lunes, octubre 26, 2026

Video actual y muy detallado sobre la Crisis de Octubre de 1962 o Crisis de los Cohetes. La Operación Cobra de la CIA en la que Esteban Márquez Novo (¨Comandante Valle¨ o ¨Plácido¨) fotografió una base de cohetes soviéticos en Cuba

 La Union Silenciosa

21 de octubre, 2026

Los soldados soviéticos llegaron a Cuba vestidos de civil. Les dijeron que iban a un lugar frío.

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La Operación Cobra de la CIA, la Crisis de Octubre y cómo Esteban Márquez Novo (¨Comandante Valle¨ o ¨Plácido¨) se infiltró con otro cubano y fotografió una base de cohetes soviéticos

Operación Cobra: La historia desconocida de cómo un oficial de la CIA entrenó a la red de agentes que encontró los misiles soviéticos en Cuba


24 de enero de 2019


El presidente John F. Kennedy, el agente de la CIA Thomas Hewitt, el presidente de Cuba Fidel Castro y el primer ministro de la Unión Soviética Nikita Khrushchev. Pie de foto y créditos en la parte inferior de la página. * (Foto ilustrada: Yahoo Noticias)

La noche del 11 de marzo de 1962, un barco de pesca deportiva se aproximaba a la costa cubana mientras un fuerte viento del sureste azotaba las aguas del Caribe. El Forest Johnson Prowler de casi 30 pies de largo era uno de los barcos de madera disponibles más fuertes y rápidos y su motor era lo suficientemente silencioso como para permitir que los tres miembros de su tripulación se acercaran a una milla de la costa. Aquellos marineros eran algunos de los más experimentados de la pequeña fuerza naval de cubanos expatriados de la CIA, pero ni siquiera ellos pudieron ver los rostros de los dos agentes encapuchados que subieron a bordo por el costado del barco en una canoa de fibra de vidrio de casi 16 pies llena de suministros.

El fuerte oleaje estuvo a punto de dar por concluida la misión de los agentes antes de que empezase, ya que la canoa se volcó tan pronto como subieron y su preciado cargamento de hombres y equipos terminó en el agitado océano. La tripulación se apresuró en recuperar los paquetes, que eran latas impermeabilizadas envueltas en plástico. Con la canoa lista y los equipos recuperados, los dos agentes volvieron a subir y consiguieron mantenerse en equilibrio. Pusieron rumbo hacia la costa y remaron hacia la boca abierta del río San Diego.

La idea de la canoa fue de Tom Hewitt, el oficial a cargo de los agentes en la enorme central de la CIA en Miami, donde esperaba noticias de la misión. Las reglas de la agencia le prohibieron participar en la infiltración del equipo, pero sentía una gran responsabilidad por la pareja, compuesta por un agente principal que había entrenado para dirigir a una red de subagentes y su operador de radio. Dado que regresaban a su país de origen, a partir de ese momento el trabajo de Hewitt consistía en dirigir sus acciones desde la distancia. Hewitt, un veterano que llevaba 10 años en la CIA, había pasado los últimos seis meses enseñándole al agente principal todo lo que sabía sobre cómo dirigir una red de espionaje eficaz, haciendo todo lo posible por mitigar los riesgos sustanciales que el agente tendría que asumir con Fidel Castro en Cuba.
 (En el artículo no se dice,  pero la persona de esta foto se parece  mucho a Esteban Márquez Novo ¨Plácido¨, quien fue  el gran organizador y Jefe de una de las mayores conspiraciones en contra del Castrismo: el FUO (Frente Unido Occidental) que  se extendía por Pinar del Río, La Habana y Isla de Pinos y tenía 517 integrantes, según el libro 30 años . Historia de la Seguridad del Estado. Las reglas del Juego.  ¨Plácido ¨ fue  localizado por la tiranía Castrista en 1964 por indiscreciones  y la poca experiencia de algunos integrantes de esa red a la hora de reclutar a nuevos agentes  lo cual propició la infiltración  de agentes del Departamento de Seguridad del Estado. Mucha más información sobre el FUO puede leerse en el libro Cuba: Las Garras de los Cuervos Verdes de la expresa política Emelina Núñez Gil, quien una noche estando presa fuera violada a los 16 años por  5 oficiales de la Seguridad del Estado (entre ellos el entonces Capitán Orlando) cuando dicho departamento radicaba en la calle Máximo Gómez donde se ubicaría años después  la Delegación Provincial del Ministerio de la Construcción. ¨Plácido¨ al ser cercado por por las fuerzas del DSE se suicidó pero antes destruyó la documentación que tenía en su poder. Comentario del Bloguista de Baracutey Cubano).

(Emelina Núñez Gil  cuando tenñia 15 ó 16 años)

 La misión del equipo era establecer una red que se pudiera usar para recopilar información y, si fuese necesario, fomentar la contrarrevolución contra el régimen de Castro. Deshacerse de Castro era una gran prioridad para la administración del presidente John F. Kennedy y la CIA. Hewitt sabía que esta era una misión importante, pero no podía imaginar que su equipo pronto desempeñaría un papel vital en la prevención del Armagedón nuclear.


*****

Cuando los soviéticos introdujeron de forma secreta misiles balísticos de alcance medio e intermedio en Cuba en el verano de 1962, se desencadenó una cadena de eventos que casi llevaron a una guerra nuclear. Se han escrito muchos libros y miles de artículos sobre la crisis de los misiles en Cuba, pero el nombre de Tom Hewitt no aparece en ninguno de ellos. Las fotos de las bases donde se encontraban los misiles que tomó el avión espía U-2 en octubre de ese año casi siempre se presentan como el avance clave de la inteligencia que dio a los Estados Unidos una ventaja inestimable durante el enfrentamiento nuclear. Si buscas en Google “Tom Hewitt, la CIA y la crisis de los misiles cubanos” encontrarás solo una referencia en un libro de uno de sus antiguos jefes de la CIA que menciona su papel en el equipo de “vigilancia vial” durante la guerra secreta de Estados Unidos en Laos, un trabajo que desempeñó después.





 

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De los archivos:

Las armas nucleares que los soviéticos dejaron en Cuba





Castro presionó a Moscú para que en la isla permanecieran casi 100 cabezas nucleares tácticas sobre las que EEUU no tenía conocimiento
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Por Juan O. Tamayo
jtamayo@elnuevoherald.com

La Crisis de los Misiles finalizó el 28 de octubre de 1962, con la promesa del líder soviético Nikita Kruschov de retirar sus armas nucleares estratégicas de la isla. Pero, sin que Washington lo supiera, casi 100 cabezas nucleares soviéticas más pequeñas estaban también en Cuba. Y Fidel Castro luchó desesperadamente por mantenerlas en su poder.

En caso de que Castro hubiera logrado su cometido, Cuba se hubiera convertido en una potencia nuclear. Y si el presidente John F. Kennedy hubiera sabido que Kruschov le mintió el 28 de octubre, posiblemente hubiera ordenado una invasión estadounidense a la isla.

Pero el viceprimer ministro soviético Anastas Mikoyan, al sentir que al “impulsivo” Castro no podía confiársele arma nuclear alguna, las sacó de Cuba después de decirle que la ley soviética no permitía la transferencia de armas nucleares a otros países.

“Es una pena. ¿Y cuándo van a revocar esa ley?” le preguntó Castro a Mikoyan durante una tensa reunión celebrada el 22 de noviembre de 1962, de acuerdo con un nuevo libro por Sergo Mikoyan, hijo del diplomático soviético, y la investigadora Svetlana Savranskaya.

En total en Cuba había 80 cabezas nucleares para misiles cruceros FKR-1 y 12 más para misiles Luna, ambos de corto alcance, más seis bombas nucleares para los bombarderos de alcance intermedio IL-28.

Han pasado 50 años desde la crisis de los misiles, del 16 al 28 de octubre de 1962, cuando el mundo estuvo más cerca que nunca de una guerra nuclear y casi se volvieron realidad términos escalofriantes como “Armagedón nuclear” y “destrucción mutua asegurada”.

Las investigaciones en años recientes han mostrado que la crisis tuvo un mayor impacto alrededor del mundo de lo que se sabía anteriormente, afirmó James Hershberg, editor de la serie de libros publicados por el Proyecto de Historia Internacional de la Guerra Fría del Centro Woodrow Wilson, en Washington D.C.

Por ejemplo, las concesiones de Moscú a Kennedy empujaron a Corea del Norte a buscar sus propias armas nucleares, según mostró un estudio. Otro alegó que hizo que Vietnam del Norte acelerara su campaña armada contra el Sur.

Pero el libro de Sergo Mikoyan, La crisis soviético cubana de los misiles se enfoca en la crisis en La Habana en noviembre de 1962, cuando su padre se las veía con Castro para terminar de limpiar los cabos sueltos de la llamada Crisis de los Misiles, también conocida como Crisis de Octubre.

“El titular aquí es lo cerca que estuvo Cuba de convertirse en una potencia nuclear”, declaró Hershberg, cuya serie de libros incluye la obra de Mikoyan.

El libro contiene 50 documentos de los archivos del gobierno soviético y la familia Mikoyan, incluyendo transcripciones de las conversaciones entre Mikoyan y Castro. Sergo Mikoyan murió en el 2010 y Savranskaya, una investigadora del Archivo de Seguridad Nacional de la Universidad George Washington, completó la publicación.

La historia esencialmente comienza después de que Kruschov le dijo a Kennedy el 28 de octubre que retiraría de Cuba las “armas que usted llama ofensivas”, refiriéndose a los misiles soviéticos R-14 y R-12 con cabezas nucleares y rangos de hasta 1,550 millas, y los aviones IL-28.

Lo que Kruschov no reveló fue que 98 cabezas nucleares tácticas también habían sido desplegadas en Cuba para los misiles FKR-1 y Luna, ambos destinados a la defensa costera y desplegados esencialmente para defender a la isla de una posible invasión armada estadounidense.

Más aún, el acuerdo oral soviético-cubano del verano de 1962 para el despliegue de las armas nucleares en la isla caribeña incluyó una promesa de que las tropas cubanas tomarían el control de las armas nucleares tácticas después de recibir entrenamiento.

