lunes, junio 17, 2019

Tres de Aldo Rosado-Tuero: ¡NO ARRUGUEN!… así como el hundimiento de El Pensativo y la muerte del Comandante Antonio Tony Santiago (dañino infiltrado del G-2 Castrista en la oposición antiCastrista) en UN TREMENDO TRIUNFO DE LA RESISTENCIA ANTICASTRISTA y el artículo PUNTO Y. APARTE: DEDICADO A MI ABUELO MATERNO



¡NO ARRUGUEN!…

Por Aldo Rosado-Tuero
17 de junio de 2019

Algunos, de los que nunca le tiraron un “gollejo a un chino” mientras estuvieron en Cuba, y ya fuera de la isla, no han disparado ni un chícharo efectivo contra la tiranía, muchos de los cuales fueron hasta ayer funcionarios y cómplices de la tiranía, sus robos y sus crímenes, cada vez que alguien hace alguna crítica a algunos de “los disidentes”, comienzan a armar un escarceo y tratan de desacreditar al que ha hecho la crítica, con  el estúpido argumento de que “no se les debe de criticar, porque al menos, ellos están dentro, mientras ustedes  están muy bien fuera”. Estos han adoptado la tesis fidelista de que a los líderes no se les puede cuestionar. En sus cerebritos lavados, exprimidos y tendidos, no cabe la lógica de que, precisamente estamos luchando para que no haya  ni líderes, ni militantes intocables. Para que en la Cuba del futuro, cada figura pública esté expuesto al escrutinio de la prensa, y la ciudadanía. Si no, ¿en que se diferenciarían esos líderes que ustedes quieren hacer intocables, de los actuales detentadores del poder en Cuba?

En mi caso, no camina el argumento. Pues mientras estuve en Cuba, cuando la cosa era al duro y sin careta, y no te llevaban a una jefatura de policía para advertirte, ni para iniciarte un expediente de peligrosidad, sino que te detenían en la mañana, te juzgaban en la tarde,  te ratificaban la sentencia en la noche, y te fusilaban en la madrugada, no dejé de luchar ni un sólo día, llegando a ocupar cargos de responsabilidad dentro del clandestinaje y la verdadera resistencia interna.

Y cuando salí al exilio, no fue para cruzarme de brazos, ni para hacerme rico, sino para hacer lo imposible, arriesgando la cárcel aquí y la vida allá, por regresar, llevar pertrechos a los que luchaban, y hacerle daño efectivo a la tiranía y a enrolarme y estar activo en cuanto proyecto de lucha me daba la oportunidad, llegando a ser principal dirigente de un movimiento militante con hechos y acciones que nadie puede desmentir. Y hoy aún, con 82 años cumplidos, cuando podía vivir holgadamente y disfrutar de los nietos,  bisnietos y de la bella familia que Dios me ha permitido crear, estoy dedicado en cuerpo y alma, las 24 horas del día, a la lucha, a la que aporto, no sólo mi tiempo y mi esfuerzo, sino mi dinero; no ya sólo contra la tiranía, sino contra sus cómplices en el exterior, los gobiernos aliados de la tiranía cubana, y los apáticos y los habladores y criticones, que sin historia de lucha se dedican a difamar a los que lo han dado todo en esta larga lucha, sin cansarse, ni venderse al oro del enemigo, o de los intereses de los falsos aliados.

Por lo tanto, a mí no me van a acomplejar, con su “fidelismo del otro signo”. A joder a otros, que a mí, mi vida y mi historia me defienden. ( En la foto: Aldo Rosado-Tuero, 1963. Archivo personal del autor)
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UN TREMENDO TRIUNFO DE LA RESISTENCIA ANTICASTRISTA


Por Aldo Rosado-Tuero

Desde el principio de la llegada de Fidel Castro al poder, cuando se comienza a ver brotar el enorme rechazo al totalitarismo comunista entre los que habíamos sido opositores a la dictablanda de Batista, principalmente los provenientes del Movimiento 26 de Julio, el incipiente totalitarismo, comenzó la táctica de tratar de infiltrar a los grupos que nos le oponíamos; pero, ya sea, bien porque sus aparatos de inteligencia aún no se habían perfeccionado o por el hecho que la mayoría de los que ya conspirábamos en contra de la implantación de una tiranía comunista, proveníamos del Movimiento 26 de Julio, nos permitió a nosotros también lograr un cierto grado de infiltración entre los que trataban de infiltrarnos a nosotros.

