miércoles, marzo 14, 2012

Oscar Espinosa Chepe se equivoca cuando escribe de sesenta años de totalitarismo en Cuba al cumplirse 60 años del golpe del 10 de marzo de Batista

Nota de Bloguista

Oscar Espinosa ¨Chepe¨ no es un ignorante. Oscar Espinosa sabe la diferencia entre una dictadura autoritaria y una dictadura totalitaria. Chepe sabe que la dictadura totalitaria está presente de manera impuesta en todos los espacios de la sociedad: política, economía, justicia, arte, educación, salud, deportes, organizaciones sociales de todo tipo, etc.., mientras que la dictadura autoritaria básicamente centra su atención en lo concerniente a la esfera política. Podríamos ejemplificar estos dos tipos de dictaduras acudiendo a la dictadura totalitaria de los hermanos Castro y a la dictadura autoritaria de Fulgencio Batista y Zaldivar, aunque la de Batista era una extraña dictadura autoritaria donde habían legalmente diferentes partidos políticos que eran opuestos al régimen y que tenían su representación en el Congreso de la República con sus líderes en ambas cámaras donde criticaban abiertamente la gestión del Ejecutivo encabezado por Batista; una extraña dictadura autoritaria que aún ante sucesos de violencia e inestabilidad, la censura y la supresión de las garantías constitucionales eran impuestas por muy breves espacios de tiempo y que después de concluido ese período, los diarios, revistas, estaciones de radio, televisión, etc. podían dar publicamente toda la información que le había sido censurada. Un extraña dictadura autoritaria donde Fulgencio Batista y su régimen eran dura, pública, y sistemáticamente criticados sin que aquellos que ejercían esos derechos fueran enjuiciados, condenados y ni siquiera censurados. Algunos ejemplos de mi afirmación anterior son los artículos, en la revista Bohemia, de Fidel Castro, antes y después del asalto al Cuartel Moncada, las diferentes entrevistas a Fidel Castro que se le hicieron en el Presidio Modelo de Isla de Pinos donde cumplía una sanción de 15 años por el asalto al Cuartel Moncada y que se redujo a menos de dos años por una Amnistía General a todos los presos políticos que dió esa extraña dictadura totalitaria. Batista era sistemáticamente flagelado mediante caricaturas como, por ejemplo, ¨el Reyesito¨ de la revista Bohemia. Una extraña dictadura autoritaria que le permitía derechos, inconcebibles hoy en Cuba, a los presos políticos.

Fulgencio Batista no reaabrió las puertas a la violencia extrema, ya que nunca se habían cerrado las puertas de la violencia; los sucesos del barrio de Orfila durante el gobierno de Ramón Grau San Martín son un ejemplo. Por cierto, en esos sucesos de Orfila murió Emilio Tró, el jefe de la banda de gansterismo político a la que pertenecía en ese tiempo Fidel Castro; murió, junto a otras personas, a manos de otros pandilleros políticos ( aunque tuvieran oficialmente grados militares) en una muy cuestionable estrategia del Presidente Grau para que esos gansters se aniquilaran unos a otros. En el golpe del 10 de marzo de 1952 hay un total de 3 muertos ( dos de una parte y 1 de la otra); en el asalto al Cuartel Moncada se multiplicaron por más de 10 esas cifras; asalto disparatado en su planeamiento, ejecución y objetivos que convirtió a Fidel Castro en una figura conocida a nivel nacional; algo que Castro no había logrado por su falta de carisma y su poca capacidad de debatir en igualdad de condiciones con otros políticos.

Oscar Espinosa Chepe escribe: ¨...Batista, además, con su funesto proceder reabrió las puertas a la violencia extrema, con métodos represivos aplicados con suma crueldad, a la vez que con su prepotencia y soberbia fue remiso a cualquier tipo de acuerdo para facilitar una solución pacifica al callejón sin salida creado por él, dejando como única opción la lucha armada.¨. Chepe se olvida de que Batista después del golpe del 10 de marzo de 1952 convocó a elecciones generales pluripartidistas, dió una amnistía general para todos los presos políticos, los partidos de oposición estaban representados en todos los niveles de las diferentes instituciones políticas del país y ejercían sus derechos. Ahora bien, dándole moderadamente el beneficio de la duda a Chepe, diré que quizás Chepe no conozca lo siguiente:

