domingo, junio 10, 2018

Agustin Lopez Canino sobre su percepción de las causas por las que la tiranía Castrista no deja progresar a Cuba y al pueblo cubano



El embargo desde hace décadas ha sido debilitado grandemente. El primer paso lo dió James Carter y posteriormente lo han seguiido debilitando, tanto presidentes republicanos como demócratas, aunque los que más lo han debilitado han sido Bill Clinton (a propuesta de Richard Nuccio, su asesor para asuntos cubanos )  y el actual Presidente Barack Hussein Obama, el cual lo ha afectado grandemente pese a que en su propaganda electoral de 2008 estaba en contra de su levantamiento; posición que ha cambiado después del  anuncio de la infamia el 17 de diciembre de 2014. Clinton lo debilitó (permitió el envio de medicina, y alimentos a Cuba  y la compra ¨en dinero en efectivo¨ de alimentos de EE.UU. hacia Cuba. aunque desde los EE.UU., incluyendo el Aeropuerto Internacional de Miami, desde hace décadas  se enviaban a Cuba aires acondicionados, televisores, etc. para instituciones estatales Castristas y personas de la nomenklatura.
Cualquier nueva mentira se crería por aquellos que afirman, LO CREAN O NO, que en Cuba no hay comida por culpa del embargo norteamericano, como si la malanga, el boniato, el ñame, la yuca, el arroz, la calabaza, el tomate, las verduras, la hierba para el ganado vacuno productor de leche y carne, la papa, el café, el azúcar, el ganado porcino y aviar, etc., no tuvieran antecedentes altamente productivos en el país aunque se diera el caso que, como en el caso de los frijoles, era más barato comprarlos que producirlos en el país.

Las vacas cubanas siguen comiendo yerba y el clima de Cuba  y la fertilidad de la tierra cubana no es muy diferente a los existentes  antes del triunfo de la supuesta Revolución. En el pequeño libro escrito en 1957 El imperialismo norteamericano en la economía cubana, del economista e historiador Oscar Pino Santo, fallecido en Cuba podemos ver cosas muy interesante en su Cuadro No. 20.

El mencionado Cuadro No. 20 muestra el consumo doméstico, producción nacional e importaciones de los principales productos alimenticios en el período 1954-1956 donde se observa que la cantidad y el valor (en porcientos) del consumo doméstico de producción nacional fueron el 81% y el 71% respectivamente, mientras que la cantidad y el valor del consumo doméstico de importación fueron 19% y 29% respectivamente. En ese cuadro, cuya relación de alimentos bien serviría como ejemplo objetivo de cual era la canasta básica del cubano promedio de aquellos tiempos, se muestran datos interesantísimos como el hecho de que el 98% de la cantidad y el 92% del valor de los productos lácteos consumidos por la población cubana era de producción nacional. Oscar Pino Santos, quien laboró en el Consejo de Estado  de la tiranía Castrista  hasta su muerte poco tiempo antes de fallecer fue premiado con el premio nacional de Ciencias Sociales por la obra de toda una vida.
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Tomado de https://www.facebook.com/

Por Agustin López Canino
31 de mayo de 2018

ONU

He tenido la percepción de que a Cuba no se le hace progresar porque es un objetivo de la dictadura mantener un estado de incertidumbre en el sujeto, lograr que el individuo permanezca en un clímax de tensión permanente para desde ese limbo psicológico lanzarlo con el menor esfuerzo hacia cualquier campaña política a favor del gobierno.

Transitando por los campos de Cuba me pregunte el porqué de tanta negligencia, ineficiencia, irresponsabilidad, atentado contra la economía y desorden a ojos vistas. Pudiendo ser de otra forma.

