sábado, agosto 23, 2008

QUEJAS Y VISITAS DE RAMIRO VALDÉS

Tomado de El Tono de la Voz, Blog de Jorge Ferrer



Queja y visitas de Ramiro Valdés

Por Jorge Ferrer
22/08/2008


Atrás quedaron los tiempos en que la sección «Cartas a la dirección» en el Granma se limitaba a recoger parabienes a la revolución llegados de todos los confines del mundo. Entonces, por cierto, era muy divertida. Uno leía a bolivianos lamentándose por no haber nacido en la finca del «comandante en jefe», lloros de catalanes por los cinco espías, felicitaciones de cuanto tonto útil jalea al castrismo y cree que le gustaría padecerlo.

En los últimos meses, sin embargo, esas páginas del periódico de los hermanos Castro se han convertido en un interesante buzón de quejas y sugerencias –por lo que recoge y por lo que deja fuera–, pero sobre todo en un curioso continente de los modos en que los funcionarios cubanos se desvelan por satisfacer… a Raúl Castro.

Ya no son páginas humorísticas como antes. Ahora son el testimonio del miedo permanente que padecen los cubanos. No el orgulloso y humano miedo de los disidentes, sino el terror de decenas de miles de funcionarios que luchan por conservar sus empleos mal pagados, pero suficientes para «resolver» gasolina, víveres o favores.

Si algo ha cambiado de veras con Raúl Castro es que todo ese lumpenfuncionariado sabe que ahora lo vigilan con permanente celo represor. Saben que son ellos la prioridad, porque el nuevo gobierno de Cuba no se juega su permanencia y su futuro revolucionando la economía: toda su apuesta es por la eficiencia. Es decir, por el control, brazo administrativo de la represión.

Así, el Granma se ha convertido, ¿quién lo iba a decir?, en un mural donde leer el miedo. También en un aviso de que enviar una queja a la oficina de Lázaro Barredo acaba con visita en tu casa.

Hoy viernes, el Granma trae dos buenas perlas que ilustran el ambiente de terror. Un doble terror, el de los destinatarios de la queja y el de un sistema que todo lo resuelve a partir de la minuciosa y esa sí eficaz vigilancia que ejerce sobre todos y cada uno de los ciudadanos.

Atiéndase a la absolutamente desmesurada reacción de funcionarios de Radiocuba y Correos de Cuba a quejas publicadas antes en el periódico. Repárese en que ambas empresas pertenecen al Ministerio de la Informática y las Comunicaciones en manos de Ramiro Valdés. ¡Solavaya!

La primera queja la envió un lector de Bejucal y se refería a la nula recepción de un canal de televisión. Los subordinados de Ramiro Valdés partieron raudos al rescate:

«…queremos hacer referencia al caso de la queja publicada del municipio Bejucal. En primer lugar, queremos informar que Bejucal se encuentra entre los municipios del país que no tiene instalada Comunitaria de Televisión.

El día 15 de julio, especialistas de RADIOCUBA visitaron el referido municipio, realizando mediciones de las señales radiadas de los diferentes canales de Televisión y pruebas de recepción, comprobando que existen buenos niveles de señal de los cuatro canales nacionales (CUBAVISIÓN, TELE-REBELDE y los dos EDUCATIVOS), para garantizar una adecuada recepción.

Al visitar la vivienda de la persona que hizo la queja, se pudo comprobar que los problemas de la mala recepción se debían al uso de una antena inadecuada y en mal estado, la utilización como bajante del cable telefónico conocido como NEOPRIN, también inadecuado ya que atenúa considerablemente las señales de televisión, además de un largo excesivo del cable y con varios empates, todo lo cual produce importantes pérdidas de la señal. Además, toda la instalación en mal estado de mantenimiento, con lo cual es imposible obtener una buena recepción.

Se procedió por los especialistas de RADIOCUBA a darle un mantenimiento a la antena, limpiarle los contactos, acortar el largo y eliminarle los empates al cable NEOPRIN y de inmediato comenzaron a recibirse con mejor calidad los canales que antes se veían con ruido, incluyendo el Educativo 2 que antes no lo podían ver. Se le demostró que con una antena adecuada para los canales que se deben recibir en la zona, con un bajante adecuado (cinta de 300 Ohms) y la utilización de un conector o adaptador (popularmente conocido como cachimba) podían recibir bien los 4 canales nacionales.»

La segunda queja vino provocada por problemas en la distribución de la prensa a los suscriptores. En este caso la reacción lleva el inconfundible sello de los viejos colaboradores del siniestro Ramiro Valdés. ¡Montaron todo un operativo propio del MININT!

«Para atender su caso se creó una Comisión Municipal que se entrevistó con varios compañeros: en primer lugar con el cartero que presta servicios en ese barrio, con la Delegada del Poder Popular de esa circunscripción, quien además es la Vicepresidenta del consejo Popular, con el Presidente del CDR, la secretaria del Bloque de la FMC, el coordinador de la Zona de los CDR, con suscriptores de esa localidad, una de ellas es la encargada de recoger la prensa en el edificio donde usted reside, una inspectora de la Empresa de Correos de Cuba y usted.»