Así que en los primeros días de noviembre, Kruschov envió a Mikoyan —el número dos en la jerarquía soviética, su principal mediador en el extranjero y un amigo de Castro desde 1960— a La Habana para una misión de varias facetas que duraría tres semanas:

Por un lado, Mikoyan debía asegurarle a Castro que Kennedy había prometido que no invadiría Cuba y calmar su enojo debido a que Moscú no lo consultó en sus negociaciones con Washington. Pero, además, el diplomático debía presionarlo para que aceptara inspecciones para confirmar la retirada de las armas estratégicas; urgirlo a no disparar a los aviones espías de Estados Unidos que sobrevolaban la isla y arreglar el tema de las cabezas tácticas.

Castro realmente echaba chispas. La retirada de los misiles lo iba a dejar sin ninguna verdadera arma de disuasión contra un ataque estadounidense, justo 18 meses después de la fracasada invasión de Bahía de Cochinos y en medio de al menos un complot confirmado de la CIA para asesinarlo.

El embajador soviético en La Habana informó que nunca había visto al líder cubano “tan consternado y furioso”. Y cuando Mikoyan presionó demasiado en un punto, Castro replicó: “¿Qué creen que somos? ¿Un cero a la izquierda? ¿Un trapo sucio?”

Inicialmente, Mikoyan y las fuerzas armadas soviéticas estaban a favor de permitir que Castro quedase en control de las armas nucleares tácticas para defenderse en caso de ataque, según su hijo.

Pero el 27 de octubre, Castro le envió un telegrama a Kruschov prácticamente urgiéndolo a un ataque nuclear preventivo sobre objetivos estadounidenses. El 19 de noviembre, le ordenó a su embajador en la ONU, Carlos Lechuga, que anunciara que las cabezas nucleares tácticas estaban en Cuba. A esa orden se le dio pronto marcha atrás.

“Mikoyan comprendió entonces que la cola cubana era totalmente capaz de menear al perro soviético”, escribió Savranskaya en un epílogo al libro. “Lo que le quedó claro a Mikoyan … es que los soviéticos no podían realmente controlar a su aliado cubano”.

El tema de las cabezas nucleares tácticas fue tratado en la noche del 22 de noviembre, cuando Mikoyan se reunió por más de tres horas con Castro, Ernesto “Che” Guevara y otros tres altos funcionarios del gobierno cubano en La Habana.

“¿Es verdad que todas las armas nucleares tácticas ya se sacaron?”, le preguntó Castro a Mikoyan según las notas de la reunión tomadas por la delegación soviética. Mikoyan respondió que Moscú “no ha hecho ninguna promesa con respecto a sacar” las armas tácticas. “Los estadounidenses no tienen información alguna de que están en Cuba”.

Castro presionó. “¿Entonces las armas están aquí? ¿Y no se dieron seguridades con respecto a su retirada?”. Mikoyan replicó: “No sobre las armas”. Castro agregó: “Por lo tanto, entonces las armas están aquí”.

Posteriormente, de acuerdo con las notas, Castro volvió al tema de las armas tácticas al preguntar “¿Transfiere la Unión Soviética armas nucleares a otros países?”

Mikoyan replicó que hay “una ley que prohíbe la transferencia de cualquier arma nuclear, incluyendo las tácticas, a cualquiera. Nunca las hemos transferido a nadie, y no pretendemos transferirlas”.

Castro insistió: “¿Sería posible dejar las armas nucleares tácticas en Cuba en manos soviéticas, sin transferirlas a los cubanos? Mikoyan respondió que no, porque las 42,000 tropas soviéticas en Cuba son técnicamente sólo “asesores”.

Minutos después Castro regresó otra vez a las armas nucleares tácticas: “¿Así que ustedes tienen una ley que prohíbe la transferencia de armas nucleares tácticas a otros países? Es una pena. ¿Y cuándo van a revocar la ley”, preguntó Castro de acuerdo con las notas.

Mikoyan esquivó la pregunta. “Veremos”, afirmó.

Sergo Mikoyan, quien acompañó a su padre durante los primeros días de la misión a Cuba, escribió en el libro que no está claro si tal ley en realidad existía. Quizás era una política secreta del liderazgo soviético, quizás una mentira conveniente.

El libro también alega que Kruschov y los otros “viejos” que gobernaban en el Kremlin a comienzos de la década de 1960 vieron en Cuba esencialmente a una revolución socialista joven y viril que necesitaba el apoyo de Moscú.

El también “romántico” Kruschov envió armas nucleares para defender a La Habana de los ataques de Washington y no se dio cuenta por completo de los riesgos, según el libro. Las fuerzas armadas de Moscú fueron más pragmáticas, y el despliegue en Cuba duplicó el número de misiles soviéticos que podían llegar a territorio de Estados Unidos.

Pero en el momento en que Mikoyan terminó su misión en La Habana, destaca el libro, Moscú veía a los dirigentes cubanos como “personas impetuosas que preparaban a su país a morir en el fuego de un enfrentamiento nuclear con Estados Unidos en nombre del socialismo mundial”.

Publicado conjuntamente por Woodrow Wilson Press y Stanford University Press, el libro se basa parcialmente en la obra en ruso de Sergo Mikoyan, Anatomía de la Crisis Cubana de los Misiles, publicada en el 2006.

Ashkhen Lazaranova, la esposa de Mikoyan durante 43 años, murió durante los primeros días de su misión de tres semanas a La Habana, pero el diplomático se quedó en la isla caribeña hasta que completó su tarea y partió el 26 de noviembre. Mikoyan murió en 1978 a la edad de 82 años de causas naturales.

Sergo Mikoyan, quien sirvió como secretario personal de su padre, fue uno de los principales especialistas de Moscú en América Latina y sirvió como editor de la revista América Latina, publicada por la Academia Soviética de Ciencias.

El gobierno estadounidense sabía de la presencia de los misiles Luna en Cuba y sospechaba de la presencia de cabezas nucleares, pero no sabía de las muchas otras armas nucleares tácticas hasta una conferencia realizada en La Habana en 1992, en el 30 aniversario de la Crisis de los Misiles, a la que asistieron delegaciones de Estados Unidos, Cuba y la ex Unión Soviética.

Sergo Mikoyan afirmó en el libro que todas las cabezas nucleares tácticas salieron de Cuba el 1ro. de diciembre de 1962 en el barco de carga Arkhangelsk y llegaron el 20 de diciembre al puerto soviético de Severomorsk.
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 Fotos y comentarios agregados  por el Bloguista de Baracutey Cubano

Fotos del libro One Hell of a Gamble,   de Aleksandr Fursenko y Timothy Naftali


¨Moscú es nuestro cerebro y nuestro Gran Líder¨

Palabras de Fidel Castro escritas en carta de Noviembre de 1960; carta encontrada por los autores del libro en los archivos del Buró Político del PCUS en la extinta URSS

Ningún  Presidente de  Cuba del período republicano entre 1902-1958, dió tanta muestra de sumisión y falta de independencia. En el prólogo a la Constitución  Socialista de la República de  Cuba de 1976 se muestran elementos compatibles con esa declaración, pero  al ser la Constitución un documento público, se fue más discreto.

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Bases Militares soviéticas en Cuba vinculadas a la Crisis de los Misiles


Lugar cerca de la población de Bejucal donde se almacenaron ojivas nucleares

Mayor General Igor D. Statsenko, jefe de una de las base de cohetes balísticos de mediano alcance. Foto en Cuba, Octubre 1962

Cuba. Oficiales soviéticos en una base militar de cohetes 

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Tomado de http://www.latinamericanstudies.org/

Junio 22, 2002

CARTA DE FIDEL CASTRO A NIKITA S. KHRUSHCHEV PIDIENDO QUE LA URSS DIERA EL PRIMER GOLPE NUCLEAR 

La Habana
Octubre 25, 1962
University of Massachusetts at Boston
PBS
George Washington University
Texto Integro
La Nueva Cuba


La Habana, Octubre 25, 1962

Querido Camarada Krushchev:

Partiendo de un análisis de la situación y de los reportes en nuestra posesión considero que la agresión es casi inminente dentro de las próximas 24 a 72 horas.

Existen dos posibles escenarios: el primero y más probable es un ataque contra ciertos puntos con el limitado objetivo de eliminarlos; el segundo, menos probable aunque posible, es el de una invasión. Yo entiendo que esta variante demandaría el tener que involucrar un gran contingente de fuerzas y es en adición la más repulsiva forma de agresión, lo que podría ser razón que se abstuviesen de hacerlo.

Puede usted estar seguro de que de una manera firme y resoluta resistiremos el ataque no importa su naturaleza.

La moral del pueblo cubano está muy alta y el agresor será confrontado heroicamente.

En este momento quiero hacerle partícipe de mi opinión personal.

Si el segundo escenario es implementado y los imperialistas invaden a Cuba con el objetivo de ocuparla, el peligro que esa política agresiva representa para la humanidad es tan grande que tras tener lugar ese hecho la Unión Soviética no debe nunca permitir circunstancia alguna en que los imperialistas puedan ser los primeros en lanzar un ataque nuclear contra ella.

Le manifiesto lo anterior porque yo creo que la agresividad de los imperialistas es extremadamente peligrosa y que si ellos de hecho llevan a cabo el acto brutal de invadir a Cuba en violación de la ley y la moral internacional, ese sería el momento para eliminar tal peligro de una vez y para siempre a través de un acto de legítima defensa, y aunque se trataría de una solución dura y terrible no hay otra alternativa.

Ha influenciado en mi opinión el ver con cuánta agresividad esta política se está desarrollando. En ver como los imperialistas sin guardar consideración alguna por la opinión pública e ignorando los principios y la ley bloquean los mares, violan nuestro espacio aéreo y prepara una invasión mientras que al mismo tiempo frustran cada posibilidad de conversaciones aun cuando están bien conscientes de la seriedad del problema.

