anual que contabiliza acciones de resistencia cívica en Cuba. De acuerdo a este informe, entre 1997 y el 2005 las acciones de resistencia cívica en Cuba han aumentado de 44 a 3,322.

Ni el régimen es inamovible, ni Castro invencible. Los últimos acontecimientos lo demuestran. Los que luchan por la libertad en Cuba lo saben, ellos conocen lo que piensa ese pueblo y no temen llamar a su conciencia. No podemos ignorar esa voz.

Janisset Rivero

Secretaria nacional adjunta del Directorio Democrático Cubano