domingo, junio 05, 2016

Muere a los 74 años Muhammad Ali, Cassius Clay , leyenda del boxeo profesional mundial. La influencia del boxeador Luis Manuel Rodríguez en el boxeo de Muhammad Ali

Nota del Bloguista de Baracutey Cubano

Barack H. Obama no es negro, es mestizo; los negro norteamericano les llama ¨yellow¨ a esos mestizos para diferenciarlos de los negros legítimos. Barack H. Obama usa la negritud como estrategia política. 

¿Habrá algo de racismo en la afirmación de Obama: “Muhammad Ali fue El Más Grande. Y punto”? Ni punto ni nada parecido: ¿Barack H. Obama siguió las carreras del retirado invicto peso completo profesional Rocky Marciano, quién defendió 6 veces su título y ganó 43 por KO casi el 90%  de sus 49 peleas como profesional? Alí fue el que llevó a niveles nunca antes vistos  el alarde, la bravuconería y el espectáculo para ¨calentar ¨ las peleas y aumentar las bolsas. Alí fue muy técnico en su boxeo y no parecía un peso completo por su estilo; sin embargo,  hoy critican a algunos boxeadores cubanos por  practricar esa técnica  del arte del boxeo en sus  peleas profesionales.


The Very Best Of - (Rocky Marciano)


 ¿Barack H. oyó hablar   del veterano de guerra ¨el bombardero¨  Joe Louis  boxeador  que algunos consideran  tan bueno como Alí?

Alí es uno de los más grandes pesos completos de todos los tiempos pero tengo la opinión que es debatible decir que fue el mejor; tampoco perdamos de vista que muchos de las generaciones actuales no siguieron las trayectorias de glorias anteriores a su generación ...

Zapatero a sus zapatos ... No obstante, hay zapateros que no saben siquiera  remendar  zapatos:

Muhammad Ali abrió “las puertas para los afroamericanos en el boxeo”: comentarista deportivo a NTN24



Finalmente: El gimnasio donde entrenó Luis Manuel Rodríguez en Mantilla estaba en la esquina izquierda  (parado de frente a la terminal)  de la Calzada de Managua y la calle al lado de la  Terminal de la Ruta 4 en la misma acera donde está ubicada esa terminal.  En esos años el cantante Orlando Contreras también estaba cantando por los bares cercanos a esos lugares; el barrio marginal ¨El Moro¨ se encuentra relativamente cerca  de esos lugares, luego estaba garantizada la membresía a ese gimnasio. Años después ( ya en tiempos de la tiranía Castrista) hubo al lado de ese lugar una piquera de la ANCHAR.
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Muhammed Ali (1942 - 2016): Boxing Legend Remembered For Great Fights

Tomado de http://deportes.elpais.com

Muere Muhammad Ali, leyenda del boxeo

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El tres veces campeón mundial de los pesos pesados había ingresado esta semana en el hospital por problemas respiratorios
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Por Marc Bassets
Washington
4 JUN 2016

Muhammad Ali, uno de los mayores deportistas del siglo XX, un hombre que se inventó varias veces a sí mismo y reflejó los traumas y conflictos de los Estados Unidos de su época, murió este viernes en un hospital en Phoenix (Arizona) a los 74 años tras ser ingresado esta semana. El boxeador llevaba 32 años batallando contra la enfermedad de Parkinson, un desorden del sistema nervioso que afecta al movimiento.


Muhammad Ali, durante un entrenamiento en 1974. ACTION IMAGES, REUTERS Reuters-Quality

Con Ali desaparece más que un miembro del panteón de los deportes norteamericano, tres veces campeón mundial de los pesos pesados y oro olímpico a los 18 años: desaparece un icono de este país, una de estas figuras que sirve para explicar qué significa ser estadounidense, un hombre controvertido cuya trayectoria, desde los desgarros sociales de los años sesenta a la llegada de un afroamericano a la Casa Blanca en 2009, define la historia reciente de EE UU.

