viernes, noviembre 27, 2009

CUBA: La calle no es del pueblo, es de Fidel Castro

La calle no es del pueblo

Por Aguaya Berlín


La calle no es del pueblo. La calle es "de Fidel". Porque el pueblo no tiene nada; todo pertenece al Estado, hasta los gritos, las consignas y quienes las deliran.

La calle es de los que no aceptan una voz diferente. Como mismo hace un gobierno que no puede sacar adelante al país porque, ante todo, no permite pensar y actuar diferente.

La calle es de los que apoyan a un régimen que golpea a personas que tienen otra opinión distinta de la oficial. Como hace un gobierno que, además, los mete presos por los años de los años, como ha hecho con opositores y periodistas independientes.

La calle es de los que censuran. Como hace un gobierno que bloquea sitios Webs y blogs alternativos que no quieren contar lo que les mandan sino lo que piensen y decidan sus bloggers.

La calle es de los que permite una dictadura puedan gritar en la calle sus consignas y no otras. Como un gobierno que a golpe de gritos y arengas, y golpes de los otros también, por cierto, ha tocado la flauta de Hamelín por más de medio siglo.

Lo dicen esas caras, esos gestos de odio, esa euforia de horda poseída que nada más sabe escuchar una flauta:



Oigo esos gritos y recuerdo, también, los actos de repudio en 1980. Y siento vergüenza por esos cubanos que gritan y golpean a un blogger que fue a dialogar y a aceptar las disculpas de uno de los que golpeó a su esposa, Yoani Sánchez, días atrás.

Lo mismo consiguió Hitler con los alemanes: que humillaran a los judíos y les gritaran en plena calle. Alimentó el odio hacia ellos y el pueblo alemán aceptó. Y todos sabemos en qué terminó todo...

De las fotos y el vídeo de arriba a las que les muestro ahora va sólo un pasito. Y siento más vergüenza aún por esos cubanos. Pena. Horror. Asco.

Judío es humillado. Caras alegres y satisfechas miran, aceptan.


Las alemanas que están casadas con judíos también son humilladas públicamente.


Otra esposa de un judío. Y más caras alegres y satisfechas miran, aceptan.


Son judíos los que van al centro, rodeados de los militares que aparentemente los escoltan y protegen de la población mirando, gritando, aceptando.


Más y más caras alegres y satisfechas que miran, que aceptan.


Niños judíos también son humillados en las escuelas, por sus mismos compañeros de clase. "Ustedes, judíos, son nuestro peor enemigo", lee un alumno en la pizarra.


A judíos se les obliga a limpiar la calle y el "pueblo enardecido" mira, grita, acepta.


Justify Full
"Yo soy judío pero no voy a quejarme de los nazis".

Los tiempos cambian, por suerte, pero la vergüenza cubana revive las cacerías de brujas. Lo que pasa es que los bloggers alternativos cubanos escriben en sus posts otra cosa, algo así como "Yo soy blogger y sí me voy a quejar del gobierno cubano". Bien hecho.


[Fotos tomadas de PD y sus citas a fuentes, y de una simple búsqueda en Google con los términos "Juden Demütigung" (judíos, humillación)]