jueves, octubre 22, 2009

El actor y director Luis Alberto García, responde el artículo de Lázaro Barredo en Granma

Tomado de http://www.penultimosdias.com



Luis Alberto García, sobre el artículo de Lázaro Barredo en Granma
October 20th, 2009 · 61 Comments

*Es inaceptable su artículo porque es inaceptable eximir al estado de responsabilidad por el paternalismo reinante, cuando fue precisamente este quien lo engendró*

*Como no tengo alma de vocero y siento repulsión por los irresponsables que se abrogan el derecho de hablar inconsultamente en nombre del pueblo cubano, los cuales son, desafortunadamente, bastantes, me limitaré a relatar mi situación personal, a sabiendas de que coincide con la de un gran porcentaje de la población cubana. La aritmética - aunque a muchos ya no le parezca debido a tantos forcejeos y convenientes manipulaciones - sigue siendo una ciencia exacta, ajena a subjetividades y por ende una útil aliada a la hora de saber por dónde andamos, en este caso por dónde ando y por donde andan los que quieren sostener que 2 menos dos es 3.*

( Luis Alberto García )

*A fuerza de neuronas, cuando estas eran imprescindibles para graduarse de la educación superior, obtuve mi título. Luego de 6 años de práctica laboral he llegado a devengar la gloriosa cifra - gloriosa porque es el tope - de 480 pesos. El salario se desglosa, tomando en cuenta un mes estándar, más o menos de la siguiente manera: gracias a un viejo aire acondicionado que trato, válgame dios, de usar lo menos posible, 170 pesos. La vilipendiada libreta de abastecimiento, el tan nombrado “subsidio del estado”, me cuesta - no sé si alguien lo recibirá gratis - alrededor de 150 pesos, que se dividen en las libritas de aceite, el poquito de arroz, los escasos granos, el pan nuestro de cada día, el cafetín, algún que otro jabón una que otra vez, la pasta dental y otras pocas cosillas que constituyen la cuota mía y de mis 2 hijos. A esto le unimos el agua que se paga, el gas que también se paga y las cuotas del refrigerador y los calderos que generosamente el estado “nos entregó”, y por simple aritmética podemos llegar a la conclusión que después que uno paga los “subsidios” del estado, flaco se queda el bolsillo, más bien caquéctico, para afrontar el mar, no, el océano de artículos de primera necesidad que el estado no “subsidia” sino que tiene a bien aplicarle el llamado dos cuarenta, bueno, por ahí me quedé yo, aunque sospecho que ya es mucho más.*