No era estrictamente un político, ni un activista, pero su influencia fuera del cuadrilátero desborda la de cualquier otro deportista de su tiempo. El impacto de sus gestos —su conversión al Islam, su rechazo a luchar en Vietnam— es comparable al de los discursos de Martin Luther King, o las manifestaciones masivas contra la guerra. Ali es un espejo, incómodo muchas veces, pero afinado, de los Estados Unidos de su tiempo.

Pese a el declive de su salud, hasta el final no dejó de intervenir en el debate público. En diciembre, después de que el candidato republicano a la Casa Blanca Donald Trump anunciara su plan para vetar la entrada a Estados Unidos de musulmanes, Ali dijo: “Nosotros, como musulmanes, debemos enfrentarnos a quienes quieren usar el islam para imponer su agenda personal”.

“Muhammad Ali fue El Más Grande. Y punto”, dijo el presidente Barack Obama en un comunicado. Obama guarda unos guantes del boxeador en su estudio privado, junto al despacho oval de la Casa Blanca. “Muhammad Ali sacudió el mundo. Y gracias a esto el mundo es mejor. Todos somos mejores”.

Un portavoz de la familia explicó que Ali murió a las 21.10, hora local, por un choque séptico provocado por causas naturales no especificadas.  El funeral será el viernes 10 de junio en su ciudad natal, Louiseville (Kentucky). En la ceremonia está previsto que hablen el expresidente Bill Clinton, el actor Billy Cristal y el periodista Bryant Gumbel.

Ali, nacido con el nombre de Cassius Clay en 1942, fue un negro golpeado por las humillaciones cotidianas de la segregación, criado en un mundo en el que los miembros de su raza debían mantener la cabeza baja, obedecer y evitar los conflictos. Él proclamó su identidad con orgullo. Fue un deportista locuaz que exhibía su ego sin modestia: “¡Soy el más grande! Soy el rey del mundo”. Un activista más cercano al estilo desafiante de Malcolm X que al ecumenismo de Martin Luther King en la defensa de los derechos civiles. Un héroe deportivo que se convirtió a una religión extraña para la mayoría de sus conciudadanos. Influido por las enseñanzas del grupúsculo Nación del Islam, adoptó el nombre de Muhammad Ali y él mismo, descendiente de esclavos, eligió su propio nombre y religión. "No quiero ser lo que vosotros queréis que sea”, decía.

Su oposición a la guerra del Vietnam no fue sólo retórica: rechazó el reclutamiento obligatorio y fue sentenciado a cinco años de prisión. Eludió la cárcel pero perdió el derecho a boxear. “El vietcong  [los vietnamitas que luchaban contra Estados Unidos en la guerra] no me llama nigger”, dijo. Nigger es la palabra más peyorativa usada para designar a los estadounidenses de origen africano.

Medio Estados Unidos le detestaba; medio mundo le adoraba. “En los próximos meses no hay duda de que los hombres que gobiernan en Washington intentarán dañarte de la manera que puedan, pero estoy seguro de que sabes que has hablado en nombre de tu pueblo y de los oprimidos en todo el mundo, en valiente desafío del poder americano”, le escribió el filósofo Bertrand Russell. El Tribunal Supremo le dio la razón en 1971 como objetor de conciencia, y pudo regresar al cuadrilátero, donde participó y venció en dos combates extravagantes y legendarios: el Rugido de la selva en Zaire (actual República Democrática del Congo), en 1974 contra George Foreman; y, al año siguiente, en Manila (el combate conocido como Thrilla in Manila), contra Joe Frazier.

A principios de los ochenta se retiró y poco después los médicos le diagnosticaron el Parkinson. Viajó en misiones humanitarias a Líbano, a Cuba, a Afganistán, a Sudáfrica. Con los años, el polarizador se convirtió en un hombre de consenso, celebrado por blancos y negros, a derecha e izquierda. George W. Bush le condecoró.

“¿Quién podría haber predicho a finales de los años sesenta, cuando Muhammad Ali era vilipendiado por la prensa deportiva y por la mayoría de la América blanca como un racista negro, un agitador bocazas, que se convertiría en la elección obvia para encender la antorcha en los Juegos Olímpicos de Atlanta de 1996, como un símbolo del entendimiento, la paz y el amor internacional?”, escribió en 1998 el escritor Budd Schulberg, autor de la novela de boxeo Más dura será la caída, que inspiró la película protagonizada por Humphrey Bogart.

