lunes, octubre 22, 2007

ENCUENTRO CON… MARÍA CRISTINA HERRERA

Tomado del Boletín “Sin Exclusión” del Partido Demócrata Cristiano de Cuba


ENCUENTRO CON… MARÍA CRISTINA HERRERA

por/ Yaxys D. Cires Dib

Para los lectores de nuestro boletín que no conozcan a nuestra entrevistada les digo que es, en primer lugar, una persona muy especial. Desde que comencé a colaborar con Mons. Siro y con Dagoberto en la Iglesia de Pinar del Río escuché hablar muchas veces de ella. De hecho, recuerdo una foto suya que permanecía en una oficina donde se fraguaban importantes proyectos al servicio de Cuba. Fuera de la Isla son otros los que no evitan hablar de ella y manifestar el cariño que le tienen. Marcelino Miyares, presidente del PDC es uno de ellos.

María Cristina Herrera nace en Santiago de Cuba el 7 de agosto de 1934. Estudia en el Colegio del Sagrado Corazón de Santiago de Cuba, 1944-1951 y Bachiller en Letras, 1951. Es militante de Acción Católica de 1947-1961 y Presidenta de la Juventud Universitaria Católica (J. U. C.), en la Universidad de Oriente, 1951-1955. Profesora de Ética y de Axiología en la Facultad de Filosofía y Ciencias de la Universidad de Oriente. Profesora de Doctrina Social de la Iglesia en el Instituto de Acción Social (IAS), de la Arquidiócesis de Miami (1962-1963). M. S. en Educación, Barry College, 1966 (Miami). Ph.D. (Educación Internacional y Comparada), The Catholic University of América, 1968. Fundadora y Directora Ejecutiva del Instituto de Estudios Cubanos (IEC), 1969-2004.Profesora de Ciencias Sociales del Miami-Dade College (MDC), (1970-2003). Miembro de En Comunión, en la Arquidiócesis de Miami desde 2003.


YDCD: Sabemos que una de las últimas publicaciones que sacó ediciones Vitral fue tu libro EL VUELO DE UNA MARIPOSA. ¿Qué te motivó a escribirlo?

MCH: Mi gran amigo, colega y hermano José Conrado machacó hasta lograrlo para que yo escribiese. Escribí, deliberadamente, para compartir vivencias y dar testimonio de principios, creencias y valores a lo largo y ancho de mi caminar cubano de ya más de siete décadas. Que saliera en Cuba y con Vitral es otro regalo de Dios.

YDCD: Tu vida ha estado llena de compromisos con Cuba y con la Iglesia. ¿Hay alguna de estas experiencias que te haya marcado muy especialmente?
MCH: Ambas Cuba y su Iglesia son mi vida misma. Mis años de trabajo en la Acción Católica santiaguera (1947-1961) y mi compromiso con una Cuba dialogante, incluyente, justa, soberana y democrática, ayer, hoy y siempre ha marcado mi quehacer social, religioso y político, dentro y fuera de la Isla.

YDCD: En muchos lugares, principalmente en Europa, cuando se habla del exilio cubano se nota que la gente todavía le percibe como recalcitrante, reaccionario y como digno de tenerle cuidado. ¿A qué se debe esta percepción? ¿Se ajusta a la realidad?

MCH: Lo que llamamos realidad…, siempre desborda visiones, percepciones y etiquetas… Lo mismo sucede con eso que se conoce como el exilio cubano… Yo y otros como yo somos parte de ese fenómeno humano multifacético. Hay recalcitrantes y reaccionarios pero hay muchos que somos de otra manera: el exilio ha crecido. Los nuevos cubanos que han ido llegando le han dado otro color, olor y sabor… ¡Hay voces viejas y estridentes pero hay otra voces nuevas que ya cantan su pregón…!

YDCD: Durante este año en la Iglesia Católica cubana han sucedido cosas que han provocado tensos debates sobre su misión en la Cuba de hoy. Al calor de los acontecimientos se le ha llamado “Iglesia de Fidel”, “colaboracionista”, pero también algunos se han hecho los de la “vista gorda” y han pretendido presentar una Iglesia que no se equivoca. ¿Cuál es tu opinión al respecto?

MCH: Mi Iglesia en Cuba es sólo “la Iglesia de Fidel…” en tanto y en cuanto éste es bautizado… y lo es… La Iglesia insular nunca ha sido colaboracionista…, a ratos sí agobiada y, por 20 años, catacúmbica…Desde 1961 quedó esquelética pero siempre misionando como podía. La cara humana de la Iglesia de Jesucristo, en Cuba y en el mundo, ha sido pecadora (Galileo, Hatuey, Juana de Arco, la Inquisición, etc.) Ha sabido reconocer su pecado y ha pedido perdón… Leyendo La Voz de la Iglesia: 100 Documentos, 1995, no encuentro ninguna expresión de que nunca se equivoca… Siempre digo: el hecho de que la Iglesia siga viva a pesar de sus pecados…, es prueba de que Jesucristo está con Ella…

YDCD: Dicen que has sido el alma del Instituto de Estudios Cubanos, pero también que IEC es parte de tu vida. ¿Qué hay de cierto en ello? ¿Cómo va su funcionamiento? ¿Cuáles son sus principales activos académicos y políticos?

MCH: el IEC es mi primogénito… Desde el 2004, voluntariamente, corté el cordón umbilical. Hago lo que me piden los que ahora mandan. Las instituciones han de vivir y sobrevivir a sus fundadores. Cuba exige instituciones fuertes y no caudillos. Ahora el Presidente del IEC [Dagoberto Valdés Hernández] vive y trabaja en el quehacer del proyecto en y desde la Isla. Esta es una etapa nueva y retadora para todos los que iniciamos esa vigilia apasionada…, repensando a Cuba y a todo lo cubano…En el 2009 celebraremos 40 años en esta brega… ¡Aleluya!