jueves, mayo 21, 2015

Rafael Azcuy González: Paracuellos del Jarama: Perdón y Olvido.

 Nota del Bloguista de Baracutey Cubano

La Reconciliación entre la inmensa mayoría de los cubanos  prácticamente ya ha concluido y eso se puede  apreciar en la actitud que la mayoría del pueblo cubano tiene  con los cubanos residentes en el exterior  que llegan a Cuba, así como la actitud que tienen  los cubanos que se fueron de Cuba  con aquellos que llegan de visita o de manera definitiva a  otros países. También esa reconciliación se puede observar en las relaciones que tienen  los cubanos antiCastristas y los cubanos Castristas  tanto en Cuba como en el Exterior; hasta en la ejecución de los abominables  actos de repudios se observa que es una muy pequeña minoría aquellos individuos que participan agresivamente en esos actos.  Por muy largo tiempo habrán furibundos cubanos Castristas y furibundos cubanos anticastristas,  pero son y serán  una muy pequeña  minoría. Un Estado de Derecho es suficiente para mantener el orden y la integridad de unos y de otros; esto  se ha demostrado en Miami. Por otra parte, es un derecho de esas personas ser furibundos o no serlos.

La Reconciliación no debe usarse para eximir de Justicia; hasta en el Sacramento de la Reconciliación uno debe, según plantea la Biblia, restituir al afectado por la acción pecadora y a la Iglesia con oraciones por el daño que la acción pecadora le causó a la imagen de la Iglesia.  La Reconciliación  y el Perdón no invalida la acción de la Justicia, la cual tampoco debe ser una Justicia veterotestamentaria de ¨ojo por ojo y diente por diente ¨, sino una Justicia neotestamentaria donde esté presente la misericordia.  El perdonar o no perdonar  corresponde  a las víctimas y no a personas ajenas al crimen o delito cometido.  La Justicia debe ser aplicada independientemente de la vertiente política o ideológica de la persona que cometió el crimen u otro delito grave siempre que no haya penado en prisión por esos actos. Finalmente sobre este punto: La Reconciliación, la Justicia y el Perdón deben pasar por la Verdad; de no ser así, se estará ¨cerrando en falso¨una herida que en cualquier momento puede  abrirse como hizo el Presidente de Gobierno Español Jorge Luis Rodríguez Zapatero al reverenciar a Santiago Carrillo y quitar, sin consulta previa, con nocturnidad, una estatua madrileña de Francisco Franco y solamente hablar de las matanzas franquistas, mientras callaba las llevadas a cabo por  los republicanos, los cuales actuaban   instigados por los comunistas que los habían  desbordados por su experiencia y por las órdenes de la Internacional Comunista dirigida realmente por Stalinaunque  el búlgaro Jorge Dimitrov aparecía nominalmente como su figura cimera..


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Paracuellos del  Jarama: Perdón y Olvido.

Por: Rafael Azcuy González.
Mayo 20 de 2015

Con el alma estremecida recorrí el Cementerio de los Mártires de Paracuellos del Jarama en Madrid. No imaginaba siquiera la magnitud de esta tragedia, creía que solo unas decenas de víctimas reposaban en aquel agreste lugar. ¡Hasta dónde es capaz de llegar el odio, los malditos extremismos, los absurdos credos políticos, las imposiciones, la intolerancia, los dogmas, las mezquinas ambiciones por el poder y la riqueza!

   Procedo de un país violento, de muchas luchas fratricidas, dictaduras, socialismo retrógrado y caduco. No conocí a mi abuelo paterno, pues sucumbió bajo las balas de  una de esas dictaduras y fue enterrado en una fosa común junto a su compañero de luchas revolucionarias. Mi madre y mi tío dejaron Galicia al concluir la Guerra Civil y emigraron a Cuba, evitando la represión del bando franquista nacionalista. La única consecuencia feliz de esos tiempos álgidos fue que mis padres se conocieron en La Habana y nacieron mis hermanos y yo. Mi abuelo asturiano guardo prisión cuando el franquismo en 1948, acusado de acaparamiento.

