miércoles, diciembre 14, 2016

Esteban Fernández: LOS "HOMBRES VIEJOS" ¿UN SOLO PUEBLO?

 LOS "HOMBRES VIEJOS" ¿UN SOLO PUEBLO?




 

 Por Esteban Fernández
12 de dicembre de 2012


VAMOS A DECIR TODA LA VERDAD y vamos a estar bien claros: ¡Muchísimos "hombres viejos" fueron millones de veces peores que "los hombres nuevos" que taqnto criticamos!

Todavia no habían llegado los barbudos a La Habana y comencé a darme cuenta de las injusticias que inmediatamente se cometíian y estuve en contra de todo el populacho que nos cayó encima en Cuba desde el mismo primero de enero del año 59. Y ahi me di cuenta de que TODOS LOS CUBANOS NO SOMOS IGUALES.

Recuerdo que desde el principio “El papagayo en jefe” comenzó con la cantaleta de que “Ahora todo es del pueblo, somos un solo pueblo” etc.

Y rápidamente comprendí que nada era del pueblo y si algo se le entregaba al pueblo este lo destruía. En el Colegio Americano y la Iglesia Presbiteriana de Güines me enseñaron que “todos los seres humanos son y deben ser tratados en igualdad de condiciones”. En enero del 59 noté que eso era un cuento de camino mal contado.

Pudiera brindar mil ejemplos de la gran diferencia y comportamiento que tuvieron los seres humanos. Eso quedó muy claro tras el triunfo de la inmundicia y el desbordamiento de la plebe y los guaricandillas.

Pero no voy a comenzar por mi pueblo donde vi la diferencia entre buenos y malo, personas decentes y H.P. Voy a comenzar por algo insólito qjue pasó en el pueblo vecino de San José de las Lajas.

Allí había un hombre que se dedicó a engrandecer a esa localidad. Su nombre era Gonzalo García Pedroso. Convirtió a San José en una mina de oro. Llevó a una gran cantidad de empresas y fábricas para ese pueblo, la labor de Gonzalito debió ser premiada con estatuas en todos los parques de ese pueblo. Inclusive hubo un momento en que chocó con nosotros porque intentó llevarse el instituto de Güines para San José.

¿Era chivato, era torturador, era un criminal? Nada de eso, pudiera ser incluido en el libro de récord como uno de los hombree que más hizo por su terruño. Sin embargo, en enero del 59 se destapó toda la basura, los detritus humanos y la envidia y con mis propios ojos pude ver como saqueaban su casa, los facinerosos se metieron allí y se robaron o destruyeron todo lo que se encontraron en el camino.

Y ahora le va un segundo ejemplo: A principios del año 58 estaba yo visitando a mi prima Silvia de la Torre en Luyanó. Un pariente llamado Oscar Fonseca que era hijo del concejal de La Habana Avelino Fonseca, me invitó a ir al Casino Español donde él era socio. Fui y me quedé admirado.

Aquello era una preciosidad, piscina olímpica, todo pintado, todo bello, el césped igual que los de aquí, un cuarto para cambiarnos, con lockers para guardar la ropa, gente elegante y cortes. Y por la noche salones de baile donde se presentaban las mejores orquestas de la nación.

Pero se terminó ese año y la metralla se hizo cargo del país, y el H.P. mayor dijo que “Ahora se acabó la discriminación, ahora todo pertenece a la población, se acabaron las sociedades privadas” Y yo pensé: “Bueno, supongo que eso es justo”.

En el parque unos amigos me dijeron: “Oye, Estebita, vámonos para La Habana, vamos al Casino Español que ahora es del pueblo y todos podemos entrar” Y yo contesté entusiasmado: “Sí, como no, vamos para allá, yo estuve ahí el año pasado y es un lugar magnífico”.

Pero desde que entre allí vi el cambio. “El pueblo” había convertido aquello en un desastre, las tazas del inodoro estaban tupidas y llenas de heces fecales, el agua de la piscina era color mierda de mono y llena de culeros sucios. Más nunca volví ahí, y dicho sea de paso, jamás entré en ningún lugar ni negocio intervenido por los castristas.

Así es que cuando usted se sienta molesto con las actitudes y chusmerías de "los hombres nuevos" debe saber que, como les dije al principio, muchos HOMBRES VIEJOS fueron peores. Y la gran y triste realidad es que muchos fueron los que cooperaron a ponerlos en el poder. He dicho. Por muy malos que sean estos nietos ¡de sus abuelos lo aprendieron!