viernes, junio 12, 2015

Pedro Pablo Arencibia: Lo que realmente hay en Cuba o antes bruto que represaliado (un artículo escrito con algo del léxico a lo cubano)

Lo que realmente  hay en Cuba  o  mejor pasar por bruto que represaliado
 (un artículo escrito  con algo del  léxico a lo cubano)


 (Antes del 1 de enero de 1959  en Cuba solamente habían 14 cárceles)


 Por Pedro Pablo Arencibia 
10 de junio de 2015

Vamos a dejarnos de cuentos: en Cuba lo que hay  desde hace 56 años es miedo y mucho miedo  (¡un miedo bien fundado!) y no falta de información ni capacidad para entender lo evidente; un miedo de tal naturaleza, que conocí a personas que fueron a pelear a la guerra de Angola por miedo a una muerte civil o incruenta por negarse a ir.  Buena   parte de la población de la isla  ¨protesta contra  la cadena  pero no con el mono¨ que la mueve a su antojo o según sus necesidades;  práctica muy vieja  que tiene, por ejemplos: la ¨lucha contra el burocratismo¨, plasmada en la película  La muerte de un burócrata  o el castigo a los dirigentes de bajo o mediano nivel  que se aprovechaban  de su responsabilidad laboral  o que hacían mal su trabajo,  práctica  que tiene   su  aprobación gubernamental  más lejana  en la medida del Che Guevara  de enviar  a ciertos burócratas y dirigentes  a sembrar eucaliptus a Guanahacabibes en los primeros años de la década de los años 60; todo menos meterse con la cúpula gobernante. Para la inmensa mayoría del pueblo cubano es mejor, hacerse el tonto,  bruto e ignorante que se cree los cuentos de la dictadura, que ir a parar a la cárcel o que se le caiga el  negocio o la  resolvedera porque la tiranía se puso pa´ellos  y no pueden moverse extraño para ir escapando. El pueblo cubano mayoritariamente prefiere vivir de la limosna  de las remesas del exterior  y de  las migajas y piltrafas que les puedan tirar, en un futuro, los empresarios norteamericanos y la tiranía, que  levantar la cabeza y pedir sus derechos y libertades conculcadas por la dictadura totalitaria de los Castro y cómplices. No obstante, es justo señalar que en todos estos años han habido cubanos y cubanas que  han vencido el miedo y de manera violenta o pacífica han  enfrentado a la dictadura totalitaria de los Castro y sus cómplices de cada momento; muchos de ellos fueron, y  son,  de ese  tipo de ser humano que, al decir de José Martí, llevan en sí el decoro de muchos hombres.

Los cubanos de la isla conocen y  saben muy bien que las relaciones entre los EE.UU. y la tiranía en este más de medio siglo  no tienen nada que ver respecto al déficit o carencia  en los mercados  de viandas como  la yuca, la malanga, la papa, el maíz, etc. ni de cebolla, ajos, ajíes, arroz, frijoles, hortalizas, etc. así como de frutas cubanas, leche de vaca, quesos criollos, etc. Los cubanos sabemos que es el sistema impuesto en Cuba  desde el 1 de enero de 1959 la causa  de la carencia de alimentos en Cuba; sistema que prioriza el control social y político por encima de la productividad y la economía al no liberar las fuerzas productivas de la sociedad cubana de la isla.  Los cubanos saben que  el pollo que se comen y que  muchos productos que vende el Estado, a precios exhorbitantes, en las tiendas por divisas proceden de EE.UU. El pueblo cubano  de la Isla  sabe que si no tiene más productos de EE.UU. en sus bodegas y tiendas  de comida (productos que antes se cultivaban y producían en Cuba)  es porque Cuba no produce para tener dinero contante y sonante para comprárselos a los EE.UU.; pese a que la tiranía puede comprar y vender  en el resto del mundo.

Los cubanos también saben que entre Venezuela y los EE.UU. hay relaciones diplomáticas y que Venezuela no tiene  ningún Embargo norteamericano pero que Hugo Chávez, antes, y hoy Nicolás Maduro y Diosdado Cabello culpan a los norteamericanos de los graves problemas económicos y sociales de Venezuela (un país rico en recursos naturales)  hasta el punto de decir que los EE.UU. tienen una guerra económica contra Venezuela para ocultar la ineficiencia y la bimillonaria  corrupción del supuesto régimen bolivariano. Los cubanos en su inmensa mayoría simulan que creen las mentiras  de la tiranía porque es una manera de que no caigan sobre ellos la descomunal fuerza represiva de la dictadura  mientras alimentan la esperanza de algún día salir de esa situación ya sea logrando  un pequeño privilegio como es, por ejemplo,  hacer ilegalidades sin que el régimen  se ponga pa´tí  o que le den a fin de mes en el centro de trabajo una indecorosa jaba o bolsa de estímulo    con productos de aseo o, quizás, encontrar la vía  de salir,   definitiva o temporalmente,  del país.

