jueves, mayo 24, 2012

Dos de Esteban Fernández, Jr.: LO QUE ME SACA DE QUICIO. y LA MILICIA OPORTUNISTA


LO QUE ME SACA DE QUICIO.

 
Por Esteban Fernández, Jr.


Yo soy el mejor cliente del mundo. Yo entro a todos los negocios: Bancos, tiendas, restaurantes de comida rápida, oficinas de correos etc. y voy de CORRE CORRE.  Quiero entrar por una puerta y salir por la otra. Si usted me ve en una cola esperando que me sirvan sígame porque va salir de ahí rápido, como bola por tronera. Y cuando veo como la gran cantidad de COMEBOLAS que pululan este mundo  no actuan de la misma forma eso me colma la paciencia.

Y no es, como dice Aris Caso, que me estoy poniendo viejo sino porque siempre he sido un tremendo observador de la gente y por lo tanto me molesta extraordinariamente la actuación de la mayoría del resto de los seres humanos. En primer lugar,  hay montones de individuos retirados, que no trabajan, que no tienen otra cosa importante que hacer y entonces van ( por ejemplo ) al banco, y se pueden pasar 15 minutos conversando con la cajera sin importarles tres pepinos los clientes que están detrás esperando su turno.

Observe, usted va a Burger King, o a McDonald's, o a El Pollo Loco, y usted se encuentra una línea de gente delante de usted. Hay, en todos los restaurantes de comida rápida, tremendos letreros indicando los diferentes alimentos que se venden ahí. Por ejemplo, los de El Pollo Loco dicen: “Tres piezas de pollo, arroz y frijoles, siete dólares” o “Dos piezas de carne blanca, maíz y papas fritas, $5.75”. O.K. Eso está claro. PERO ¡NADIE OBSERVA ESE ENORME MENÚ HASTA QUE ESTÁ DELANTE DEL EMPLEADO! Y es en ese momento que comienzan las dudas de qué carijo es lo que quieren comer, y le hacen mil preguntas a la empleada. ¡Eso es insoportable!

El PEOR LUGAR DEL MUNDO, el mas incómodo (así debe lucir el Infierno) es el Salón de Emergencias de un Hospital. Usted no se atreva a ir allí a no ser que usted esté verdaderamente muriéndose. Y vaya en una Ambulancia, no intente ir por su cuenta porque allí LO QUE PARA USTED ES UNA EMERGENCIA para ellos es algo que usted puede esperar siete horas sentado en una silla, después lo ponen en una cama rodeado de personas que lucen estar mil veces peor que usted y ahí se está otras cinco horas esperando por un cuarto.

En todos los Cuartos de Emergencias de todos los hospitales hay decenas de empleados que usted los ve corriendo de un lugar para otro, y usted los llama, y a los 10 minutos usted llega a la conclusión de que usted es invisible.

A los "E.R." hay que llegar, por lo menos, con un ataque fulminante al corazón. Y ahí si lo atienden. Lo demás puede esperar hasta mañana. Créanme, repito, a no ser que usted se encuentre verdaderamente grave no vaya a sufrir una de las mayores INCOMODIDADES DE LA VIDA.

Otro fastidio es si usted va al “Market” y se para detrás de una anciana que obviamente no trabaja y que ir a la ‘bodega’ es la única cosa que va a hacer ese día. Y “juéguese todo al canelo” a que va a estarse 45 minutos esperando a que la vieja termine. Y trae tremendo carterón, y se está 10 minutos buscando los cupones que tiene allá adentro y después otros cinco minutos tratando de encontrar la chequera, 10 minutos haciendo el cheque, y 20 hablando mil basuras con la empleada.

Otra molestia es manejar en el Freeway- Expressway en Miami- y en las carreteras, ahí usted está "entre la espada y la pared" porque siempre tiene a un tipo delante que va súper lento (casi siempre es un oriental) y que nos demora, y detrás tenemos a un chofer que parece que es bombero y va a apagar un fuego y que se nos pega detrás, nos pita, y nos agita. Y la verdad es que nos sabemos, y estamos indecisos, a quien matar si al que va delante o al que va detrás.

La mejor alternativa es MONTAR EN AVIÓN, pero también eso es tremenda molestia. La perfecta sería ir en una Aerolínea que nos permitiera dormir durante todo el viaje, pero de eso nada, nos despiertan cada ocho minutos, ya no dan ni comida y si dan algo es una basura y los dos bañitos siempre están "OCUPADOS".

