Videos del DESEMBARCO Y COMBATES de la Brigada de Asalto 2506 a Bahía de Cochinos que la tiranía castro comunista de Cuba ha censurado y manipulados por 65 años
Tomado de https://thecuban.org/
(Traducción automática usando ChatGPT)
JAMÁS ABANDONAREMOS NUESTRA PATRIA"
El 1 de enero de 1959, el dictador militar Fulgencio Batista huyó de Cuba, su régimen derrocado por una Revolución compuesta por múltiples organizaciones democráticas. Fidel Castro, jefe del Movimiento 26 de Julio, el grupo más grande de la Revolución, asumió el poder político poco después. Aunque había prometido restaurar la democracia y el orden constitucional en la isla, antes de que terminara el año se hizo evidente que utilizaría su poder para establecer en su lugar una despiadada dictadura comunista. Los cubanos pro-democracia, decididos a poner fin a los designios totalitarios del nuevo líder, comenzaron de inmediato a organizar una resistencia. Con todas las vías pacíficas de disenso cerradas por el emergente estado policial de Castro, la lucha armada pronto se convirtió en su única opción.
Manuel Artime, un activista católico democrático y ex rebelde anti-Batista, estaba entre quienes se opusieron a la adopción del comunismo por parte de Castro. Tras renunciar al gobierno, ayudó a establecer un grupo clandestino democrático en Cuba (el Movimiento de Recuperación Revolucionaria, o MRR) y salió secretamente hacia los Estados Unidos en diciembre de 1959. En nombre de la resistencia pro-democracia y con la promesa de asistencia de los Estados Unidos, comenzó a sentar las bases para la creación de una fuerza militar que regresaría a Cuba y la liberaría del dominio comunista. En la primavera de 1960, él y otros destacados líderes cubanos en el exilio formaron el Frente Revolucionario Democrático, una coalición de organizaciones pro-democracia que constituiría el brazo político de la operación y proporcionaría la base para el futuro orden constitucional en Cuba. Poco después, los primeros sesenta y seis reclutas del ejército de liberación, compuestos en gran parte por activistas estudiantiles católicos reclutados por el MRR y jóvenes ex oficiales militares del Ejército Constitucional de Cuba sin conexiones políticas previas con el régimen de Batista, fueron reunidos en la isla Useppa, frente a la costa suroeste de Florida, para su evaluación y selección. Ese verano, se establecieron campamentos de entrenamiento para el ejército de liberación y la fuerza aérea en Centroamérica, y hombres de la creciente comunidad de exiliados cubanos en los Estados Unidos se alistaron durante los meses siguientes. Representando un amplio sector de la sociedad cubana, los miembros de la fuerza totalmente voluntaria estaban unidos por el objetivo único de derrocar a Fidel Castro y restaurar el orden democrático y constitucional en su patria. El plan inicial para el ejército de exiliados, posteriormente denominado “Brigada 2506”, era lanzar una guerra de guerrillas en Cuba. En el otoño de 1960, estos planes fueron descartados en favor de un desembarco en la ciudad costera de Trinidad, la cual las fuerzas aéreas y terrestres de la Brigada, incluidos paracaidistas, debían tomar y aislar para proteger un gobierno provisional democrático que se establecería allí. Debido a que los aviones de combate de la Brigada eran bombarderos B-26, y dado que estaban destinados a operar desde la zona de combate para cortar el acceso del enemigo a la ciudad, el éxito de la estrategia dependía completamente de la destrucción de los aviones de combate de Fidel Castro en tierra antes de los desembarcos en Cuba.
Cuando John F. Kennedy asumió como presidente de los Estados Unidos en enero de 1961, su administración, en un intento equivocado de reforzar la “negación plausible” de la participación estadounidense, comenzó a realizar cambios desastrosos al plan. Los desembarcos fueron trasladados desde Trinidad, un sitio ideal, a la desolada y pantanosa Bahía de Cochinos. Días antes de la invasión del 17 de abril de 1961, los primeros ataques aéreos diseñados para eliminar la fuerza aérea de Castro fueron reducidos y los ataques aéreos posteriores planificados fueron cancelados. Como resultado, en lugar de desembarcar bajo el “paraguas de protección” prometido, la Brigada 2506 se encontró con cielos dominados por cazas enemigos atacantes poco después de aterrizar en Cuba. Más rápidos y mucho más maniobrables que los B-26 de la Brigada, los cazas enemigos derribaron varios aviones de la Brigada, haciendo imposible que cumplieran su misión de ayudar a aislar la cabeza de playa desde el aire.
