viernes, agosto 21, 2009

CUBA:CONTRADICCIÓN ENTRE DOS DISCURSOS

CONTRADICCIÓN ENTRE DOS DISCURSOS


Por Guillermo Fariñas Hernández


La Chirusa, Santa Clara, Villa Clara, agosto 20 del 2009 (SDP) Existen sospechosas contradicciones en la información dada por el gobierno, entre lo dicho en el último Pleno del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y lo expresado por Raúl Castro al cierre de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP). Los cubanos se percataron de la aparente contradicción debido a como se enfocó en cada caso la suspensión indefinida del VI Congreso del PCC.

En las noticias dadas por el periódico Granma y repetidas sin matices de ningún tipo por los otros órganos nacionales de la prensa oficialista, se aseguró que el retrasado la nimiedad de 12 años congreso partidista estaba aplazado indefinidamente. Esta reseña se hizo llegar a la población sin aclaración alguna. Sin embargo, en la alocución para dar por terminado el II Periodo de Sesiones de la VII Legislatura de la ANPP, el presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Raúl Castro Ruz, confirmó la decisión de suspender el cónclave de los comunistas cubanos. Pero hizo una nueva y sorpresiva confidencia: en lugar del Congreso se realizaría una Conferencia Nacional. Ambas informaciones salieron con un margen de solo 48 horas entre ellas.

Sin lugar a dudas resultó todo un globo de ensayo de las máximas autoridades castristas para saber el verdadero apoyo entre los militantes del partido único al nuevo líder, porque a estas alturas del juego político cubano, se hace casi increíble una equivocación a este nivel.

Lejos de lo que se pueda pensar en el exterior, la nomenclatura castro-raulista instaurada en el poder hace tres años, teme mucho a las reacciones disidentes dentro de las propias filas del PCC. La ciudadanía cubana ha aumentado sus niveles de críticas a quienes ejercen el poder y entre los más críticos se destacan los militantes de fila del partido.

No por gusto se le concedieron franquicias operativas al Departamento Ideológico del Comité Central del Partido de Cuba (DI-CC-PCC). Desde hace unos años, la isla cuenta con su tercer aparato de contrainteligencia (incluidas motos marca Suzuki), que es una especie de contraespionaje sobre las ideas de los cubanos.

Su responsable es el coronel del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (MINFAR) Rolando Alfonso Borges, quien escruta las debilidades ideológicas de todos los dirigentes castristas, salvo Fidel y Raúl. El nuevo departamento tiene preparado un expediente de “errores” a cualquier jefe actual o defenestrado, para comenzar su desprestigio si lo ordena uno de los hermanos Castro.

Para mantener una aparente pureza ideológica, Alfonso Borges se ha negado a recibir una confortable y amplia residencia en cualquiera de los 11 repartos “congelados” para la dirigencia en La Habana. Vive junto con su esposa en un modesto apartamento del edificio de 20 plantas ubicado en la calle E esquina a 23, en la capitalina barriada El Vedado.

Sus subordinados de inmediato advirtieron a Raúl Castro y a su equipo de colaboradores más cercanos, que según las fuentes del aparato partidista denominado “Opinión del Pueblo”, existía una avalancha de diatribas contra la nueva disposición de posponer el congreso del PCC. Y le aclararon que quienes mayor nivel de inconformidad demostraban eran los militantes del partido.

Como un mal mago de un circo que se cae a pedazos, Raúl Castro trató de enmendar el mal paso y al clausurar la pasada sesión de la ANPP, sacó de debajo de la manga la traída por los pelos Conferencia Nacional. Algo que nunca se ha realizado y estaba diseñada para si la nación era ocupada por una potencia extranjera o si entre un congreso y otro, moría el líder Fidel.

Las objeciones entre una noticia y la otra poseen el trasfondo del serio temor de quienes dirigen Cuba a que se ensanche el vacío de intereses de la alta dirigencia del PCC con sus humildes y siempre desoídos militantes de a pie. El terror a perder el poder detentado por media centuria es el autentico motivo de esta aparente contradicción entre los dos discursos. cocofari62@yahoo.es