   ¿Cuándo el hombre dejará para siempre de ser irracional y el crimen no será más una respuesta humana? Por defender ideologías, por  pedazos de terrenos, por discrepancias religiosas se siguen enfrentando los seres humanos en guerras fratricidas y en otras de rapiña para controlar recursos naturales, como también sucedió cuando las dos últimas guerras mundiales. El hombre sigue siendo lobo del hombre. ¿Cuándo también comprenderá que los que originan los conflictos no ponen el pecho a las balas? Sobran los ejemplos para demostrar esta terrible verdad, pues solo los humildes y desconocidos son los que se enfrentan para morir o para quedar lisiados para siempre.

    Solo locos pueden ser felices, luego de forjar sus imperios sobre millones de cadáveres, como afirma el escritor inglés Henry Thomas y así califica a todos los grandes conquistadores de la historia desde Aníbal y Alejandro hasta  Hitler y Stalin, pues no todos los humanos actuamos como aquel grande de espíritu que se llamó Nicolás Salmerón y Alonso, aquel ilustre político y filosofo español que en 1871 al proclamarse la república fue ministro de Gracia y justicia y ese mismo año también ocupó la presidencia a la que dimitió a los dos meses por negarse a firmar penas de muerte.

(Valle de los Caidos)

   Paracuellos es una visita obligada y necesaria en estos tiempos revueltos y tormentosos. Tiene gran razón el poeta en sus versos sobre el sitio: “Madrid tiene caminos que nadie quiere recorrer, vergüenzas que nadie quiere revivir”. Se ha olvidado a Paracuellos y su gran advertencia a todos los humanos.

Aquella tarde yo era el único visitante. Solo estábamos  el jardinero  y yo, únicos seres vivientes  en aquellas soledades, en aquel estremecedor recorrido entre tanto crimen, tantas cruces, tanto dolor…El Cementerio de los Mártires subsiste gracias a la ayuda que recibe de sus asociados la Hermandad Nuestra Señora de los Caídos en Paracuellos, pues no cuentan  con subvención de nadie. El ayuntamiento municipal  lo que ha hecho es subirle los impuestos. Ninguno de los dos partidos políticos principales ha brindado atención al sitio histórico.

                                        Ay, Paracuellos del Jarama, turbia,
                                        Subterránea ciudad, muda sangrienta,
                                        Campos sembrados de hombres
                                        Que no germinaron para la siega.
                                        (Paracuellos del Jarama, Francisco Álvarez Hidalgo, Los Ángeles, 2005).

   Existen siete fosas excavadas entre el 7 de noviembre y el 4 de diciembre de 1936. Las hay de hasta 160 metros de largo por 4 de ancho. Hay relaciones nominales documentadas de 4.021 asesinados pero también se han manejado cifras de que pudieron ser ejecutadas hasta 12 mil personas, en su inmensa mayoría sin juicio previo alguno. Se componían de gran número de religiosos, militares e integrantes de las clases medias y altas. Eran los “enemigos del proletariado” y estos últimos, según Marx y Engels debían eliminarlos según establecía la misión histórica, para entonces poder construir la nueva sociedad socialista que Lenin, Stalin y demás discípulos construyeron a fuego y sangre.

   La cifra que más se acepta del coste de la Guerra Civil española es la escalofriante de 500 mil muertos en combate y víctimas. Al socialismo real se le atribuyen más de 100 millones de muertos en el siglo XX. Las ejecuciones sumarias y los “paseos” fue la práctica sistemática empleada por el bando sublevado franquista  durante la Guerra Civil persiguiendo a sindicalistas y a políticos republicanos, tanto de derechas como de izquierdas: El imperio de la muerte se había enseñoreado sobre España. Se siente vergüenza de pertenecer al género humano ante tanta barbarie y genocidio que ni los animales irracionales practican. Se conmueve el alma viendo aquella masacre: Luis San Pedro, 22 años; José María de la Calle, 20; José Delgado 19, Eduardo de Paz, 21; José Luis Miralles, 21; Lorenzo Navas, 20; Oscar Gómez, 21; Pedro Galán, 22; Juan Cervantes; 23; Juan José Barroso, 33; Joaquín Galvarriete y su hijo Joaquín; los cuatro hermanos Laganero de la Torre; fraile Nicéforo Salvador, 23; Vicente Gimeno, 24 años…  Son algunos de los nombres que anoté de entre aquellas miles de cruces. ¡Ni ante menores de edad se detuvieron aquellas hienas sedientas de sangre, que parece no conocieron nunca lo que era el amor paterno, pues fusilaron a  cientos de menores!...