*Resulta, compañero Lázaro, que debemos darle gracias al bondadoso estado por cobrarnos casi el 70 % del magro salario que nos paga para adquirir sus “subsidios”, y de paso - digo yo -, agradecerle también que nos quedemos como pichones con la boca abierta viendo como viviremos el resto del mes con lo poco de dinero que nos quedó luego de adquirir la cuota de alimentos de la libreta, que solo alcanza, con suma austeridad, para mal comer 13 días de los 30 o 31 que tiene el mes. Cualquiera que no fuese cubano pensaría, compañero, que los productos ofertados por la libreta son una especie de regalía del gobierno, pero los del patio sabemos de sobra que los precios de esos productos están en completa correspondencia con los salarios que paga el estado, empleador exclusivo de la fuerza de trabajo. Tomando esto en cuenta yo le pregunto: ¿Quién subsidia a quién? ¿El pueblo al estado con su trabajo mal pagado o, como usted dice, el estado subsidia la alimentación del pueblo? O mejor le preguntaría: ¿De dónde sale lo poco o lo mucho que el estado distribuye si no del esfuerzo casi desinteresado de los trabajadores? ¿O es que usted tiene la peregrina idea de convencernos de que el estado /per se/ es capaz de producir algo más que derroche? Sepa usted, compañero Barredo, pues parece no haberse enterado, que dentro de las características de este pueblo desde siempre han estado,el amor al trabajo, la capacidad de sacrificio, ampliamente demostrada, la valentía de asumir retos laborales por descabellados que hayan sido algunos o muchos. Esta isla - revise la historia - ha sido cuna de personas emprendedoras, con amplia inventiva, impregnadas de una pujanza poco común dentro de nuestra zona geográfica, sin chovinismos. Parece que convenientemente ignora que la diáspora cubana dispersa por los cuatro puntos cardinales de este mundo, se caracterizó y se caracteriza por ser una comunidad descollante y en sumo trabajadora. Ganadora del respeto y la admiración de las mas disímiles sociedades. Los avances educativos de los últimos 50 años o 45 - con todo respeto y responsabilidad pongo en duda los últimos 5 años - han servido para formar una sólida y capacitada fuerza laboral, envidia de no pocos países. Pero usted pone en duda nuestra inteligencia a contra viento, tratando burdamente de pasarnos gato por liebre. O es que usted, en un ejercicio de pereza intelectual, ignora o quiere ignorar o le conviene ignorar o le orientaron ignorar la verdadera génesis del paternalismo en nuestra sociedad siempre dúctil, que ha respondido a las directrices que vienen invariablemente de arriba como el eco a la voz. Como no somos tontos, al contrario, somos hijos de una revolución que supo desarrollar nuestro intelecto y nuestra suspicacia, al vuelo nos percatamos, por los tiempos que corren, que usted no es más que una mala suerte de vocero. La tesis, sobra decirlo, parte de otros de más arriba, redundancia, o quizás de todos los de arriba que, un poquito por aquí, un poquito por allá y mucho a través de usted, están tratando de enquistarle al pueblo un sentimiento de culpa, de sobra inmerecido. Pero usted, con la superficial semiología de sus síndromes, ha ofendido al pueblo cargándole culpas que no tiene, ni puede tener, si partimos de la máxima que el pueblo es el único soberano. De paso describe magistralmente su síndrome cervical que le impide mirar hacia arriba. Muy fácil es buscar culpables y sobre todo si estos están abajo.*

( Lázaro Barredo y Raúl García )

*¿Tendré yo, simple mortal, que demostrarle a usted que todos esos vicios sociales que describe fueron engendrados a conciencia por un estado que legisló hasta qué tipo de ropa íntima debían usar sus trabajadores? ¿Tengo yo que recordarle que el estado dejó espacio cero a la iniciativa popular? ¿Tengo que invitarlo a ver los ridículos chalecos de parqueadores estatales que adornan la ciudad, como muestra de la omnipresencia de la burocracia?*

*Es inaceptable su artículo porque es inaceptable eximir de responsabilidad al estado del paternalismo reinante, cuando fue precisamente este quien lo engendró y hasta lo utilizó a su conveniencia. Reducir el problema económico del país a los pesados “subsidios” que el estado tiene que aplicar a los alimentos tomando en cuenta que el mismo bondadoso estado sustrae del bolsillo de los trabajadores un gran porciento del bajísimo salario que el mismo paga, es simplificar la desgracia y, peor aún, abandonar a la clase obrera. ¿Por qué usted, señor periodista, no nos hace un favor a los cubanos de a pie, a la clase obrera en general y nos sirve de portavoz a la inversa? No hace falta escribir artículos, tanto no le vamos a pedir, no es necesario disculparse, eso no es costumbre. Pero bien pudiera ayudarnos a encontrar la cura de otro síndrome por usted no descrito. El síndrome de la hipoacusia al parecer relacionado con la falta de oxígeno que sufren o disfrutan las personas de las alturas. Tomando en cuanta su problema cervical aprovéchelo para conocer y trasmitir las disímiles propuestas que comunistas del mundo real han hecho para combatir esos mismos síndromes de los que usted nos acusa.***

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OTRO ACTOR QUE HACE POCO TAMBIÉN ¨SE MANDÓ PA´HOME ¨ Y EL PITCHER CON LA PELOTA EN LA MANO !!

