sábado, septiembre 27, 2008

¿ ERROR ORTOGRÁFICO ?

¿Error ortográfico?


Por José Hugo Fernández

LA HABANA, Cuba, septiembre (www.cubanet.org) - Habría que reír, por no llorar, ante las trasnochadas arengas que otra vez lanza el régimen convocando a la unidad del pueblo para resarcirnos del rigor con que los dos últimos ciclones sacaron a flote la tarea devastadora del régimen.

De cara una vez más a llamamientos tales, resulta difícil no volver a preguntarse qué sienten los Testigos de Jehová y en general todos los religiosos confesos, unos más y otros menos condenados en su mala hora a recibir la repulsa de los propios conciudadanos y a ser marginados como infectos.

¿Y los que han sido estigmatizados sólo por no pertenecer al CDR o al sindicato lacayo? ¿Y los homosexuales? ¿Y los que debieron partir al exilio bajo lluvias de piedras, de huevos, de trompones y de ofensas? ¿Y los que no han podido y los que aún no pueden regresar a su país ni de visita por decreto tiránico, en ocasiones ni siquiera para despedirse de los íntimos que mueren? ¿Y las cientos de miles de víctimas de los mítines de repudio?

Además de todo lo demás, esta convocatoria de hoy tiende a confundir. ¿Será que al fin el régimen ha resuelto cumplir con el elemental principio humano de reconocer el derecho de los disidentes políticos a ser vistos como parte del pueblo unido? ¿Cesarán para los opositores las difamaciones oficiales y sin derecho a réplica para que finalmente sus compatriotas dejen de evitarlos por miedo? ¿Dejarán de maltratarlos, injuriarlos y marginarlos, con toda su familia incluida, sean niños o mujeres o ancianos?

¿Acaso han dispuesto ordenar de inmediato la libertad incondicional de todos los presos de conciencia? ¿Les van a ofrecer excusas públicas por el abuso y la injusticia de que han sido objeto para luego invitarlos a que ocupen su puesto, en absoluta igualdad de condiciones, dentro del pueblo unido?

Todavía mucho más sencillo, a más de rotundamente oportuno, si a lo que se aspira realmente es a que los cubanos enfrentemos unidos este desastre que acaba de sacar a flote el paso de los dos últimos huracanes: ¿El régimen estará considerando seriamente la decisión de permitir que nuestros paisanos del exterior inviertan sus ahorros y el fruto de su lucha en el país donde nacieron y donde todo se les incautó por soberbia dictatorial, incluso su derecho al regreso?

Podría entenderse (aunque jamás los comprendamos ni aprobemos) que los mismos que se han pasado medio siglo sembrando aquí la cizaña y la separación, apelen, hoy con la soga al cuello, a este ridículo llamado a la unidad. Lo que no se entiende, porque no tiene pies ni cabeza, es que aún con la soga al cuello continúen negándose a reconocer a los cubanos del exterior como parte indivisible de nuestro pueblo.

A no ser que no hayamos entendido bien la convocatoria, debido tal vez a un error ortográfico de Granma. ¿Será que los escribanos de la corte escribieron la palabra unir cuando en realidad lo que se les había dictado era punir.