jueves, julio 21, 2005

LA LIBRETA DEL DESABASTECIMIENTO

LA LIBRETA DEL DESABASTECIMIENTO


Por Pedro Pablo Arencibia Cardoso

La precaria eficiencia económica cubana tiene un emblema indiscutible: la mal llamada Libreta de Abastecimiento (LdeA), la cual, al igual que la bicicleta, también "llegó para quedarse".

Con más de cuarenta años de existencia y una cada vez más exigua y raquítica oferta de productos racionados a precios compatibles con los salarios pagados por el Estado cubano, es el paradigma de la Economía cubana. Las 5 libras de azúcar mensuales que recibe por esa vía cada cubano en la otrora Azucarera del Mundo son esa imagen que habla por más de mil palabras sobre la ineficiencia de los diferentes modelos de economía estatal centralizada que han pasado por más de cuatro décadas por nuestro país, aunque es bueno aclarar, que no todos los modelos presentaron el mismo grado de centralización. Debo aclarar que 1 libra son 460 gramos, o sea, menos de medio kilogramo.

Es frecuente oír en los análisis oficialistas que la gran escasez de alimentos en Cuba se debe a lo que llamaré medidas económicas procedentes del exterior que los oficialistas llaman bloqueo económico o guerra económica y otras personas llaman embargo económico. Releyendo una vez más el pequeño libro El imperialismo norteamericano en la economía cubana del economista e historiador Oscar Pino Santos, recientemente fallecido en Cuba y, si mal no recuerdo, unos de los coautores de la primera Ley de Reforma Agraria, ley firmada el 17 de mayo de 1959, podemos encontrar las verdaderas causas de esa escasez. Dicho libro fue escrito en 1957 y criticaba analíticamente la economía cubana de ese entonces. Oscar Pino Santos en el capítulo La deformación y el atraso económico de Cuba y en el subtítulo, quizás irónico, País agrícola ... importador de alimentos planteó:

“ Los bajos rendimientos, los limitados niveles de producción y la escasa diversificación, explican la paradoja de que Cuba, país agrícola sea un gran importador de productos de origen propiamente agrícola. Véase el Cuadro No. 20.”

El mencionado Cuadro No. 20 muestra el consumo doméstico, producción nacional e importaciones de los principales productos alimenticios en el período 1954-1956 donde se observa que la cantidad y el valor ( en porcientos) del consumo doméstico de producción nacional fueron el 81% y el 71% respectivamente, mientras que la cantidad y el valor del consumo doméstico de importación fueron 19% y 29% respectivamente. En ese cuadro, cuya relación de alimentos bien serviría como ejemplo objetivo de cual era la canasta básica del cubano promedio de aquellos tiempos, muestra datos interesantísimos como el hecho de que el 98% de la cantidad y el 92% del valor de los productos lácteos consumidos por la población cubana era de producción nacional. Pino Santos, quien laboró en el Consejo de Estado cubano hasta su muerte y que poco tiempo antes de fallecer fue premiado con el premio nacional de Ciencias Sociales por la obra de toda una vida, planteó en ese año 1957:

“ El atraso técnico y por consecuencia los bajos rendimientos caracterizan también la agricultura cubana. Esto tiene mucho que ver con la estructura inadecuada de la propiedad agraria del país, a la cual me he referido antes...”

En el subtítulo El régimen de la tenencia de la tierra. Otro problema del título Monopolios y terratenientes: la nueva y vieja ‘élite feudal de Cuba republicana escribe:

“ Los datos expuestos dejan ver claramente ese fenómeno según el cual el 63,7% de los cultivadores cubanos –grandes, medianos y pequeños- no son los dueños de la tierra que explotan, la cual cubre por otra parte un área que es más de las dos quintas partes del área nacional en fincas. La existencia de una dualidad entre el dueño de la tierra y el agricultor que la explota tiene lesivos efectos...”

