martes, mayo 10, 2016

CUBA.. TESTIMONIO DEL COMANDANTE ARMANDO FLEITES: VIAJE A VENEZUELA EN ENERO DE 1959 Y MUERTE DEL COMANDANTE FRANCISCO PACO CABRERA JEFE DE LA ESCOLTA DE FIDEL CASTRO. LA IMAGEN INSENSIBLE DE UN MONSTRUO

Nota del Bloguista de Baracutey Cubano

En color amarillo se puede constatar el comportamiento de  Fidel Castro  dentro de un círculo  de confianza  y el Fidel Castro para el público. Tiene dos caras tan diferentes como las hojas de la yagruma.  Al Comandante  Paco Cabrera  lo mató el capricho de Fidel Castro  de tener sus  FAL en el viaje junto a él y   el desespero  de Paco Cabrera por cumplir con premura la orden de  su Comandante. Al General de División  José Abrantes  lo mató para  intentar silenciar  inutilmente un secreto: la participación de Raúl y de él en el narcotráfico. Paco Cabrera y José Abrantes  le cuidaron  con celo el CUL.  y eso fue lo que recibieron ...

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VIAJE A VENEZUELA Y MUERTE DEL COMANDANTE PACO CABRERA

Por Comandante Dr. Armando Fleites,
14 de octubre de 2011

Era la segunda semana del mes de enero de 1959, acababa de triunfar una insurrección contra una dictadura militar y a través de Celia Sánchez recibimos una llamada telefónica en la que nos comunicaba una invitación del Comandante Fidel Castro para que una delegación del Segundo Frente Nacional del Escambray lo acompañara en su viaje a Venezuela porque había sido invitado por el gobierno provisional del Almirante Wolfgan Larrazabal.

Aceptamos la invitación y se designó una delegación integrada por el Com. Eloy Gutiérrez Menoyo, Com. Lázaro Asensio, Cap. Roger Rodríguez, el Prof. Luis Martínez y el que escribe, Com. Dr. Armando Fleites

En la mañana del 18 de enero salimos de La Habana rumbo a Venezuela en el avión Bristol-Britania de la Compañía Cubana de Aviación y para sorpresa nuestra tuvimos que demorar el aterrizaje en el aeropuerto Maiquetía porque una gran cantidad de damas venezolanas vestidas de rojo y negro, símbolo del 26 de julio, estaban ocupando la pista para recibir a Fidel Castro y a los representantes de la revolución cubana.

El pueblo venezolan1 cargó en hombros a los oficiales rebeldes cubanos hasta la caravana que los llevaría a la capital y en el trayecto vimos la carretera ocupada por el pueblo que nos tiraban flores constantemente.

Nos dirigimos a la Plaza del Silencio donde una inmensa multitud de venezolanos civiles y militares se congregó para mostrar su respaldo a la Cuba liberada.

Se realizo un meeting extraordinario y todos los sectores sociales de Venezuela rindieron homenaje a sus hermanos cubanos. Tal parecía que el que había aterrizado en Venezuela era el libertador Simon Bolívar.

(Llegada a Venezuela)

Recibimos enormes muestras de cariño de toda la población y circulamos en Caracas con nuestras barbas uniformes y armamentos.

Castro fue recibido por Larrazábal que le obsequió varios rifles FAL Belgas.

Se celebró una brillante recepción en la Embajada Cubana y un gran acto en la Universidad Central de Caracas donde una inmensa juventud estudiantil emocionada se identificó con la lucha de nuestro pueblo.

Tras varios días espectaculares nos trasladamos por la noche al aeropuerto de Maiquetía para el retorno y estando en los primeros asientos del avión. conversando con Celia Sánchez llegó el Com. Paco Cabrera jefe de la escolta de Fidel y Celia le preguntó si había traído al avión los rifles regalados por Larrazábal y éste le contestó que no, que estaban en el C-46 que integraba la flota aérea y que era poca la diferencia de tiempo que los separaba, pero Celia dijo que Fidel quería que los rifles estuvieran en el Bristol-Britania y que Paco fuera a buscarlos antes de partir.

(El Comandante Paco Cabrera y Fidel Castro en los primeros días de enero de 1959)

Después de un tiempo se me acercó un joven médico de la Marina revolucionaria que estaba a cargo de la atención profesional del viaje y me dijo que Paco Cabrera había tenido un problema y que invitara a Fidel a bajar.

Yo se lo comuniqué a Fidel y acompañado por nosotros y dos ayudantes bajamos la escalerilla del avión y a muy poca distancia contemplamos un charco de sangre, un brazo desprendido del cuerpo y masa encefálica en el pavimento de la pista. No era necesario ser medico para saber que Paco había muerto succionado por la propela del avión.