Usted ha sido y continúa siendo un incansable defensor de la paz y comprendo cuán amarga esta hora debe ser cuando el resultado de sus esfuerzos sobrehumanos es tan seriamente amenazado. Sin embargo, hasta el último momento mantendremos la esperanza de que la paz sea salvaguardada y estamos en la disposición de contribuir a ello tanto como podamos. Pero al mismo tiempo estamos listos para confrontar con serenidad una situación que consideramos bien real y bien inminente.

Una vez más le participo la infinita gratitud y reconocimiento de nuestro pueblo al pueblo soviético que ha sido tan generoso y fraternal con nosotros, así com nuestra profunda gratitud y admiración por ustedes en esta gigantesca tarea y la seria responsabilidad delante de ustedes.

Fraternalmente


Fidel Castro

***********De los archivos:

Las armas nucleares que los soviéticos dejaron en Cuba





Castro presionó a Moscú para que en la isla permanecieran casi 100 cabezas nucleares tácticas sobre las que EEUU no tenía conocimiento
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Por Juan O. Tamayo
jtamayo@elnuevoherald.com

La Crisis de los Misiles finalizó el 28 de octubre de 1962, con la promesa del líder soviético Nikita Kruschov de retirar sus armas nucleares estratégicas de la isla. Pero, sin que Washington lo supiera, casi 100 cabezas nucleares soviéticas más pequeñas estaban también en Cuba. Y Fidel Castro luchó desesperadamente por mantenerlas en su poder.

En caso de que Castro hubiera logrado su cometido, Cuba se hubiera convertido en una potencia nuclear. Y si el presidente John F. Kennedy hubiera sabido que Kruschov le mintió el 28 de octubre, posiblemente hubiera ordenado una invasión estadounidense a la isla.

Pero el viceprimer ministro soviético Anastas Mikoyan, al sentir que al “impulsivo” Castro no podía confiársele arma nuclear alguna, las sacó de Cuba después de decirle que la ley soviética no permitía la transferencia de armas nucleares a otros países.

“Es una pena. ¿Y cuándo van a revocar esa ley?” le preguntó Castro a Mikoyan durante una tensa reunión celebrada el 22 de noviembre de 1962, de acuerdo con un nuevo libro por Sergo Mikoyan, hijo del diplomático soviético, y la investigadora Svetlana Savranskaya.

En total en Cuba había 80 cabezas nucleares para misiles cruceros FKR-1 y 12 más para misiles Luna, ambos de corto alcance, más seis bombas nucleares para los bombarderos de alcance intermedio IL-28.

Han pasado 50 años desde la crisis de los misiles, del 16 al 28 de octubre de 1962, cuando el mundo estuvo más cerca que nunca de una guerra nuclear y casi se volvieron realidad términos escalofriantes como “Armagedón nuclear” y “destrucción mutua asegurada”.

Las investigaciones en años recientes han mostrado que la crisis tuvo un mayor impacto alrededor del mundo de lo que se sabía anteriormente, afirmó James Hershberg, editor de la serie de libros publicados por el Proyecto de Historia Internacional de la Guerra Fría del Centro Woodrow Wilson, en Washington D.C.

Por ejemplo, las concesiones de Moscú a Kennedy empujaron a Corea del Norte a buscar sus propias armas nucleares, según mostró un estudio. Otro alegó que hizo que Vietnam del Norte acelerara su campaña armada contra el Sur.

Pero el libro de Sergo Mikoyan, La crisis soviético cubana de los misiles se enfoca en la crisis en La Habana en noviembre de 1962, cuando su padre se las veía con Castro para terminar de limpiar los cabos sueltos de la llamada Crisis de los Misiles, también conocida como Crisis de Octubre.

“El titular aquí es lo cerca que estuvo Cuba de convertirse en una potencia nuclear”, declaró Hershberg, cuya serie de libros incluye la obra de Mikoyan.

El libro contiene 50 documentos de los archivos del gobierno soviético y la familia Mikoyan, incluyendo transcripciones de las conversaciones entre Mikoyan y Castro. Sergo Mikoyan murió en el 2010 y Savranskaya, una investigadora del Archivo de Seguridad Nacional de la Universidad George Washington, completó la publicación.

La historia esencialmente comienza después de que Kruschov le dijo a Kennedy el 28 de octubre que retiraría de Cuba las “armas que usted llama ofensivas”, refiriéndose a los misiles soviéticos R-14 y R-12 con cabezas nucleares y rangos de hasta 1,550 millas, y los aviones IL-28.

Lo que Kruschov no reveló fue que 98 cabezas nucleares tácticas también habían sido desplegadas en Cuba para los misiles FKR-1 y Luna, ambos destinados a la defensa costera y desplegados esencialmente para defender a la isla de una posible invasión armada estadounidense.

Más aún, el acuerdo oral soviético-cubano del verano de 1962 para el despliegue de las armas nucleares en la isla caribeña incluyó una promesa de que las tropas cubanas tomarían el control de las armas nucleares tácticas después de recibir entrenamiento.

Así que en los primeros días de noviembre, Kruschov envió a Mikoyan —el número dos en la jerarquía soviética, su principal mediador en el extranjero y un amigo de Castro desde 1960— a La Habana para una misión de varias facetas que duraría tres semanas:

Por un lado, Mikoyan debía asegurarle a Castro que Kennedy había prometido que no invadiría Cuba y calmar su enojo debido a que Moscú no lo consultó en sus negociaciones con Washington. Pero, además, el diplomático debía presionarlo para que aceptara inspecciones para confirmar la retirada de las armas estratégicas; urgirlo a no disparar a los aviones espías de Estados Unidos que sobrevolaban la isla y arreglar el tema de las cabezas tácticas.

Castro realmente echaba chispas. La retirada de los misiles lo iba a dejar sin ninguna verdadera arma de disuasión contra un ataque estadounidense, justo 18 meses después de la fracasada invasión de Bahía de Cochinos y en medio de al menos un complot confirmado de la CIA para asesinarlo.

El embajador soviético en La Habana informó que nunca había visto al líder cubano “tan consternado y furioso”. Y cuando Mikoyan presionó demasiado en un punto, Castro replicó: “¿Qué creen que somos? ¿Un cero a la izquierda? ¿Un trapo sucio?”

Inicialmente, Mikoyan y las fuerzas armadas soviéticas estaban a favor de permitir que Castro quedase en control de las armas nucleares tácticas para defenderse en caso de ataque, según su hijo.

Pero el 27 de octubre, Castro le envió un telegrama a Kruschov prácticamente urgiéndolo a un ataque nuclear preventivo sobre objetivos estadounidenses. El 19 de noviembre, le ordenó a su embajador en la ONU, Carlos Lechuga, que anunciara que las cabezas nucleares tácticas estaban en Cuba. A esa orden se le dio pronto marcha atrás.

“Mikoyan comprendió entonces que la cola cubana era totalmente capaz de menear al perro soviético”, escribió Savranskaya en un epílogo al libro. “Lo que le quedó claro a Mikoyan … es que los soviéticos no podían realmente controlar a su aliado cubano”.

El tema de las cabezas nucleares tácticas fue tratado en la noche del 22 de noviembre, cuando Mikoyan se reunió por más de tres horas con Castro, Ernesto “Che” Guevara y otros tres altos funcionarios del gobierno cubano en La Habana.

“¿Es verdad que todas las armas nucleares tácticas ya se sacaron?”, le preguntó Castro a Mikoyan según las notas de la reunión tomadas por la delegación soviética. Mikoyan respondió que Moscú “no ha hecho ninguna promesa con respecto a sacar” las armas tácticas. “Los estadounidenses no tienen información alguna de que están en Cuba”.

Castro presionó. “¿Entonces las armas están aquí? ¿Y no se dieron seguridades con respecto a su retirada?”. Mikoyan replicó: “No sobre las armas”. Castro agregó: “Por lo tanto, entonces las armas están aquí”.

Posteriormente, de acuerdo con las notas, Castro volvió al tema de las armas tácticas al preguntar “¿Transfiere la Unión Soviética armas nucleares a otros países?”

Mikoyan replicó que hay “una ley que prohíbe la transferencia de cualquier arma nuclear, incluyendo las tácticas, a cualquiera. Nunca las hemos transferido a nadie, y no pretendemos transferirlas”.

Castro insistió: “¿Sería posible dejar las armas nucleares tácticas en Cuba en manos soviéticas, sin transferirlas a los cubanos? Mikoyan respondió que no, porque las 42,000 tropas soviéticas en Cuba son técnicamente sólo “asesores”.

Minutos después Castro regresó otra vez a las armas nucleares tácticas: “¿Así que ustedes tienen una ley que prohíbe la transferencia de armas nucleares tácticas a otros países? Es una pena. ¿Y cuándo van a revocar la ley”, preguntó Castro de acuerdo con las notas.

Mikoyan esquivó la pregunta. “Veremos”, afirmó.

Sergo Mikoyan, quien acompañó a su padre durante los primeros días de la misión a Cuba, escribió en el libro que no está claro si tal ley en realidad existía. Quizás era una política secreta del liderazgo soviético, quizás una mentira conveniente.

El libro también alega que Kruschov y los otros “viejos” que gobernaban en el Kremlin a comienzos de la década de 1960 vieron en Cuba esencialmente a una revolución socialista joven y viril que necesitaba el apoyo de Moscú.

El también “romántico” Kruschov envió armas nucleares para defender a La Habana de los ataques de Washington y no se dio cuenta por completo de los riesgos, según el libro. Las fuerzas armadas de Moscú fueron más pragmáticas, y el despliegue en Cuba duplicó el número de misiles soviéticos que podían llegar a territorio de Estados Unidos.

Pero en el momento en que Mikoyan terminó su misión en La Habana, destaca el libro, Moscú veía a los dirigentes cubanos como “personas impetuosas que preparaban a su país a morir en el fuego de un enfrentamiento nuclear con Estados Unidos en nombre del socialismo mundial”.

Publicado conjuntamente por Woodrow Wilson Press y Stanford University Press, el libro se basa parcialmente en la obra en ruso de Sergo Mikoyan, Anatomía de la Crisis Cubana de los Misiles, publicada en el 2006.

