jueves, noviembre 01, 2007

EL EMBARGO Y LA DICTADURA

Tomado de Cuba DemocraciayVida.org

EL EMBARGO Y LA DICTADURA


Por Iliana Curra.

Las Naciones Unidas nuevamente le hace el juego a la dictadura castrista: han condenado el embargo norteamericano contra Cuba. Es más de lo mismo.

Los países que votaron una vez más en favor del levantamiento del embargo comercial, son los mismos que saben que en Cuba se encarcela por opinar, se organizan turbas de paramilitares que golpean a la oposición pacífica, se fusila, se golpea y se violan todos los derechos humanos de un pueblo que lleva ya casi 50 años sometido por una dictadura militar. A ellos no les importa eso. Lo importante es oponerse a los Estados Unidos, el único país que ha tenido la vergüenza de presionar económicamente al régimen y de apoyar a la oposición interna y a los que padecen el horror de las cárceles.

La hipocresía de todos los países que votaron en contra de Estados Unidos y a favor de levantar el embargo, es tan grande que provocan nauseas. Muchos de ellos conviven con la dictadura militar cubana, hacen negocios con el régimen y se prestan para explotar a ese pueblo que utilizan como mano de obra esclava en las construcciones de hoteles cinco estrellas a donde los nativos de la isla no pueden ni pararse en la puerta.

Pero las Naciones Unidas se preocupa mucho en condenar a Estados Unidos y exige que levante las sanciones, pero jamás se ha preocupado porque Cuba deje de violar los derechos humanos después de haber sido condenada tantas veces. Nunca ha habido una verdadera presión para que entre un relator a las cárceles de los hermanos Castro. Jamás han presionado realmente para conocer desde adentro todo lo que sucede en las inmundas celdas a donde tienen tantos y tantos prisioneros políticos enfermos, hambrientos y maltratados.

Cada vez que votan a favor de la dictadura militar cubana, votan en contra de la democracia y la libertad que merece ese pueblo. Votan porque continúe el dolor y la represión, porque el sufrimiento permanezca por mucho más tiempo, porque Cuba continúe sometida, no solo por su régimen, sino por aquellos que la utilizan como un burdel para prostituir a sus niñas y niños, por los que van a hospedarse en hoteles donde existe un apartheid tropical. Todo indica que es un problema de vergüenza…o de desvergüenza.

Me gustaría saber si todos esos países que apoyan la tiranía son capaces de reconocer, como ha reconocido Estados Unidos, a un prisionero político como el Doctor Oscar Elías Biscet, pues solo les preocupa quitarle problemas de encima a sus amiguitos, los Castro. Pero no, reconocer a Biscet o cualquier otro prisionero político sería, según ellos, una injerencia en los asuntos internos, frases muy bien escogidas para justificar su actuar. Pero si de eso se trata, el embargo comercial contra el régimen es algo que solo lo decide este país, todo lo demás que se intente hacer, es pura injerencia en los asuntos internos de los Estados Unidos.

184 países han tenido la deshonra de apoyar al régimen, basándose que el embargo es lo que tiene a Cuba en las condiciones actuales. No. Cuba está destruida gracias a esa cosa que llaman revolución que no funciona, a un sistema decadente y caduco que solo sirve de vitrina fantasmal para los incautos. Algún día, cuando se conozca la realidad de los crímenes del castrismo, que no se horroricen. Informaciones hay muchas, pero prefieren virar el rostro, no escuchar, no saber. De la misma forma que sucedió con los judíos.

La desvergüenza cabalga por el mundo. Nos toca a los cubanos zafarnos de esa desgraciada tiranía que muchos apoyan, pero no viven en ellas, solo la utilizan para sus fines diabólicos. Solo me queda decir: Perdónalos Padre…¿no saben lo que hacen?