miércoles, junio 17, 2009

CORONEL CHRIS SIMMONS NARRA COMO SE DETECTARON AL MATRIMONIO DE ESPÍAS DE FIDEL CASTRO Walter Kendall Myers y Gwendolyn Steingraber Myers

CORONEL CHRIS SIMMONS NARRA COMO SE DETECTARON AL MATRIMONIO DE ESPÍAS DE FIDEL CASTRO

Walter Kendall Myers y Gwendolyn Steingraber Myers

Parte I




Parte II
http://www.youtube.com/v/drmErb6nftI&hl=en&fs=1

Parte III
http://www.youtube.com/v/4clfAZCI1ko&hl=en&fs=1&
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EEUU acusa a pareja de espiar para Cuba

Por NEDRA PICKLER - WASHINGTON - Junio 06, 2009 (AP)

Un trabajador retirado del Departamento de Estado y su esposa han sido detenidos y acusados formalmente de espiar para Cuba durante las últimas tres décadas, una falla de seguridad que un funcionario calificó de "increíblemente grave".

La acusación presentada el viernes por el Departamento de Justicia en Washington dice que Walter Kendall Myers logró ascensos y acceso a documentos cada vez más secretos en sociedad con su esposa, Gwendolyn Steingraber Myers, como agentes clandestinos tan valorados por el gobierno cubano que en una ocasión tuvieron una reunión de cuatro horas con el presidente Fidel Castro.

El vocero del Departamento de Estado, Philip Crawley, dijo que los Myers eran investigados desde hacía tres años y que la secretaria Hillary Rodham Clinton ordenó una "evaluación exhaustiva de los daños" para determinar qué información transmitieron a los cubanos.

La detención de los Myers podría restar apoyo del Congreso a la política del presidente Barack Obama de intentar aliviar las tensiones con la isla.

La acusación dice que la pareja se reunió con Castro en la isla caribeña en 1995, y viajaron a través de México bajo nombres falsos. Presuntamente hicieron otros viajes a Latinoamérica y el Caribe para reunirse con agentes cubanos.

David Kris, adjunto del secretario de Justicia para seguridad nacional, dijo que el presunto espionaje de la pareja en favor del gobierno de Cuba es "increíblemente grave".

Documentos judiciales indicaron que la pareja recibió muy poco dinero por sus labor de espionaje, aunque dijo haberlo hecho por el profundo amor y devoción que sentía por Cuba, Castro y el sistema comunista isleño.

Al parecer Myers simpatizaba con el comunismo y la ideología revolucionaria cubana que puso a castro en el poder. Los documentos judiciales indican que en 1978 escribió en su diario personal: "No veo valor alguno que se ha perdido a causa de la revolución. ... La revolución ha aflorado un enorme potencial y ha liberado al espíritu cubano".

Además, ensalzó a Castro como un "líder brillante y carismático" que es "uno de los mejores líderes políticos de nuestro tiempo". Y consideró a los Estados Unidos "explotadores" que regularmente asesinaban a los líderes revolucionarios cubanos.

Kendall Myers, actualmente de 72 años, trabajó en el Instituto de Servicio Extranjero del Departamento de Estado, donde se especializó en asuntos europeos, antes de retirarse en el 2007. La acusación formal dice que, en su último año de empleo, tuvo acceso a más de 200 reportes de inteligencia relacionados con Cuba.

El gobierno dijo que Gwendolyn Myers confesó ante investigadores que sus sitios favoritos para pasar información eran tiendas de comestibles del área de Washington, D.C.

La denuncia indica que los cambios tecnológicos persuadieron a Gwendolyn Myers a abandonar lo que consideraba una forma fácil y segura de pasar información a los cubanos, mediante el cambio de carritos de la compra en un supermercado. El documento sostiene que la mujer decidió no utilizar más esa estrategia porque "ahora tienen cámaras, aunque no las tenían entonces".

Kendall Myers era conocido por la inteligencia cubana como el agente 202, y su esposa era conocida como agente 123 y como agente E-634, de acuerdo con la acusación.