Ashkhen Lazaranova, la esposa de Mikoyan durante 43 años, murió durante los primeros días de su misión de tres semanas a La Habana, pero el diplomático se quedó en la isla caribeña hasta que completó su tarea y partió el 26 de noviembre. Mikoyan murió en 1978 a la edad de 82 años de causas naturales.

Sergo Mikoyan, quien sirvió como secretario personal de su padre, fue uno de los principales especialistas de Moscú en América Latina y sirvió como editor de la revista América Latina, publicada por la Academia Soviética de Ciencias.

El gobierno estadounidense sabía de la presencia de los misiles Luna en Cuba y sospechaba de la presencia de cabezas nucleares, pero no sabía de las muchas otras armas nucleares tácticas hasta una conferencia realizada en La Habana en 1992, en el 30 aniversario de la Crisis de los Misiles, a la que asistieron delegaciones de Estados Unidos, Cuba y la ex Unión Soviética.

Sergo Mikoyan afirmó en el libro que todas las cabezas nucleares tácticas salieron de Cuba el 1ro. de diciembre de 1962 en el barco de carga Arkhangelsk y llegaron el 20 de diciembre al puerto soviético de Severomorsk.
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 Fotos y comentarios agregados  por el Bloguista de Baracutey Cubano

Fotos del libro One Hell of a Gamble,   de Aleksandr Fursenko y Timothy Naftali


¨Moscú es nuestro cerebro y nuestro Gran Líder¨

Palabras de Fidel Castro escritas en carta de Noviembre de 1960; carta encontrada por los autores del libro en los archivos del Buró Político del PCUS en la extinta URSS

Ningún  Presidente de  Cuba del período republicano entre 1902-1958, dió tanta muestra de sumisión y falta de independencia. En el prólogo a la Constitución  Socialista de la República de  Cuba de 1976 se muestran elementos compatibles con esa declaración, pero  al ser la Constitución un documento público, se fue más discreto.

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Bases Militares soviéticas en Cuba vinculadas a la Crisis de los Misiles


Lugar cerca de la población de Bejucal donde se almacenaron ojivas nucleares

Mayor General Igor D. Statsenko, jefe de una de las base de cohetes balísticos de mediano alcance. Foto en Cuba, Octubre 1962

Cuba. Oficiales soviéticos en una base militar de cohetes 

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En el artículo no se dice,  pero la persona de esta foto se parece  mucho a Esteban Márquez Novo ¨Plácido¨, quien fue  el gran organizador y Jefe de una de las mayores conspiraciones en contra del Castrismo: el FUO (Frente Unido Occidental) que  se extendía por Pinar del Río, La Habana y Isla de Pinos y tenía 517 integrantes, según el libro 30 años . Historia de la Seguridad del Estado. Las reglas del Juego. 

(Emelina Núñez Gil  cuando tenía 15 ó 16 años)

Plácido fue  localizado por la tiranía Castrista en 1964 por indiscreciones  y la poca experiencia de algunos integrantes de esa red a la hora de reclutar a nuevos agentes  lo cual propició la infiltración  de agentes del Departamento de Seguridad del Estado.

Mucha más  información sobre el FUO puede leerse en el libro Cuba: Las Garras de los Cuervos Verdes de la expresa política Emelina Núñez Gil, quien una noche estando presa fuera violada a los 16 años por  5 oficiales de la Seguridad del Estado (entre ellos el entonces Capitán Orlando) cuando dicho departamento radicaba en la calle Máximo Gómez donde se ubicaría años después  la Delegación Provincial del Ministerio de la Construcción. 

¨Plácido¨ al ser cercado por por las fuerzas del DSE se suicidó pero antes destruyó la documentación que tenía en su poder. Comentario del Bloguista de Baracutey Cubano).

La misión del equipo era establecer una red que se pudiera usar para recopilar información y, si fuese necesario, fomentar la contrarrevolución contra el régimen de Castro. Deshacerse de Castro era una gran prioridad para la administración del presidente John F. Kennedy y la CIA. Hewitt sabía que esta era una misión importante, pero no podía imaginar que su equipo pronto desempeñaría un papel vital en la prevención del Armagedón nuclear.



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viernes, octubre 23, 2026

Video donde se identifica al oficial de la Seguridad del Estado que actualmente es el ¨Jefe del Enfrentamiento contra la Contrarevolución Interna¨ en Pinar del Río

 Mario J. Pentón

21 de octubre, 2026

 identifican al oficial de la Seguridad del Estado que actualmente es el ¨Jefe del Enfrentamiento contra la Contrarevolución Interna¨ en Pinar del Río  que, en particular,  ha hostigado e interrogado a Dagoberto Valdés Hernández y a otros miembros del Centro de Estudios Convivencia Cuba


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La Seguridad del Estado contra el Centro de Estudios Convivencia: interrogatorios, amenazas y prohibiciones

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Mientras, el preso político Alexander Fábregas Milanés permanece desde hace 56 días en celda de castigo.

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DDC

Pinar del Río 

08 Abr 2026 

A tenor con la advertencia hecha este martes por el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH), que sostenía que "nada ha cambiado en los modos represivos habituales del régimen", este miércoles la Seguridad del Estado interrogó y amenazó a Dagoberto Valdés, director del Centro de Estudios Convivencia, y a Yoandy Izquierdo, miembro del consejo directivo de dicha entidad.

El martes, varios miembros de la organización ecologista opositora Naturpaz acudieron al domicilio de Valdés, en Pinar del Río, para organizar el taller ecológico “De Macho a Macho”, en homenaje a Willy Chirino y en defensa del Pino Macho. Durante la visita, los agentes represivos advirtieron a Valdés "que no van a permitir que Convivencia desarrolle ningún tipo de taller ni establezca alianza alguna con este proyecto, ni con ninguno", destacó la entidad en su perfil de Facebook.

La visita de Naturpaz terminó con el decomiso de productos de la organización y el arresto de dos de sus miembros, como parte del hostigamiento de la Seguridad del Estado contra la sociedad civil.

En el interrogatorio de este miércoles, Valdés fue advertido por los agentes de que, en el actual contexto de máxima tensión entre Washington y La Habana, "cualquier alianza o actividad con otros podría ser considerada como una alianza con el enemigo". Asimismo, enfatizaron que "en Cuba no iba a pasar lo de Venezuela".

Según el comunicado del centro de estudios, los agentes insistieron en que "hay muchos patriotas dispuestos a dar su sangre por defender a la Revolución". Además, amenazaron con que "antes de que salga el primer misil de EEUU hacia Cuba, la Seguridad del Estado tendría que actuar sobre los contrarrevolucionarios".

Los agentes también interrogaron a Valdés acerca de la presentación, realizada el 21 de marzo en la Biblioteca Pública de Hialeah, de los libros derivados de las tesis doctorales del director del centro y de Izquierdo, preguntando si se generaba algún ingreso o premio por los textos.

Por su parte, el interrogatorio a Izquierdo transcurrió de forma similar. En su caso, los agentes advirtieron que "las acciones del embajador de EEUU a lo largo de la Isla eran para desestabilizar" y recomendaron que Convivencia no tuviera reuniones con él en su casa, pues "se relacionaba con personas violentas; si quería conversar con Convivencia, debía hacerlo en Pinar del Río".

La Seguridad del Estado también enfatizó que "están transcurriendo tiempos difíciles" e instó al Centro de Estudios Convivencia a no salirse de su perfil institucional.

Represión contra los presos políticos

Como muestra del recrudecimiento de la represión en Cuba, el preso político Alexander Fábregas Milanés permanece desde hace 56 días en celda de castigo en la prisión El Pre, en Santa Clara, denunció el grupo de asesoría legal Cubalex. El castigo sería en represalia por exigir atención médica urgente para el preso político Gregorio Rafael Acuña García.

"Durante casi dos meses, su familia ha denunciado incomunicación, vigilancia constante y visitas bajo estricta supervisión, lo que agrava su situación y aumenta el riesgo para su integridad física y mental bajo custodia estatal", indicó Cubalex, enfatizando que "esta práctica no es aislada".

"Alertamos que esta medida no solo busca quebrar su voluntad, sino que constituye una forma de tortura que atenta contra la integridad física y mental de las personas privadas de libertad", añadió la organización.

En este contexto, las autoridades del régimen excarcelaron esta semana a Moisés Legrá Díaz, detenido el 13 de febrero por pintar un cartel contra el gobernante Miguel Díaz-Canel en un muro cercano al tribunal de Arroyo Naranjo, La Habana. Hasta el momento de su excarcelación, permaneció en condiciones de hacinamiento en el Combinado del Este, con alimentación deficiente y "extremadamente flaco", denunció su madre, evidenciando la degradación sistemática en las cárceles cubanas.

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Tomado de https://www.facebook.com

Seguridad del Estado impide a miembros de Convivencia asistir a recepción de la Embajada de EE.UU.

30 de junio de 2026

El Centro de Estudios Convivencia denunció este martes un nuevo episodio de hostigamiento por parte de la Seguridad del Estado contra su director, Dagoberto Valdés Hernández, y otros integrantes de la organización.

Según informó la institución, alrededor de las 10:40 de la mañana dos oficiales, entre ellos el Mayor John, quien habitualmente atiende los asuntos relacionados con Convivencia, se presentaron en la vivienda de Valdés, en Pinar del Río.

Durante la conversación, el oficial le comunicó que el mes de julio estaba “complicado” y le advirtió que, si había recibido una invitación para asistir a la recepción organizada por la Embajada de Estados Unidos en La Habana, no debía viajar ese día a la capital. Además, le indicó que, si necesitaba desplazarse a La Habana en otra fecha, debía comunicárselo previamente. Dagoberto Valdés respondió que no solicitaría permiso para viajar dentro de su propio país.

Los agentes también preguntaron por Yoandy Izquierdo Toledo, miembro del Consejo Directivo del Centro de Estudios Convivencia, y pidieron que se le transmitiera el mensaje de que tampoco debía asistir a la recepción diplomática.

El Centro de Estudios Convivencia considera este hecho una nueva manifestación del hostigamiento sistemático contra sus miembros y una restricción arbitraria de la libertad de movimiento y de asociación, prácticas que se repiten con frecuencia contra activistas, periodistas independientes y miembros de la sociedad civil cubana.