En enero de 1958, Fulgencio Batista había restaurado después de un breve tiempo, las garantías Constitucionales en el país pese a la actividad subversiva existente. Según se lee en el libro oficialista En el último año de aquella República, del autor Ramiro J. Abreu ( ex oficial del MININT y funcionario del Departamento América del Comité Central del Partido Comunista de Cuba en los años ochenta del pasado siglo XX, años en que fue publicado dicho libro en Cuba), Batista hizo ciertos cambios en su gabinete, compulsado por ciertas fuerzas políticas nacionales y extranjeras y hasta por el propio Nuncio, Monseñor Luigi Centoz, que conllevó a una nueva imagen de su régimen y a una posible solución no violenta a la situación política del país. Leemos en sus páginas 81 y 82:

¨… Ya, desde antes, permitió la reestructuración de los partidos políticos de ´oposición´, restableció ´la libertad de prensa ´ y las garantías constitucionales´, y el 10 de marzo dio el indulto a 40 personas. Con el mismo propósito, Batista se deshizo de su Premier, Jorge García Montes, y nombró en ese cargo a su Embajador en Estados Unidos, Emilio Núñez Portuondo, De esta forma, dio paso al llamado gabinete de la concordia, con el cual procuró tener una apariencia de Gobierno flexible con ribetes liberales …¨

En ese libro también se lee, en sus páginas 99 y 100, que Batista en marzo de 1958 le propuso al Movimiento 26 de Julio que participara como un partido político en las próximas elecciones junto a los otros partidos. Fidel Castro se negó alegando que esa proposición era una trampa de Batista. Los que hemos padecido la tiranía Castrista este medio siglo, sabemos que la verdadera razón de la negativa de Fidel Castro era que no quería Poder, sino TODO el Poder. En varios países de Latinoamérica han gobernado, y gobiernan hoy, individuos que fueron líderes de la lucha armada en países donde se llevaron a cabo diferentes Procesos de Paz cuando en ellos mandaban regímenes más autoritarios y represivos que el de Fulgencio Batista en Cuba.

¨Para estar a tono con este clima político, el Episcopado hizo un llamamiento público a la paz y a la concordia; esta gestión determinó de inmediato, la constitución de una Comisión de Concordia Nacional, integrada por distintas personalidades de la época: la encabezó el ex coronel de la Guerra de Independencia Cosme de la Torriente; los ex vicepresidentes de la república, doctores Raúl de Cárdenas y Gustavo Cuervo Rubio; y los también doctores José Manuel Cortina y Ricardo Núñez Portuondo; Víctor Pedroso, presidente de la Asociación Nacional de Bancos; y un representante del Episcopado, Reverendo Pastor González, secundados a su vez por la élite de los hacendados, banqueros y comerciantes. En síntesis esta comisión procuró lograr un arreglo entre Fidel y Batista, mediante el cual el Ejército Rebelde depondría las armas, se liberarían a los presos políticos, se permitiría el regreso de los exiliados, se restablecerían las garantías constitucionales y se efectuarían elecciones libres con la participación del Movimiento 26 de Julio como un Partido político tradicional más. Es evidente el carácter maniobrero y de completo servicio al régimen que tenía esa gestión de paz. El Comandante Fidel Castro denunció el 9 de marzo de 1958, en carta pública, los objetivos de esa comisión, con la cual terminó la corta vida de la misma.¨

Para evitar que esas elecciones programadas para el 1 de junio de 1958 se efectuaran, el Movimiento 26 de Julio, incrementó sus sabotajes y asesinatos a los que el régimen batistiano respondió con sangrientas represalias; esta situación trajo como consecuencia la suspensión en marzo de 1958 de las garantías Constitucionales y el aplazamiento de las elecciones. Las indicaciones para ese incremento de las acciones subversivas y violentas por parte del M-26-7 están dadas por Fidel Castro en su Manifiesto del Movimiento 26 de Julio Al Pueblo, del 12 de marzo de 1958, el cual también está firmado por Faustino Pérez.