    ¡Cuanta vida truncada tan joven! Por eso “son  vergüenzas que nadie quiere revivir”. Pero se impuso perdonar y olvidar y eso fue lo que hizo España, pues como decía Goethe: “Como casi todos somos culpables, lo mejor es perdonar y olvidar” y en aras de la reconciliación nacional así se hizo. Muchos de los familiares conocían a los asesinos de sus parientes  y no los llevaron a la justicia. Santiago Carrillo, al que todos señalaban como el máximo responsable de los sucesos de Paracuellos murió en 2012 de 97 años. Fue secretario del partido comunista español y cuando los hechos era el Consejero de Orden Público en la Junta  de  Defensa de Madrid.

   España sufrió uno de los primeros genocidios del siglo XX, el terror y la dictadura franquista, pero supo mirar al futuro con optimismo y confianza. Mi sufrida Cuba también tendrá que enfrentar con valentía esta nueva era de su historia: habrá que perdonar en silencio y reconciliarse olvidando y como se ha afirmado, seguir como hizo España el consejo evangélico de dejar que los muertos enterraran a sus muertos y continuar caminando. Es sabia esta frase: “Solo la reconciliación salvará al mundo, no la justicia, que suele ser una forma de venganza”.

   Hay que olvidar, si, insisto aunque sea reiterativo, se impone para que cese la violencia para siempre y no vuelva a surgir. Hay que enfrentarla con decisión y valentía para que sepa esa bestia negra y horrible que está sobre el cielo de Paracuellos del Jarama que no podrá volver jamás allí a cometer genocidios como éste, pero también hay que ir allí  a rendirles honor a aquellos mártires para que sientan que no los olvidamos, que perdonamos a sus asesinos, pero no permitiremos a nadie volver a matar.

   En España no pueden abrirse de nuevo las tumbas del pasado ni sus heridas, cuando todos fueron enemigos de ellos mismos y el odio y la muerte se adueñó de los españoles. Igual ha sucedido en Cuba, pero ahora se impone la reconciliación como hizo España en su momento para que fuera posible vivir en paz y armonía. Ha llegado también para los cubanos el momento de mirar de una vez y para siempre solo adelante, atrás solo habrá que volver para arrepentirnos sinceramente y para respetar y venerar la memoria de los muertos…

   Varias horas permanecí  en aquel camposanto, algo me detenía a pesar  de que un aire frío me hería. Recorrí una a una las siete fosas comunes, leyendo  las inscripciones de las cruces, meditando…Sentí pesar al tener que darles la espalda a aquellos desventurados unidos para siempre en la muerte.

   En 1872 se encontraba en Madrid, deportado por el gobierno español de la Isla de Cuba, José Martí y Pérez, el Apóstol de las libertadas cubanas y fue precisamente aquí donde escribió su poema: “A mis hermanos muertos el 27 de noviembre”, en recuerdo de los estudiantes fusilados en La Habana en 1871   por soldados españoles. Martí fue un decidido opositor a la pena de muerte. El planteaba que como al hombre no le era dado dar la vida, mucho menos podía quitarla. De ese poema, que conocí de niño, vinieron a mi recuerdo en aquellos momentos angustiosos que debía partir, estas estrofas:

                                       ¡Ellos son! !Ellos son! Ellos me dicen
                                       Que mi furor colérico suspenda,
                                        Y me enseñan sus pechos traspasados,
                                        Y sus heridas con amor bendicen,
                                        ¡Y favor por los déspotas imploran!
                                        ¡Y siento ya sus besos en mi frente,
                                         Y en mi rostro las lágrimas  que lloran!
..
                                            ¡Perdón!__Así dijeron
                                             Para los que en la tierra abandonados
                                             Sus restos esparcieron!