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miércoles, octubre 21, 2026

Video: La Reconcentración en Cuba explicada por Valeriano Weyler. De los archivos del blog Baracutey Cubano: Dos Circulares del General en Jefe Máximo Gómez Báez que provocaron la muerte por hambruna de miles de habitantes

 El Tesoro del Presidente

18 de octubre, 2026

La Reconcentración explicada por Weyler / Cuba-España


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DE LOS ARCHIVOS DEL BLOG BARACUTEY CUBANO

Desplazados y Pueblos cautivos

(DOCUMENTAL SOBRE LA RECONCENTRACIÓN CASTRISTA)


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Dimitri Pavlovich Abramov y no Raúl Menéndez Tomassevich EL DUEÑO DEL ESCAMBRAY

EL DUEÑO DEL ESCAMBRAY


Por Guillermo Fariñas

Periodista independiente.
cocofari62@yahoo.es

La Chirusa, Villa Clara, octubre 15 del 2009, (PD) El 23 de febrero de 1982, un grupo cadetes militares de los países socialistas que estudiaban en la ciudad de Tambov, Unión Soviética, fueron invitados a un acto conmemorativo por el Día del Ejercito Rojo. La actividad era en una de las academias moscovitas para oficiales ya graduados. Los organizadores de la conmemoración no escatimaron en servir bebidas etílicas a los rusos o extranjeros, allí presentes, porque según rezaba una máxima tradicional aquel país euro- asiático:” Una fiesta donde no se termine borracho, no puede llamarse fiesta y menos llamarse buena”.

De pronto allí, se rompió la armonía que existía en una de las mesas, pues un retirado Coronel General soviético comenzó a discutir acaloradamente con el coronel del Ministerio del Interior cubano, Antonio Menéndez Tomassevich, el Agregado Militar de esa entidad en la embajada cubana en la extinta nación. Una acalorada polémica surgió entre aquellos dos perdidos borrachos. Versaba sobre quien fue el verdadero artífice de la destrucción, en la primera mitad de la década de los años 60, de las guerrillas anti- castristas en el Escambray, el macizo montañoso del centro de la mayor isla del Mar Caribe.

Según la historiografía oficial, el hoy fallecido General de División Raúl Menéndez Tomassevich fue el máximo responsable, en cuanto a la estrategia y tácticas para la eliminación de los popularmente conocidos “Alzados”. Por lo menos esto es lo que se le asegura al ciudadano cubano de a pie.

( Gral. Tomás Raúl Menéndez Tomassevich )

El coronel Antonio, hermano del general Menéndez Tomassevich, defendió el supuesto papel histórico de su cercano familiar. El polemista era Dimitri Pavlovich Abramov, fundador, junto al famoso Mariscal Blucher, de las Unidades Anti- Bandidos en el incipiente Primer Estado Socialista del Mundo.

El general ruso se ufanó ante los congregados que fue él quien capturó a los últimos guerrilleros blancos de Rusia y logró afianzar el poder de los Soviet. Estos fueron los renombrados “Lobos de Tambov”, una región relativamente cercana a la urbe moscovita, donde en los bosques del territorio homónimo, se combatió hasta 1938.

Después de participar en la Guerra Civil Española, durante toda la Gran Guerra Patria, Abramov asesoró la creación de frentes partisanos en Ucrania y Bielorrusia. A partir de 1945, orientó a los gobiernos de Bulgaria, Checoslovaquia y Hungría, para hacer lo que sabía bien: neutralizar a la perfección guerrillas anticomunistas.

Posterior al triunfo de la Revolución Cubana y tras la muerte en combate del supremo jefe anti- guerrillero, comandante Manuel “Piti” Fajardo, a Abramov se le envió de urgencia de responsable superior soviético tras bambalinas para enseñar a los todavía bisoños comandantes contrainsurgentes isleños.

Abramov estableció un Estado Mayor de avezados asesores soviéticos a los pies de las montañas del Escambray, en el poco notorio poblado de Condado. Allí no podían acceder sin el permiso suyo o de sus más cercanos ayudantes, ni los oficiales de mayor rango cubanos, una cuestión que creó disgustos entre los aliados de armas.

El dominio de Abramov del idioma español desde los sucesos de la península ibérica le sirvieron para hacerse pasar por un hispano- soviético ante las tropas de Lucha Contra Bandidos (LCB) al servicio del castrismo, con el nombre de “Adams”, que los viejos combatientes de aquella contienda entre compatriotas todavía recuerdan con horror.

Adams implantó los métodos usados en la extinta URSS, como fueron matar los animales de corral, bovinos, equinos, porcinos y vacunos, para que la guerrilla no pudiera abastecerse en proteína animal. Fumigó y quemó cultivos, también envenenó los ríos para rendir a los campesinos alzados..

En la discusión en Tambov, Abramov argumentó a su contrincante que personalmente escogió la localización del primer Pueblo Cautivo, creado en el municipio de Cifuentes y que las autoridades isleñas nombraron “Wilfredo Pages”. En ese sitio reconcentró obligatoriamente a los familiares de los guerrilleros.

Estudió la geografía del archipiélago, dándose cuenta que lo más parecido a la Siberia Rusa era el extremo oeste de la isla en Pinar del Río y ordenó levantar allí tres grandes “pueblos cautivos”, que son “Antonio Briones Montoto”, “Ramón López Peña” y “Sandino”, lo que consideró su jugada maestra, pues dejó a sus perseguidos sin base social futura.

Con reproche, le espetó a la cara al coronel castrista: “Tu hermano, que está ahora de Jefe Militar en Angola, pidió mi retirada de la Asesoría Militar Soviética, porque le he criticado su poca imaginación para capturar a Jonás Zabimvi, pues ese es un guerrillero natural y solo lo pueden apresar sus propios seguidores”.

Concluyó con el menor de los Tomassevich: “Dile a Tomas que sigue comportándose como un buen táctico, pero es el peor estratega al que haya tenido que asesorar en mi vida, porque nunca piensa en el mañana, que ante la historia de Cuba, él limpió al Escambray, pero la historia oculta conoce que yo fui el real dueño del Escambray”.*
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Imagen tomada del libro titulado Las Reglas del Juego, de la autoría de la Dirección Política del MININT

Esos métodos de la tiranía contra la Oposición armada (recordar que los Castristas desde finales de enero de 1959 y primera mitad de febrero con sus Estatutos eliminaron todos los espacios para la Oposición política pacífica) de los años 60s del pasado siglo XX, que tanto éxitos les dió, la dictadura no los ha desechado, sino que los ha adaptado a la nueva situación operativa de una Oposición y Disidencia pacíficas.
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Ya en fecha tan lejana como 1966 Pepita Riera, en su libro Servicio de Intelligencia de Cuba Comunista, publicdo en Miami después de su rompimiento con la tiranía Castrista y partida hacia el Exilio, escribía en su página 33:



Un Secreto Bien Guardado:
los Pueblos Cautivos de Cuba

Por ALEIDA DURAN

Ocurrían los tristemente célebres desalojos de campesinos de la Sierra del Escambray, a principios de los años 60. Evelio Duque, quien comandaba guerrillas alzadas en armas contra el régimen implantado en Cuba en 1959, cuenta que de las miles de casas que había en el Escambray, 8 de cada 10 eran quemadas por las milicias de Fidel Castro. El ejército evitaba así que los campesinos de la zona proporcionaran alimentos o ayuda de cualquier tipo a los guerrilleros.

Los llevaban a lejanos lugares desérticos, preferiblemente en la provincia de Pinar del Río, a los cuales llamaban granjas pero que eran en realidad verdaderos campos de concentración. Sandino era una de ellas.

Pero la pesadilla no terminó con el exterminio de las guerrillas...
Yunia Siverio es menuda, trigueña y bonita; le encantan los espacios abiertos y tomar fotos de todo y todos. Ríe frecuentemente: está feliz. Por primera vez, es una chica libre.

Han pasado 24 años desde que nació en Antonio Briones Montoto, uno de los varios "pueblos cautivos" de Cuba. En apariencia, pueblos que la mayoría de los cubanos no distinguen de los demás porque el gobierno cubano se ha encargado de hacerlos aparecer comunes y corrientes. Pero no lo son.

A la hermana de Yunia, Yusel, le gusta hablar y escribir, contar sus experiencias, expresar lo que por tantos años calló. Quizás algún día escribirá un libro y contará la historia. Ahora tiene 27 años. Ella prácticamente nació también en Antonio Briones. Fue llevada allí con sus padres en un transporte custodiado por soldados cuando tenía tres años de edad.

La familia Siverio, padre, madre y dos hijas, llegó a los Estados Unidos en 1996, después de pasar más de 20 años en Antonio Briones Montoto. Su padre y muchos otros, prisioneros como él, construyeron esos pueblos con sus propias manos, acusados de nada, sin que jamás se les celebrara juicio. Muchos de ellos ni siquiera habían atentado contra el gobierno. Simplemente habían vivido en el lugar equivocado en un tiempo equivocado.

El padre, Arsenio Siverio, es hoy un hombre de 60 años, alto, delgado, con una mano casi inutilizada por una sierra de carpintero, y el rostro y el alma zurcados por años de dolor y rabia.

Cultivaba un pedazo de tierra en la zona campesina de Fomento, provincia de Las Villas, en la región central de Cuba. En 1960, cuando tenía 20 años, grupos de cubanos descontentos por las injusticias que cometía la revolución entronizada en el poder desde el año anterior, se alzaron en armas en la Sierra del Escambray, cercana a su humilde hogar, con la esperanza de derrotar al régimen.

Según Duque, los alzados bajo su mando no eran más de 800, pero el gobierno desató contra ellos una ofensiva descomunal con más de 10 mil hombres.

A escondidas, Siverio daba algunos alimentos a los alzados, los ayudaba. A él tampoco le gustaba el nuevo régimen. Siempre había sido pobre pero libre. Ahora seguía siendo pobre pero no se sentía libre.

En 1963 fue arrestado y encarcelado por dos años. Su pequeño cultivo y los pocos animales que criaba para el sustento familiar, desaparecieron. Dos años después lo excarcelaron.