Sobre la posibilidad de triunfo del Partido Ortodozo en las elecciones generales de 1952, repetiré aquí lo que hace un par de días escribí:

El resultado de las elecciones era poco predecible. Los ortodoxos en 1948 también daban por segura su victoria en las elecciones generales y, sin embargo, triunfaron los auténticos y salio electo el Dr. Carlos Prío Socarrás. Después de la muerte de Eduardo Chibás, Roberto Agramonte no llenaba ni aproximadamente el vacio que había dejado Chibás al frente de la ortodoxia. Las encuestas son sólo eso: encuestas, y su grado de fiabilidad depende de seguir claras y muy precisas reglas relacionadas con la correcta selección y el tamaño de la muestra para una determinada magnitud del error que se está dispuesto a correr, así como en la redacción de las preguntas de la encuesta y la forma en que se aplica la misma. En el libro Estadística Elemental, de Paul Hoel en el capítulo de introducción a la Teoría del Muestreo se da un ilustrativo ejemplo con relación a una encuesta mal llevada a cabo por una revista literaria respecto a unas elecciones en EE.UU. ; los encuestados formaban una muestra de millones de personas y sin embargo, el resultado que se obtuvo fue el opuesto al que había dado la encuesta; la clave del fracaso es que la muestra tomada no era representativa de la población de los votantes de EE.UU., ya que los lectores de la revista literaria eran personas con características que no eran similares a la de la mayoría de los votantes. Por otra parte, se ha demostrado que la revista Bohemia no era en esos años muy objetiva y sus opiniones estaban muy sesgadas. En la supuesta carta que Miguel Ángel Quevedo hace antes de suicidarse y que está dirigida al padre de Carlos Alberto Montaner, empleado de dicha revista, se toca fuertemente ese aspecto de manera general.

Fallecido Chibás el 16 de agosto de 1951, las probabilidades de triunfo del partido ortodoxo en las elecciones de 1952 eran menores que las que tuvo en 1948 pues Agramonte quedaba muy chiquito en el traje que había dejado el excéntrico y polémico Eduardo René Chibás y Ribas pese a que Chibás había recibido un descomunal golpe a su credibilidad al morder ¨la carnada¨ de una falsa información de corrupción de Sánchez Arango; según algunas personas esa trampa fue armada por el propio ex comunista y entonces Ministro de Educación Aureliano Sánchez Arango. Eduardo Chibás, tratando de recuperar terreno y credibilidad se disparó durante uno de sus programas radiales (en un muy extraño intento de suicidio por la forma en que lo ejecutó; era su segundo intento de suicidio) y falleció a los pocos días por una complicación quirúrgica relacionada con ese disparo.

La historiadora y marxista Marta Harnecker escribe:

Su popularidad (del Partido Ortodoxo) se debía principalmente al carisma extraordinario de su líder indiscutido: Eduardo Chibás que se había empezado a destacar ya en las luchas universitarias de los años 20, y en los enfrentamientos contra las dictaduras de los años siguientes. Fogoso polemista, encabezaba el movimiento de recuperación cívica y moral de gran arraigo entre las masas.

Al desaparecer su figura carismática y presentarse divisiones en el partido, la popularidad del Partido Ortodoxo disminuyó. Seamos franco en esta respuesta ¿ Qué solidez tenía el Partido del Pueblo Cubano o Partido Ortodoxo después del golpe del 10 de marzo ? El Partido Ortodoxo sobrevivió dividido en varias facciones.

Chepe también parece desconocer ( sigo dándole el beneficio de la duda) de que Fulgencio Batista en su período de Presidente durante el período 1940-1944, había apoyado fuertemente una iniciativa de Reforma Agraria del legislador pinareño José Manuel Cortina, entonces dueño de grandes extensiones de tierra comprendidas en lo que se conoce, o conocía hasta hace unos pocos años, como el Parque Nacional La Güira, en la provincia de Pinar del Río. Esa iniciativa de Reforma Agraria no recibió la acogida necesaria de muchos legisladores del Congreso de la República y no se aprobó. José Manuel Cortina ofrecia una parte de sus tierras para esa Reforma Agraria. Esta iniciativa es poco conocida y divulgada en Cuba por razones bien conocidas.

Sobre el carácter profético de la Comisión Truslow, le pido a Chepe que sea honesto consigo mismo y se responda en quién él piensa cuando oye hablar de ¨ manos subversivas y engañosas¨, si

  • Batista apenas hizo subversión al dar el golpe del 10 de marzo de 1952 en cuanto al tiempo empleado en la misma. Batista no armó ni buscó ninguna de las tres conspiraciones que le presentaron; solamente se decidió por una de ellas a última hora .
  • Batista apenas engañaba pues, aceptando el planteamiento de Chepe, el pueblo iba a votar abruptamente por el Partido Ortodoxo .

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Tomado de http://www.cubaencuentro.com

Sesenta años de totalitarismo en Cuba

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Fulgencio Batista, con su funesto proceder, reabrió las puertas a la violencia extrema, a la vez que con su prepotencia y soberbia fue remiso a cualquier tipo de solución pacifica.