Los Myers no habían mantenido contacto con sus manejadores cubanos desde hace tiempo, según los documentos judiciales. la pareja dijo que vivía "con temores y ansiedad desde hace mucho tiempo". Kendall Myers temía además que en 1995 su jefe lo incluyó en una lista de personas que debían ser vigiladas. Indicaron al agente del FBI que no estaban ya interesados en labores regulares de espionaje aunque ayudarían en lo que pudieran.

Las autoridades indicaron que tras ello se reunieron en tres ocasiones con el agente, durante las cuales expusieron sus opiniones sobre los funcionarios del presidente Barack Obama que acababan de hacerse cargo de la política latinoamericana. Además, aceptaron un objeto para cifrar futuros correos electrónicos. El agente encubierto propuso una cuarta reunión para el jueves en un hotel de Washington, donde la pareja fue detenida.

La pareja se declaró el viernes inocente ante un juez federal. Fueron encarcelados hasta su próxima comparecencia judicial, el miércoles. Su abogado, Thomas Green, no formuló comentarios y una llamada telefónica efectuada al domicilio de la pareja no fue respondida.

Los Myers vivían en una apartamento de lujo en un complejo situado en el noroeste de Washington y en el que, con el correr de los años, residieron miembros del gabinete, jueces, representantes y senadores, entre ellos el fallecido Barry Goldwater.

La pareja fue acusada de asociación delictuosa para actuar como agentes ilegales del gobierno cubano y de pasar información secreta a las autoridades de La Habana. Cada uno de ellos es acusado de actuar como agente ilegal del gobierno cubano y de fraude usando redes de comunicación inalámbricas.

De acuerdo a la acusación, ambos poseían una radio de onda corta que usaban para transmitir mensajes cifrados al Servicio de Espionaje de Cuba a base de código morse. En años recientes, dijeron los documentos, se comunicaban por correo electrónico usando nombres falsos.

Kendall Myers tomaba notas con frecuencia o aprendía de memoria los documentos secretos para evitar el riesgo de retirarlos, aunque llegó a ocultar algunos que retiró en dos figurillas para sostener libros, según las declaraciones juradas.

En abril, un agente encubierto del FBI se puso en contacto con la pareja alegando que era un espía cubano. Documentos de un tribunal señalaron que la pareja cayó en la trampa y comenzó a reunirse con el agente del FBI en hoteles de Washington.

La acusación dijo que ambos acordaron convertirse en espías en 1979 luego de reunirse con un funcionario del gobierno cubano mientras vivían en Dakota del Sur. Bajo órdenes de los cubanos, Kendall Myers intentó obtener empleos que le dieron acceso a información secreta, señaló la acusación.

El encausamiento solicita la devolución de los 1,7 millones de dólares que Kendall Myers gano a lo largo de su carrera en el Departamento de Estado y 174.867 dólares de una cuenta de ahorros de jubilación. Según un agente policial, al parecer lo único que recibieron del régimen comunista cubano fueron modestas sumas de dinero para gastos y la radio que obtuvieron en la década de 1980.

Además de Cuba, los Myers viajaron a Trinidad y Tobago, Jamaica, México, Brasil, Ecuador y Argentina para entrevistarse con agentes cubanos, según el encausamiento.

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Los redactores de Associated Press Devlin Barrett, Matthew Lee, Pam Hess y Christine Simmons contribuyeron a este artículo.


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Publicado el sábado, 06.06.09

Acusan a ex funcionario del Departamento de Estado y su esposa de espiar para Cuba

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Castro califica de 'ridícula historieta' caso de espías Denuncia criminal y declaración jurada del FBI Acusación contra Walter Kendall Myers Por LESLEY CLARK
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lclark@MiamiHerald.com

Walter Kendall Myers pasó casi tres décadas metido a profundidad en la burocracia del Departamento de Estado hasta esta semana, cuando las autoridades federales lo acusaron de llevar toda una vida de intriga y espionaje como un agente clandestino para uno de los antiguos antagonistas de Estados Unidos: el gobierno comunista de Cuba.