Acuse de recibo: Carta abierta del actor Armando Tomey


Colegas y amigos: hace unos instantes me llamaron para convocarme a participar en un teleteatro; el salario es el mismo que se paga en los teleplay, pero éste con bastantes ensayos y grabaciones tiene una novedad, que al parecer se quiere convertir en moda. Hasta la fecha, es normal que los actores acudan a los ensayos por sus medios, pero ahora, también nos quieren hacer aceptar, acudir a las grabaciones por nuestra cuenta; los que tenemos carro que nos paguemos el combustible y los que no; ¡en guagua, taxis o a pie! Esto sería algo normal si nuestras condiciones de vida fueran normales; lo que significa ganar un salario normal y en correspondencia con lo que vale nuestro trabajo (aún siendo superior a los de cualquier obrero), que nos permita ser personas normales y no preocuparnos por el transporte.Tenemos que tener mucho cuidado y ser muy firmes para evitar que esta modita se extienda desde los proyectos atípicos, experimentales, cortos, de bajo costo o no se qué tipo de clasificación; hasta las producciones habituales. Me parece muy bien que la televisión cubana trate de ampliar los espacios dramáticos que tan restringidos están desde hace mucho tiempo, pero no nos hace ningún favor al producir uno que otro programa dramático y darnos trabajo imponiendo una política de “tómalo o déjalo”.Está claro que los directores que no pueden dirigir sus proyectos, por tal de realizarlos, aceptan menos que lo mínimo, sin importarles el grado de sacrificio al que deben someter a los actores y resto del personal. Me pregunto, si a Randy, Taladrid o el resto del selecto grupo de “LA MESA REDONDA” ¿Van en guagua o a pie a su programa? Todos sabemos la respuesta, pues hasta mean en un baño diferente. Lléguense a los baños de los estudios del focsa, o a los propios del ICRT que nos tocan a nosotros; compiten en acumulado de secreciones sólidas y líquidas con cualquier baño de una Terminal o una cervecera en moneda nacional. En Cuba hay una sola televisión y no por decisión nuestra. Hay un solo dueño; pues bien; ese dueño tiene que asumir su responsabilidad y definir si somos una carga o una capa social importante. No nos pueden escamotear lo poco que hemos logrado durante tantos años con planteamientos, quejas, sugerencias, llantos y lamentaciones que hasta ahora son la única vía para tratar de alcanzar algo, como por ejemplo; el derecho compartido con médicos , deportistas pilotos, científicos y otros pocos sectores privilegiados; a que se nos autorice comprarnos un auto, justificando los CUC ganados legalmente en un país donde no se nos paga en CUC, y que además exigen acumular una cifra desorbitarte, y para colmo; hacer un papeleo mayor que en “La Muerte de un Burócrata”,pues exigen hasta una carta del comité.También algunos logramos el derecho a tener correo electrónico, por supuesto que sin, ¡ INTERNET!, pues somos unos de los pocos países atípicos del mundo en que no se nos permite; creo que Corea Del Norte y nosotros¿ por qué no podemos tener Internet? Responder esa pregunta conllevaría a un análisis muy crítico de la filosofía o la forma autocrática y rígida con que se conduce y dirige nuestra sociedad socialista de la mitad del siglo veinte “SOCILISMO DE VIEJO TIPO”. Para nada del siglo veintiuno “DE NUEVO TIPO” que tanto alabamos y defendemos par otros en América latina.

( Armando Tomey )