Hoy voy a relatar lo que constituyó una victoria de nuestra infiltración y como se eliminó a un peligroso grupo de infiltrados castristas que—al igual que lo hiciera después La Red Avispa—ya desde fines del 1960 y principios de enero del 1961, tenían la misión de marchar a los Estados Unidos, para espiar a favor del castrismo.

Desde temprano en el 1959, comenzamos nuestra tarea de preparar condiciones para oponernos por las armas a la instauración de lo que veíamos venir, como una tiranía totalitaria de signo comunista, junto a un buen grupo de ex combatientes tanto de las sierras como del llano, que no estábamos dispuestos a observar en silencio como nos aherrojaban la patria.

En la esquina de las calles Luz Caballero e Industria, en la ciudad de Caibarién, existía una enorme arboleda de mangos en la que funcionaba la gallería de mi tío Ramón “Mongo” Rosado. Allí, con la anuencia del propietario, se estableció el cuartel general de los que ya preparábamos alzamientos, ayudábamos a los alzados del Escambray y del frente Norte de Las Villas, repartíamos propaganda, realizábamos sabotajes y conseguíamos armas, municiones y medicinas. Por la gran cantidad de personas que visitaban diariamente la gallería donde funcionaba una valla y los muchos gallos de distintos propietarios que mi tío cuidaba, el lugar era perfecto para reunirnos sin levantar grandes sospechas.

Pero parece ser que el G-2 comenzó a sospechar y se empezaron a aparecer por la gallería una serie de personas de las que los anticomunistas sospechábamos que se dedicaban a la chivatería. Entre ellos estaba un primo hermano mío—cuyo hermano mayor más adelante dirigió el piquete de milicianos que nos detuvo, entre muchos otros cangrejeros, a mi tío Mongo y a mí—que me conocía de mis correrías en el clandestinaje contra Batista, al que muy inteligentemente me le acerqué un día y le dije- “Oye me parece que andamos en lo mismo y no hemos coordinado”. Su respuesta fue franca—tal vez producto de sus pocos años y su inexperiencia como chivato—“Coño y yo que creía que tú estabas con los enemigos”. Mi primo tragó el anzuelo y todos los días  yo le sacaba las informaciones que él conseguía.
(Comandante Félix Pena)

Desde antes de la conversación con mi primo chivatón, a la gallería acudía, con dos o tres subordinados, soldados del Ejército Rebelde, el capitán Tomasito Pena, hermano del difunto Comandante Felix Pena, ¿suicidado?, después que como Presidente del tribunal revolucionario de Santiago de Cuba, absolviera a los pilotos de la Fuerza Aérea de la República. Tomasito había llevado varios ejemplares de gallos finos para que mi tío se los cuidara y era visita seguida de la gallería.

El capitán Pena, unos días después de mi conversación con mi primo en que le hice creer que yo estaba en lo mismo que él, comenzó a tratarme con mucha deferencia y a tratar de hacerse amigo mío y de algunos de los patriotas anticomunistas que me acompañaban.

Por los últimos días del 1960, no sé si por una indiscreción de mi primo o de Tomás Pena, o de otro de los infiltrados castristas, que habían sido infiltrados por los anticastristas, el movimiento subterráneo se  enteró que se preparaba una importante misión, por parte del G-2, mediante la cual introducirían en los EE.UU. a un grupo de espías, entre los que se encontraba un ex Comandante de la sierra, que se estaba haciendo pasar como enemigo de la revolución. En los primeros días de enero, ya la resistencia anticastrista tenía más detalles de la “operación”. Los planes de los falsos anticastristas eran  llevarse el magnífico velero “El Pensativo”, de Arcadio Oliva fondeado en Caibarién y con el que marcharían hacia los Estados Unidos, en su importante misión, ya que la tiranía esperaba la inminente invasión de los cubanos que se entrenaban en Guatemala y la isla Vieques.

De inmediato la alta dirigencia de la resistencia, avisó a Miami. Un importante dirigente nos notificó que ya se había avisado y que  Antoñico “El Isleño” se encargaría de eso.

Antoñico “El Isleño”, Antonio Pérez Quesada, era el hombre que mejor se conocía los cayos y los canalizos de la Costa Norte de Las provincias centrales de Cuba y además, sabía perfectamente las rutas de escape de Caibarién a La Florida. Por ese lado, se podría dormir tranquilo. El “él se encargará” era más que una frase, una seguridad para los que conocíamos del coraje y del patriotismo de “Antoñico”.

