domingo, noviembre 21, 2010

Zoé Valdés: Acerca de la conferencia que los castristas me quisieron sabotear en Bayonne.

Tomado de http://zoevaldes.net

Acerca de la conferencia que los castristas me quisieron sabotear en Bayonne.

Noviembre 21, 2010


Por Zoé Valdés


Voy a empezar por decirles que siempre espero este tipo de percances, y aunque inevitablemente voy preparada, es lógico que me llene de ira. Los acontecimientos sucedieron del siguiente modo: Llegamos, la escritora Brigitte Paulino-Neto y yo al Museo Histórico de la Ciudad de Bayonne a la hora en que nos citaron, a las cinco de la tarde. Nos extrañó que nos citaran una hora antes, pero las organizadoras nos dijeron que alguna prensa vendría a entrevistarnos. Empezaron a llegar los invitados, y la prensa no apareció por ninguna parte, aunque varios artículos habían sido publicados con anterioridad en los periódicos.

Nos acomodamos, y entonces hizo su entrada un fotógrafo que no paraba de hacerme fotos, enfundado en una gorra. Lo verán en el video. Estos videos los hice yo, pensaba que habían quedado con mejor definición, pero no es el caso. Los hice hasta el momento en que me tocó hablar, y luego se armó el titingó. Los castristas se concentraron en el lado izquierdo (de frente al video). Escribí esto en cuanto llegué al hotel, y en el avión al día siguiente:

“Cuando vi la sala llena, repleta, algo me olió mal. Porque ayer, en San Sebastián, la sala estaba llena, pero el ambiente era otro. Bien, no más empecé a hablar cuando una mulata, con toda evidencia cubana, sacó un cartel inmenso citando una frase que yo jamás he dicho, pero con mi nombre debajo, apoyando el bloqueo. Le dije que eso no lo había dicho yo, en primer lugar porque el bloqueo no existe, lo que existe es un embargo o boycot comercial, y que yo lo apoyaba, y que incluso la UE lo apoyaba. Tanto Luisa Etxenique como Brigitte Paulino-Neto intentaron parar la cosa. La mujer siguió diciendo que se iba porque ella tenía que trabajar parapoder comer. Parece que ella piensa que a nosotros nos regalan la comida, o no sé. Y Brigitte le gritó: “Usted es une lâche (una puerca), Porque tendría que quedarse para oir nuestra respuesta.” Con la misma, la mulata me agredió verbalmente y se largó.

Después le siguió un tipo, el fotógrafo, que yo creía que era fotógrafo oficial de la actividad por la cantidad de fotos que me hizo, y no lo era. De súbito se paró, y en español, empezó a gritar que yo había sido la ahijada de Alfredo Guevara, que yo había gastado el dinero del pueblo cubano con mis viajes a Francia, y que yo había sido castrista. Yo jamás fui castrista, como bien saben, jamás milité en nada, el dinero de mis viajes lo pagaba la UNASCO, porque a las esposas acompañantes, Cuba no les pagaba nada, es la razón por la que yo no pude seguir con mis estudios universitarios en Francia. Al menos eso era lo me informaban, y para colmo me pagaban la miseria de 632 francos mensuales, por trabajar como una perra para esos hijos de Lina.

El tipo sacó un cartel, donde me repudiaba con palabras verdaderamente vulgares, en francés. Ahí mismo me dio un requetrepo y empecé a gritarle tal cantidad de cosas, que ya ni me acuerdo. Me volví una loca. Dije que tenía que respetar a las otras escritoras allí presentes, que respetara nuestro trabajo, que respetara al público. Que si ellos querían, me esperaran fuera y me apedrearan, pero allí dentro, no. Aplausos de la sala.

El tipo se fue.

Después se paró una vieja flaca, y dijo que ella era testigo de que lo que él decía era verdad. Tanto a la mulata como al tipo les grité lo que me dio la gana, me volví como loca. Pero con la vieja me dio realmente pena, aunque la vieja tenía una cara de singá que no se pueden imaginar. Una de estas viejas enjutas, comunisas que hasta por el pelo se les puede identificar, las mismas canas de Belén Gopégui. La vieja fue interrumpida por el público, pero se quedó hasta que todo acabó. Entonces, después de una brevísima pausa respiratoria, pudimos dar nuestra conferencia, que se desarrolló lo más normal y elegante posible.

Ya al final, se paró otra castrista, la trigueña que está sentada a la izquierda, al final, con una especie de cerquillo, y que se esconde, junto a la mulata, en el video. De unos cuarenta y tantos años, empezó haciéndose la fina, dijo que había leído en Wikipedia un título que la había chocado, El dolor del dolar, que por qué yo era tan vulgar en lo que escribía, y enseguida se soltó la peluca: “¡Sucia, cochina, estás atacando al pueblo cubano!”. En un español con acento. Ahí la organizadora le dio el parón correspondiente, así como el público.

Esto fue algo bien organizado, llevaban pancartas, y las organizadoras están seguras que fue preparado por la embajada castrista. Todos pertenecen a una Asociación solidaria con el castrismo.

Fui lo más profesional que pude, y di mi conferencia hasta al final.


El hecho es que estuve allí, di mi conferencia, metí mis gritos, mi discurso, y dije lo que quería decir. Hablé de literatura, lo que era el objetivo. Durante el coctel cortaron la electricidad del museo, y tuvimos que irnos para la casa de una de las señoras del lugar. De esto no hubo explicación alguna.

Así fue mi noche en Bayonne, que es una ciudad pequeña, pero preciosa.

A la mañana siguiente, la organizadora, Jacqueline, nos dijo que eso no se quedará así. Espero que no.”

Siento mucho la calidad de los videos, que fueron tomados antes de que empezaran los desagradables acontecimientos. De todos modos, espero que me manden lo que allí se grabó.









Llevo 16 años soportando lo mismo. Mucho antes a Guillermo Cabrera Infante, a Reinaldo Arenas, y a otros escritores del exilio les ocurrió lo mismo. Sin contar los mítines de repudio que tuvo que soportar mi madre en Cuba, y yo, cuando ya estaba al irme, aunque estos más solapados.

1 Comments:

At 12:39 a. m., Blogger Unknown said...

lamentable, pero no veo nada en los videos

 

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