Campesino tozudo, volvió a cultivar la tierra y a criar pollos y gallinas. El 15 de noviembre de 1971, mucho después de que el foco rebelde hubiera sido aniquilado, lo visitaron milicianos del régimen: tendría que acompañarlos a una reunión en Santa Clara, capital de la provincia.

La "reunión" se celebró en el campo de deportes de la Universidad de Santa Clara. Mil 44 hombres rodeados de ametralladoras.

"Ustedes son indeseables en la zona donde viven. Serán trasladados a otro lugar. Sus familias serán avisadas para que les envíen alguna muda de ropa", dijo el militar que dirigía aquella extraña reunión. Siverio supo que su nuevo esfuerzo de los años recientes volvería a evaporarse. Pero no adivinaba lo que le esperaba.

El y todos los demás fueron trasladados en trenes de carga a un área desértica de la provincia de Pinar del Río: la llamada "granja tabacalera Sandino".

"Si se portan bien y trabajan duro, recibirán un pase para visitar por unos días a sus familias, cada tres meses", les dijeron.

Allí habían ido a parar también prisioneros, ex prisioneros y campesinos desalojados hacía años de esa y de otras zonas "de conflicto". Entiéndase en donde vivían sospechosos de ser desafectos al régimen.

Un año más tarde, Siverio y muchos de sus compañeros de cautiverio fueron trasladados a otra granja, Antonio Briones Montoto. El régimen había decretado levantar pueblos con y para desafectos al régimen. "Los evacuados del Escambray", les llamaba el gobierno.

Poco a poco fueron construyendo edificios de 4, 8, 12, 24 o 30 apartamentos. Aproximadamente cada tres meses los reclusos, "si se portaban bien", recibían un pase de cinco días para visitar a sus familias. Salían escalonadamente, por municipios, y siempre custodiados por guardias. Si casualmente llegaba un dignatario extranjero a Cuba en los días que les tocaba el turno, no había salida. Tendrían que esperar otros tres meses.

Siverio afirma que en Cuba hay, por lo menos, siete u ocho "pueblos cautivos" diseminados por las provincias de Pinar del Río y Camagüey.

A medida que los edificios se terminaban, los "evacuados" eran transportados a sus pueblos de origen a buscar a sus familias. Siverio, su esposa Pilar y la pequeña Yusel, entonces de tres años, reanudaron su vida familiar en aquel pueblo situado a muchos kilómetros de distancia de su lugar de origen. Allí nació Yunia.

Poco a poco las que antes habían sido granjas o lugares desiertos, se fueron convirtiendo en pueblos con escuelas, centros de salud, estación de policía, aparentemente en nada diferente a cualquier otro pueblo. Pero en cada uno había un grupo que daba órdenes y una masa popular con movimientos controlados.

"En la escuela éramos mal mirados por los maestros y rehuidos por los hijos de los funcionarios: éramos hijos de presos políticos", dice Yusel. "Tampoco podíamos ir a las mejores escuelas, ni estudiar la carrera que quisiéramos. Cuando terminé la secundaria yo quería estudiar medicina. No me lo permitieron: era hija de un preso político".

Los padres trabajaban solamente en dos campos: la agricultura y la construcción. Se les concedía permiso para viajar, por ejemplo, a la capital de la provincia de Pinar del Río; pero si había algún acto político no podían salir del pueblo.

Gradualmente, gracias a las denuncias de los exiliados acerca de las violaciones a los derechos humanos de los cubanos en la isla, el régimen fue aflojando y la vida fue algo más fácil para las poblaciones cautivas, o "evacuadas".

En 1980, tres o cuatro familias de Antonio Briones, a quienes sus parientes en Estados Unidos fueron a buscar por el puerto de Mariel, pudieron abandonar el país, sin sufrir actos de repudio, según Siverio.

"El jefe militar advirtió a los que vinieron de otros lugares con esa intención, que el nuestro era un pueblo diferente: estábamos claramente definidos.Y que si había problemas, probablemente los apaleados o muertos, serían ellos", cuenta Siverio. No hubo ninguna manifestación de repudio "popular".

Tampoco la hubo contra Norberto Esquivel. Según el régimen, él nunca estuvo preso. Era de Fomento, en donde nació y vivió siempre.

Cuando llegó al poder el gobierno de Castro, rehusó ser miliciano, o hacer guardias. Suficiente para ser considerado "enemigo de la revolución".

Fue uno de los miles a quienes montaron en un tren militar y trasladaron a Sandino y luego a Briones Montoto. Allí vivió, como los demás, prácticamente en cautiverio.

Como no había sido sometido a juicio, no aparecía como preso político. Cuando el acuerdo migratorio entre Estados Unidos y Cuba permitió la salida de la isla de ex presos políticos, y la entrada en este país, él no podía acogerse al plan.

"Si no llego a encontrar guardado uno de los pases que me habían dado al principio para ir a ver a mi familia, todavía estaría en Cuba", dice Esquivel. El y su esposa Consuelo pudieron salir en marzo de 1980, vía España. Ahora los Esquivel tienen ese pase enmarcado en la sala de su hogar.

Por otra parte, la situación en los pueblos cautivos ha ido cambiando en los últimos años. La población ha aumentado con la llegada de nuevos pobladores y aunque allí continúa viviendo gran parte de las familias iniciales, hoy están en contra del gobierno muchos de los que antes estaban a favor.

"Tanto, que yo recibí más de una propuesta de matrimonio de muchachos que nos repudiaban cuando éramos niños. Tenían la esperanza de poderse ir conmigo de Cuba vía matrimonio", afirma Yunia con una sonrisa de satisfacción.
 

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DE LOS ARCHIVOS DEL BLOG BARACUTEY CUBANO 

No sólo fue Valeriano Weyler: dos ¨Circulares¨ del  General en Jefe Máximo Gómez Báez  que provocaron la muerte por hambruna de miles de habitantes  de Cuba

Por Pedro Pablo Arencibia 

 8 de diciembre, 2023

Lo que me ha motivado a escribir este artículo es que hoy en el programa Cita con la Historia (o un nombre algo parecido) que conduce el Dr. Gustavo León en la estación radial La Nueva Poderosa,  el conductor expresó que yo era  controversial y calificó de especulaciones mis planteamientos históricos. Yo intenté decirle que lo que yo había dicho está avalado con sus fuentes en mi libro de Historia de Cuba titulado La Historia de Cuba que te ocultaron y otros temas, pero  Fredy (¿Fredi?) Corea (¿Korea?) no  dejó pasar esas palabras a la audiencia radial, diciéndome que habían  muchas llamadas en espera, algo cuestionable pues faltando 20 ó 25 minutos  para terminar el programa, se habían agotado las llamadas y tuvo que llamar dos veces la atención para que los oyentes participaran con sus llamadas telefónicas.

Yo soy una persona que abordo la Historia de Cuba dejando, lo más posible,  a un lado  mis simpatías políticas, ideológicas o hechos de mi vida personal o de mis  familiares vivos o muertos; también intento estar al tanto de las investigaciones  históricas más recientes para no quedarme anclado en la Historia de Cuba que se escribió en los primeros 60 años de la República de Cuba.

(Pedro Pablo Arencibia es fotografiado a finales de los años 80s, o principios de los 90s, buscando y comprando libros en una librería de ¨libros viejos¨ en Pinar del Río para acompañar un artículo del periodista Pedro Juan Gutiérrez cuando trabajaba en el periódico Guerrillero)

Un tema tabú, al igual que el análisis del incendio de Bayamo, es la prohibición en una  circular de Máximo Gómez de no permitir la entrada de alimentos a todos los pueblos ocupados por las fuerzas españolas, que eran prácticamente todos los del país. En mi libro, a partir de la página 174, aparece íntegra el Acta del Consejo de la República en Armas presidido por el Mayor General Bartolomé Masó, donde al final de la guerra se echa abajo, para determinados casos muy particulares, esa orden o circular para que los alimentos llegaran a la población.  En este artículo la volveré a publicar.

Se ha hablado y escrito mucho sobre la genocida  Reconcentración, ideada por Martinez Campos e implementada por Valeriano Weyler,  pero no se escribe o habla de las circulares del 1 de julio de 1895  y del 6 de noviembre de 1895 del General en Jefe  Máximo Gómez donde ¨... se prohibía  terminantemente, la introducción á  poblado enemigo, de toda clase de artículo  que constituya  comercio, y se previene el  castigo que alcanzará á los que las infringiesen...¨ . Esas circulares fueron anteriores a la llegada de Valeriano Weyler a Cuba como Capitán General, pues anteriormente ya había prestado sus servicios militares en Cuba a favor de la Metrópoli. Señalo enfáticamente  que casi la totalidad de los pueblos, puertos y ciudades de Cuba  estaban  en poder de las fuerzas militares  de la Metrópoli española y de cubanos que le servían.  

A continuación muestro capturas de pantalla de las páginas 185, 42 y 43 del libro Mi diario de la guerra desde Baire hasta la  intervención americana, de la autoría de. Bernabé Boza,  General jefe del  Estado Mayor del General Máximo Gómez, libro publicado en La  Habana en  el año 1900. Esas capturas de pantalla fueron tomadas de una biblioteca digital de reconocido prestigio. 

A caballo el entonces Teniente Coronel Bernabé Boza cuando era el Jefe de la Escolta de Máximo Gómez, posteriormente pasó a Jefe del Estado Mayor.





En el presente artículo, como ya expresé, presento la copia fiel e íntegra del Acta del Consejo de Gobierno del primero de septiembre de 1898, acta que corresponde a la sesión donde se tomó el acuerdo, terminada la Guerra Hispano Cubana Norteamericana,  de decretar AMNISTÍA  GENERAL para  los delitos cometidos durante la guerra de independencia. Joaquín Llaverías Martínez, historiador de número de la Academia de Historia de Cuba y uno de los compiladores de las Actas del Consejo de Gobierno de la República  de Cuba en Armas,  expresó lo siguiente antes de  mostrar el contenido  del Acta del Consejo de Gobierno del primero de septiembre de 1898

« Y para terminar con algo sobresaliente, vamos a transcribir un bellísimo documento, que prueba hasta la saciedad el espíritu generoso y de transigencia de aquellos hombres que durante cuatro años lucharon contra una nación poderosa y un ejército aguerrido y valiente para obtener el derecho sagrado de ciudadanos libres». 


