lunes, septiembre 19, 2005

PROPUESTAS LAS DAMAS DE BLANCO AL PREMIO ZAJAROV 2005

Propuestas las Damas de Blanco al Premio Zajarov 2005
Miriam Leiva

LA HABANA, Cuba - Septiembre (www.cubanet.org) -
Las Damas de Blanco, esposas, madres, hijas y tías de los 75 prisioneros de conciencia de la Primavera Negra de 2003, han sido propuestas para recibir el Premio Zajarov de Derechos Humanos que confiere el Parlamento europeo. El diputado Gerardo Galeote presentó la candidatura a nombre del Partido Popular Europeo (PPE). La decisión -entre unos 10 prestigiosos nominados- será anunciada en octubre.
El honor de semejante propuesta ha llenado de júbilo a las sencillas mujeres y sus seres queridos encarcelados a medida que la noticia se ha extendido por Cuba. Jamás ninguna hubiera imaginado que sus persistentes e intensos esfuerzos, realizados con la mayor modestia, fueran a recibir el reconocimiento y el apoyo de una institución internacional tan prestigiosa como el Parlamente europeo de 25 países, cuyo desarrollo de las ideas e instrumentos jurídicos ha llevado a la democracia y a un notable respeto por los derechos humanos. Es significativo que la Unión Europea, al tiempo que reconoce que no existe la perfección propia, se esfuerza por contribuir a que otros países también avancen en tal sentido, y aprecia la dedicación de personas que luchan, usualmente en condiciones muy adversas, por alcanzarlo.
Las Damas de Blanco surgieron espontáneamente entre los días 18 al 20 de marzo de 2003, cuando las esposas, madres y otros familiares de 75 pacíficos periodistas, economistas y bibliotecarios independientes, así como activistas de los derechos humanos encarcelados, comenzaron a denunciar las arbitrariedades del encarcelamiento injusto, los juicios sumarísimos sin garantías procesales y con falsas acusaciones, las terribles condiciones carcelarias y la deficiente asistencia médica, ante los oficiales de la Seguridad del Estado y las autoridades gubernamentales y judiciales, así como a recabar el apoyo de la comunidad internacional para lograr el cumplimiento de las Reglas Mínimas del Trato a los Prisioneros, y la libertad sin condiciones.
La mayoría de estas mujeres jamás imaginaron discutir con las fuerzas represivas del gobierno y ser reprimidas por ellas, o verse ante cámaras de televisión y periodistas extranjeros. Su procedencia es diversa. Algunas son periodistas independientes, graduadas universitarias, de bachillerato o institutos tecnológicos y trabajadoras. Otras, amas de casa. En su mayoría, fundamentalmente dedicadas a la atención de la familia y la comprensión y apoyo a sus esposos, pero sin involucrarse con fuerza en sus inquietudes sobre el acontecer nacional, que pretendían mostrar en sus escritos, la recolección de firmas para el Proyecto Varela o la participación en otros proyectos.
La nominación al Premio Zajarov lleva a mirar en retrospectiva los dos años y medio transcurridos. Estas mujeres se han convertido en las voces de sus seres queridos, que un día el gobierno pretendió acallar con gran despliegue policial, registros desproporcionados y robo de pertenencias para infundir miedo en todo el pueblo y que sirviera de escarmiento hasta a los altos funcionarios del gobierno y sus organizaciones políticas, en caso de que comprendieran la necesidad de implantar reformas o promover algún cambio.
Los gobernantes no contaban con que el dolor y la injusticia elevaran a estas mujeres, en lugar de enclaustrarlas plañideras en sus modestos hogares, esparcidos por todo el país. Estimaron que esos días eran óptimos para lanzar las garras: todo el mundo estaba inmerso en el inicio de la guerra de Iraq. Olvidaron las tradiciones de las mambisas. Pensaron, de acuerdo a su propia propaganda, que Mariana Grajales y Leonor Pérez eran patrimonio de ellos. Pero aún más, las han pretendido ultrajar tanto como a sus hombres.
Estas mujeres llevan sobre sí el peso de los prisioneros vejados y maltratados, la muy precaria situación económica de la familia, y la necesidad de procurar lo más elemental para llevar a sus seres queridos, los viajes a cientos de kilómetros del hogar, en un país donde el transporte es incierto. Han tenido que apoyar a jóvenes y niños traumatizados por el secuestro despiadado de sus padres o la discriminación "revolucionaria" en las escuelas, han tenido que lidiar con la tortura psicológica a todos. Ello ha recrudecido las enfermedades o añadido nuevas, entre ellas el envejecimiento o fallecimiento prematuro de las madres.
El Domingo de Ramos de 2005 enfrentaron el colmo de la ignominia cuando caminaban pacíficamente con guano bendito y gladiolos en sus manos frente a la iglesia de Santa Rita de Casia, en La Habana, como hacen todos los domingos desde aquella Primavera Negra, seguidas por las miradas de la policía política. Fueron injuriadas por supuestas masas enardecidas, en realidad agrupadas y dirigidas por los agentes de la Seguridad del Estado. Treinta Damas de Blanco fueron embestidas por unas 150 a 200 mujeres perfectamente organizadas, con carteles, altavoces y consignas. La dignidad de quien cuenta con la razón se expresó en la reacción de las Damas de Blanco: rezos y cantos religiosos. No se dejaron intimidar ni respondieron a la provocación que pretendía un altercado, muy probablemente para llevarlas a la cárcel. La semana siguiente fueron más de 50 las Damas de Blanco, y el Día de los Padres, 63 mujeres y 12 hijos de los prisioneros. Como todos los domingos, continúan su peregrinar.
No se detienen a pensar en el peligro que afrontan diariamente. Sencillamente, viven en una sociedad represiva, donde están absolutamente indefensas, vigiladas por el poder totalitario, que cuenta con todos los medios para la represión y la propaganda sin escatimar en costos, aunque el pueblo carezca de lo más elemental. Les angustia lo que sus seres queridos padecen en las mazmorras, y no recibir noticias. Luchan por mitigar sus problemas, preparan la próxima visita lejana.
La solidaridad internacional las fortalece, al tiempo que conocen la responsabilidad aún mayor que contraen con los amigos de todo el mundo. Hoy se sienten contentas y agradecidas por el reconocimiento del Parlamento europeo a sus esfuerzos para alcanzar la libertad inmediata e incondicional de los 75, así como de los demás prisioneros de conciencia y políticos de Cuba.
No hay otra opción. Todo eso lo sé y lo comparto, porque son mis compañeras. Somos una y muchas. No nos hemos planteado constituir una organización estructurada o un partido. Somos voces y acción pacíficas por el respeto de los derechos humanos y la victoria de la justicia.

