domingo, febrero 18, 2018

Carlos Alberto Montaner: ¿Es la corrupción una amenaza a la seguridad internacional?

Tomado de http://www.elblogdemontaner.com

¿Es la corrupción una amenaza a la seguridad internacional?

Por Por Carlos Alberto Montaner
17 de febrero de 2018

Así parece. Cada día que pasa se incrementa la lista de los cleptócratas venezolanos señalados como indeseables por Estados Unidos y la Unión Europea. No es sólo una cuestión de hostilidad política. Existe una reacción internacional contra la corrupción. Washington y Bruselas se la han tomado en serio. No es un fenómeno coyuntural. Es una práctica que continuará y se expandirá hasta que todas las naciones la imiten más o menos voluntariamente.

Numerosos políticos, a lo largo y ancho del planeta, no entienden que se está terminando la etapa de la impunidad con los delitos relacionados con la corrupción en el ámbito público. Durante milenios, la norma era que quien ostentaba la jefatura del Estado se repartía la mayor parte de las rentas con los poderosos. El monarca y su camarilla enriquecían a los cortesanos y estos los sostenían en sus cargos. Los nobles ni siquiera pagaban impuestos, pero tenían entre sus obligaciones apoyar al rey en sus aventuras militares.

Así sigue ocurriendo en las dos terceras partes del mundo. En ese universo corrupto existe una alianza secreta entre el poder político y el económico. Incluso, en las naciones en las que tal cosa no se permite, se acepta que las empresas sobornen a los funcionarios y políticos de países en los que se practica la corrupción. En Alemania, hasta hace pocos años, era legal pagar “comisiones” en el extranjero a quienes decidían las licitaciones.

En España, donde el bipartidismo está a punto de colapsar debido a la corrupción de populares y socialistas, se supo que los Bancos BBVA y Santander financiaron ilegalmente la elección de Hugo Chávez en 1998 con un millón de dólares cada entidad. Adquirían (inútilmente) protección, como se había hecho siempre en la etapa democrática de Venezuela. Sólo que en esa oportunidad “era comprar soga para su pescuezo”.

Me lo dijo, preocupado, un empresario español de una multinacional: “vaya usted a hacer negocios a América Latina, África, Asia y al mundo árabe sin ofrecer sobornos. No se come ni una rosca”. Incluso, eso era lo que sucedía en la propia España hasta hace pocas décadas, cuando ni siquiera estaba tipificado el delito de “tráfico de influencias” y la transición a la democracia se financió ilegalmente alimentando a los partidos políticos al margen de las leyes.

Pero como todo evoluciona, incluidos los hábitos y costumbres, los políticos estadounidenses han globalizado la influencia adecentadora con su “Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero” (Foreign Corrupt Practice Act). La empresa norteamericana que actúa en el exterior tiene que atenerse a ella, y cuando no lo hace, como sucedió con IBM en Argentina, debe pagar las consecuencias.

Esto no quiere decir que los norteamericanos son más honrados que el resto de los mortales, sino que están obligados a cumplir las reglas porque viven en un Estado de Derecho notablemente punitivo que mantiene a tres millones de personas tras las rejas y con el calabozo no se juega. A lo que se agrega la labor de la DEA (Drug Enforcement Administration) que persigue el tráfico de estupefacientes, o la OFAC (Office of Foreign Assets Control), Oficina de Control de Activos, capaz de imponer enormes multas cuando se viola la legislación americana, como les ha sucedido a grandes bancos suizos y franceses.

En el gobierno de Estados Unidos se va abriendo paso la hipótesis de que no sólo el tráfico de drogas pone en peligro la seguridad nacional, como sucede con el terrorismo o la inmigración ilegal, sino también la corrupción que ocurre en otros países, por todo lo que tiene de desestabilizadora y por ser, potencialmente, capaz de desatar la violencia en los estados fallidos.