Los barcos de la Brigada, mientras tanto, después de haber desembarcado sus tropas terrestres pero aún transportando la mayor parte de sus municiones y equipos, fueron hundidos, encallados o forzados a retirarse a aguas internacionales debido a los cazas de Castro. Así, las unidades terrestres de la Brigada 2506 enfrentaron la maquinaria de guerra de Castro prácticamente solas con aproximadamente un día de municiones y suministros. Impulsados por un profundo patriotismo, un compromiso con la democracia y una fe inquebrantable en su aliado estadounidense, la Brigada luchó ferozmente durante tres días completos contra probabilidades abrumadoras. Cesaron el combate solo después de quedarse sin municiones. La Brigada 2506 nunca se rindió. Más de cien miembros de la Brigada 2506 perdieron la vida como resultado de la invasión, incluidos cuatro miembros de la Guardia Nacional Aérea de Alabama y nueve miembros de la Brigada que fueron ejecutados por el régimen de Castro (cuatro de los cuales eran miembros de las unidades de infiltración enviadas a Cuba clandestinamente en las semanas previas a la invasión).
En los días posteriores al colapso, los soldados de la Brigada fueron capturados por las fuerzas de Castro en los pantanos que rodean la Bahía de Cochinos. Posteriormente fueron detenidos en condiciones inhumanas, sometidos a un juicio espectáculo y condenados a largas penas de prisión. Gracias a los esfuerzos del Comité de Familias de la Brigada, encabezado en La Habana por la madre de la Brigada Berta Barreto y asistido por el destacado abogado neoyorquino James Donovan, la mayoría de los aproximadamente 1,200 hombres encarcelados fueron liberados en diciembre de 1962 y regresaron a los Estados Unidos. Castro negó la liberación de nueve de los prisioneros de la Brigada; de ellos, el último fue liberado en 1986. Ocho miembros de las unidades de infiltración de la Brigada, que habían sido capturados, juzgados y encarcelados por separado, también recibieron condenas de décadas de prisión. Durante sesenta años, el esfuerzo de la Brigada 2506 por llevar la libertad a la patria cubana ha sido honrado por todas las generaciones de cubanoamericanos. Los valientes e idealistas hombres de la Brigada, desde los primeros días de la lucha, han ostentado el honor de ser los héroes indiscutibles de la democracia cubana. El amor y respeto que La Brigada ha ganado en el exilio sin duda algún día será compartido por futuras generaciones que vivan en una Cuba libre. Victor Andres Triay, Ph.D.
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DE LOS ARCHIVOS DEL BLOG BARACUTEY CUBANO
Nota del Bloguista de Baracutey Cubano
El Castrismo se guarda de decir que violando las reglas de la guerra, usó vehículos civiles (oómnibus o guaguas) para transportar tropas a zonas de combate y a camiones pintados con el color de los vehículos militares (Gaz-51) para transportar a civiles, los cuales fueron tiroteados por aviones de la Brigada 2506 y presentar a las víctimas civiles como víctimas, cuando en realidad era la vieja estrategia del Castrismo de provocar la muerte de mártires para usarlos en su propaganda.
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su largo exilio en Miami lo que vivieron aquel episodio en el que trataron de frenar la dictadura comunista en la isla.***********
Testimonio de Jacques Lagas, Héroe de Playa Girón, donde se relata sobre quienes fueron verdaderamente los que ordenaron y bombardearon al pueblo de Playa Girón, Cuba, cuando el desembarco de la Brigada 2506 en abril de 1961
Por Jacques Lagas
Chileno
Capitán del Ejército Rebelde
Piloto de Combate de las FAR cubanas
Héroe de Playa Girón
El 19 de abril de 1961, vuelo mi avión de combate sobre el pueblo de Playa Girón. Había despegado por tercera vez en ese día a las 16:50 horas. Recuerdo las instrucciones que he recibido antes de elevarme: "el enemigo se hace fuerte en el mismo pueblo de Playa Girón, y hay que liquidar esa batalla antes de que caiga la noche; de los contrario pueden reembarcar o recibir respuestos al amparo de la oscuridad".Llamo a mi bombardero: "mire Cuadrado, tome nota tranquilamente. Vamos a bombardear a 6,000 pies de altura. De sur a norte, con una velocidad de 250 millas por hora; el viento es del norte de 15 nudos. No hay deriva. ¿entendido bien? -Sí Capitán, copiado todo correcto- Recuerde- agrego- o pone las cuatro bombas en el pueblo, o le parto la siquitrilla llegando a la base... Cuadrado, lo que ve directamente adelante y pegado a la costa es Girón. Desde aquí ya se puede apreciar el pueblo, la pista y el camino, ¿ lo ve?- Si jefe.......Por el intercomunicador me llega la voz tensa de Cuadrado: "-cuatro bombas fuera, capitán, Cayeron medio a medio en el pueblo-agrega a media voz, a lo mejoer sintiendo lo que habíamos hecho.