Cuando iniciaba su carrera política, en su oficina electoral de Chicago, Obama tenía una fotografía de Muhammad Ali en un combate con Sonny Liston. “Muhammad Ali representaba algo más que boxeo. Tenía un sentido político, el sentido de un orgullo afroamericano que se afirma a sí mismo”, dijo hace unos años a este corresponsal David Remnick, autor de las que seguramente sean las mejores biografías de Ali y de Obama.

Como Obama, que creció en una familia blanca y asumió su identidad negra de adulto, Ali también buscó y encontró su identidad. “Cassius Clay no quería ser Cassius Clay. No quería ser un luchador obediente y tradicional de la era de la segregación", dijo Remnick. "Quería ser algo distinto. Eligió la Nación del Islam, eligió otro nombre, eligió unas ideas políticas que, para ser justos, él sólo entendía ligeramente”.

Ali, como Obama, fue una figura esencialmente americana: un icono negro en un país todavía enfermo de racismo, un hombre que creó su identidad, un hombre libre.

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Nota del Bloguista de Baracutey Cubano

Soy de la opinión de que Stevenson fue un grande del boxeo,  pero esa  afirmación no viene avalada como viene avalada la de otros púgiles cubanos que sí pelearon y le ganaron a los mejores boxeadores de su peso en el mundo. Kid Chocolate  fue uno de ellos, al igual que otros cubanos campeones del mundo que hasta le transmitieron sus valiosas enseñanzas al propio Casius Clay (Muhammad Alí). Uno de esos cubanos fue Luis Manuel Rodríguez; un campón welter de Cuba que  salió de Cuba poco tiempo después  de  que el Castrismo se apropió del poder y conculcó las libertades de todo tipo. . Leemos en  http://www.cyberboxingzone.com/boxing/ferdie.htm
( Muhammad Alí y su entrenador Angelo Dundee)

Considered the best of that talented crew was a thin black man who had very little to suggest he was a fighter, much less the best in the world.

Luis Manuel Rodriguez was 5'7" and weighed 145 pounds soaking wet. He looked anything but menacing in street clothes, and in his boxing shorts he looked unmuscled, slick, and skinny as a mosquito. His legs and arms were thin, and his torso did not show an ounce of fat.

He had a pleasant face, made so by a flashing smile. Luis had a thing for brushing his teeth, and smile showed it. Other than that the only distinguishing feature was a rock of Gibraltar nose. It was a real honker, the biggest I had seen this side of W.C. Fields. It was an inviting target, but few boxers ever get to it.

Luis' style was based on speed of hand and foot, a radar like ability to sense punches coming, and an intelligence seldom seen until Ali came to prominence. When the young Cassius Clay enrolled in the Fifth Street Gym to learn big time boxing under the brothers Dundee the one he tried to copy was Luis Manuel. Luis loved to teach, and it was common to see the huge 6'4" Cassius sparring with the mosquito-like Luis. If you compare films of both in their prime you'll see a lot of Luis Manuel in Muhammad Ali.

Luis Manuel was the only Cuban fighter to quickly adjust to Miami. He learned English and was quickly adopted by the fans of Miami. Once Ali was left outside without a ticket to a Rodriguez fight. Spotting him outside the Miami Beach Auditorium, Luis suggested he carry in his gym bag and so sneak in. The young Clay ate that up, and he came in, yelling at the top of his lungs:

"Hey I'm with Loonie, the Cuban Champion. Loonie gonna be the Champ of the Whole Wide World!"


Luis Manuel loved the tall, handsome, brash kid, and from the first time they worked together he predicted he would be a champion.
Finalmente Teófilo Stevenson fue grande, pero no creó escuela boxística. Kid Chocolate sí creó escuela, que fue la que siguió Ray Sugar Robinson  (en sus tiempos le anunciaban en Cuba como Sugar Ray Robinson) y sus  seguidores.



