jueves, marzo 29, 2012

Zoé Valdés sobre Cuba y los cubanos durante la visita de Benedicto XVI : Cuba. No hay otra calificación: Bochornoso, lamentable, cloacal.

Tomado de http://zoevaldes.net




Cuba. No hay otra calificación: Bochornoso, lamentable, cloacal.


Por Zoé Valdés

"Recordarán que hace poco unos afroamericanos asesinaron a dos jóvenes cubanos blancos en un garaje para robarle su automóvil Mustang. Pese a que el joven les entregó las llaves del auto los criminales se ensañaron con ellos. La cosa no pasó de ahí, de que la noticia apareciera en varios periódicos, y ya.

En estos momentos en varias ciudades de Estados Unidos se organizan movilizaciones por el adolescente negro asesinado, e incluso Obama expresó que Trayvon Martin podía ser su hijo.

Hoy el mundo ha visto cómo durante la visita del Papa Benedicto XVI a Cuba un hombre negro tuvo la valentía de gritar ¡Abajo el comunismo! a pocos pasos de la tribuna donde se hallaba el Sumo Pontífice; al punto fue arrestado, violentamente golpeado, desaparecido y todavía las autoridades castristas no han informado su nombre, su paradero, y por qué delito se le ha encarcelado, que es lo que suponemos que ha sucedido. Si esos golpes fueron a la vista de todos, imagínense cómo sería cuando consiguieron aislarlo. Por cierto, uno de los que lo golpeó llevaba el uniforme de la Cruz Roja Internacional, y hasta le pegó unos buenos porrazos con la camilla, o sea con el útil que se supone que debió auxiliarlo.

Salvo los blogs habituales y algunos pocos periódicos, todavía no he oído a ningún presidente, ni a la Comunidad negra de Estados Unidos, ni a ninguna Comunidad expresar su repudio ante semejante hecho. Es negro, es cierto, se dirán, pero es cubano. No vale. Si fuera negro, pero de otra nacionalidad, la cosa habría sido distinta. El problema es que es cubano. Y un cubano no vale nada, para nadie. Ni un quilo prieto partido por la mitad.

¿Para qué ha servido entonces la visita del representante del Vaticano a Cuba? Para que el régimen reprima todavía más al pueblo cubano. La mayoría de los opositores reales han sido encarcelados. Sus casas han sido rodeadas con cadenas policiales. Les han cortado los teléfonos y los móviles. Inclusive la compañía Ezetop se ha prestado para bloquear líneas de disidentes. A los que han intentado rebelarse los han apaleado e inmovilizado en celdas de paradero desconocido.

¿Qué ha dicho el Papa? Nada del otro jueves. Le ha rezado a la virgen, ¡vaya, qué novedad! Y ha declarado que los presos -sin especificar ‘presos políticos’- que los presos en general deben ser no sé qué, creo que ni mencionó la palabra “liberados”… y añadió que dejaba en manos de la madre de Dios el futuro de la isla. ¡Qué bicho es este Papa! Ah, se acordó de Haití, por fin…

La movilización para la misa en la Plaza de la Revolución, con el retrato del Che Guevara detrás, el argentino que más cubanos ha asesinado, y junto a Raúl Castro, Fidel Castro, quizá también el espía terrorista René González, miembro de la red Avispa, y del dictador venezolano Hugo Chávez, se ha fijado para las 3 de la madrugada, según últimas noticias. La misa empezará a las nueve. Así que ya saben, reúnan euros y dólares porque sus familiares en Cuba se gastarán hasta la última calderilla que reciben del exilio en golosinas y chucherías para aguantar las horas de hambruna y sed bajo el incandescenteIndio.

La iglesia sigue, como si malanga, con su programación, tan campante, como si Cuba fuese una democracia y ningún tipo de actividad represiva se hubiera producido.

