miércoles, mayo 11, 2011

Desde Cuba: El asesinado Juan Wilfredo Soto ¨El Estudiante¨ dijo a un pastor bautista poco antes de morir que fue 'fuertemente golpeado

Tomado de http://www.diariodecuba.com


Soto García dijo a un pastor bautista poco antes de morir que fue 'fuertemente golpeado'


Juan Wlfredo Soto García


DDC
Madrid
10-05-2011

Las 'golpizas de la Policía no son excepcionales', advirtió Mario Félix Lleonart. Describió al fallecido como un hombre 'opuesto a la violencia'.

Juan Wilfredo Soto García, fallecido el pasado 8 de mayo en el Hospital Arnaldo Milián Castro, de Santa Clara, afirmó que había sido golpeado por la Policía con "tonfas", aseguró el pastor bautista Mario Félix Lleonart, quien dijo haber hablado con el disidente la primera vez que acudió a la institución sanitaria, el 5 de mayo.

Lleonart dijo que vio al opositor ese día, cuando se trasladaba al hospital en un bici-taxi, poco después de haber sido golpeado por la Policía. El pastor estaba fuera de otro hospital cercano, acompañando a un familiar.

(Mario Félix Lleonart, al centro, junto a Librado Linares, uno de los 75 de la Primavera Negra de Cuba que se quedó en Cuba. Foto y comentario añadidos por el bloguista de Baracutey Cubano)

"Cuando él me divisa, detiene la marcha del bici-taxi y se acerca muy agitado y me dice, evidentemente adolorido, que había sido víctima hacía unos minutos de una golpiza muy fuerte en el parque de Santa Clara; que unos policías lo habían golpeado y que sobre todo le dolía mucho la espalda, porque lo habían golpeado con lo que nosotros llamamos 'tonfas', que son una especie de bastones que tiene la policía", dijo el pastor en declaraciones a Radio Nederland.

"Lejos estaba yo de imaginarme que esa golpiza daría como resultado la muerte de Juan Wilfredo", añadió. "Ahora me pesa muchísimo en mi conciencia no haberme montado con él en el bici-taxi".

Tras su encuentro con el opositor, Lleonart dijo en su en cuenta en Twitter: "Wilfredo apodado 'el estudiante', expreso politico con problemas cardiovasculares, acaba de ser golpeado en parque de S.Clara por PNR".

Soto García fue dado de alta el mismo 5 de mayo, según fuentes de disidencia. Volvió a ingresar en el Arnaldo Milián Castro el 6, esa vez en terapia intensiva, para morir dos días después.

Lleonart dijo a Radio Nederland que "estaba muy al tanto de los problemas de salud" del opositor.

"Además de ser su amigo y líder espiritual (…) estaba muy preocupado por sus problemas de salud e incluso poseía un resumen de la historia clínica de Juan Wilfredo porque yo estaba ayudándole en tratar de conseguir algunos medicamentes para sus fuertes padecimientos de hipertensión, problemas del corazón. Padecía también de gota y diabetes mellitus tipo 2, pero hasta el momento nunca se había dado nada al páncreas", afirmó.

La versión del Gobierno cubano, que ha negado que el disidente sufriera una golpiza, indicó que Soto García murió por una "pancreatitis aguda".

"Era un hombre enfermo, pero estoy convencido de que lo que provocó su muerte fue, sencillamente, la paliza que le dieron", dijo el pastor.

"Un hombre que estaba en contra de la violencia"

Agregó que en el funeral de Soto García supo que al disidente lo esposaron y luego lo golpearon en las piernas en el parque Vidal, de Santa Clara. "Él cae de rodillas y entonces le empiezan a golpear de una manera muy fuerte en su espalda", explicó.

El pastor dijo que, al encontrarse con Soto García en el hospital y preguntarle por la razón de la paliza, este le respondió: "porque yo protesté y reclamé mis derechos allí en el parque".

Asistentes al funeral contaron otra parte de lo sucedido, de acuerdo con Lleonart. "Resulta que un policía le dice a Juan Wilfredo que tiene que marcharse del lugar donde estaba (…) y Juan Wilfredo se niega. Dice 'yo soy un hombre libre, este es un lugar público, yo no tengo que moverme de aquí'. Cuando él da esta respuesta, el policía llama a otro y acuden a la violencia", relató el pastor.

"De sobras sé, por el tiempo que llevaba conociéndolo, que Juan Wilfredo tenía entre sus presupuestos la no violencia, era un hombre que estaba en contra de la violencia. Por lo tanto, no creo jamás que Juan Wilfredo haya sido violento contra estos agentes del orden", señaló el pastor. "Él simplemente se negó a marcharse aludiendo su libertad como ciudadano y estos hombres arremetieron contra él con violencia", opinó.

"Yo pienso, quiero pensar, que por supuesto los agentes que le golpearon desconocían que Juan Wilfredo tenía una salud tan deplorable", dijo.

Describió al opositor como un hombre "corpulento, grande, aparentemente fuerte". Tal vez los policías, "basados en lo que veían sus ojos, pensaron que este hombre podía soportar perfectamente una golpiza".

Las "golpizas no son excepcionales" en Cuba, advirtió el pastor. Los policías "están acostumbrados a dar a muchas personas", aseguró. Añadió que suele condenar ese tipo de acciones represivas a través de su blog Cubano confesante y de su cuenta en Twitter.

Lleonart recordó que conoció al opositor fallecido el año pasado, durante la huelga de hambre que realizó Guillermo Fariñas por la liberación de los presos políticos enfermos.

"Yo con mi trabajo pastoral iba al hospital, iba a visitar a Guillermo Fariñas muy preocupado por aquella situación (…) Ahí conocí yo a Juan Wilfredo, porque cada vez que yo me trasladaba al hospital este hombre estaba ahí, fielmente, tratando de cuidar a su amigo Guillermo Fariñas, haciendo como una guardia constante", dijo.

"Me llamaba mucho la atención porque este hombre se veía muy enfermo, muy hinchadas sus piernas, evidentemente era un amigo muy fiel de Guillermo Fariñas", agregó.

"Lo que considero es que (…) precisamente por ser una salud delicada, esa golpiza fue la que lo llevó a la muerte, es lo más lógico", insistió.

Lleonart opinó que Raúl Castro "promovió" la violencia contra los disidentes en su discurso al VI Congreso del Partido, cuando dijo: "Lo que nunca haremos es negarle al pueblo el derecho a defender a su Revolución, puesto que la defensa de la independencia, de las conquistas del socialismo y de nuestras plazas y calles, seguirá siendo el primer deber de todos los patriotas cubanos".

"Yo entiendo eso como que él está diciendo que cualquier persona que quiera golpear o incluso matar a otra en la calle porque considere que está atentando contra la revolución, él como gobernante no le va a negar ese derecho, lo cual considero sumamente injusto porque los gobernantes deben estar para velar por la ley y el orden y no para suscitar precisamente lo contrario", criticó el pastor.