 Y para terminar, si usted comparte mis amarguras y le parece que "la vida lo lleva a empujones", le recomiendo HACER UN TURNO antes de visitar lugares como el "D.M.V.", "Inmigración", y el "Seguro Social" porque estos lugares pueden dejar chiquitas todas las inconveniencias antes dichas.

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LA MILICIA OPORTUNISTA
            
 
Por Esteban Fernández, Jr.

          
El 22 de marzo de 1959 Fidel Castro propuso la creación de las Milicias. En mi opinión, las Milicias Nacionales Revolucionarias cumplian tres objetivos fundamentales: conculcar las libertades ciudadanas, combatir a los enemigos de la revolución y sobre todo opacar, emular y superar a cualquier revolucionario sincero y anticomunista que había combatido a Fulgencio Batista.

Aunque luzca increíble Castro logró (con la excepción de un grupo selecto de complotados con él para implantar una tiranía) borrar del mapa político los merecimientos que consideraban tener los militantes del Movimiento 26 de Julio, del Directorio, de la Triple A, del Segundo Frente del Escambray, de la O.A., de los ortodoxos, de los auténticos y de todo grupo que había combatido al derrocado gobierno pasado. Y a todos los tiró en una bolsa de basura llamada las Organizaciones Revolucionarias Integradas. O lo que es lo mismo las O.R.I.

  El motivo principal de la creación de las Milicias fue agrupar una enorme y descomunal masa de ventajistas que sirviera para hacer valedera la frase maquiavélica del recién estrenado tirano: “No me digas los que hiciste en el pasado por la revolución sino lo que estás dispuesto a hacer hoy”…

La cosa fue muy sencilla: Un hombre había sido Coordinador del Movimiento 26 de Julio en Marianao, pero era una persona decente y honesta, sólo quería que su labor en favor del triunfo revolucionario fuera respetada, y a lo mejor aspiraba a que en unas futuras elecciones pudiera postularse para algo. Si bien simpatizaba con la revolución no estaba en sus planes, ni en su idiosincrasia, ser chivato ni comunista ni torturador. Las Milicias se formaron para “bajar de esa nube” a ese tipo de individuos.

Usted sabe que el 99 por ciento de los nuevos milicianos no habían hecho absolutamente nada por el derrocamiento de Batista y nos burlábamos y nos reíamos de ellos, y se hizo popular la frase “comiendo bola y rompiendo zapatos”…

Ni por las cabezas nos pasó que el objetivo era ese precisamente: agrupar a los arribistas para servir de MURALLA contra los que habían contribuido enormemente a la caída de Batista.

Obviamente los que no habían participado en la lucha, desesperados por ganar galones estuvieron dispuestos a rebajarse muchísimo más que los que habían hecho algo. Y los que se creían que ya tenían “méritos” suficientes no pudieron competir con el desparpajo de los que no poseían una historia combativa pero tenían el respaldo absoluto de la recién instalada dictadura.

El león deja de ser el rey de la selva si usted lo encadena, le pone un tranquilizante y les suelta a su alrededor a cien mil gatos hambrientos. Sin dudas que los gatos se comen al león. De la misma manera los que fueron verdaderos opositores al gobierno de Batista se vieron relegados por millares de gatos igualados. Con la venia, desde luego, del tirano.

 Al ser destruidas todas las instituciones cubanas, al ser reducidas a cenizas todas las fuerzas vivas del país, al ser prácticamente neutralizado el poder de la Iglesia Católica ¿qué quedaba en pie allí?: los que se creían que habían triunfado, los que consideraban que habían cooperado a tumbar a Batista, los que suponían tener méritos antibatistianos. Y había que captarlos o hacerlos polvo.

 Y…¿cómo eliminarlos y bajarles los humos? La respuesta de Fidel Castro a eso fue levantar UN MURO DE CONCRETO formado por millares de mequetrefes y descarados, dispuestos a ponerse una camisita azul de mezclilla, un pantalón verde olivo, una boina negra, agarrar una metralleta, a marchar por las calles y gritar “paredón”.

 Gracias a las Milicias los que se consideraban tener “méritos revolucionarios” pero no eran lacayos ni apapipios del régimen fueron cortados de cuajo.

Cumplieron ese cometido y después pasaron a ser criados, chivatos, carne de cañón en el Escambray y en Girón, cortadores de caña, y hoy en día no pueden ni bañarse en una playa exclusiva de los turistas.

 Desde luego, como colofón tengo que reconocer que hubo algunos que  de buena fe se incorporaron, otros sucumbieron a las presiones en sus centros de trabajo, muchos hoy están en el exilio y un miliciano llamado Sixto Batista Santana llegó a ser general de cuerpo del ejército de la tiranía.