Myers, empleado retirado del Departamento de Estado de 72 años de edad, que tuvo acceso a documentos de máxima seguridad, y su esposa Gwendolyn Steingraber Myers, de 71 años, comparecieron el viernes ante un tribunal federal acusados de servir como agentes ilegales de Cuba por casi 30 años y de conspirar para entregar información clasificada a su gobierno. Los dos se declararon inocentes.

De acuerdo con documentos presentados el viernes en Washington, Myers, ex analista de asuntos europeos del Departamento de Estado, y su esposa --una empleada bancaria-- acordaron en 1979 entregar secretos de Estados Unidos a Cuba.

Las autoridades federales calificaron las actividades de espionaje de la pareja a favor de La Habana como "increíblemente serias''.

Los investigadores sostienen que Myers --por órdenes del servicio cubano de inteligencia-- consiguió un empleo en el Departamento de Estado, obtuvo autorización para acceder a información delicada y viajó con su esposa a México, el Caribe, Centro y Sudamérica, además de Nueva York, para reunirse con agentes cubanos. Myers le dijo a una fuente encubierta del FBI que fue tan exitoso que recibió "muchas medallas'' del gobierno cubano y que, junto con su esposa, sostuvo una reunión privada en 1995 con Fidel Castro.

Apenas en abril pasado, señaló el Departamento de Justicia, la pareja acordó proporcionar información sobre la Cumbre de las Américas que se realizó en Trinidad y Tobago.

Los Myers fueron arrestados el jueves por el FBI y comparecieron el viernes en la Corte de Distrito para el Distrito de Columbia.

El arresto se dio en momentos en que el presidente Barack Obama ha buscado mejorar las relaciones con La Habana. Varios críticos se apresuraron a hacer señalamientos de advertencia. El senador Mel Martínez, de Florida, pidió a la administración detener ‘‘cualquier acercamiento diplomático más hacia el régimen'', incluyendo la reanudación de conversaciones sobre asuntos migratorios, "hasta que el congreso de Estados Unidos tenga una relación completa de los daños que estos individuos han causado a nuestra seguridad nacional''.

El Centro para una Cuba Libre, que respalda a los disidentes en la isla, instó a los comités de Inteligencia de la Cámara de Representantes y del Senado convocar a audiencias sobre las operaciones de la inteligencia cubana en Estados Unidos.

El Departamento de Estado indicó que los arrestos fueron el resultado de una investigación de tres años. La secretaria Hillary Clinton ordenó una "evaluación completa de los daños'' para determinar qué fue lo que se pudo haber divulgado a Cuba.

Los documentos presentados en la corte retratan a una pareja que se sentía orgullosa de su trabajo y que extrañaban sus visitas a los agentes de la inteligencia cubana cuando dejaron de viajar en el 2006, tras preocupaciones de que el jefe de Myers en el Departamento de Estado lo hubiera puesto en "una lista de vigilancia''.

Ambos proclamaban una "gran admiración'' por Ana Belén Montes, una importante analista de inteligencia que trabajó para la Agencia de Inteligencia de Defensa y que fue arrestada en el 2001 por espiar para Cuba. Montes, decía Gwendolyn según los documentos judiciales, "no era suficientemente paranoica''.

Gwendolyn Myers --conocida para los cubanos como Agente 123 y Agente E-634-- les dijo a los investigadores que su manera favorita de pasar información era mediante el intercambio de carritos de compras en los supermercados, porque era "algo fácil de hacer''.

La denuncia criminal señala que Kendall Myers --llamado Agente 202-- comenzó a trabajar para el Departamento de Estado en 1977 como conferencista en el Instituto de Servicio Exterior. El gobierno sostiene que un funcionario cubano visitó a la pareja cuando vivía en Dakota del Sur, tras viajar a Cuba en diciembre de 1978, y que ambos acordaron ‘‘servir como agentes clandestinos del gobierno cubano''. Ambos regresaron a Washington y Myers volvió a trabajar en el Departamento de Estado.

La acusación sostiene que sólo en el 2007 --el año en que se retiró del Departamento de Estado como analista senior para Europa-- Myers vio más de 200 reportes de inteligencia relacionados con Cuba. De esos reportes, indica el affidávit, la mayoría eran clasificados "y marcados como secretos y estrictamente secretos''.

