miércoles, agosto 16, 2006

CUBA Y EL CÁNCER DEL RACISMO

Cuba y el cáncer del racismo

Desde Cuba - Articulos

Por Tania Díaz Castro

Cubanet / Noticuba Internacional

La Habana, 16 de agosto de 2006

El problema de los negros en Cuba aún no se ha resuelto. Pasaron por el poder los conservadores, los liberales, los auténticos, los batistianos. Está en el poder una especie de socialismo sui géneris hace más de 47 años y el problema de los negros en Cuba continúa.

<--- Tania Díaz Castro, al centro, a principios de los años 70s en el Parque del Río Almendares; está acompañada por el ya fallecido poeta Heberto Padilla y Belkis Cuza Malé


Es cierto que a partir de 1959 dejaron de pasearse en los parques a ciertadistancia de los blancos, que desaparecieron aquellas sociedades exclusivas para la raza negra y las exclusivas para la raza blanca, que incluso muchos han podido habitar edificios sólo para blancos, que como nunca antes han proliferado los matrimonios interraciales, que todos por igual tienen oportunidad de estudiar excepto los que están por abandonar el país, que reciben la misma paupérrima cuota de alimentos por la libreta de productos normados, que pueden disfrutar del campismo popular, única opción del cubano para hacer turismo en el país…

Sin embargo, algo ocurre con los negros en Cuba que continúan viviendo igual o peor que antes de 1959. Los solares de La Habana, por ejemplo, representan su principal hábitat. Solares en mal estado, los mismos de principios de la República, pero hoy en pésimas condiciones. No nos equivocamos si decimos que los negros en Cuba, en su inmensa mayoría, son los que peor viven. Sólo hay que recorrer algunas cuadras de la capital para comprobarlo o visitar los barrios marginales.

Durante los últimos años de la década del 50 del siglo pasado las páginas de la Revista Bohemia recogieron numerosos artículos en defensa de los negros cubanos, escritos por los periodistas Agustín Tamargo, Rafael A. Mora-Adelit, Manuel Bisbé y muchos otros.

Hacían énfasis en los planteamientos de Juan Gualberto Gómez Ferrer, cercano colaborador de José Martí, basados en la máxima martiana “Con todos y para el bien de todos”.

Hoy, al cabo de más de medio siglo y bajo un gobierno que presume de haber logrado la igualdad social, otro artículo en la Revista Bohemia, escrito por la periodista Vladia Rubio y publicado el 7 de marzo de 2003, da prueba de que la igualdad social en Cuba está muy lejos de lograrse.

En primer lugar, una prueba contundente que lo confirma es que la población penal cubana no blanca excede el 75%, según datos conservadores.

El artículo de la periodista Rubio se titula Recoger la tiza, en alusión a una canción rap de moda que ya apenas se escucha y que dice: “¿Quién tiró la tiza: el negro ese, no fue el hijo del doctor. Fue el negro ese, porque el hijo del doctor es el mejor…”

Apunta acertadamente Vladia Rubio que “los niños negros cubanos que crecen en ambientes desfavorables, con malas condiciones de vida y con familias de escaso nivel cultural, han seguido el camino de sus padres, dejando fuera de sus expectativas de vida matricular, por ejemplo, en un instituto vocacional de ciencias exactas o cursar carrera universitaria”.

Plantea para Bohemia, como lo hacían aquellos otros periodistas en la década del cincuenta que “el saber no ha estado entre sus motores impulsores…” Luego comenta que la mayoría de los 700 mil graduados de nivel superior en estas cuatro décadas fueron jóvenes de la raza blanca y que en los cargos de dirección apenas pueden verse los negros.

No hay mucho más que agregar por nuestra parte. El propio gobernante cubano lo dejó dicho para la historia en la clausura de Pedagogía 2003, ante cuatro mil educadores de cuarenta países: “La Revolución no ha logrado el mismo éxito en la lucha por erradicar las diferencias de status social y económico de la población negra del país”.

Conclusión: si el negro cubano piensa como vive, y sus solares, cuarterías y ciudadelas miserables no han dejado de ser un mal recuerdo del pasado, quiere esto decir que muy poco se ha hecho por erradicar el cáncer del racismo en Cuba.