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Tomado de http://www.boxeomundial.com

El virtuosismo impecable de Luis Manuel Rodríguez

Por Andrés Pascual
November 10, 2013

Luis Manuel Rodríguez fue un boxeador prodigioso que tuvo la disposición natural e intutiva de los inmortales de Fistiana para situarse en angulos invulnerables y colocar al oponente en terreno de franca inferioridad e indefension: era un estratega eminente.

Tanto para eruditos como para profanos en la materia, a la hora de hablar de los cuatro mejores boxeadores de la ex Perla de las Antillas, los nombres inevitables son Chocolate, Mantequilla Nápoles, Gavilan y el Orgullo de Camaguey e Hijo Prodigo del reparto Mantilla en la capital, Luis Manuel Rodríguez.

Y son los mejores en el sentido de lo que es el boxeo, en el caso de Chocolate y Luis Manuel, definitorios del pugilismo como ciencia en aplicación del “arte de dar y que no te den”.

Siempre habra quien diga que Luis Galvani, Tunero o cualquier otro deberia integrar el paquete de peleadores de perfeccion exclusiva; pero virtuosos, lo que se dice virtuosos en el manejo de la defensa como arma de preparación y en funcion de la ofensiva, fueron Luis Manuel y Chocolate y pare de contar…
(Luis Manuel Rodríguez)

Para muchos, por su capacidad infinita de boxeador de tres distancias con eminencia meridiana, de los pocos que lo han sido en la historia del boxeo; por sus combinaciones poderosas y su calculo exacto en la colocacion de los golpes; porque todo lo que hacia en el ring lo preparaba previamente, Mantequilla Nápoles debe estar por encima de cualquiera y, si, el santiaguero posiblemente sea el mejor boxeador cubano de todos los tiempos.

Una vez que The Ring le coloco como el 3er. welter de la segunda mitad del siglo pasado; sin embargo, Gavilan y Luis Manuel fueron situados en 4to. y 5to. puestos por el ojo clinico y sabio, sobre todo, del difunto Hank Kaplan. Pero la capacidad tecnica absoluta de Luis Manuel, la conversión en el ring de este hombre en un “cirujano del pugilismo” con un jab historico en los anales del boxeo, lo colocan por encima de Nápoles como ejecutor del boxeo casi cientifico y artistico.

Luis Manuel no fue un peleador en el sentido cavernicola de la palabra; no fue un pugilista como, digamos, su paisano Florentino Fernandez, capaz de regalarle al contrario manuales de aburrido tecnicismo y arriesgar 6 rounds en las tarjetas a la espera de la brecha defensiva contraria por donde descargar su zurda demoledora y salvaje con intencion casi homicida.

El camagueyano hizo del boxeo un espectáculo de ciencia depurada, de virtuosismo y magia para la concurrencia y eso, como a Chocolate en su era, le convirtió en un artista del ring.

Si Luis Manuel Rodríguez no se coronó campeon mundial welter en 1959 o 60, fue por el relajo que todavía son los rankings del boxeo: de manera absurda, desde la posición # 9, llego el villareno Benny Paret a una pelea titular contra Don Jordan en 1960, la que gano y le proclamo nuevo campeon mundial de las 147 ½ libras.

Pero, al revisar los recordes de Paret y Luis Manuel, se observa que el camagueyano habia derrotado dos veces al espirituano y no fue sino hasta 1963 que el pupilo de Ernesto Corral tuvo su oportunidad titular contra Emile Griffith en un programa concido como La Noche Cubana de Los Angeles; porque, ese dia, el matancero Ultiminio Ramos le gano tambien la faja pluma a Davey Moore en bout sangriento de desenlace tragico.

En 1959 y 1960, Luis Manuel Rodríguez era el # 1 entre los contendientes a una pelea titular por la revista The Ring, que era la encargada de confeccionar los escalafones entonces…

Lo que no tuvo Luis Manuel Rodríguez fue “padrinos” de poder, por eso lo que logro en Fistiana supera a cualquie otro peleador cubano de importancia y trascendencia; es decir, no tuvo “amigos que le ayudaran”, lease mafiosos y raqueteros como el propio Griffith, que tenia detrás a Ted Brenner, matchmaker del Madison Square Garden; o, como a finales de los veintes, el propio Chocolate, que tuvo a un gangster llamado Jess McMahon como controlador en silencio de su carrera en Estados Unidos, quien trabajo desde las sombras al lado de Pincho Gutierrez en la actividad del Kid.

