viernes, enero 30, 2009

NOTICIAS DE LA MALANGA

Noticias de la malanga


Por José Hugo Fernández

LA HABANA, Cuba, enero (www.cubanet.org) - La soporífera programación didáctica con que suele atacarnos nuestra televisión puede traer a veces algún beneficio. Mediante uno de sus espacios los habaneros acabamos de enterarnos de que el régimen ha dispuesto la siembra intensiva de malanga, ya que debido a ciertas características naturales, esta vianda –dijeron en la tv- apenas sufre el efecto de los ciclones.

Es una buena noticia. La mala está en el hecho de que, al parecer, el régimen también acaba de enterarse, pues en caso contrario no nos explicamos por qué en este momento la malanga brilla por su ausencia en los agro mercados estatales.

Cualquier capitalino con memoria y algo más de 30 años, podría recordar que durante decenios (en los 60, 70 y gran parte de los 80) la malanga, registrada en el Larousse como "planta aroidea de la isla de Cuba", se convirtió aquí en un plato exótico. Entendiendo lo exótico como raro, inalcanzable.

No nos libró de la pérdida ni siquiera una de nuestras viejas tradiciones, según la cual a los niños, en sus primeras edades, les resulta imprescindible ser alimentados con puré de malanga.

¿Quién que tenga memoria entre nosotros no se acuerda de aquellas escabrosas travesías a pueblos alejados de La Habana, digamos Güira o Alquízar, que durante décadas enteras estuvieron obligados a realizar los padres capitalinos con la esperanza de hallar malanga para sus hijos? En fincas privadas y mediante compras o trueques en el mercado ilegal, por supuesto.

Sólo con la legalización, hace pocos años, del mercado particular para productos del agro, una opción desagradable para el régimen y contraria a sus deseos, aunque hayan tenido que asumirla sin alternativas debido a la crisis, los habaneros volvimos a ver de cerca la malanga. Antes, se quedaba en las mesas de los jefes y en los repartos residenciales destinados a los hermanos soviéticos, igual que el ron bueno y los cítricos y los aguacates y el mamey colorado.

Pero como nunca es tarde, ahora nos informan que luego de cincuenta años sin la cercanía de la malanga, el régimen se ha propuesto garantizarnos un futuro con abundancia de esta planta de fácil cosecha, aroidea de la isla de Cuba.

Es una buena noticia. La mala es que, según se comenta por estos días en La Habana, el remedo de reforma agraria ideado por nuestro "nuevo" sultanato -dicen que para perfeccionar el socialismo- está prácticamente estancado, ya que al parecer los jefes fueron al urinario y volvieron a cambiar de idea. Ahora, en detrimento de los particulares, le van a dar a las granjas estatales otra oportunidad para que hagan productivas las tierras ociosas.

Y lo peor de la mala noticia es que esas granjas estatales fueron precisamente las que convirtieron la malanga en un producto exótico para los cubanos.