Miro hacia Girón.El pueblo no se ve; está envuelto en una inmensa nube blanca que se eleva a más de dos mil pies de altura. Las cuatro bombas de 500 libras cada una hicieron blanco directo. Son las 17:35 horas del miércoles 19 de abril de 1961. Según supe después el enemigo se rindió incondicionalmente a las 17:40 horas de ese mismo día. Exactamente cinco minutos después del bombardeo.
(Pueblo de Playa Girón bombardeado por Jacques Lagas por orden del alto mando Castrista y que después la prensa oficialista se lo adjudicó a los aviones de la Brigada Expedicionaria y de Asalto 2506; mentira que la incipiente tiranía trató de mantener. Comentario del bloguista de Baracutey Cubano)
El 19 de abril de 1962 y a pesar de que ya estaba curado de espanto, casi me caigo del asiento en la cafetería Marakas, al ver las fotografías de los destrozos que yo había ocasionado en Playa Girón, cuando bombardée dicho pueblo por órden de Fidel, el miércoles 19 de abril de 1961, a las 17:35 horas, como producidos por efectos del "brutal bombardeo del imperialismo yanqui". Aparecían las fotografías acompañadas de grandes titulares de la Revista Verde Olivo, en los periódicos Revolución y Hoy. Miraba atónito, incrédulo y asombrado las fotografías. No podía dar crédito a los que estaba viendo. Engañar y mentir de esa manera caía ya en lo ridículo. Miles de hombres habían sido testigos de aquellos trágicos y sangrientos bombardeos.
De repente vino a mi mente la conversación sostenida con el camarada César Escalante, cuando insinuó insistentemente que cortara la parte de mi libro en la cual yo relataba ese hecho. Ahí estaba por fin el verdadero motivo por el cual mi libro había sido censurado totalmente (Nota de Nuevo Acción: Lagas se refiere a su libro "Memorias de un Capitán Rebelde").
Nuevamente la mentira, el engaño y la burla cruel que se hacía al pueblo de Cuba, al permitir que viudas, huérfanos y adoloridas madres, depositaran ofrendas florales en esos falsos monumentos, productos de nuestras propias bombas y que se atribuían al imperialismo yanqui, para exasperar a los pueblos del mundo. El asco y la repugnancia que tal procedimiento me produjo, se transformó en complejo de culpabilidad y complicidad. Decidí de ese instante, hacer lo inhumanamente posible para abandonar Cuba y contar al mundo LA VERDAD HISTÓRICA. (Publicado en la edición del martes 10 de octubre del 2006)
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Tomado de http://diariolasamericas.comPublicado el 04-12-2011
Girón: Las conclusiones de la Comisión Taylor
Por Enrique RosEn abril 21, a los dos días del colapso del desembarco en Bahía de Cochinos, el General Maxwell Taylor, que había sido Jefe del Ejército de los Estados Unidos de 1955 a 1959 y ya estaba retirado, recibió la encomienda del Presidente Kennedy de realizar una investigación sobre la causa de ese fracaso.
De acuerdo a su testimonio, el General Taylor iba a conducir la investigación por sí mismo. No pudo hacerlo. En el transcurso de la conversación con el presidente éste sugirió una comisión presidida por Taylor y compuesta por Bob Kennedy, Alex Dulles y el Almirante Arleigh Burke. Bob Kennedy representando los intereses del presidente, Burke los del Estado Mayor Conjunto y Dulles representando a la Agencia Central de Inteligencia. Las tres instituciones más íntimamente envueltas en la operación.
La integridad del General Taylor nadie la ha puesto, jamás, en duda pues todos coincidían en su honorabilidad como militar y funcionario público.
La designación de una comisión investigadora compuesta por personas que representaban las instituciones más íntimamente comprometidas con las trágicas decisiones que condujeron a la derrota de Girón obedecía a dos propósitos:
a) Calmar a la prensa y a la opinión pública con la investigación que se iniciaba.
b) Ocultar luego por muchos años –como secreto militar- el resultado de la investigación. Tan es así que Bob Kennedy suprimió un informe secreto preparado por Roger Hilsman, del Departamento de Estado.