En un comienzo culpe a la falta de conocimiento de las altas esferas del poder, cuando lo comunique directamente al consejo de Estado, junto con la demostracion de la corrupción, me percate que no era desconocimiento, sino política de gobierno solapada para mantener el poder por encima de cualquier razón de justicia y progreso. ¿Por qué se hacía pasar tantas vicisitudes al pueblo pudiendo y teniendo recursos para ser de otra forma? Leyes obsoletas y abusivas, censura criminal, maltrato espiritual, persecución y exclusión por motivos religiosos y políticos o pensamiento diferente, en general, violación de los derechos elementales de los individuos. Decenas de barbaridades y atrocidades ejecutadas contra el género humano sin motivos específicos para cometerlas. Quienes sufrían y a quien iban dirigidas este tipo de discriminación no se oponían al progreso, todo lo contrario, optaban por él.

El informe entregado por el canciller de Cuba Bruno Rodríguez Parrilla a las Naciones Unidas me deja todo bien claro dándome una certeza de no haber estado errado. “Lo que impiden una mayor promoción y protección de los derechos humanos en Cuba" son el embargo estadounidense, la base naval en Guantánamo, las campañas político-mediáticas contra Cuba, que tergiversan o mienten acerca de la realidad del país" y la existencia de una oposición interna, a la que se refiere como "agentes para la subversión y destrucción del orden constitucional cubano", supuestamente reclutados y financiados por Estados Unidos.

Es decir, la existencia del embargo, la base naval de Guantánamo, las campañas políticas mediáticas, le da derecho al gobierno de Cuba a actuar contra su pueblo, la impotencia de obtener del fuerte lo que se desea da el derecho a violar derechos, reprimir y mantener la opresión contra el débil. Abrase visto tamaña bajeza, reprimir al indefenso porque no puede obtenerse del fuerte lo que se desea.

El objetivo es hacerle creer al desposeído que la culpa la tienen los EEUU, no el gobierno. Por eso yo veía tantas necesidades que se podían satisfacer y se negaban su solución, por eso me percataba de tantas penurias que se podían aliviar y no se aliviaban, por eso notaba tantas injusticias irrazonables y no se impedían, todo lo contrario, se incentivaban. Está claro, aunque no tenga que ver el embargo, la base naval y las campañas mediáticas para darle solución a la improductividad de nuestros campos, recoger las basuras en las calles, aunque no tenga relación con los desfalcos, la malversación y la corrupción, con los salideros de agua, con los huecos en las calles, con la desatención por parte del responsable del mantenimiento en los hospitales y las escuelas. Aunque no tenga que ver con el hombre que piensa diferente y opta por seguir sus ideas antes que permitir ser el títere de otras impuestas, todo eso hay que permitirlo y hacerlo para culpar a la base naval de Guantánamo y al embargo de todas estas violaciones de derechos, sí, porque en última instancia eso es lo que son: Violaciones de derechos y abusos de poder.

Son las 11 con cuarenta minutos del día 31 de mayo de 2018. Afuera la noche transcurre silenciosa debajo de un reino celestial adornado con una redonda luna entre los altos cúmulos blancos y algunas disueltas estrellas. El cielo ha dejado de llorar dando por finalizado esta crisis de sufrimiento por el beso imposible a la tierra, el temporal dejo todo bien húmedo, una atmosfera sudorosa, más de cuarenta derrumbes y olor a podrido en la ciudad fantasma.
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 Tomado de http://www.lanuevanacion.com

NO ES EL EMBARGO

Por José Azel *
julio de 2015


In Memoriam Joachim de Posada

El uso de sanciones económicas como herramienta de política exterior no es nuevo. En 431 AC Pericles expulsó del mercado y puertos atenienses a los megarianos ayudando a incitar las guerras del Peloponeso. Hoy, las sanciones económicas están en el centro de las negociaciones con Irán y Cuba. Además, muchos malinterpretan su utilización e impacto tanto en las naciones que sancionan como en las sancionadas. Veamos el caso de Cuba.