Este bloguista de Baracutey Cubano que les escribe, conoció al periodista Oscar Espinosa Chepe cuando en el año 2002 participamos en un panel de tres personas: Chepe, Monseñor de la Vega, entonces Canciller del Arzobispado de La Habana, y yo en una reunión del Consejo Diócesano de Laicos de la Diócesis de Pinar del Río en donde se le rindió homenaje a la República de Cuba en su centenario; los panelistas abordamos diferentes aristas del desarrollo durante la República Cubana. A Chepe le tocó abordar la arista económica, a Monseñor de La Vega, la religiosa y a mí los aspectos políticos, sociales y culturales, aunque también recuerdo una intervención de la Arquitecta Teresita Geada.
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Por Oscar Espinosa Chepe
La Habana
13/03/2012

El 10 de marzo se cumplieron 60 años del golpe de Estado ejecutado por el general Fulgencio Batista en 1952. En la madrugada de ese día, el complot tramado por el antiguo hombre fuerte, que de forma indirecta o directa, rigió los destinos de Cuba entre 1934 y 1944, alternando períodos de mano dura desde la fortaleza militar de Columbia con una etapa constitucionalista de 1940-44, mediante la llamada Coalición Socialista Democrática, regresó al poder por la fuerza, inaugurándose la etapa totalitaria aún vigente.

El golpe se realizó semanas antes de las elecciones programadas para el 1 de junio, cuando el caudillo militar del 4 de septiembre de 1933 se postulaba sin ningunas posibilidades de éxito, aupado por el Partido de Acción Unitaria (PAU) creado por él. Todo indicaba que en esos comicios triunfaría abrumadoramente el Partido del Pueblo Cubano (Ortodoxo), con su candidato, el profesor Roberto Agramonte, hombre con credenciales intachables y el legado de Eduardo Chibás, líder de enorme popularidad, fallecido meses antes debido a lesiones de bala autoinfligidas. También aspiraba a la presidencia el ingeniero Carlos Hevia, con prestigio como persona digna, pero respaldado por las fuerzas gubernamentales del Partido Revolucionario Cubano (Auténtico). Tenía el hándicap de la frustración por la ejecutoria de los presidentes Grau San Martin y Prío Socarrás, quienes después de forjar amplias esperanzas populares de progreso, sus administraciones estuvieron signadas por altos niveles de corrupción, gansterismo y escándalos políticos, además de haber sido incapaces de llevar a cabo aspectos positivos de la Constitución de 1940, que de haberse implementado habrían hecho altamente improbable que manos ambiciosas empujaran a Cuba hacia el totalitarismo.

(Fulgencio Batista y Zaldivar junto a su esposa Marta Fernández Miranda en las elecciones del 31 de noviembre de 1958. Fotos y comentarios añadidos por el bloguista de Baracutey Cubano)

Asimismo, los gobiernos auténticos fueron incapaces de preparar el país para afrontar las situaciones que se auguraban serían complicadas, después de un período de cierta bonanza económica. Debido a los destrozos ocasionados por la II Guerra Mundial, las instalaciones azucareras de amplias zonas de Europa y Asia habían quedado devastadas, mientras Cuba gozó de la ventaja de poseer una industria intacta, lo cual redundó en cierto progreso reflejado en amplios saldos favorables de su balanza comercial, que empezó a cambiar cuando la industria azucarera en aquellas regiones se reconstruyó.

Entre las voces que alertaron al Gobierno cubano al respecto, sobresalieron los diagnósticos de una misión del Banco Interamericano de Reconstrucción y Fomento, encabezada por Francis Adams Truslow, en un informe entregado al presidente Carlos Prío Socarras, el 12 de julio de 1951; menos de un año antes del artero golpe de Estado dado por Fulgencio Batista. Al mismo tiempo Mr. Truslow había presentado una carta al mandatario cubano, donde señalaba: “La disyuntiva ante el pueblo cubano es clara. Puede aprovecharse de la presente oportunidad para comenzar la sustitución de su actual economía estática por otra dinámica, creciente y diversificada, evitando así su dependencia de un solo cultivo. Esta puede ser una larga y ardua tarea. Implicará grandes esfuerzos y algunos sacrificios de la tradición y de la comunidad. Pero podría disminuir los actuales riesgos e inestabilidades, y preparar la economía para el caso de que sobrevenga una reducción de la demanda y el precio del azúcar a medida en que se intensifique la competencia debido al aumento de la producción. El camino es claro. La misión cree que no escoger la alternativa dinámica puede traer para Cuba consecuencias de la mayor gravedad. La prosperidad bélica ha creado en Cuba nuevos niveles de vida para muchas gentes. Si su economía no puede sostener ese nivel en tiempos menos prósperos —al menos en grado razonable-sobrevendría una tirantez política. Si los líderes se han descuidado en prever esta posibilidad, la opinión pública los inculparía, y si ello ocurriera, el control podría pasar a manos subversivas y engañosas, como ha ocurrido en otros países, donde los lideres no se han dado cuenta de las corrientes de estos tiempo”.

