jueves, septiembre 09, 2021

Jorge Hernández Fonseca: La parte honesta de la izquierda latinoamericana se disculpa: “Silencio, Cuba”

 
La parte honesta de la izquierda latinoamericana se disculpa: “Silencio, Cuba”

Por Jorge Hernández Fonseca

6 de Septiembre de 2021

El levantamiento popular cubano del 11 de Julio no solamente significó un hito interno de proporciones amazónicas, sino que externamente, a la izquierda continental, le demostró con creces lo que el exilio cubano no ha podido hacer en más de 60 años de luchas: los llamados “logros de la revolución cubana”, se hicieron (hace mucho tiempo que ya no son más) a cambio de entregar la libertad del pueblo cubano a cambio. Esa es la tesis del libro “Silencio, Cuba” 

http://cubalibredigital.com/index.php?option=com_content&view=article&id=38644:claudia-hilb-el-circuito-de-denuncias-los-amigos-que-se-delatan-que-se-ve-en-la-vida-de-los-otros-tambien-esta-en-cuba&catid=2:secundaria&Itemid=21.

En efecto, la argentina Claudia Hilb, integrante de los grupos de opinión izquierdistas favorables a la “revolución cubana”, acaba de entregarnos un libro revelador del carácter “autoritario” (para no nombrarlo de “tiránico”) del proceso político-social “opresivo” que se lleva a cabo en la isla hace nada menos que 62 años. Lo anterior no resulta extraño entre gentes honestas. Lo extraño es que, siendo una persona culta, no sepa rigurosamente nada sobre las teorías de la revoluciones marxistas-leninistas, que comienzan justificando la “dictadura del proletariado”, para descubrir que realmente es una dictadura “contra el proletariado” y el resto del pueblo.

Este reconocimiento tardío resulta extraño en el contexto actual, en el que una buena parte del capitalismo mundial ha abrazado métodos marxistas, pretendiendo implantar un “pensamiento único” y estableciendo una especie de persecución al puro estilo macartista, en que todo aquel que difiera de lo acuñado como “políticamente correcto”, en casi todos los aspectos de la vida en este Siglo XXI: como los efectos del “cambio climático” (ya no es más el “calentamiento global”, que era un “error”), los derechos de las minorías y los homosexuales, el derecho a la emigración descontrolada, el derecho a voto sin identificarse y un largo y sorprendente etcétera. 

http://cubalibredigital.com/index.php?option=com_content&view=article&id=38643:el-macartismo-se-volvio-de-izquierda-pensamiento-unico-en-nombre-de-la-diversidad&catid=19:principal&Itemid=24

No obstante lo anterior, el reconocimiento del “fallo revolucionario” de no apoyar al pueblo cubano en su lucha por la democracia tiene el valor de alguien honesto ponerse de parte de la realidad dura y cruda del pueblo de la isla. Los venezolanos de hoy se quejan “del mundo” que no los apoya contra la dictadura madurista, pero ellos mismos nunca apoyaron a la Cuba que sufría el castrismo cuando eran una democracia pujante. Lo mismo sucede hoy con los nicaragüenses, bolivianos y peruanos aspirantes a “revolucionarios marxistas”, como también están amenazados los chilenos, los colombianos y los brasileños.

La lucha continúa, no solamente en las calles y avenidas de toda Latinoamérica, como sobre todo en el terreno ideológico e intelectual para preservar los “valores” que han hecho a la sociedad occidental grande: el cristianismo y su ética, el capitalismo y su práctica económica y la democracia política, fruto de las revoluciones, americana primero, de 1786 y la francesa posterior, de 1789.

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