Esa dualidad ya señalada entre el dueño de la tierra y el agricultor que la explota es, a mi entender, también la causa fundamental por la que Cuba en estos últimos 46 años, ha empeorado hasta lo inimaginable la supuesta deficiente situación agropecuaria nacional ya criticada por Pino Santos en 1957. Pero antes de 1959 muchos de los dueños eran ricos terratenientes y desde casi el mismo 1959, el único terrateniente, latifundista y geófago es el Estado Revolucionario. Debo aclarar que en Cuba antes de 1959, el tamaño promedio de las fincas era de 140 acres mientras que en E.U. era de 195 acres.

Es precisamente el hecho que el agricultor cubano no sea el dueño de la tierra o no se sienta dueño de la tierra ya sean en las granjas estatales, en las cooperativas o en la unidades básicas de producción cooperativa (UBPC) lo que ha traído como consecuencia que anteriores latifundios privados convertidos mediante la estatalización en latifundios estatales, hoy sean verdaderamente oceanos de marabú con algunos pequeños cayos e isletas de algunos decrépitos cultivos.

Los rendimientos agrícolas en cualquier época posterior a 1959, nunca alcanzaron muchos de los rendimientos óptimos que planteó Pino Santos que se pudieran alcanzar en diferentes cultivos, es más, pese a la aplicación de modernas técnicas y tecnologías aparecidas en las ciencias agrícolas, algunos de los rendimientos agrícolas obtenidos no alcanzaron siquiera los rendimientos que se alcanzaron en los tiempos en que predominaba, según expresión de Pino Santos, “ ...el fenómeno de primitivismo que domina en los métodos de producción de nuestros campos..” , cuando estos los contrastamos con los expuestos en el Anuario Estadístico de Cuba de 1988, o sea, antes del mal llamado Período Especial y del desmerengamiento socialista.

Estas, y no otras, son las verdaderas causas de la escasez de alimentos en Cuba y de la existencia de la Libreta de Abastecimiento desde hace casi medio siglo. Hay personas que plantean que gracias a la Libreta de Abastecimiento los pesos no convertibles de un asalariado tienen mayor poder adquisitivo en lo que respecta a necesidades básicas, que los dólares ( hoy, pesos convertibles) sin las ventajas que brinda la política social. Sobre lo anterior deseo plantear varias cosas:

1) Las necesidades básicas de un ser humano, y sobre todo de un pueblo con la anterior tradición alimentaria y culinaria del nuestro, exigen mucho más en lo relativo a productos, calidad y cantidad que lo que se oferta en la LdeA, salvo que básicamente nuestro objetivo en la vida sea solamente, y malamente, sobrevivir.

2) Los productos que se ofertan por la LdeA tienen notablemente una calidad muy inferior a los ofertados actualmente en la red de comercio de divisas y a los que se ofertaban en Cuba antes de 1959 a los más bajos precios.

3) La existencia de la LdeA no es en sí algo negativo; lo negativo es que casi toda la población de un país básicamente dependa de ella para su sustento, aunque sea para una pequeña parte del mes, por carecer de salarios y de oportunidades que le permitan digna y honradamente ganarse un sustento decoroso.

4) En nuestro país, y durante la anterior República, siempre tuvimos educación y salud pública gratuita de buena calidad; también las teníamos privada con precios para diferentes bolsillos. Cuba, por ejemplo, a finales de la década de los años cincuenta del siglo XX tenía índices de mortalidad infantil en menores de un año por cada mil nacidos vivos, de mortalidad materna, de médicos por habitantes y de camas hospitalarias por habitantes del país con cifras similares a las del primer mundo de aquel entonces. Holanda, Francia, Reino Unido y Finlandia tenían en 1953 menos médicos y dentistas proporcionalmente que Cuba. En 1958, Cuba tenía más médicos por habitante que los Estados Unidos.