(personal de la Fuerza Aérea de la República de Cuba  a los que le repitieron el mismo juicio, pero con otro tribunal de militares del Ejército Rebelde que eran más dóciles a los mandatos de Fidel Castro)

Nada que ver con lo que ocurrió a partir del 1 de enero de 1959 con el supuesto triunfo revolucionario, donde la vendetta estaba, para colmo, disfrazada de justicia con parodias de juicios donde no existían realmente las garantías procesales y las sentencias estaban previamente dictadas; si alguien duda: recordemos que en el juicio a los aviadores, mecánicos, etc. de la Fuerza Aérea de la República de Cuba fueron encontrados no culpables y Fidel Castro, cometiendo una aberración jurídica,  mandó a repetir el juicio con otro tribunal (esta vez presidido por el Comandante Manuel Piñeiro Losada, conocido por ¨Barbarroja¨). El Comandante Félix Pena que había formado parte del tribunal en el primer juicio  supuestamente se suicidó.

La búsqueda de hallar esa acta fue lo que me motivó  ir desde Pinar del Río hasta la Biblioteca Nacional en la ciudad de La Habana para buscar el volumen de las Actas del Consejo  de Gobierno de la República en Armas que la contenía y cuyo volumen no estaba en la Biblioteca Provincial de Pinar del Río. Esa acta está  contenida en mi artículo Un ejemplo de generosidad, transigencia y magnanimidad mambisa, el cual fue publicado en el número 40 de la revista Vitral (noviembre-diciembre del año 2000)  cuando yo aún residía en Cuba y era un asiduo colaborador de Vitral,  revista del hoy extinto Centro de Formación Cívica y Religiosa de la Diócesis de Pinar del Río,  fundado y dirigido por Dagoberto Valdés Hernández y del cual era Rector Monseñor José Siro González Bacallao, entonces Obispo de la Diócesis de Pinar del Río.  La lectura  de esa acta  me  dió una gran sorpresa al leer que el mencionado Consejo tenía que dar permiso para hacer llegar  alimentos a  la población de Puerto Príncipe (la ciudad de Camagüey) y dejar entrar y salir de las poblaciones a los llamados  pacíficos, que eran aquellas personas que en la guerra  no pertenecían ni  actuaban a favor   de  ninguna de las partes contendientes.

Esa  Acta del Consejo de Gobierno de la República de Cuba en Armas (Presidido por Bartolomé Masó) fue tomada de:

Llaverías, J. (1931). Actas de las asambleas de representantes y del Consejo de Gobierno durante la Guerra de Independencia Volumen 4. La Habana: El siglo XX, pp. 128-132,  Joaquín Llaverías Martínez (1875-1956) fue  académico de número de la Academia de la Historia de Cuba, El gran historiador Emeterio Santovenia fue otro de los autores de la recopilación y edición de esas actas.

Acta del Consejo de Gobierno

En La Viuda – Camagüey - a primero de Septiembre de mil ochocientos noventa y ocho, reunido el Consejo de Gobierno bajo la presidencia del Presidente de la República Mayor General Bartolomé Masó y Márquez, con asistencia de los señores Dr. Domingo Méndez Capote, Vice Presidente y encargado interinamente del despacho de la cartera de Guerra; Ernesto Fonts y Sterling, Secretario de Hacienda; Nicolás Alberdi, Sub-Secretario del Exterior en el desempeño de esa cartera por ausencia del Secretario en propiedad, y de mí, Secretario nombrado al efecto por enfermedad del Sr. José Clemente Vivanco, que lo es en propiedad, se declaró abierta la sesión, dándose lectura al acta de la anterior, que fue aprobada.

Da cuenta el Secretario de la Guerra con un expediente de indulto, iniciado a favor de los Sres. Enrique Lezcano, José Vázquez, Julio Muñoz, Froylán Toledo, Teodoro Castillo, Clemente Martínez y Benito Pérez, condenados a la pena de muerte en Consejo de Guerra en que fueron juzgados como traidores. El Consejo de Gobierno oído los informes del Auditor de la primera Brigada, segunda División, del 3er. Cuerpo, fuerzas en la que se celebró el Consejo; el del Jefe que las manda, y el emitido en consulta por el Auditor agregado a las órdenes directas del Consejo de Gobierno; vista la petición de los interesados; acordó que ofreciéndosele preciosísima ocasión de ejecutar con oportunidad nunca evaluada y en obsequio de los altos fines de la Revolución, la más augusta de las prerrogativas con que la Sociedad inviste al poder público, acuerda conceder el indulto que solicitan los reos.

Da cuenta el Secretario de la Guerra de una carta suscrita por el General Lope Recio manifestando en ella la necesidad de acudir en socorro de las familias que residen en Puerto Príncipe y pidiendo al Consejo permita3 la introducción y venta de carne en dicho pueblo. El Consejo atendiendo a las razones de gran peso expuestas en dicha carta acordó autorizar a la comisión de Hacendados que en ella se refiere para que pueda introducir ganado en Pto. Ppe. para el consumo de las familias pobres, no pudiendo vender la carne a un precio superior a cinco centavos la libra, debiendo depositar el importe de la venta en poder de la persona de respetabilidad que designe el General Recio, y se aplicará lo que se recaude al fin benéfico que oportunamente se acuerde. Asimismo acuerda el Consejo se pida a dicho General los nombres de los Hacendados a que se refiere para la dicha constancia.

El Consejo, evacuando la consulta que en su comunicación número 465 del libro 5o hace el General Jefe del tercer Cuerpo, Lope Recio, acuerda: conceder autorización a los dueños de fincas rústicas residentes en Pto. Ppe. para que pasen a sus propiedades a trabajar en la reconstrucción de las mismas. Que se permita a los pacíficos la entrada y salida en las poblaciones, y que se permita asimismo que los dueños, arrendatarios, poseedores o encargados de las fincas situadas en las zonas de los pueblos se establezcan en ellas.

Se da lectura a la petición que hace el Sr. José A. Hernández para poder vender la madera de su propiedad existente en la finca "Jiquimal" de su propiedad, en la zona de Ciego de Ávila. El Consejo acuerda autorizarlo para ello y que así se comunique al Jefe del Tercer Cuerpo, al Territorial para su conocimiento y efectos.

Se da lectura a la solicitud que hace la Compañía Eléctrica de alumbrado de Puerto Príncipe, pidiendo se le permita al C. Juan Silva el corte y arrastre de maderas para leña de la finca "El Jucaral" que necesita dicha Compañía para tener alumbrada la población de Puerto Príncipe. El Consejo acuerda conceder dicha autorización y que se comunique también a los Jefes Territorial y del 3er. Cuerpo.

Se presentan dos instancias suscritas por A. G. Fouceda y Mario de Zayas, pidiendo pase para el extranjero. Se acuerda concedérselos al primero en el bote al servicio de este Consejo y al segundo por vía de Pto. Príncipe, siendo los gastos por cuenta de los solicitantes.

Propone el Sub-Secretario del Exterior al Sr. José Eliseo Cartaya para el grado de Capitán del Ejército Libertador, con antigüedad de enero del año próximo pasado por los méritos y servicios que viene prestando desde hace tiempo y poseer además nombramiento de oficial expedido por el Delegado Plenipotenciario. El Consejo acuerda se le expida dicho diploma con la antigüedad que se señala.

Se da lectura a la siguiente instancia: " Ldo. Jesús Sotolongo y Lynch al Consejo de Gobierno con el debido respeto pide: se le conceda autorización para comenzar los trabajos preparatorios de la zafra y las faenas agrícolas a ésta aparejadas, en las fincas "Pilar", "Mercedes" y "San Gerónimo" situadas en la provincia de la Habana, propiedad del que suscribe y sus hermanos Vidal y Tomás. Siendo también necesario para los trabajos que se han de emprender ganados caballar, mular, vacuno y de cerda ha de concedérsele también que todos los que en adelante se adquiera a justo título sean respetados por las autoridades civiles y militares de la República, así como también los cercados que se hagan necesarios para el cuidado de las labranzas". El Consejo acuerda acceder a lo que se pide y que se den las órdenes oportunas a los Jefes de aquella provincia para su conocimiento y efectos.

Se da lectura a la siguiente comunicación: "Al Consejo de Gobierno.- Considerando y creyendo firmemente que el patriotismo y las reglas del Derecho Internacional que han de hacerse efectivos en estos momentos en que se ha resuelto el problema de la independencia de Cuba, nos obliga a retirarnos inmediatamente del Poder para facilitar el cumplimiento de los fines que han de realizarse, y no siendo éste el criterio que aprueba, acepta o cree más conveniente el Consejo de Gobierno, sírvase Vd. aceptar la renuncia inmediata e irrevocable del cargo de Secretario del Interior que hasta aquí he venido desempeñando. De Vd. con la mayor consideración.- P. y L. Agosto 25 de 1898- Manuel R. Silva.

Manifiesta el Vice Presidente que con posterioridad a esa fecha recibió una carta del Sr. Silva en la que trata con más extensión las causas que le mueven a presentar su renuncia; se da lectura a dicha carta y se acuerda consignar el final de ella que copiado literalmente dice: "A mi juicio nosotros debemos lanzar un manifiesto renunciando a nuestros poderes y suspendiendo la convocatoria4 por no poder efectuarse y así cumplimos mejor. Si este juicio no se acepta yo exijo que mi renuncia lo sea, pues me creo con derecho para defender y conservar mis convicciones y no volveré a incorporarme al Gobierno como miembro del mismo". El Consejo después de deliberar extensamente sobre el asunto, teniendo en cuenta que las manifestaciones y criterio del Sr. Silva son completamente distintos de los que sustenta el Consejo de Gobierno principalmente en lo que se refiere a la renuncia de los poderes que le han sido conferidos por el pueblo, y creyendo necesaria la permanencia en sus puestos en los momentos en que se espera el resultado de esa convocatoria que hoy más que nunca cree necesaria el Consejo, acuerda, aceptar a dicho Secretario del Interior la renuncia que presenta, haciendo constar que ve con sentimiento la resolución por él tomada.