En la comisión era el General Taylor el único miembro queno tenía responsabilidades que apañar. Fue siempre interés de la Casa Blanca ocultar las torpes decisiones que condujeron al mayor desastre sufrido por los Estados Unidos en lo que iba de siglo.
( General Maxwell Taylor)
El primer paso de la Comisión Taylor fue recoger el testimonio de cerca de 50 testigos o participantes que fueron entrevistados en el transcurso de 21 reuniones. Este grupo de testificantes incluyó los entrenadores norteamericanos en Centroamérica, funcionarios de todos los niveles en la Secretaría de Estado, la Secretaría de Defensa, el Estado Mayor Conjunto y la CIA. Comprendió a varios cubanos que participaron en la preparación de la acción, pero, por supuesto, no incluyó –por el momento en que se realizaba la investigación-, a los brigadistas que se encontraban en ese tiempo en las cárceles de Castro.
El equipo investigador presentó un estudio preliminar al Presidente Kennedy en mayo 15 y el informe definitivo le fue entregado el 13 de junio considerándosele en aquel momento como “estrictamente secreto” que vino a ser parcialmente desclasificado en mayo de 1977.
A cuatro conclusiones llegó la Comisión Taylor:
1) La inadecuada cobertura aérea del desembarco.
2) El fallo de la brigada, al ser derrotada en las playas, en convertirse en fuerza guerrillera.
3) La responsabilidad del Estado Mayor Conjunto por las deficiencias militares.
4) La falta de comprensión e incorrecta actitud de los altos funcionarios envueltos en la operación.Algunos distinguidos historiadores manifestaban que “Bahía de Cochinos falló porque Kennedy y Bissell fallaron”, pero la más precisa conclusión la expresó un distinguido combatiente, el Comandante José P. San Román: “Playa Girón no hubiese fracasado si el presidente hubiera cumplido”.
Todos los militares que testificaron ante la Comisión Taylor coincidieron en calificar de grave error los incompletos ataques aéreos realizados dos días antes del desembarco y el General David W. Gray, del EMC, condenó enérgicamente el que se modificase el plan aprobado originalmente de continuos e ininterrumpidos ataques del día de la invasión. Lo afirmaba también el General Lemnitzer: “Los bombardeos de dos días antes se agregaron por razones no militares. Los aprobaron para darle credibilidad a la historia que los ataques del día de la invasión se realizaban desde Cuba”; esto lo afirmaba el General Lemnitzer en la reunión Número Doce de la Comisión Taylor.
La decisión del Presidente Kennedy de suspender los ataques aéreos programados para el mismo día 17 de abril fue condenada por todos los militares que testificaron. El Jefe del Estado Mayor Conjunto afirmaba en la Reunión 17 de la Comisión Taylor que los ataques aéreos del día 17 estaban considerados esenciales. Todos coincidieron en calificar de motivaciones políticas –no militares- las razones que condujeron a la aprobación de los ataques aéreos parciales dos días antes del 17 de abril.
El General Thomas White, Jefe de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, también discrepó de aquella súbita modificación. Afirmó en la Reunión 12 de la Comisión: “La mejor operación hubiera sido lanzar un fuerte ataque aéreo sobre los aeropuertos el mismo día de los desembarcos. El problema fue que hubo cambios en el último minuto de los cuales nosotros no conocíamos. Me refiero, entre otros, a la cancelación del último minuto de los ataques aéreos” y concluía aquel militar que dirigía la fuerza aérea de esta nación con esta durísima afirmación: “Yo creo que se hicieron cosas a niveles superiores al Estado Mayor Conjunto sobre las que no fuimos completamente informados”.
El Presidente de la Comisión, el General Maxwell Taylor al terminar su cometido hizo un paralelo entre dos presidentes norteamericanos: Trumann y Kennedy:
“Trumann demostró que un presidente con poca popularidad pero gran coraje puede lidiar con un héroe militar que se ha excedido. En contraste, al cancelar un importante ataque aéreo en Bahía de Cochinos, el Presidente Kennedy demostró que un presidente puede intervenir personalmente en la conducción de una operación militar pero tendrá que vivir lamentándolo”.
Desafortunadamente no solo lo lamentaría el ya difunto Presidente Kennedy sino aún, todavía, el pueblo cubano en la isla y en el exilio.
Etiquetas: 2506, Bahía de Cochinos, bay of pigs, brigada, censura, cuba, de asalto, desembarco, errpr, manipulción, plan trinidad, Playa Girón, testimonios, traición, videos













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