Para más detalles, leer el artículo de este autor en el número 49 de la revista Vitral:
http://www.vitral.org/

Con relación a la mencionada dieta tradicional del cubano, en cuanto a alimentos y cantidad, puede consultarse, por ejemplo, la obra “El Ingenio” del destacado historiador cubano ( ya fallecido) Manuel Moreno Fraginals, donde aparece la dieta alimenticia de los esclavos en la Cuba colonial, la cual nos haría morir de envidia cuando la comparamos con la ofrecida por la LdeA.
Antes de 1959, Cuba sobrepasaba en un 10% los límites mínimos de calorías que planteaba la FAO, pues los cubanos consumíamos como promedio 2500 calorías por habitantes al día; debo aclarar que esas calorías no se alcanzaban como hoy, tomando “agua con azúcar” también llamada "sopa e'gallo" y en el presidio y en las Escuelas en el Campo como "milordo" .

Con relación al consumo de proteínas diré que antes de 1959 los cubanos teníamos el tercer mayor consumo de proteinas en el Continente Americano. Habían alimentos fuentes de proteínas “para todos los bolsillos”, desde los costosos mariscos hasta el picadillo de res, el bacalao, el tasajo y los recortes de tasajo que estaban al alcance de los más humildes; el hueso de res para la sopa, antecedente de las emergentes “pastillitas” de hoy, lo daban gratis en la carnicería.

(típica bodega de barrio antes de1959)

En este artículo solamente mostraré con detalles la dieta alimenticia de los peones o macheteros de un ingenio, la cual aparece en el libro de María Poumier Apuntes sobre la vida cotidiana en Cuba en 1898, muy poco tiempo después de finalizada la devastadora Guerra de Independencia, guerra comenzada en 1895:

“ En cuanto a los alimentos proporcionados por el dueño del ingenio a sus peones, eran más o menos los que se comían en todo el campo cubano. En Guabairo, las raciones diarias se componían de: 1 libra de carne limpia o su equivalente en tasajo, bacalao;1 libra de arroz o su equivalente en frijoles, arvejas, macarrones, etc. ; 2 onzas de manteca; 1 onza de café; 2 onzas de azúcar; 6 onzas de pan, o en vez de pan, boniatos, plátanos o malanga; aceite de comer, tocino, sal y especias suficientes para sazonar el alimento. Durante los meses de invierno se les daba coles, tomates y nabos, todos los días además de las raciones.”

Cuba, un país con clima y suelos envidiables tiene una Libreta de Abastecimiento que ofertó, por ejemplo, a la población de la ciudad de Pinar del Río (en las zonas rurales del país, es menor la asignación de productos que en las urbanas) los siguientes productos y cantidades para los 30 días del mes de noviembre para una persona mayor de 7 años y menor de 65 años, sin padecer enfermedades que conlleven dietas alimenticias:




Producto** Unidad de medida ** precio en pesos** gramos **libras
************ (U/M) ******* cubanos por U/M **por persona*por persona
BODEGA
Arroz ********** libra****************** 0.25*********** 2300********5
Chícharos ****** libra******************* 0.32 ********** 575 *******1.25
Azúcar refino**** libra ****************** 0.15************ 920******* 2
Azúcar prieta**** libra****************** 0.10*********** 1380******* 3
Sal *********** paquete************** 0.75************* 500 *****1 aprox.
Café*********** onza******************* 0 .05*********** 115******* 0.25
Pasta dental*** tubo(120g.)************* 0.65** 2 tubos para núcleos de 1 a 4 personas Cigarrillos fuertes* cajetilla (20 cig.) *******2.00 ******* 4 cajetillas
Cigarrillos suaves* cajetilla (20 cig.) *******2.50******** 2 cajetillas
Jabón de baño** pastilla pequeña********** 0.15******* 2 pastillas
************del tamaño de una caja
**************** de fósforo
Pan *********uno diario ( 80 gramos)***** 0.05********** 2400******* 5.2