El Consejo de Gobierno: considerando que suspendidas las hostilidades no deben mantenerse vigentes disposiciones que coarten la libertad de los encargados de pactar la paz, cuando está ya reconocida por España y los Estados Unidos la independencia de Cuba y que en tales circunstancias es inútil privar al ejército español de noticias y prácticos que a veces hasta será un deber facilitarle para que pueda realizar la evacuación del territorio convenida con los Estados Unidos. Considerando que terminada la guerra deben cesar las pasiones y odios desarrollados durante la lucha, realizando de este modo la unión de todos los cubanos bajo nuestra bandera, que es símbolo de libertad y no de venganzas ni rencores. Considerando que en estos momentos los Jefes del Ejército deben extremar su celo para que no quede sin castigo ningún atentado contra la seguridad personal y que con ocasión del contacto entre nuestras fuerzas y las personas que han estado al servicio de España, no se ejerciten venganzas privadas en las que el crimen de uno mancha el prestigio de todos.

Acuerda el Consejo: Primero, suspender en sus efectos hasta nueva orden el párrafo segundo en su último extremo y los párrafos nueve, diez, trece, catorce y quince del artículo cuarenta y ocho de la Ley Penal. Segundo, conceder amnistía a los culpables de cualquiera de los delitos definidos en el artículo cuarenta y ocho de la misma Ley. Tercero, que se circulen al Ejército y autoridades de la República estas resoluciones haciéndoles notar los males que podrían sobrevenir de no observar una conducta de olvido y de perdón.

Se da lectura a la exposición que dirige el Presidente de la República de Cuba al de los Estados Unidos Mr. William McKinley y que queda para constancia asentada en el libro segundo de salida al folio doscientos noventa y cuatro con el número doscientos cincuenta y Libro 2o correspondiente a la Secretaría del Exterior. El Consejo acuerda aprobar en todas sus partes dicha exposición y que por nuestro Representante en el extranjero sea entregado dicho documento5.

Se da lectura y se aprueba la publicación de dos alocuciones dirigidas la primera al "Ejército Libertador" y la segunda "A los habitantes de territorios cubanos no ocupados aún por las fuerzas del Ejército Libertador", acordando sean certificados un ejemplar impreso de cada una de ellas por el Secretario que suscribe y archivadas para constancia.

El Consejo acuerda nombrar comisionados especiales para los siguientes Cuerpos de la división militar de la República comprendiendo las ciudades y los pueblos radicados en los mismos ya estén bajo nuestra directa autoridad ya los ocupen España o la América del Norte; para las poblaciones y territorios del Primero y Segundo Cuerpo, el Comandante de Estado Mayor Manuel Despaigne; para los del Tercer Cuerpo al Director Jefe de Sanidad Militar General de Brigada Dr. Eugenio Sánchez Agramonte; para los de la primera División del Quinto Cuerpo, Matanzas, al Teniente Coronel del Cuerpo Jurídico Lcdo. Octavio Giberga y Galí; para los de la Segunda División del Quinto Cuerpo, Habana, al Auditor General, Jefe del Cuerpo Jurídico General de Brigada, Fernando Freyre de Andrade, dándoles la siguiente credencial con las facultades que se expresan: ‘El Consejo de Gobierno en sesión celebrada el día de hoy, acordó nombrar a Vd. comisionado especial al objeto de que, con el carácter oficial de representante del Gobierno, y por éste debidamente instruido y facultado, se constituya personalmente y acompañado de los auxiliares que designe en el mencionado territorio, disponga y realice libremente por sí o por medio de sus auxiliares las medidas y actos de propaganda y organización política que juzgue conducentes a armonizar la opinión y el sentimiento de los habitantes con las mantenidas por el cuerpo revolucionario y la entidad que los dirige, al intento de favorecer en toda la extensión del país el desarrollo de un movimiento uniforme y encaminado al fin único de asegurar para la entera población de Cuba el ejercicio de la soberanía y el disfrute de la libertad dentro de un régimen sinceramente democrático y expansivo; funde Comités, Clubs y agrupaciones civiles de cualquier otra especie tendientes a la determinación y desenvolvimiento del propósito indicado; elija y nombre representantes, agentes y cualquier otros funcionarios civiles que juzgue necesarios para cooperar al propio fin; comunique con los ya nombrados y con las fuerzas militares residentes en dicho territorio e instruya a todos del pensamiento y tendencia del Gobierno, inspirándoles la línea de conducta que deben observar en relación con la situación y momentos políticos presentes y con el probable progreso y dirección de los acontecimientos; y en suma, acuerde y practique cuantas diligencias y gestiones sean a su juicio de oportunidad y de eficacia para ganar a nuestra causa el espíritu del pueblo cubano, en cuanto disintiere encauzar las distintas corrientes de nuestra sociedad hacia un solo rumbo, marcado por la estrella de nuestro pabellón, y organizar las diferentes fuerzas colectivas dentro del mismo todo, como medio el más adecuado y tal vez exclusivo para el logro de los ideales de paz, justicia y libertad que dieron nacimiento a la Revolución y han inspirado invariablemente todas sus determinaciones. Por tanto, las autoridades y funcionarios civiles y militares de la República prestarán inmediatamente al Comisionado o a cualquiera de sus auxiliares, con absoluta preferencia a cualquiera otra atención o servicio de su cargo, los auxilios de cualquier género que reclamen de los mismos, poniendo a su disposición las fuerzas y recursos que solicitaren. Y para que sirva de credencial al interesado y de requerimiento a quien se exhiba se expide la presente firmada por el Presidente de la República’.

Da cuenta el Secretario del Exterior con las cuentas que para su examen e informe le fueron entregadas correspondientes a los meses de Junio y Julio, que fueron presentadas por el Secretario del ramo. Fueron aprobadas y quedando copia duplicada en Secretaría del Consejo.

Y no habiendo otro asunto de que tratar se dió por terminada la sesión.- Bart. Masó.- Domingo Méndez Capote.- Ernesto Fonts Sterling.- Dr. N. Alberdi.

Sobre  la persona de Máximo Gómez

Máximo Gómez, con grandes méritos militares,  tenía un carácter veleidoso según leí en un libro allá en Cuba, lo cual era ejemplificado con su trato voluble respecto a los ¨pacíficos¨ . Para mí es muy sugnificativo que Máximo Gómez dió la orden de ahorcar a todo el que llevara a un campamento mambí un mensaje para firmar la Paz del Zanjón y al que la firmara y, sin embargo, él después se acogió a la Paz del Zanjón. 

Hay un pasaje de Máximo Gómez donde él golpea salvajemente al infeliz negro ¿Edua? que le servía de ordenanza por algo que ya no recuerdo, En el diario de José Martí que han titulado De Cabo Haitiano a Dos Ríos, Martí escribe que a él llega un coronel del Ejército Libertador sumamente enojado porque Máximo Gómez lo había humillado y le dice a Martí que él está peleando para que no hubieran humillaciones en Cuba.

 Antonio Maceo pidió el grado de Lugarteniente General para no estar subordinado a Máximo Gómez, pues aunque en el Exilio en Centroamérica habían sido compañeros de correrías de mujeres (aparece narrado en uno de los tres volúmenes que escribió el historiador José Luciano Franco sobre Antonio Maceo) , sabía del carácter del ¨chino viejo¨. Dado que no había esa subordinación es que Antonio Maceo pudo, tras el fuerte  desencuentro con José Martí en  la reunión de La Mejorana,  tratar a Gómez y a Martí  de manera inadecuada, de la cual Máximo Gómez dejó constancia en su diario:

  “(…) nos condujo a las afueras de su campamento, en donde pernoctamos solos y desamparados, apenas escoltados por 20 hombres bisoños y mal armados”.

 Máximo Gómez tuvo serios problemas con el Consejo de Gobierno Presidido por el Mayor General Bartolomé Masó; ya en tiempos de paz ocurre el error de Máximo Gómez  al  estar de acuerdo  con el dinero (3 millones de dólares)  que  Porter le propuso para la paga del Ejército Libertador (no confundir con el dinero para el licenciamiento del Ejército Libertador, licenciamiento pedido por Manuel Sanguily, Juan Gualberto Gómez y otros patriotas en una importante reunión); entopeciendo así  la  estrategia política y financiera  de la Asamblea del Cerro y de la Comisión creada para negociar ese asunto con el gobierno de los Estados Unidos. Ese asunto lo abordo con muchos detalles  en mi libro:


Veamos como el comandante de la división Cuba, el  General americano John R. Brooke recibió el país el 1º  de enero de 1899.

“Muchedumbres hambrientas pululaban por todas partes y  cubrían con harapos de luto por la muerte de deudos más  o menos próximos cuerpos extenuados hasta lo  inverosímil, o a veces, hasta lo inverosímil también  abultados por la hidrohemia. Aquellas pobres gentes,  sin auxilio alguno, habían agotado sus recursos y  echado mano de toda clase de alimentos. Los más  inmundos y repugnantes animales se devoraron con  deleite y se buscaron con empeño frenético. Las raíces,  los troncos y las hierbas se utilizaron también”.

“Las mujeres y los niños famélicos buscaban en los  pesebres de las fuerzas de caballería acampadas en las calles y entre la tierra polvorienta los granos desechados, para comerlos crudos, y las semillas y  cortezas de las frutas se recogían también como  preciosos hallazgos. Con frecuencia llevábanse a  pedazos, y a pesar de los esfuerzos de la policía para  impedirlo, los restos de animales muertos de  enfermedades contagiosas” (2).

Fuente del anterior fragmento:.

2.- Cuba los primeros años de independencia. Dr. Rafael  Martínez Ortiz. Primera parte. Tercera edición. 1920.  Pág. 19

Para profundizar  respecto a la Reconcentración de Weyler  sería muy interesante leer el libro Guerra y genocidio en Cuba, 1895-1898,  de John Lawrence Tone; el cual está publicado en los idiomas Inglés y Español.

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