jueves, agosto 28, 2008

ELISEO ALBERTO DIEGO : LA VOZ DE GORKI ES LA DE UN EJERCITO DE JOVENES MARGINADOS

Eliseo Alberto: «La voz de Gorki es la de un ejército de jóvenes marginados e ignorados»


Selección diaria de la prensa internacional.

Redacción CE , Madrid | 28/08/2008

La garganta de Gorki

"Este jueves 28 de agosto de 2008, quizás a la misma hora en que usted lea la presente columna, el cubano Gorki Águila, 39 años, padre de una niña, empleado de un taller de serigrafía, personaje de la película Habana Blues y líder de la banda de punk-rock Porno para Ricardo, la más perturbadora de la isla, debe estar compareciendo ante un tribunal de La Habana. Allá hay amenaza de ciclón: el Gustav sopla fuerte. Al músico lo acusan del irracional delito de 'delincuencia pre-delictiva', infracción (dicen) inventada por Francisco Franco para meter preso hasta su gato si una noche cualquiera le disgustaba cómo le maullaba a la luna".

(Eliseo Albertro Diego ¨Lichi ¨)

"En su exégesis cubana, la llamada Ley de Peligrosidad puede hacerle pasar a Gorki de uno a cuatro años tras las rejas de una cárcel. Si la solidaridad internacional no lo impide a tiempo (quedan pocas horas para conseguirlo), el juicio será rápido, casi sumario. Un par de vecinos por declarantes, un abogado de oficio que pide perdón a los jueces por la tarea que le han encomendado, un acta escrita con suficiente anticipación, una platea vacía –y un alegato patriótico contra un músico que se ha atrevido a burlarse del Comandante y el General en una canción estridente y pegajosa (…) Para nuestro Código Penal vigente, también es un vicio socialmente incalificable cantar como lo hace ese iracundo habanero llamado Gorki".

"Gorki no tiene miedo a vociferar sus verdades: prefiere gritarlas. O desgarrarlas. Cuando canta, siempre a escondidas, se le revienta el cuello. Los cuatro locos de su banda ocupan cascarones de cines sin butacas ni techo, ruinas de la ciudad, basureros por escenarios. Son gatos. Gatos de la noche. No piden teatros ni plazas públicas. Saben que les serán negados. Están prohibidos. Estorban. Sobran. El Hombre Nuevo no los necesita. Ellos no imponen sus argumentos –aunque muchos, que no todos, compartan sus valientes reclamos y apoyen esa cruda manera de decir lo que piensan. La voz de Gorki es la de un ejército de jóvenes marginados, ignorados, desechados, estigmatizados, marcados como reses por los ganaderos de la política oficial".

"…Desde aquí, sumo mi voz al coro que reclama el regreso de Gorki a su casa. Pero hay ciclón: mal presagio".

Eliseo Alberto, Milenio, México
28 de agosto de 2008