martes, febrero 24, 2009

BUSCANDO UNA PERMUTA

Buscando una permuta



Por Jorge Olivera Castillo
Sindical Press

LA HABANA, Cuba, febrero (www.cubanet.org) - Tengo un amigo que está dispuesto a cambiar su inmueble de una sola pieza y de mampostería ubicado en Habana Vieja por otro similar en cualquier barrio de Puerto Príncipe, la capital del Haití. Esa ficción le sirve para escapar de las tensiones cotidianas que la realidad engendra a montones.

A los 55 años no teme enfrentarse a las barreras idiomáticas, ni al choque con una cultura sujeta a otras cosmovisiones. Simplemente confía en que allá va a conseguir lo que aquí no tiene, ni tendrá. Al entrar al cuartucho donde vive hace más tres décadas, se obtienen de inmediato las claves para comprender ese pensamiento que sobrepasa el simple deseo de una permuta.

El local tiene una extensión de cuatro metros de largo y lo mismo de ancho. Un televisor Caribe, en blanco y negro, de la década del 80 del siglo pasado, permanece recostado sobre una de las paredes que sirve de división entre el pasillo de la cuartería y la habitación. Encima de la mesita, junto al equipo de procedencia soviética, hay un pequeño radio con las huellas del desgate por todos lados. Otra de las posesiones que hacen guiños a la modernidad, es un equipo de audio de factura japonesa duramente golpeado por la humedad y la falta de mantenimiento.

( Puerto Príncipe, Haití)

Los utensilios de cocina cuelgan en unas de las paredes de concreto mostrando sus abolladuras y el tizne de la antigua cocina de keroseno. Ahora cuenta con una que funciona con gas licuado. Tiene cuatro hornillas de las cuales sólo dos funcionan.
Sobre el piso de tablas construido a partir de los dos metros de altura, se encuentra el dormitorio. Una endeble escalera de madera, de unos 10 escalones le permite llegar a la cama rústica sobre la que reposa un colchón casi sin relleno y con innumerables curvas.
Mi interlocutor plantea sus inconformidades existenciales con razonamientos sin nada en común con la pasión y el odio. No comprende por qué nunca ha podido optar por un avance, independiente del ritmo y los plazos, en cuanto al nivel de vida.

“Esto no hay quien lo entienda. Creo que Cuba es el único país donde el trabajo es parte de una rutina y no un medio para ir progresando en la manera de vivir lo más humanamente posible”, dice en un tono que certifica su rechazo a lo que considera un socialismo de pacotilla.

Sus conocimientos técnicos adquiridos en la Universidad y su vasto universo cultural son elementos que le reportan juicios profundos en la manera de interpretar los acontecimientos, pero son inservibles frente a un escenario en que la escala de valores está encabezada por la deshonestidad, el robo, el latrocinio, la prevaricación, la ligereza moral y la falta de educación, entre una extensa gama de conductas impropias y que definitivamente han provocado una distorsión de la personalidad a escala nacional.

Uno de los refugios para resguardarse de lo que estima como “ambientes corruptos”, es el alcohol. Siente en el alma el ardor de la derrota y eso hace que el ron barato venga a curar los efectos de esos fuegos intensos, dados en incinerar las perspectivas de un mejor futuro.

No está loco, ni creo que esté a punto de serlo. Conmigo se desahoga, reitera sus críticas al gobierno y piensa que Haití sería un destino ideal para intentar rehacer su vida.
Su discurso es el mismo, sobrio o bajo el influjo del alcohol. “Peor que esto no hay nada”, alega con determinación. “Con mis conocimientos, estoy seguro que salgo adelante. Aunque se haya convertido en algo de curso legal, no puedo vivir del robo y la ilegalidad y eso son los códigos que rigen en Cuba”, agrega.

Por último, alega una condición favorable en su hipotética permuta hacia Puerto Príncipe: “Soy negro”. Esto lo afirma con la certeza de que su color de piel le ayudaría a integrarse con mayor facilidad. No pierde las esperanzas de trasladarse a Haití, recordar a sus familiares y amigos, y tirarle una trompetilla al socialismo.
oliverajorge75@yahoo.com

2 Comments:

At 9:32 a. m., Anonymous Anónimo said...

NI REMEDIO DA GRACIAS A DIOS QUE NO FUISTE ARGENTINO SINO HUBIERAN SIDO TRES DESGRACIAS JUNTAS POBRE NEGRO Y ARGENTINO

 
At 6:26 a. m., Anonymous Anónimo said...

Coño Jorge, pero en Venezuela, casi que vamos por la misma vía....Saludos fraternos desde aki,,,

 

Publicar un comentario

<< Home