jueves, junio 15, 2006

LA JUNTA ESCOLAR VETA LIBRO INFANTIL SOBRE CUBA

La Junta Escolar veta libro infantil sobre Cuba


RUI FERREIRA
El Nuevo Herald


Un controversial libro sobre la vida en Cuba se encuentra entre un grupo de libros infantiles que serán retirados pronto de bibliotecas escolares, poniendo así punto final a una apasionada polémica de cuatro meses que comenzó cuando un padre lo descubrió en la escuela de su hija.
El libro, Vamos a Cuba, forma parte de una serie de 24 publicaciones similares donde se describe la vida y las costumbres de una serie de países. Sin embargo, Vamos a Cuba fue cuestionado porque en la opinión de activistas del exilio, políticos cubanoamericanos, candidatos al Senado estatal y miembros de la Junta Escolar, no describe de una forma correcta la vida en la isla, dando una impresión idílica pues obvia el régimen político y el sufrimiento humano.
En lo inmediato, la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) anunció ayer que formulará una demanda contra el sistema escolar por estimar que la retirada del libro es un acto de ``censura''.
Con la desaparición del libro sobre Cuba de las bibliotecas, el superintendente Rudolph Crew sufrió una derrota política en el seno de la Junta, la primera en sus casi dos años en el cargo, ya que había manifestado públicamente su oposición a la retirada de Vamos a Cuba y aprobó la recomendación de una comisión de revisión de mantenerlo en los estantes escolares.
Tras el voto, el superintendente no estaba disponible para hablar con El Nuevo Herald, dijo su portavoz, Joseph García.
La decisión fue tomada ayer por la Junta Escolar con votación de 6-3. Uno de los miembros explicó abiertamente que votaba a favor de sacar el libro de las escuelas porque temía por la seguridad de su familia, un comentario que le mereció acusaciones de ``divisionista''.
En las bibliotecas escolares de Miami-Dade hay 49 ejemplares de A Visit to Cuba, cuatro de los cuales son en español con el título Vamos a Cuba. Uno de éstos fue descubierto por Juan Amador hace cuatro meses en la escuela de su hija, la primaria Marjory Stoneman Douglas.
Ayer, al hablar ante la junta previo al voto, Amador dijo: ''En ningún momento he tratado de censurar nada'', sino que inició el proceso de retirar el libro ``como un padre que vela por su hija''.
''Los cubanos estamos hace 47 años tratando de que se conozca nuestra realidad y un libro de 32 páginas no la puede silenciar'', dijo Amador.
Aunque el pedido de Amador era de que se retirara sólo Vamos a Cuba, el presidente de la Junta Escolar, Agustín Barrera, propuso que la decisión abarcara toda la colección.
''Son 24 libros sobre diferentes países. He leído unos 16 y están todos escritos de la misma forma, con un lenguaje muy superficial. No creo que ninguno de ellos refleje la vida de esos países; no entiendo cómo se puede escribir libros sobre países sin haber estado en ellos, por lo cual creo que debemos sacarlos todos'', dijo.
Amador también pretendía que el libro fuera sacado sólo de la escuela de su hija, pero la miembro de la junta Ana Rivas Logan hizo una propuesta que llevó a que se retire de todas las bibliotecas escolares donde se encuentra.
El libro todavía puede ser consultado en las bibliotecas del condado Miami-Dade, donde hay 33 ejemplares, así como en las bibliotecas escolares del condado Broward, donde hay 17, o en las bibliotecas de ese condado que disponen de dos ejemplares.
Además de Barrera y Rivas Logan, votaron a favor de sacar el libro Marta Pérez, Perla Tabares, Frank Bolaños y Robert Ingram. En contra, Evelyn Greer, Solomon Stinson y Martin Karp.
Al explicar su voto, Ingram expresó: ``Muchos [de los miembros] no pueden salir de aquí sin votar [a favor de la retirada] porque pueden irse a casa y encontrar una bomba''.
''No creo que se pueda combatir a Castro y su régimen opresivo siendo como Castro y su opresión. En este país vivimos en libertad y ahora nos piden opresión; no se puede estar a favor de la libertad y la opresión al mismo tiempo'', opinó Ingram quien, pese a todo, votó por retirar Vamos a Cuba, porque sus hijos ``están en riesgo''.
Es más, ''no puedo votar a conciencia sin sentirme amenazado'', añadió.
Sus palabras provocaron un rechazo inmediato de Pérez, quien lo acusó de ser ``divisionista''.
''Nadie va a poner una bomba en su carro. Usted es un divisionista'', espetó Pérez.
Según Tabares, ``en el sistema escolar no hay lugar para un libro que engañe, confunda y sea confuso, especialmente para los estudiantes de nivel primario''.
Vamos a Cuba no es un libro de lectura obligatoria para los estudiantes.
Pero para la ACLU, el desenlace de este caso es un ejemplo claro de ''censura'' que abre la puerta a otras decisiones similares, por lo cual entablará una demanda ante los tribunales.
''Esto es un ejemplo claro de censura. Es, además, un serio quebranto de la primera enmienda constitucional que no puede ser usada para implantar la censura. Ahora todo padre que no este de acuerdo con un libro puede mandar a que lo retiren'', señaló John D'León, uno de los directores de ACLU que presenció la sesión.
Y añadió: ``Cuando comenzamos a retirar de los estantes los libros que no nos gustan estamos entrando en un régimen totalitario''.