martes, agosto 01, 2017

Jorge Hernández Fonseca: El marxismo, una religión sin ética

Nota del Bloguista de Baracutey Cubano


Vladimir Ilich Ulianov, más conocido como Lenin, se preguntaba y se contestaba: ¿ Cuál es unuestra ética? Nuestra ética es la de la lucha de clases.

(Lenin y los creadores del Marxismo Federico Engels y Carlos Marx)

Es decir:  para Lenin todo lo que ayudara  a llegar y a  mantenerse en el poder  mediante la ¨lucha de clases¨ era válido: No importaba los engaños, las mentiras, los asesinatos, las traiciones,  los robos, etc:

V. I. Lenin: Tareas de las Juventudes Comunistas
Discurso en la I Sesión del III Congreso de Juventudes Comunistas de Rusia 
(Moscú, 2 de octubre de 1920)

¿Pero existe una moral comunista? ¿Existe una ética comunista? Es evidente que sí. Se pretende muchas veces que nosotros no tenemos nuestra moral propia, y la burguesía nos acusa con frecuencia, a nosotros, comunistas, diciendo que negamos toda moral. Es una forma como cualquier otra de embrollar las ideas y de arrojar tierra a los ojos de los obreros y de los campesinos.

¿En qué sentido negamos la moral y la ética?

La negamos en el sentido en que la ha predicado la burguesía, deduciéndola de los mandamientos de Dios. Claro está que nosotros decimos que no creemos en Dios, y sabemos muy bien que el clero, los terratenientes y la burguesía hablaban en nombre de Dios para defender sus intereses de explotadores. O bien, en lugar de tomar como punto de partida de la moral los dictados de la ática, los mandamientos de Dios, partían de frases idealistas o semidealistas que, en definitiva, se parecían extraordinariamente a los mandamientos de Dios.

Nosotros negamos toda esta moralidad tomada de concepciones al margen de la naturaleza humana, al margen de las clases. Decimos que eso es engañar, embaucar a los obreros y campesinos y nublar sus cerebros, en provecho de los terratenientes y capitalistas.

Decimos que nuestra moral está enteramente subordinada a los intereses de la lucha de clases del proletariado. Nuestra ética tiene por punto de partida tos intereses de la lucha de clases del proletariado
.

José Martí, Apóstol de la independencia de Cuba,  sin haber vivido el socialismo real, en la carta personal a Fermín Valdés Domínguez de mayo de 1894 escribió:

    ¨…Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras:-el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas, - y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados…¨(Tomo 3 de las obras completas de José Marti,  página 168)

 En su crítica sobre la obra ¨ La Futura Esclavitud¨ de Herbert Spencer, Martí también plantea sus objeciones sobre el socialismo; una de esas objeciones es:

    ¨…De ser siervo de sí mismo, pasará el hombre a ser siervo del Estado. De ser esclavo de los capitalistas, como se llama ahora, iría a ser esclavo de los funcionarios.¨(Tomo 15,  página 391)
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El marxismo, una religión sin ética
Por Jorge Hernández Fonseca
1 de Agosto de 2017

La situación dictatorial por la que atraviesa hoy Venezuela, me lleva a reflexionar sobre las causas motivacionales que tendría Nicolás Maduro para, alegremente, danzar públicamente sobre los 16 cadáveres que dejó la represión que ordenó durante la votación de la constituyente que convocara contra la voluntad mayoritaria expresada por el pueblo venezolano días antes.

La ideología marxista que Maduro profesa, muy probablemente está en la base de la falta de sensibilidad mostrada por el dictador y del aferramiento al poder que muestra, por encima de todo y de todos. Es el materialismo marxista histórico la motivación básica de la necesidad de mantener el poder contra la voluntad del pueblo y es el materialismo marxista filosófico la fuerza que lleva a Maduro a reprimir sin compasión, basado en la “razón” que supuestamente posee.

El marxismo se auto denomina como una “ciencia” cuando en realidad es una filosofía. Se adjudica la condición de ciencia para apropiarse de “la” verdad, en un campo donde hay profusión de puntos de vista. El hecho del marxismo no ser ciencia, se comprueba al analizar su impacto en todas las sociedades que han abrazado sus principios, dejando secuelas de asesinatos “justificados”, de pobreza material, de falta de producción de bienes y servicios, deficiencias que han aparecido en todas las sociedades proclamadas como “marxistas”.

El marxismo, como las religiones, lleva a sus fieles a fanatizarse con sus principios, supuestamente inamovibles. Los fanáticos religiosos, igual que los fanáticos marxistas, son capaces de matar sin compasión. Los religiosos pensando que son un ejército que protegen al “creador” y los marxistas, un ejército que “limpia” la sociedad de “explotadores capitalistas” que hay que exterminar para que surja la “luminosa sociedad comunista”, que nunca llega.

La aplicación del marxismo en Latinoamérica nos muestra su verdadero rostro: Cuba, país próspero antes de la revolución marxista, convertido en un país miserable. Venezuela, el país más rico de Latinoamérica, suplicando por un corredor humanitario que suministre comida, papel higiénico y pasta de dientes. Similar a la Rusia de Stalin, la Camboya de Pol-Pot, la Rumania de Ceausescu, la China de Mao y un largo etcétera revelador de su fracaso.

Todavía hay marxistas --fieles de esa religión sin ética-- supuestamente democráticos, que después de infinidad de experimentos socialistas o comunistas basados en el marxismo, se manifiestan partidarios de nuevos experimentos sociales basados en sus creencias religiosas de corte marxista. En países democráticos como Brasil y Argentina, que no experimentaron el marxismo extremista, luchan hoy para salir de los problemas económicos y sociales creados en sus sociedades debido al afán marxista “bien intencionado” de sus dirigentes “socialistas”.

Se sabe que la sociedad capitalista de mercado debe desarrollarse hacia modelos más “justos”, pero también se sabe que el marxismo ha fracasado siempre como base de esos desarrollos.

Artículos de este autor pueden ser encontrados en http://www.cubalibredigital.com

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