La resistencia, muy cuidadosamente montó una guardia en el muelle donde atracaba “El Pensativo”; y así se pudo avisar de inmediato a Miami, la noche en que los castristas zarparon. Era el 9 de enero del 1961.

Yo al menos no supe nada más sobre el asunto, hasta unos días después de llegar a Miami, el 11 de julio de 1961. Aquí me enteré que “El Pensativo” fue interceptado en aguas cerca de Cayo Sal por una lancha artillada procedente de Miami y que fue hundido, pereciendo todos los que en él viajaban. Unos años después, en una clara mañana con un mar en calma total, Antoñico me llevó al lugar del hundimiento y pude ver en el fondo los restos del que había sido unos de los veleros más hermosos y famosos del Puerto de Caibarién.(Arriba, al principio del artículo, una foto del autor, precisamente en ese viaje en que comprobó por sus propios ojos, la derrota inflingida al castrato que narra en este artículo)

Pasaron muchos años antes de que la tiranía hablara del incidente y de esta importante derrota inflingida a ellos por los anti castristas.
(Comandante Tony Santiago ¨Oliveros¨para el G-2 Castrista; era veterano de la II Guerra Mundial y peleó en la extremadamente cruenta batalla por la isla de Iwojima contra los japoneses. Si mal no recuerdo haber leido, fue el causante de que los pertrechos de guerra lanzados  a los combatientes Castristas  del Escambray no cayeran en manos de dichos combatientes pues en dichos puntos  habían tropas Castristas esperando por los lanzamientos o drops  con esos pertrechos. Fotos y comentarios añadidos por el Bloguista de Baracutey Cubano)

La tiranía ha reconocido que el  Comandante que dirigía la misión era el comandante del Directorio Revolucionario, Antonio “Tony” Santiago (foto), que había actuado en las montañas del Escambray, durante la lucha contra Batista y que siguiendo instrucciones de la Seguridad castrista se había infiltrado en alguno de los grupos contrarrevolucionarios siendo en realidad “El agente Oliverio”, del G2 y que venía a Miami, con una importante misión, tal vez si más importante, que la que llevaron a cabo años después, los integrantes de la Red Avispa.

Según la tiranía, allí murieron, además de Tony Santiago, Juan Bautista Hernández, Lisandro Sánchez Nieto y Francisco Pequeño Saéz.

Pero si la memoria no me engaña yo tenía la seguridad de que en ese velero venían además un  gran grupo de soldados rebeldes, comandados por el capitán Tomás Pena.
(Comandante Félix Pena *, uno de los amigos traicionados por Tony Santiago; otro de esos amigos traicionados fue el Comandante William Morgan, del cual dicen algunos testimoniantes que,  junto al Comandante Eloy Gutiérrez Menoyo,  había traicionado a  los participantes de lo que se conoce como la invasión Trujillista a Trinidad en 1959, la cual ocurrió después de la invasión Castrista a Santo Domingo meses antes))

Ahora la tiranía no habla de esos, tal vez para minimizar la derrota, pero lo cierto es que yo no ví más nunca a Tomasito Pena en la gallería y abandoné el país sin saber nunca más de él.

Lo cierto es que fue un gran triunfo de la resistencia interna y de los bravos que desde aquí arriesgaban a diario la vida, llevando pertrechos, realizando ataques armados, infiltrando y ex filtrando combatientes anti castristas.

NOTA:  Este es mi humilde homenaje a un hombre, acusado de “pirata” por la tiranía, a un pescador que siempre estuvo dispuesto a llevar lo que fuera a los costas cubanas, cuyo nombre (Antonio Pérez Quesada) habrá de aparecer algún día en la Historia patria y al que un día, “después del viento y del fuego” habrá que levantarle un monumento en mi querido Caibarién, muy cerca del mar al que él tanto amó y en el que  vivió dos tercios de su vida.

Mi tío Mongo fue condenado a varios años de cárcel y murió poco después de ser liberado, de un cáncer, que se comenzó a manifestar en las mazmorras castristas y que nunca le trataron mientras permaneció en prisión. Mi primito chivato, aún está en Cuba y no sé si ya se arrepintió, como su hermano mayor, que anda por estos lares. Razón por la que no doy su nombre.

(Publicado en la edición del 27 de enero del 2011)
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Tomado de http://nuevoaccion.com/

PUNTO Y. APARTE: DEDICADO A MI ABUELO MATERNO

Por Aldo Rosado-Tuero
14 de junio de 2019

Mientras más vivo, más me convenzo que la filosofía de los guajiros cubanos, por sencilla y directa, era profunda y sabia.