Luis Manuel perdio la faja tres meses después de ganarla ante el propio Griffith(ano 1963), en fallo controversial adverso que le gano el calificativo de “El Campeon sin Corona”; porque en todos los cinco encuentros que sostuvo contra el homicida de Paret saco ventajas ganadoras, siendo robado en las tarjetas de los magistrados por la influencia criminal y perniciosa para este deporte del racquet como institución de lo ilegal en base a intereses y designios negros y turbios de la mafia que, con otra caracteristica, domina tambien el firmamento pugilistico de hoy férreamente.

En 1959 Cal Hubbard llego a su entrevista en Miami contra Luis Manuel con la aureola de ser un contrincante serio en el ranking y que nunca habia sufrido un knockdown, en ese momento, ya entrenaba al criollo el mas grande entrenador cubano de todos los tiempos y uno de los mejores de cualquier nacionalidad, Luis Sarria; entonces, la aplicación de la ciencia boxistica del cubano, sus exactas combinacions y su jab de florete, provocaron que Hubbard cayera noqueado sin remedio.

Cuando Jack Kearns, que fue socio de Jack Dempsey y manejo las carreras de este y de Archie Moore vio la exhibición depurada del criollo ante Hubbard, declaro: “…a ese hombre no se le puede pegar; si sube de peso podria ganarle a Fullmer…”

El elogio de Kearns hacia el cubano no fue exagerado; porque cuando invadio la division mediana en 1966, se convirtió en el # 1 del ranking logrando una pelea titular contra el campeon mundial Nino Benvenutti, a quien domino durante 13 rounds en 1968 para caer noqueado con la ayuda absoluta del peor enemigo de un pugilista: el agotamiento.

El record de victorias de Luis Manuel contempla, entre muchos mas, a Paret, al que derroto dos veces; a Kid Fichique; Tony Armenteros, IssacLogart, Hubbard, Chico Vejar, Griffith, Curtis Cookes-a quien Mantequilla le gano la faja en 1969-, Wilbert McClure, Benny Briscoe, Rocky Rivero, a Gomeo Brennan, Vicente Rondon y al muy promocionado Rubin Huracán Carter, al que le dio una verdadera paliza con lecciones de boxeo incluidas.

La clase de este boxeador fue tanta que, durante la epoca del Gimnasio de la calle 5ta. en Miami Beach y mientras entrenaron juntos los cubanos exiliados con Cassius Clay-Ali, Angelo Dunde le exigia, como paso importante en la preparación del campeon de Kentucky, que observara las sesiones de Luis Manuel para que, desde el uso del jab hasta los side-steps, los calcara milimétricamente, lo que hizo y aplico The Greater con los resultados que se conocen.

Por su brillantez como pugilista, porque es un exponente del verdadero sentido del boxeo, Luis Manuel Rodríguez, que fallecio en Miami de complicaciones renales a mediados de la decada pasada, pertenece al Salon de la Fama del Boxeo Internacional.

Fue la primera personalidad boxistica cubana que se exilio en octubre de 1960, siguiendo los pasos del manager de los Cubans Sugar Kings de la Liga Internacional, Napoleón Reyes, que lo hizo en julio.

Su record es de 109 peleas, 97 ganadas, de esas 47 por KO-¡y decian que no pegaba!-, 11 derrotas y una no contest, suspendida a causa de la lluvia en el segundo round contra Jose Hernandez en La Habana.

Cuando le pregunte por separado a Angelo Dundee y a Hank Kaplan que hubiera pasado en un bout entre Mantequilla y Luis Manuel, la respuesta fue, “…Luis Manuel por decisión en 15 rounds…”.

Definitivamente, Luis Manuel Rodríguez pertenece al grupo selecto de pugilistas en los anales de Fistiana para los que su escuela no esta en manuales ni se aprende en gimnasios: se nace con ella o no se tiene.