lunes, febrero 02, 2009

MANIFESTACIÓN EN BARCELONA: ¡ GRACIAS A TODOS !

Tomado de El Tono de la Voz, blog de Jorge Ferrer

Manifestación en Barcelona: ¡gracias a todos!

Por Jorge Ferrer | 01/02/2009


Dos centenares de cubanos y catalanes nos reunimos hoy ante el Consulado de Cuba en Barcelona para decirle al régimen de La Habana que el cincuentenario de la revolución cubana no es motivo de festejo. Es motivo de luto.

La concentración fue convocada para las 12:00 hrs. el pasado lunes y ya ese día el cónsul de Cuba en Barcelona, Carlos M. Castillo Calaña, convocaba a una contramanifestación que nos impidiera manifestarnos. Castillo Calaña hace en Barcelona lo mismo que hacen en Cuba sus compadres: silenciar a quienes se les oponen. Lo hizo con la carta que sigue –atiéndase a la retórica:

ESTIMADOS COMPAÑEROS Y AMIGOS:
COMO VEN LOS ENEMIGOS DE LA REVOLUCION ESTAN CONVOCANDO A UNA MANIFESTACION DELANTE DEL CONSULADO EL PROXIMO DOMINGO 1 DE FEBRERO. SOLICITAMOS EL APOYO DE TODOS LOS AMIGOS DE LA REVOLUCION CUBANA PARA DAR A ESTOS APATRIDAS LA RESPUESTA QUE MERECEN.
NOS VEMOS aquí ESE MISMO DIA DOMINGO 1 A LAS 11:30 am
¡ABAJO LOS ASALARIADOS DEL IMPERIO!
¡VIVA EL 50 ANIVERSARIO DE LA REVOLUCION CUBANA!
CONSULADO DE CUBA EN BARCELONA.

A las 11:40 de la mañana llegamos al Consulado y nos encontramos a la jauría procastrista enarbolando banderas, imágenes de Ernesto Guevara, al que llaman “che”, y cargados del más básico de los odios, el que inspira la ignorancia.

Aquí los tienen:


Y aquí sus imaginativos textos:

Parlamentamos brevemente con el jefe del impresionante despliegue policial y acordamos un espacio para nuestra concentración.

A lo largo de una hora y media, cubanos y españoles compartimos la satisfacción, que es sobre todo un deber, de manifestarnos reclamando libertad para los cubanos.

En el ecuador de la concentración se leyó el comunicado que sigue:


COMUNICADO CON MOTIVO DE LA MANIFESTACIÓN FRENTE AL CONSULADO DE CUBA EN BARCELONA
1 DE FEBRERO DE 2009

El pasado 1 de enero de 2009 se cumplieron cincuenta años de régimen castrista. Un aniversario cerrado que no debería ser motivo de celebración para quienes defendemos los derechos humanos y las libertades políticas fundamentales.

A lo largo del último medio siglo, los cubanos hemos conocido un solo gobierno, un solo partido, un solo discurso oficial. Más del 10 por ciento de la población de la isla ha marchado al exilio huyendo de la falta de oportunidades, la represión a la diferencia y la sinrazón de un país gobernado por Fidel Castro –y ahora por su hermano Raúl– con mano férrea y dogmatismo militante.

El cincuentenario de la Revolución cubana no debe ser, por tanto, motivo de festejo.

Al contrario, se trata de una magnífica ocasión para mostrar nuestra solidaridad hacia todo el pueblo de Cuba, que merece poder decidir su propio destino, gozar de libertades de asociación y expresión, manifestar su derecho a disentir y dar rienda suelta a la iniciativa empresarial de sus ciudadanos sin temer la represión de un estado policial.

Quienes nos reunimos hoy aquí instamos al gobierno de Cuba a tomar el camino de la transición hacia un régimen democrático que se aparte del fundamentalismo doctrinal y el voluntarismo que han marcado los últimos cincuenta años de la historia de Cuba.

Los cubanos reclaman y merecen prosperidad y libertad en el ejercicio de los derechos que hoy se les conculcan.

El futuro de Cuba no puede depender de una sola idea de Cuba, la que propugnan los mismos hombres que la han gobernado por medio siglo y continúan en el poder gracias a la eficacia del estado represivo que han impuesto al país.

El futuro de Cuba tiene que ser escrito por todos los cubanos, todos, sean cuales sean sus ideas políticas, porque no hay más porvenir que el que se alcanza mediante el libre juego de ideas, el fortalecimiento de la sociedad civil y el respeto a la liberdad individual.

La Cuba de hoy, como la de ayer, merece libertad y prosperidad; las merecen y reclaman los cubanos en Cuba y el exilio.

Gracias a todos los presentes.

Desde el balcón del Consulado, el cónsul Castillo que tuvo que perderse el acto de celebración al que esperaba acudir hoy en Valencia, no dejó de fotografiarnos. En respuesta se ganó uno de los coros más entusiastas: “¡Tírame la foto! ¡Yo no tengo miedo!”

Quiero agradecer a todos los que acudieron a ese acto su presencia allí. Especialmente, a tantos españoles que se solidarizaron con nosotros, con Cuba.

Haber estado hoy ante esa oficina, coincidiendo con la espectacular concentración ante la Puerta del Sol en Madrid, sirve de testimonio de que el exilio cubano en España dista de ser una masa dispersa y apática que teme la confrontación con el gobierno de La Habana. Por el contrario, tenemos el derecho y el deber de recordarles a los representantes de ese gobierno que nos duelen el presente y el futuro de Cuba, porque “la patria es de todos”.

Que nos hayan acompañado, en Madrid y Barcelona, tantos españoles confirma el compromiso de quienes viven en libertad con quienes carecen de ella. A todos: ¡gracias!

Todas las fotografías son de Eva Patricia Ferrer. Se ruega hacer constar el copyright en caso de reproducción.