miércoles, septiembre 22, 2010

CUBA: El preso político y de conciencia Ángel Moya denuncia que la policía hostiga a su familia

Tomado de http://www.diariodecuba.net



El preso político Ángel Moya denuncia que la policía hostiga a su familia
21 de Septiembre de 2010
DDC


El prisionero de conciencia Ángel Moya Acosta denunció desde la cárcel capitalina Combinado del Este que el gobierno y la policía hostigan a su familia porque él rechaza ser desterrado a España, informó Radio Martí.

Moya dijo que, hace unos días, su hijo Luis Angel Moya Soler fue arrestado en el área deportiva de la escuela secundaria básica donde estudió, y llevado a una estación policial.

"No tengo la menor duda de que el incidente con mi hijo es una operación de hostigamiento y acoso contra mis familiares cercanos", dijo el preso político y responsabilizó a Raúl Castro y a la Seguridad del Estado de la "integridad" de sus allegados.

"Apelo a la solidaridad dentro de Cuba y en el exilio para que mantengan la observación de la conducta criminal del régimen cubano (…) contra mis familiares", añadió.

Moya Acosta es uno de los 75 disidentes encarcelados en la primavera de 2003. Cumple una condena de 20 años de cárcel.

Su esposa, Berta Soler, es una de las principales portavoces de las Damas de Blanco.

Ese grupo de mujeres familiares de presos políticos denunció el domingo "presiones psicológicas" del gobierno sobre los 20 miembros del Grupo de los 75 que aún permanecen en prisión para que acepten ser trasladados a España, reportó EFE.

Laura Pollán, otra de las portavoces de las Damas de Blanco, dijo a periodistas que al menos 12 de esos disidentes "se mantienen diciendo que no se van".

Soler resaltó que el gobierno "hasta ahora no ha excarcelado a los que sabe que quieren quedarse en Cuba" y "tiene a estos hombres metidos en una 'olla de presión' ablandándoles el cerebro para que digan que sí" se van.

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Notas del Bloguista

No se es líder por recibir la ayuda del exterior, almacenarla y repartirla a su manera, o por tratar de imponer su criterio y botar o alejar de su casa a aquellas que se oponen u opusieron a su ordeno y mando; no se es líder por hablar por todas aunque sólo haya consultado a su grupo más afín, etc... Se es líder verdadero cuando se gana y se tiene la aprobación y el seguimiento natural y voluntario de aquellos que se guía. Para ganarse el legítimo liderazgo es frecuente que se tenga en cuenta la habilidad del presunto líder para sacar exitosamente de las situaciones difíciles al colectivo y tener la vista media y larga para columbrar los problemas que aparecerán. Laura Pollán ha vivido toda su vida en Cuba y más de medio siglo con aquél régimen con el cual durante largos años comulgó; o sea, conoce al sistema fraudulento, engañador y represivo impuesto por los Castro desde ambos lados. Nada le debe haber sorprendido.

El Cardenal Ortega nunca había hablado oficialmente con Las Damas de Blanco como colectivo antes de ser llamado por Raúl Castro, pero después de esa llamada el Cardenal sí tuvo conversaciones con algunas Damas de Blanco y entre ellas con Laura Pollán. Una líder legítima en la reunión con el Cardenal habría trasmitido al Cardenal y exigido a la tiranía la libertad sin destierro para los encarcelados y que después ellos decidieran en libertad si se iban o no de Cuba; una líder no habría valorado ingenua o triunfalísticamente la reunión del Cardenal con Raúl Castro y mucho menos haber dejado que otros, incluyendo a la Iglesia, decidieran la suerte de sus familiares. La Iglesia tampoco era el ¨mejor negociador¨ con el régimen, como erróneamente afirmó Laura, pues como institución humana también tiene sus intereses y en ocasiones han cambiado su progenitura y ascendencia por un ridículo plato de lenteja. Un ejemplo de lo antes afirmado es la mala negociación que hizo la jerarquía de la Iglesia Católica que peregrina en Cuba con la visita de Juan Pablo II a Cuba en 1998 ya que podía haber logrado mucho más que la aceptación del día de la Navidad como día feriado y un mensaje navideño por la televisión nacional y algunas procesiones en calles cercanas a algunos templos de aquellas diócesis que se hayan portado bien según los parámetros de la dictadura. Sobre el Cardenal y sus razones para actuar de esa manera es mejor ni hablar.

Estas declaraciones de Laura Pollán y de Berta Soler casi ya no tienen mucha importancia, por estar ya en el destierro el grueso de los encarcelados en la Primavera Negra del 2003, salvo para mantener la idea de un vital pero realmente casi desmantelado colectivo llamado Damas de Blanco que debe y debió mucho a las casi ignoradas Damas de Apoyo, a las que en un tiempo Laura Pollán no quiso admitir. No he tenido en cuenta la importancia de esas declaraciones para seguir recibiendo ayudas y ¨grant¨ en un colectivo donde el trabajo de la Seguridad del Estado no ha dejado de estar presente.