Mire hacia Castro, que en el momento exclamó, “que muerte mas ridícula, eso le pasa a los imbéciles y a los idiotas”, ordenando a sus dos ayudantes que se quedaran para transportar el cadáver al otro día.

Retornamos al avión sin una frase de condolencia o recuerdo por parte de Fidel y durante todo el viaje la delegación del Segundo Frente estuvo conversando con Castro comentando éste que había sido defraudado en la entrevista con el presidente electo Rómulo Betancourt y hablando de otras cosas mas, menos de Paco Cabrera.

Al arribar a la Habana mis compañeros me encontraron preocupado y me preguntaron por qué. Yo les hice el relato de lo que había sucedido y les añadí que “percibí la imagen insensible de un monstruo”
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Página oficialista de Cuba


Comandante Paco Cabrera: "un hombre extraordinario"

Por José Armando Fernández Salazar (AIN)
27 Enero 2014

Francisco "Paco" Cabrera desafió a la muerte en más de 30 combates como guerrillero del Ejército Rebelde

Cuando a finales de diciembre de 1958 los revolucionarios libraron la batalla de Maffo, en el suroriente de Cuba, se convirtió en el héroe del combate al penetrar en las posiciones enemigas y exigir su rendición.

Ese espíritu de lucha le corría por su sangre campesina y obrera, heredada de la familia que lo concibió y educó en el humilde pueblito de Vázquez, en la actual provincia de Las Tunas. Apenas pudo aprender las primeras letras porque la precariedad económica lo obligó a marchar al campo desde edad temprana.

(Comandante Francisco ¨Paco¨ Cabrera)

El contacto con la cruda realidad social le permitió adquirir madurez política desde la juventud y se integró a las luchas sindicales y, posteriormente, al Partido del Pueblo Cubano (Ortodoxo). Sin embargo, la muerte de su líder Eduardo Chibás, y el golpe de estado de Batista, radicalizaron aún más su pensamiento revolucionario.

Fidel se convirtió en ícono de lucha para el joven Paco, quien organizó junto a colegas de ideales y espíritu, una acción de apoyo al asalto al cuartel Moncada, en Santiago de Cuba, el 26 de julio de 1953. Los órganos represivos de la tiranía comenzaron a perseguirlo y lo apresaron bajo régimen de torturas con el ánimo de quebrar sus convicciones.

Al fundarse el Movimiento 26 de Julio, Cabrera se incorporó y contribuyó a su expansión por el oriente norte, y acompañaba a Frank País. Desde las filas de la organización formó parte del grupo que planeó y ejecutó el asalto al Polvorín de la Cadena, en Delicias, con el propósito de apoyar, en noviembre de 1956, el desembarco de Fidel y los expedicionarios del Granma.

Paco fue de los primeros combatientes de la clandestinidad escogidos por Celia Sánchez para subir a la Sierra Maestra e incorporarse al naciente Ejército Rebelde. Allí combatió a las órdenes de Ernesto Che Guevara, Ciro Redondo, Juan Almeida y Raúl Castro.

Sus dotes como guerrillero y su integridad, avalaron su designación como jefe de la seguridad personal de Fidel, responsabilidad que asumió incluso al triunfar la Revolución, el primero de enero de 1959.

En el nuevo contexto se desempeñó además en los tribunales que condenaron a los criminales de la dictadura de Batista, y apoyó en la recuperación económica del país.

En aquel enero glorioso del primer año de la Revolución en el poder, Fidel realizó uno de sus primeros viajes al exterior, precisamente a Venezuela, la patria de Simón Bolívar, también inspirador del movimiento revolucionario cubano.

Allí la muerte sorprendió, en trágico accidente, al Comandante afable de barba rojiza. Tenía apenas 35 años. Sobre este hecho dijo posteriormente Fidel: "La guerra ha terminado, pero la muerte no. Cuba y la Revolución han perdido a un hombre extraordinario y a uno de nuestros más sólidos valores".

Luego de la muerte de Paco Cabrera, el 27 de enero de 1959 en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía, su cadáver fue trasladado a Cuba para un homenaje en La Habana y en su natal Puerto Padre.

Allí hoy se le recuerda entre anécdotas que rememoran su valentía y profundo humanismo, y mediante la escultura de la autoría de Elevis Báez, la cual, mediante la técnica de cemento vaciado y patinado, lo presenta de pie y con la mirada de frente, presto a seguir hacia el futuro.