NOTA: Catorce de los 75 han recibido licencia extrapenal, lo cual significa que pudieran regresar a prisión en cualquier momento. Dos de ellos residen en el extranjero porque recibieron el "permiso de salida definitiva", pero sus condenas continúan vigentes. Ningún otro que lo haya solicitado ha sido autorizado para abandonar el país. Las excarcelaciones se produjeron entre junio y diciembre de 2004. No ha habido otra desde entonces, a pesar de que muchos prisioneros tienen serios problemas de salud, y de que ninguno ha cometido delito, más que defender su derecho a la libertad de expresión.


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Recuerdan Damas de Blanco los 30 meses de encarcelamiento
Desde Cuba por Carlos Serpa Maceira, LUX Info Press21 de septiembre de 2005
La Habana – http://www.payolibre.com/ – Las Damas de Blanco, madres y esposas de los opositores pacíficos y periodistas independientes encarcelados en la primavera del 2003 en Cuba, recordaron en La Habana los 30 meses de encierro de sus seres queridos con oraciones, una marcha pacífica y un Te Literario.
Las Damas de Blanco participaron de la misa oficiada en la Iglesia Católica Santa Rita de Casia, situada en el capitalino municipio de Playa. La actividad religiosa como es tradicional cada domingo, contó con la asistencia de feligreses, y en esta ocasión por primera vez de Michael E. Parmly, recién llegado a la isla como nuevo jefe de la Sección de Intereses de los Estados Unidos de América, quien acompañado por Andrea Brouillette Rodríguez, adjunta de la oficina de Prensa y Cultura de la citada representación diplomática, saludaron a las mujeres vestidas de blanco, así como a la población asistente al lugar.
Posteriormente las Damas de Blanco, Laura Pollán, Soledad Rivas, Alejandrina García, Dolia Leal, Gisela Delgado , Álida de Jesús Viso, Miriam Leiva, Ada Rosa Borrero, Bertha Soler, Asunción Carrillo, Julia Núñez, Loyda Valdez, Lidia Lima, Virginia Pérez de alejo, Ana Belkis Ferrer, Yailín Fernández y Gisela Sánchez, a las que se les unieron Isa bel Ramos y Alicia Rojas, familiares de preso políticos, efectuaron una marcha pacifica por la céntrica Quinta Avenida portando gladiolos.
“Coincidentemente en ocasión de la marcha pacífica transitaba en ese instante por la Quinta avenida una delegación extranjera de alto nivel pudiéndose observar que eran acompañados por altas figuras del gobierno cubano, ocasión en que lanzamos la consigna ¡Libertad!, los policías de la motorizada se notaron algo nerviosos por este hecho fortuito”, dijo la señora Laura Pollán Toledo.
Posteriormente se realizó el Te Literario #28 en calle Neptuno No. 963 e/ Aramburu y Hospital en el municipio de Centro Habana, donde se dieron lecturas a cartas enviadas desde el Presidio Político, y coincidió que el periodista y prisionero de conciencia Héctor Maseda Gutiérrez, efectuó una llamada telefónica al lugar desde la prisión La Pendiente, en la provincia de Villa Clara.

El Te igualmente fue ocasión propicia para que las reunidas aquí mostraran su solidaridad con José Daniel Ferrer García, prisionero de conciencia en huelga de hambre desde hace 13 días en la prisión Kilo 8 de Camagüey.

Las Damas de Blanco recordaron el cumpleaños del prisionero de conciencia Regis Iglesias Ramírez, así como mostraron su júbilo ante la candidatura de las legendarias mujeres al premio Sajarov 2005 que otorga el Parlamento Europeo.