En los registros judiciales, el Departamento de Justicia indicó que Myers "expresó una fuerte afinidad hacia Cuba y sus metas revolucionarias, y un sentimiento negativo hacia el ‘imperialismo americano' '', en un diario que escribió sobre su viaje a Cuba en 1978.

"Fidel ha sacado al pueblo cubano de las condiciones degradantes y opresivas que caracterizaron a la Cuba prerrevolucionaria'', señala un fragmento del diario. "El es, ciertamente, uno de los grandes líderes políticos de nuestro tiempo''.

Myers salió a la luz pública en reportes de prensa en el 2006, ciando criticó las relaciones entre Estados Unidos y Gran Bretaña con respecto a la guerra en Irak.

El affidávit señala que Cuba se "comunicaba con sus agentes clandestinos en Estados Unidos mediante mensajes cifrados, transmitidos por radio de onda corta desde Cuba'', y que Myers tenía un radio de onda corta en su departamento "de la misma marca que el usado por Ana Belén Montes''.

Montes está cumpliendo una sentencia de 25 años en prisión. Los Myers podrían enfrentar hasta 20 años de cárcel por al menos uno de los cargos.

Los radios han sido parte de los casos de espías cubanos por casi dos décadas. Unos de los primeros casos se dio en 1992, cuando Franciso Avila --un exiliado cubano en Miami-- reveló a la televisión en español que había sido un doble agente y que había recibido órdenes de oficiales de la inteligencia cubana a través de un radio de onda corta.

En 1998, cuando agentes del FBI en el sur de la Florida desarticularon una de las mayores redes de espías cubanos en la historia de Estados Unidos --la Red Avispa-- los investigadores revelaron que varios de los sospechosos recibían instrucciones codificadas de La Habana mediante radios de onda corta.

El Departamento de Justicia dice que las labores de espionaje de los Myers comenzaron a venirse abajo en abril, cuando el FBI inició una operación encubierta.

Los documentos indican que una fuente encubierta del FBI, que se hizo pasar por un oficial de la inteligencia cubana, contactó a Kendall Myers enfrente de la Escuela Johns Hopkins para Estudios Internacionales Avanzados, donde daba una clase, diciéndole que tenía instrucciones de contactarlo y buscar sus opiniones "debido a los cambios que están teniendo lugar en Cuba y la nueva administración''.

El matrimonio aparentemente mordió el anzuelo y se reunió en varias ocasiones con el FBI en las habitaciones de distintos hoteles de Washington.

Expresaron opiniones encontradas sobre lo que consideraron como nuevos lazos con Cuba, diciendo que "estaban encantados de tener contacto de nuevo'', pero que estaban retirados y que "no querían regresar a los asuntos regulares''.

Los documentos sugieren que los viaje de los Myers para reunirse con contactos cubanos eran "notables'', ya que comenzaron poco después del arresto de Montes en septiembre del 2001. Los investigadores dicen que creen que los cubanos comenzaron, a partir de entonces, a reunirse con sus contactos afuera de Estados Unidos porque consideraban que el riesgo era demasiado grande tras el arresto de Montes.

Los Myers le dijeron a la fuente del FBI que su último contacto cara a cara con agentes cubanos fue en México en el 2005. Indicaron que se habían mantenido en contacto por correo electrónico con fuentes de la inteligencia cubana, que les pedían que viajaran a México aunque ellos no querían hacerlo. Los documentos sugieren que la inteligencia cubana les envió correos electrónicos a los Myers incluso hasta marzo pasado.

Después de que la fuente del FBI sugirió que su próxima reunión con ellos sería la última, indican los documentos, los Myers admitieron tener "sentimientos encontrados'' respecto a romper sus lazos con Cuba. "Esto es para siempre'', le dijo Kendall Myers a la fuente del FBI. "Tú sabes, es como Fidel, es para siempre''.

Los periodistas Alfonso Chardy y Carol Rosenberg de The Miami Herald contribuyeron a este reporte.