Por ejemplo recuerdo como, siendo yo un mozalbete que luchaba contra la dicta blanda de Batista, para mi mortificación, mi abuelo materno, Manuel Tuero, “Manín”, siempre se refería a los entonces opositores a Batista y guerrilleros alzados en la Sierra Maestra como: “Fidel el Castrao”, “Che Güevera apestosa” y “Juan el Mierda”.

El tiempo se encargó de demostrarme que aquel guajiro mambí, sabía más que yo de política y de hombres, pues sin necesidad de haber cursado estudios superiores, como sus nietos, supo ver mucho más allá de sus narices y siempre tuvo razón en sus discusiones amigables con este idiota enfatuado, que con 20 años de vida, pretendía darle lecciones a un hombre, cuya palabra valía más que todos los papeles firmados,  que había luchado en la manigua contra el poderío español y luego había criado una gran familia, basado en la premisa de que lo que engrandece al hombre, es su honradez, el trabajo constante,  el amor a la patria y la fidelidad a la tierra.

(Aldo Rosado en su adolescencia)

“Manín” Tuero tuvo la fortuna de que la vida se le acabara un poco antes de la llegada de los que él llamaba “sucios comunistas Mau Mau” y no sufrió la debacle en que devino el triunfo de las huestes de Fidel “El Castrao”, Che “Güevera apestosa” y Juan “El Mierda” y por ende no llegó a sufrir la ignominia de ver la destrucción de la patria libre que él, con su esfuerzo, su sangre y su sacrificio, ayudó a forjar.

Por un lado, su muerte antes de que El Diablo se apoderara de Cuba, me confortó un poco, pero por el otro, ello impidió que él conociera que el nieto rebelde y discutidor, solo había necesitado dos meses, para darse cuenta de cuanta verdad había en las palabras de su abuelo, cuando se enfrascaban en sus largas discusiones políticas; y que le pidiera perdón, por haber dudado de su palabra y de su sabiduría guajira.

(Aldo Rosado y su esposa de siempre en viaje conspirativo en contra de la Revolución  robada y traicionada  por los Castros, cómplices y secuaces. Comentarios e imágenes añadidas por los el Bloguista de Baracutey Cubano)

Algún día regresaré a Cambao, y allí,  frente al bohío al lado del río en que nací, rodilla en tierra, debajo de la casi centenaria mata de Carolinas, que aún sobrevive en esa tierra arrasada que hoy es la que fuera su finca, vertiré una lágrima y pediré perdón in situs, como si estuviese vivo, al viejo mambí, que me enseñó a amar a Cuba y a la libertad, más que a la propia vida y para, en una plegaria llena de arrepentimiento, decirle: “Abuelo, que razón tú tenías, cuando me  decías que yo no era más que un “vejigo echao pa alante” con el cerebro comido por doctrinas ajenas a la idiosincrasia del cubano; hoy te pido perdón y me conforto pensando que desde algún lugar, has sentido la satisfacción de ver que tu nieto descubrió bien pronto la verdad y no se quedó cruzado de brazos.
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Nota del Bloguista de Baracutey Cubano 
René Ramos Latour ¨Daniel¨fue . el que sustituyó a Frank País como jefe de la vertiente ¨del LLano¨ cuando asesinan a Frank País (Frank País también asesinó y no hablo de militares del régimen o chivatos; sus dos primeros asesinatos fueron a dos personas que quedaron en conseguirle armas y Frank País entendió que lo habían engañado ) y en su intercambio epistolar con el Che Guevara plantea que él estaba en contra del padrecito de Moscú y en contra del Tío Sam (eso mismo decían los pinareños asesinados y hermanos Sergio y Luis Saíz Montes de Oca en su escrito Por qué Luchamos !! ) lo cual chocaba en contra de las ideas, entonces stalinistas, del Che Guevara. Mientras que Fidel Castro, en video que usted puede encontrar en youtube decía en la Sierra Maestra y en idioma Inglés que su filosofía política era una Democracia Representativa, con Justicia Social y una economía bien planificada . Después del triunfo y después de situar a comunistas en puestos claves del gobierno , es que Fidel ¨se apea¨ con sus ideas comunistas . ¿Quién traicionó? ¿Quién engañó? ¿Quién ambicionaba no una cuota de poder, si no todo el Poder y de manera vitalicia para dejárselo en herencia a su hermano?
Las Mentirosas Verdades de Fidel Castro