Pues sí, se trata de luchar por mas, no perder nada. ¿Por que despues de tantos años trabajando para este organismo, envejeciendo sin recibir nada por la parte de ellos, solo el respeto inherente de parte del pueblo por el hecho de ser exhibido nuestro trabajo, tenemos que coger una guagua para ir a firmar? Los jóvenes artistas que empiezan ahora son candidatos seguros para “Acaballamiento”. Si lo admiten, ya verán lo que les reserva el futuro. ¡No! , si hay que ahorrar, que la guagua la cojan, los dirigentes, ellos existen por nosotros, algunos, los menos; son capaces y sensibles y hasta con muy buenas intenciones nos han defendidos y luchado por nuestras aspiraciones, pero al final…se han rendido o sufren constantemente antes la trituradora gigante, pues tienen que escoger entre conservar el puesto o luchar contra la corriente y perecer. Los dirigentes lo son hasta que los truenen, los artistas perduramos para toda la vida, en el celuloide, en el video o en el recuerdo del público. Si no exigimos respeto de manera conciente, nunca nos respetaran. Convoco a todos los actores y artistas en general que por muy necesitados que estén económicamente, no acepten condiciones leoninas y humillantes de trabajo. Bastante hemos cedido al aceptar que constantemente en series que estamos combeniados, se nos rebaje el salario por incumplimiento “Del Plan”, por motivos siempre ajenos a los actores. Que cuando filmemos en exteriores, no tengamos las condiciones mínimas de estancia y hasta tengamos que hacer nuestras necesidades en los matorrales. Que nos comamos en las mayorías de las producciones televisivas, comidas indeseables lo cual se ha convertido en un problema casi generalizado en nuestro país, aunque sea justo reconocer que últimamente nuestras productoras han estado haciendo un esfuerzo discreto para mejorarlo. Que por la poca producción dramática y a pesar de la emigración de tantos actores, los que estamos aquí suframos constantes “baches” y nos quedemos sin trabajo con mucha frecuencia. Para nosotros se ha convertido en una costumbre aceptar con resignación las carencias, regulaciones, medidas; siempre decimos: _ ¿Qué vamos a hacer?…x_ ¡Esto no hay quien lo arregle!… _ ¡Hay que trabajar! De la misma manera, si caemos en la costumbre de acudir a las filmaciones por nuestros medios. ¿Qué nos espera despues?

Sí, hay que ahorrar. Somos un país sin economía, que lleva muchos años despilfarrando, comprando barredoras de nieve para barrer el polvo; comprando trenes para líneas mas anchas que las nuestras, comprando fabricas que nunca se montaron mientras se dejaron destruir las que existían, dejando que el marabú se extendiera por nuestros campos, imponiendo políticas agrarias locas que desestimulaban la producción del campesino, imponiendo cultivos, dejando perder las cosechas en los campos, invirtiendo desmesuradamente en nuevas técnicas y maquinarias, pero acabando con la cultura tradicional de los cultivos, sobre todo en la que siempre fue nuestra primera industria; la azucarera, que hoy por hoy se ha reducido en mas de la mitad. ¿Quien podría creer en la zafra del setenta; que hoy la mitad de nuestros centrales serian chatarra? En ese entonces se paralizó todo el país para ponerlo en función de la zafra, ni carnavales, ni centros nocturnos ni transporte; centros e industrias cerrados, todo el mundo a cortar caña y ¡Los diez millones van!

¡Hay que ahorrar!, pero hay que definir si es más importante encender un estadio deportivo noche tras noche mientras se le apaga el aire a una sala de recuperación de un hospital. ¡Hay que ahorrar!, pero sobre todo hay que rectificar los errores. Ya una ves se hizo una rectificación y fue para mal pues nos hermetizamos y enclaustramos mucho mas.La mayoría de los cubanos deseamos otra rectificación, pero para bien. De las cosas buenas que teníamos antes de la revolución, ¡solo queda la arquitectura tambaleante!… ¡Y gracias! pues ese viejo legado es lo mejor de todo lo que queda en pie. (Negación de la negación).