Estas proféticas palabras no fueron atendidas, y ocurrieron los funestos acontecimientos que hasta hoy padecemos. Con la acción del ambicioso general Batista, no solo se frustró la posibilidad del triunfo Ortodoxo, que en un marco democrático habría podido adecentar el país y enrumbarlo hacia cotas superiores de bienestar social, en especial a través de la implementación de la progresista Constitución de 1940, sobre todo del Artículo 90 que proscribía el latifundio, con lo cual se hubiera creado una importante capa de propietarios agrícolas, como el Apóstol señaló[1], evitándose los problemas desencadenados posteriormente. Batista, además, con su funesto proceder reabrió las puertas a la violencia extrema, con métodos represivos aplicados con suma crueldad, a la vez que con su prepotencia y soberbia fue remiso a cualquier tipo de acuerdo para facilitar una solución pacifica al callejón sin salida creado por él, dejando como única opción la lucha armada. Así empujó al pueblo cubano a seguir el camino trazado por los sectores violentos de la oposición, que aprovecharon esta coyuntura para presentarse como salvadores de la patria, con promesas de democratización y justicia social, las cuales después de asumido el poder fueron incumplidas, sustituidas por un férreo totalitarismo que ha conducido al desastre a Cuba.

El 10 de marzo de 1952 constituye uno de los días más negros y aciagos de nuestra historia, al comenzar una etapa de confrontación y represión, cuyo fin todavía no se vislumbra.

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ALGUNOS COMENTARIOS DEJADOS

Zoé Valdés ha dejado un nuevo comentario en su entrada "Oscar Espinosa Chepe se equivoca cuando escribe de...":

No, no es un ignorante,es un obediente. Tanto él como su mujer son marxistas, y cuida'o...
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Laz Red ha dejado un nuevo comentario en su entrada "Oscar Espinosa Chepe se equivoca cuando escribe de...":

chepe sabe demasiado

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Adicionado por el Bloguista de Earacutey Cubano

En Soberanía popular secuestrada, de Ernesto Gutiérrez Tamargo leemos:

Fulgencio Batista dio un golpe de Estado, animado por conspiradores civiles y militares (con un solo muerto accidental), rompiendo el proceso constitucional iniciado por la Constitución de 1940. En los siete años de su dictadura autoritaria o gobierno de facto hasta su caída como consecuencia del triunfo de la revolución castrista el 1 de enero de 1959 (que en puridad legal no deja de ser también otro golpe militar), se promulgaron los Estatutos Constitucionales del Viernes de Dolores del 4 de Abril de 1952, que suplantaron a la Constitución de 1940.

Estos Estatutos reprodujeron en lo fundamental dicha Constitución, si bien contemplaron algunos someros cambios orgánicos. Se suprimió la figura del Vicepresidente y se dejó sin efecto el Poder Parlamentario, quedando todas las facultades legislativas o de promulgación de leyes en manos del Presidente asistido del Consejo de Ministros y por un Consejo Consultivo. Se gobernaba a golpe de decretos-leyes, y el Congreso quedó "de receso indefinido".

Batista volvió a reinstaurar la Constitución de 1940 el 24 de Febrero de 1955, después de ganar las elecciones amañadas de 1954, pero su puesta en funcionamiento tenía más carácter formal que legal. Volvió a abrirse el Congreso (que, por cierto, ese mismo año aprobó una amnistía para poner en libertad a todos los presos que habían asaltado militarmente el Cuartel Moncada en 1953, con Fidel Castro al frente) y se aprobó una Reforma Constitucional en 1957.

2 Comments:

At 2:04 p. m., Blogger Zoé Valdés said...

No, no es un ignorante,es un obediente. Tanto él como su mujer son marxistas, y cuida'o...

 
At 4:20 p. m., Blogger Unknown said...

chepe sabe demasiado

 

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