El influyente Carnegie Endowment for International Peace (CEIP) lo ha establecido en su informe Corruption: The Unrecognized Threat to International Security (Corrupción: La amenaza no advertida a la seguridad internacional). Ese trabajo aporta la visión que hoy impera en Washington y, en cierta medida, en Bruselas. Todo gobernante genuinamente preocupado debe dárselo a leer a su canciller. Por ahí van los tiros.
**********
ALGUNOS COMENTARIOS DEJADOS EN EL BLOG DE MONTANER

 Efraín Montero
 17 February 2018
Francamente no creo que Bruselas, o sea la Unión Europea, se la han tomado en serio la corrupción. No hay ciudad donde se cocinan más la corrupción que en la “capital” de la Unión Europea. Son en los países europeos donde mejor se blanquean el dinero negro África, Rusia y América Latina, las compañías europeas pueden sobornar a funcionarios mientras las de EE UU no; la “Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero” (Foreign Corrupt Practice Act), impide la compra de funcionarios por las empresas norteamericanas.

¿Qué me dicen de Suiza ocultando el dinero mal habido en todo el planeta desde hace un siglo?

Vamos a ver. Es en el sistema judicial de EE UU donde se investiga y juzga la corrupción. Unos ejemplos.
– Volkswagen instaló ilegalmente un software para cambiar los resultados de los controles técnicos de emisiones contaminantes en 11 millones de automóviles con motor diésel, vendidos entre 2009 y 2015. En la Volkswagen UU recibió una multa y metió a la cárcel a un par. En Europa no siquiera los han llevado a los tribunales.
– FIFA La Fédération Internationale de Football Association debido a una acusación en los tribunales de EE UU fueron cayendo la mafia del fútbol.
– Organización Odebrecht empezó a caer en cuanto los tribunales de EE UU los denunciaron.

La corrupción actual está también en la ONG medioambientalistas o defensoras de derechos humanos. La Oxfam es una cueva de marxistas que se dedican a lucrar con el cuento de ayudar a “luchar contra la corrupción”.
*****
 Humberto 
17 February 2018 
Y agregar a los castros pagandole al PP y a Podemos a traves de los empresarios inmorales españoles que invierten allí, para que todos esten ciegos sobres esa trata humana.
Podemos es el caballo de troya a futuro, estilo Chávez, la puñalada trapera a España, el Jaque mate.
Pero el PP es el presente, es la jugada estratégica temporal para recaudar fondos par mantener bajo control al pueblo cubano.
Si, si, mucha moral tienes estos europeos para hablarle de corrupción a la provincia de ultramar de los castros.
Cuentame otra de vaquero!
…………
El mismo esquema de Odebret, pagandole a la oposición venezolana, por si acaso y simultáneamente apuntalando en Chavismo en maburrismo y el lulismo.
Es decir, jugando a todas las cartas.
*****
 Efraín Montero
 18 February 2018
Un par de matices a sus reflexiones, estimado Humberto.
– La marca (comunista) Podemos, en España; se viene abajo debido a el apoyo de Iglesias al separatismo en las últimas elecciones en Cataluña. Lo que es bueno, por cierto.
– Solo a unos cuantas empresas monopolistas les interesa seguir de “socios” de la dictadura de los Castro. Obviamente en un Cuba abierta no tendrían posibilidades.
– El que salga a la luz las actividades de Odebrecht, de Brasil, el país en que la corrupción empresarial es normal, está cambiando el panorama en Sudamérica.
*****************
ALGUNOS COMENTARIOS DEJADOS

Mejor los comentarios q el analisis del Maestro Ambiguo. Montaner siempre minimizara lo q haga este pais toda vez q no gano su candidata. Pero nada dira q Obama permitio la entrada aqui por miles de millones del narcopetrolifero dinero venezolano y q gracias al negrito simpatico ahora esos asesinos son dueños de caballerizas o del negocio immoviliario en FL.
julio tarrago

 

1 Comments:

At 4:10 p. m., Blogger julio tarrago said...

Mejor los comentarios q el analisis del Maestro Ambiguo. Montaner siempre minimizara lo q haga este pais toda vez q no gano su candidata. Pero nada dira q Obama permitio la entrada aqui por miles de millones del narcopetrolifero dinero venezolano y q gracias al negrito simpatico ahora esos asesinos son dueños de caballerizas o del negocio immoviliario en FL.

 

Publicar un comentario

<< Home