Pero lo más vergonzoso y lamentable de todo esto es el resultado que otros todavía más bichos han obtenido, esos que siempre sacan lascas favorables hacia su persona gracias al dolor ajeno, sin mover un sólo dedo ni hacer absolutamente nada. Me refiero a los que tienen instalada su finquita digital, que se la pasan mendigando euros para mantener el blog, con los que se pagan viajecitos a Miami, y hasta son invitados a programitas de televisión donde se limitan a defender la libertad de internet (¡todavía con ésas!), y a los que además premian con corresponsalías en periódicos importantes. Aunque me lo esperaba desde hacía rato. Ahora, debemos de estar enterados, aunque dudo que alguien no lo esté a estas alturas del partido por el eje, de lo siguiente:

Es harto conocido que en Cuba todos los corresponsales, sean cubanos o extranjeros, tienen que entrar por el aro, o sea colaborar. Unos se hacen los chivos locos y reportan temas sin demasiada importancia, para no molestar al régimen y poder seguir viviendo bien, otros se las ingenian para archivar información y escribir un libro, como varios han hecho, entre ellos Vicente Botín. Lo claro es que quienes aceptan ser corresponsales, tienen que colaborar con la Seguridad del Estado, que es quien en verdad dirige el Centro Internacional de Prensa. Eso lo sabe hasta un niño de teta. El País, al parecer, no se ha enterado del tema, pese a que tuvo más de veinte años al mismo corresponsal librándoles una de cal y otra de arena, monitoreado por Fidel Castro a través de Gabriel García Márquez.

Sin embargo, lo que resulta todavía más bochornoso es el mismo pueblo cubano, cabizbajo y carnero. La última de las burlas ha sido que la mayoría de los que han sido entrevistados para las televisiones extranjeras en esta visita Papal no son cubanos, son venezolanos chavistas instalados en Cuba, que se hacen pasar por cubanos. Esta mañana, al teléfono con una persona que escribe para este blog, La India Manana, me comentó que han lanzado para las calles a los venezolanos vestidos de blanco, para que el mundo crea que tienen que ver con las Damas de Blanco, y muchos cubanos también se han prestado para eso, pero que sin embargo muy pocos cubanos aceptan hablar para los micrófonos extranjeros. También me informó que varios de los opositores que fueron detenidos hace ya más de cinco días, no han sido liberados. Esta tarde traté de volver a comunicar con ella, y ya su número estaba cortado.

No daré más opiniones de lo que creo que deberían hacer los cubanos, 53 años más tarde ya deberían de saberlo de sobra. Lo siento por mis amigos opositores, pero no le pagaré un centavo más a Ezetop. Es hora de pasar a otro tipo de acciones. Sólo un consejo saludable: No hagan nada más para que el mundo se entere, vea, u opine. El mundo sabe, observa, y calla. Su silencio es cómplice del castrismo. Y ustedes son los que reciben los golpes y los maltratos. Si me permiten, hagan sólo aquello que acabe de una vez con el régimen, y háganlo porque ustedes mismos lo necesiten y crean en ello. No piensen ni siquiera en el exilio, olvídense del exilio. Porque hoy cuando he visto a una parte del exilio, lloriqueando visas, y en el aeropuerto de Miami arrastrando a viejos de más de ochenta años en sillas de ruedas hacia el horror que los humilló y expulsó de su tierra; me he dicho que un pueblo que no respeta a sus padres, que por tal de entrar en la cumbancha son capaces de volver a humillar a sus viejos, no merece más que lo que tienen: Una cloaca por país.

He sentido una ira profunda, y después me he calmado. Entonces, como hizo un sol maravilloso, y los árboles han florecido, me fui a mi reunión de trabajo en Saint-Germain y después me senté en un café a ver pasar gente linda y libre, mientras me zampaba un buen bistec de palomilla y bebía una cerveza helada que me pago con el dinero de mi trabajo y no con el que me regala nadie ni con el que le jineteo a ningún extranjero, sea persona, periódico o cosa. Creo que es todo lo que Cuba se merece que yo haga hoy por ella. Mi país es Francia, donde vivo, trabajo, soy libre, y disfruto de los placeres de la vida.

Como diría el Acuarelista de la Poesía Antillana: Gurbay."-Zoé Valdés



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