CARNICERIA
Mortadella Atabey* libra****************1.00*********** 460******* 1
(máximo de 40%
de productos cárnicos
en su elaboración)
Jurel o Chicharro** libra****************** 0.52*********** 176***** 0.38
Huevos********* unidad****************** 0.15******** 6 unidades

PLACITA
Papa (patata)****** libra****************** 0.40********* 1840***** 4

Nota: El último mes que se había despachado pasta dental fue en mayo; El último mes que se había despachado jabón de baño fue en septiembre; El último mes que se había despachado sal fue en agosto; los cigarrillos son para los que ya eran mayores de edad en determinado año, los demás, aunque hoy sean adultos, no tienen derecho a esa cuota.
Al acabársele en el mes estos productos, usted tienen que comprarlos a precios de productos liberados en pesos cubanos o ir a las tiendas del área dólar o de divisas y comprarlos con pesos cubanos convertibles. El cambio estaba en esos momentos de manera aproximada entre 26 ó 27 pesos cubanos ordinarios por un peso convertible. El salario promedio del trabajador cubano ( según fuentes oficiales) es de 240 pesos ordinarios. El propio mandatario cubano ha manifestado que los precios de los productos en los mercados de divisas son el doble y hasta el triple del precio que tienen esos productos en el mercado internacional. La libra de azúcar blanca o refinada es superior a 5 veces su precio en el mercado internacional luego no es el encarecimiento de esos productos, una consecuencia del embargo norteamericano.

La oferta liberada en pesos cubanos de algunos productos en la bodega, carnicería y placita fue la siguiente, aunque debo aclarar que algunos de ellos ( por ejemplo, el huevo) muchos días del mes no estuvieron disponibles:

OFERTA LIBERADA EN PESOS CUBANOS ORDINARIOS

Producto*****************Precio
Chícharos ************** 3.50 la libra
Harina de maíz criolla*****2.50 la libra
Arroz****************** 3.50 la libra
Frijol colorado*********** 8.00 la libra
Boniato***************** 0.75 la libra
Pollo troceado********** 23.00 la libra
Jamón vicky*********** 30.00 la libra
Carne limpia de cerdo*** 30:00 la libra
Chuletas de cerdo******* 23.00 la libra
Manteca en rama******* 14.00 la libra
Costillas de cerdo********14.00 la libra
Huevo de gallina********* 1.50 la unidad

Con el dato adicional ya señalado de que el salario promedio en Cuba es de aproximadamente 240 pesos cubanos saque usted las cuentas y sus propias conclusiones. Yo hace rato saqué las mías y le digo, como decimos los cubanos, que las cuentas no dan.

Por otra parte: Si Cuba fuera actualmente la Tierra de Jauja, o sea, de la abundancia material, ¿ La falta de las libertades fundamentales del hombre, de las que carecemos los cubanos hace casi medio siglo, debe de admitirse o aceptarse por la existencia de un alto bienestar material ?. Aquellos que nos consideran en la práctica ciudadanos de segunda, o de tercera categoría, responderán de una manera o de otra en círculos íntimos ( o por lo menos no públicos ) que Sí, que se puede renunciar a esos derechos para tener esos beneficios materiales, aunque en su fuero interno no admitan ni remotamente esa situación para ellos.

La tragedia del pueblo cubano es doble y ya la caracterizó el periodista y poeta Raúl Rivero Castañeda con estas palabras:
¡SIN PAN Y SIN PALABRA!

Bibliografía

María Poumier, Apuntes sobre la vida cotidianaen Cuba en 1898, Editorial de Ciencias Sociales, ICL, La Habana, 1975

Libreta de Abastecimiento de la familia

Oscar Pino Santos, El imperialismo norteamericano en la economía de Cuba, Editorial de Ciencias Sociales ICL, La Habana, 1973

Escrito: noviembre-diciembre 2004

1 Comments:

At 10:07 p. m., Anonymous Anónimo said...

muy
bien la publicacion

 

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