Las sanciones económicas de EEUU contra Cuba fueron promulgadas por primera vez en 1961 cuando el Presidente John F. Kennedy aprobó una orden ejecutiva en respuesta a la expropiación sin compensación de propiedades americanas por el gobierno cubano. Casi seis décadas después, el asunto sigue pendiente y ese tópico domina la retórica alrededor de las relaciones EEUU-Cuba. El gobierno cubano y sus simpatizantes utilizan la falacia del término “bloqueo” para atribuir determinada perversión a esa política y culparla por los fracasos económicos del régimen.

Otros arguyen, válidamente, que el embargo ha fracasado en cambiar el rumbo o la naturaleza del gobierno cubano. Cierto, pero también es necesario señalar que la alternativa política de vínculos con ese gobierno cubano, seguida por la comunidad internacional, también ha fallado en cambiar la naturaleza de ese régimen.

Actualmente más de 190 naciones se involucran económica y políticamente con Cuba mientras Estados Unidos permanece solitario manteniendo sanciones económicas. Si el embargo se considera un fracaso cambiando la naturaleza del gobierno cubano, hay 190 casos de fracaso de la alternativa política de compromiso. Por preponderancia de la evidencia (190 a 1) está claro que los vínculos con el régimen también ha resultado un lúgubre fracaso.

En 1961 el Presidente Kennedy envió un razonable mensaje a la comunidad internacional: los gobiernos que decidieran expropiar propiedades de ciudadanos estadounidenses deberían compensarlos. Los que decidieran simplemente robar propiedades norteamericanas deberían esperar represalias del gobierno de EEUU. Ese mensaje mantiene validez hoy como expresión del deber de un gobierno de proteger los derechos de propiedad de sus ciudadanos en países donde el Estado de Derecho no predomina.

Siguiendo el consejo del propagandista nazi Joseph Goebbels, de que “si dices una mentira suficientemente grande y te mantienes repitiéndola, el pueblo finalmente llegará a creerla”, el régimen cubano ha promovido incesantemente la falacia de que el embargo de EEUU es responsable del pésimo estado de la economía cubana. Pero no es el embargo el que ha pauperizado al pueblo cubano. El colapso de la economía cubana puede rastrearse claramente hasta su economía colectivista y la abolición de los derechos de propiedad. Ese experimento colectivista resultó en una injusta sociedad económicamente quebrada, caracterizada por un enorme sistema represivo y un gobierno con ilimitado poder sobre sus ciudadanos.

¿Qué tiene que ver el embargo con que el gobierno cubano permita libertades económicas y políticas en Cuba? Permitir libertades económicas y políticas en Cuba es potestad absoluta del gobierno cubano. De ninguna manera lo impide la política de EEUU. Las pésimas condiciones sociopolíticas y económicas cubanas son resultado directo de las fracasadas políticas del gobierno cubano, no de supuestas políticas fallidas del gobierno de EEUU.

Ningún esfuerzo diplomático que busca concesiones de un oponente puede triunfar si una de las partes decide entregar incondicionalmente todas sus fichas de negociación, como está haciendo la administración del Presidente Obama. El abandono de las posiciones negociadoras propias no es base lógica para un compromiso constructivo. Insistir en concesiones legítimas, como el respeto a los derechos humanos, no es una debilidad moral o práctica.

El buque insignia de la política EEUU-Cuba debería ser el honorable esfuerzo –por baldío que resulte– de promover libertades civiles y derechos políticos en Cuba. Que no podamos influir efectivamente en ese proceso no significa que debamos abandonar unilateralmente posiciones concebidas para inducir conductas democráticas. El compromiso diplomático con adversarios raramente triunfa apelando únicamente a principios más elevados de ese adversario.

En negociaciones, cuando una concesión incondicional se recibe, el receptor la toma y avanza a la siguiente demanda. Eso es precisamente lo que ha hecho el gobierno de Castro, y la administración Obama parece acatar. EEUU se sienta ahora con las manos vacías en la mesa de negociaciones, y seguramente también se levantará con las manos vacías.
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* José Azel es investigador asociado del Instituto de Estudios Cubanos y Cubano-Americanos de la Universidad de Miami.
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Agustin López Canino sobre la visita de Guterre a Cuba