   Desde el aeropuerto  Madrid-Barajas es visible una gigantesca cruz blanca sobre una ladera del  cerro San Miguel, adyacente al cementerio. Ojalá a todos los españoles, cuando la observen una que otra vez, les recuerde el martirio de  su pueblo cuando se dejó llevar por regímenes autoritarios:  ¡No olviden nunca  Paracuellos del Jarama! Se los advierte una víctima de las dictaduras.
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Nota del Bloguista de Baracutey Cubano 

 El primer santo cubano fue un fusilado en Paracuellos del Jarama aunque el Cardenal Jaime Lucas Ortega y Alaminos  no lo acepte, pues fue una víctima del comunismo. El siguiente es un fragmento de un  artículo del documentalista Wenceslao Cruz Blanco, que fue escrito cuando fray fray José López Piteira , natural de Jatibonico, Cuba, fue beatificado en el 2007; posteriormente fue canonizado. José López Piteira hubiera sido tio abuelo de la esposa de Wenceslao Cruz Blanco.
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( Fragmento)

El fraile, natural de Jatibonico, Cuba, estuvo entre los 50 agustinos fusilados en Paracuellos del Jarama por los comunistas españoles.

El máximo responsable de la matanza fue el Delegado de Orden Público en la Junta de Defensa de Madrid, Santiago Carrillo, involucrado en el genocidio de miles de personas durante noviembre y diciembre de 1936.

Debido a la persecución religiosa desatada por los comunistas el 18 de julio de 1936 en España, fray José fue detenido con todos los demás religiosos agustinos del monasterio de El Escorial el 6 de agosto de 1936. Fueron encarcelados en la prisión de San Antón, situada en la céntrica calle de Hortaleza de Madrid y tras 4 meses en las cárceles madrileñas se les asesinó por el simple hecho de ser religiosos. Fray José sólo tenía 24 años. Tuvo la oportunidad de conseguir su libertad por su condición de cubano, pero decidió correr la misma suerte que sus hermanos agustinos.


El laico y buen amigo de la familia López Piteira, Miguel Ángel Fernández, ha hecho una breve pero excelente reseña biográfica del mártir cubano. En dicha reseña describe los últimos momentos de su martirio:

Es el padre Natalio Herrero, que, como prior, le conocía desde el año del noviciado, quien nos trasmite el detalle: "Es digno de notarse la respuesta del diácono José López Piteira, nacido en Cuba, quien, al decirle que podía hacer valer esa circunstancia, de haber nacido en Cuba, para conseguir la libertad, contestó: "Están aquí todos ustedes que han sido mis educadores, mis maestros y mis superiores, ¿qué voy a hacer yo en la ciudad? Prefiero seguir la suerte de todos, y sea lo que Dios quiera"... Su nombre fue incluido en una "saca de la muerte", y llamado a primeras horas de la mañana del último día de noviembre, festividad de San Andrés, Apóstol y mártir, después de varios días de constante sangrado de las cárceles madrileñas, y en la tercera ocasión durante dicho mes en que incorporaban a agustinos en dichos "paseos". Le ataron las manos, después de haberle despojado de todo, siendo conducido a Paracuellos del Jarama, a las afueras de Madrid, con otros 50 agustinos, donde fueron sacrificados el 30 de noviembre de 1936, dando verdaderas muestras de entereza y fe cristiana ante los propios verdugos que les mataron, tanto es así que éstos quedaban admirados de su valor y fortaleza cristianas.
El carnicero de Paracuellos junto a sus amigos socialistas: El presidente español, el Sr. Rodriguez Zapatero; la vicepresidenta, Dª. Mª Teresa Fernández de la Vega y el ex presidente de la Federación Socialista Madrileña, el Sr. Rafael Simancas.
El máximo responsable de la matanza de Paracuellos hoy en día aún vive y es homenajeado de forma incomprensible por el actual Gobierno español e instituciones afines. La "recuperación de la memoria histórica" promovida desde el Ejecutivo español actual no pretende y nunca ha pretendido hacer justicia en este y otros casos parecidos de genocidio. El olvido y la tergiversación de la historia son el recurso que ha tenido y tiene esa autodenominada izquierda para ocultar sus crímenes.

Que fray José López Piteira próximamente sea beatificado es una buena nueva para los cubanos. El régimen comunista que sojuzga por casi medio siglo a nuestro pueblo es de la misma escuela de asesinos que la del hoy doctor honoris causa de la Universidad Autónoma de Madrid, el señor Carrillo, que martirizó a miles de españoles y a nuestro futuro beato. Es un reconocimiento implícito a otros tantos mártires que han dado en ofrenda su vida por llevar la democracia a Cuba y por el fin de la peor dictadura que ha padecido América.
*Publicado en Libertad Digital el 25-07-2007 (escrito el 17-06-2007)