No perdamos lo que logramos muy aceleradamente con el triunfo de la revolución, y hablo de la salud y la educación con todas las deficiencias que puedan tener, de la primera ley de reforma agraria que hizo propietarios de sus tierras a muchos campesinos en peligro de desalojo, de la ley de reforma urbana para asegurarle el techo a muchas familias, de los planes de viviendas para obreros que si bien excluía a muchos, solucionaban la situación desesperada de otras tantas familias. Hoy este tema de la vivienda es uno de los problemas más serios de muchos cubanos; hasta tres generaciones comparten un apartamento; no se construyen casas, no se venden, no se alquilan, ¡un callejón sin salida! La salud es gratis pero cada día se nos hace mas difícil obtener un buen diagnostico, una buena atención, hacerse análisis, operarse; conozco casos de pacientes que tras largos días de ingresos han salido de un hospital sin diagnósticos o con diagnósticos equivocados y el precio a veces lamentablemente es la vida. Se han restaurados algunos hospitales pero la mayoría siguen en la suciedad y deterioro. El transporte ha mejorado en la capital pero en provincias ¡a carretones y bicicletas! El transporte ferroviario es un caos, muchos pueblos han quedados desconectados del sistema. El transporte de ómnibus interprovincial también es muy deficiente y el soborno es el que consigue pasajes, mientras los infelices esperan largas horas. Los servicios a la población despues de un breve periodo de mejora y eficiencia han vuelto a ser muy deficientes provocando irritaciones y falta de respuesta a las necesidades humanas elementales como sentarse donde hay que esperar, o tener donde tomar agua, mear y cagar. Los viejos que trabajaron el tiempo exigido o las viudas, tienen su pensioncita, pero ¡coño! Como tienen que sufrir en las kilométricas colas para cobrar, y los otros clientes que necesiten hacer una operación en el banco en esa fecha, mejor se ahorcan. Cuánto tiene que sufrir el que se le rompe un equipo eléctrico, el que necesita un plomero, un carpintero o un albañil en su casa, pues hasta los oficios han ido desapareciendo y cada día son más caros. Cómo se las arregla el que tiene pocos recursos y con limitaciones físicas debe acudir a un hospital con frecuencia. Hablar de los servicios en nuestro país es hacer un puchero y comenzar a sudar. A todo esto hay que sumarle la mayor desdicha del cubano de hoy “comer”; la libreta de abastecimiento es una gran ayuda para la mayoría de las familias, pero es solo eso, una ayuda, el resto que es la mayor parte, exige proezas cotidianas, que van desde el invento hasta el robo pasando por encima de los que se revientan trabajando honradamente y obteniendo muy poco. Últimamente se está dando un fenómeno muy singular “nadie tiene un kilo”…pero “tampoco hay nada”. Es cierto que aún podemos vanagloriarnos de algunas cosas muy buenas como el hecho de que en Cuba los niños no tienen o no se les permite trabajar; se les exige estudiar y puede que muchos sufran carencias y desigualdades, pero ninguno muere de hambre ni vive debajo de un puente. Pero la pregunta es ¿Porqué para tener esto, tenemos que renunciar o prescindir de otras tantas cosas?

Sí, tenemos que ahorrar, pero hemos desperdiciado y malgastado muchos recursos. Hemos ayudados a muchos países dándoles los que nos quitamos. Quisimos siendo un país pobre encabezar y costear la revolución mundial. Para defendernos de lo “yanquis” buscamos cobijas en los “rusos” y bien sabemos que caro nos ha costado ese compromiso. Nos involucramos en muchísimos conflictos bélicos con un alto costo de vidas y recursos y hoy en día ninguno de esos países practican una política ni similar a la nuestra. Nos olvidamos de elevar el nivel de vida del pueblo y de pensar en sus necesidades y aspiraciones y nos convertimos en el Mesías de internacionalismo ploretario. Hoy insistimos en viejas fórmulas fracasadas y seguimos el mismo camino recto, recto, requeterrecto. ¿Hacia dónde?

Hay mucho por hacer: Para comenzar hay que reconocer,¿En que nos equivocamos todos estos años?, y sobre todo darle participación ¡a todos¡ Por eso me gusta tanto el término de Correa (si no es demagógico) de llamar a su revolución; ¡Revolución Ciudadana¡ Y como dice un eslogan:¡Pongamos los pies sobre una buena tierra! Y tal ves no solo logremos plátano burro y boniato; ¡también, malanga!

Nota: No soy en lo absoluto disidente ni pretendo serlo. Mi afiliación política es la lógica, no creo en dogmas políticos ni religiosos. No soy patriota pero amo mi país y nunca he querido abandonarlo. Me encanta opinar, pensar y decir libremente lo que pienso. No vivo como quiero pero pienso como quiero y sobre todo me encanta intercambiar criterios. Me molesta muchísimo que me quieran obligar a creer en la mentira y a hacer lo que me dicen que haga, pero no lo que ellos hacen. Si a alguien les molesta, les perjudica o simplemente les aburren estas parrafadas; por favor comuníquenmelo para no cometer indiscreciones. Un Abrazo: Tomey.

La Habana 6 de septiembre del 2009

1 Comments:

At 3:38 a. m., Anonymous Anónimo said...

CANDELA....!!!!!!!!

Muy bien, sigamos al tanto de estos acontecimientos, nos vemos la semana próxima en kilo 5.

chicho el cojo

 

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