viernes, mayo 13, 2011

Aldo Rosado-Tuero: PONGAMOS UN HASTA AQUÍ A LOS MENTIROSOS, SI QUEREMOS QUE SE NOS RESP

Tomado de http://www.nuevoaccion.com



PONGAMOS UN HASTA AQUÍ A LOS MENTIROSOS, SI QUEREMOS QUE SE NOS RESPETE


Por Aldo Rosado-Tuero

La tiranía castrista se ha caracterizado desde el principio por hacer de la mentira una de sus armas, pero aunque esa falaz arma le ha rendido muchos dividendos, también les ha hecho perder credibilidad ante los no cómplices y compañeros de viaje.

Pero resulta, que—tal vez porque muchos de los que lo hacen provienen de la cantera fidelista—que también entre las filas del anticastrismo pululan muchos que supuestamente son sus contrarios, que frecuentemente mienten en sus acusaciones contra el desgobierno que ha hecho polvo a Cuba. Y desafortunadamente lanzan unas mentiras inverosímiles que fácilmente quedan al descubierto por los hechos.

¿A quién benefician los que mienten tan desfachatadamente, tanto del lado del castrismo, como del nuestro? Pues, sencillamente, sin lugar a dudas, a la tiranía.

Hemos dicho muchas veces que para demostrar que el castrismo es todo lo perverso que es, no hay que inventar nada. Basta con los hechos y con su actuación diaria por más de 52 años.

Cada vez que se exageran hechos reales, dándole tintes escandaloso e inventado cosas que le resulta fácil al enemigo probar que son inventos, se les dan argumentos al enemigo para que desprestigie a los que le combaten con la verdad.

Los que desde Cuba y también en el exterior, no se ajustan a los hechos reales e inventan hechos que nunca han ocurrido o exageran otros, no le están haciendo ningún daño al castrato, sino todo lo contrario, lo benefician enormemente y aunque no todos lo que cometen ese pecado lo sean, si se puede decir que sino trabajan para el enemigo, le están haciendo un tremendo favor gratuito.

No podemos ser iguales al enemigo que pretendemos derrotar, ni convertirnos en seres como ellos, calcados de la misma norma demoníaca marxista, en la que el fin justifica los medios. Lo que hacen eso, son “bolcheviques del otro lado” y para mí son tan despreciables como los “bolcheviques marxistas”.

Ahora mismo he escuchado por la radio de Miami, unas disparatadas declaraciones en la que se afirma contundentemente que al difunto Juan Wilfredo Soto, además de los golpes que le propinaron “le dieron dos machetazos”.

¡Por Dios señores, más seriedad! ¿Qué se pretende con declaraciones de esa índole? ¿A quién se busca favorecer con tan desparpajante afirmación? Va siendo hora de que los opositores serios desdeñen a los “falsos líderes” que por tal de salir en los medios son capaces de inventar los más increíbles relatos, que dan pie a que los voceros de la tiranía tengan nombres y hechos de supuestos anticastristas, que lo que hacen es darle municiones al enemigo, en el momento en que más las necesitan para desviar la atención de hechos reales acaecidos. Hay que pararles la jaca, sean quienes sean, llámense como se llamen y representen a la organización que representen, porque, una vez más lo repetimos: "Solo la verdad nos pondrá la toga viril".