La mayoría del  pueblo cubano sabe desde hace décadas  que la guerra caliente y fría contra él la ha llevado la dictadura que se impuso el  1 de enero de 1959 en Cuba y no el gobierno de los EE.UU.

Desde hace muchos años la mayoría del pueblo cubano de la Isla no se han creído el cuento del enemigo imperialista  que quiere agredir  y llevar el mal a  Cuba.  Esas marchas del pueblo combatiente  antimperialista  y los aplausos a los discursos nntinorteamericanos de los mandantes de Cuba  son comparables  a los carnavales cubanos  cuando se permitía usar caretas.  De no  haber sido así no serían necesartias las medidas compulsivas  en las escuelas, los centros de trabajos, en los Comités de Defensa de la Revolución  de cada cuadra, en las cooperativas campesinas, etc. para que las personas asistan, marchen y, agiten  banderitas y aplaudan. Mis argumentos  en que he basado esa opinión son:
En la década de los años 90s del pasado siglo XX  las autoridades Castristas exigieron que las cartas para el sorteo de visas para emigrar a los EE.UU. (el bombo)  se echaran obligatoriamente en los buzones de Correos de Cuba y no en las valijas que empleados de la Oficina de Intereses de EE.UU. en Cuba  situaban en la puerta de la oficina de Intereses. La gran cantidad  de personas que querían irse de Cuba  pero que querían mantener su fachada de revolucionarios  ante la tiranía y la certeza que la Seguridad del Estado  tendría control de  esas cartas,  eran las causas por las que los  remitentes de las cartas preferían depositar las cartas en las valijas de la Oficina de Intereses. En la última ocasión,  la muchedumbre  de personas que deseaban dejar sus cartas en las valijas de la Oficina de Intereses de los EE.UU. en Cuba llegaba desde la calle Calzada hasta la calle Línea.  Ese informal  plebiscito  de cómo se valoraban  y valoran los EE.UU. como un país amigo de los cubanos  terminó cuando la tiranía determinó que no admitiría un nuevo envío de  cartas para esos sorteos, los cuales debían hacerse anualmente según los acuerdos migratorios entre EE.UU. y la tiranía de los años 1994 y 1995. Plebiscitos también fueron   el Éxodo de El Mariel en 1980 (128 000 personas) pese a  los actos de repudios, con golpeaduras y otras agresiones, que se le hacían a las personas que habían solicitado irse de Cuba; plebiscito espontáneo fue también el Maleconazo el 5 de agosto de 1994. Nadie tuvo que hacer una convocatoria para esos tres ¨plebiscitos¨ informales de cómo se valoraba el ¨enemigo¨ imperialista.

Aprovecho  esta ocasión para dar  mi opinión sobre una falacia que se acepta en la televisión  de Miami: Mi opinión es que NO fueron  los ¨viajes de la comunidad¨ en los años finales de la década de los años 70  los que  motivaron el éxodo de El Mariel. Mis argumentos son:
  • La  decisión de la tiranía  desde muy temprano en los años 60 del pasado siglo XX de situar postas militares armadas con calibre de guerra en las entradas de todas las embajadas con el objetivo de disuadir  a los cubanos de pedir ASILO POLÍTICO.
  • El hecho que la tiranía calificó,  por varias décadas, como delitos contra la seguridad del Estado  las salidas ilegales del país; los capturados  eran sancionadas  con  condenas de prisión; sanciones que eran muy severas en la cantidad  de  años si alguno  de los complotados en la salida ilegal llevaba armas de fuego.
  • La cantidad de pasajeros que salieron por el puerto de  Camarioca en 1965  fueron limitados grandemente por la Ley del Servicio Militar Obligatorio ya que los varones entre 16 y 27 años no podían salir del país y eso frenó a innumerables familias cubanas a salir de Cuba. De la tiranía haber permitido  viajar a los varones entre esas edades con su familia el éxodo hubiera sido mucho más de 3 000 personas. Hubiera sido un Mariel. La tiranía dijo que era para que los jóvenes cubanos no fueran a morir en Vietnam; tal parece que prefería que murieran en Angola, Etiopía y en tantos otros países.
  • Los más de 200 000 cubanos que salieron entre 1965 en  los primeros años de los años 70 en los llamados ¨Vuelos de la Libertad¨ pese a los rudos trabajos a los que se enviaban a aquellas personas  que deseaban salir del país (en el aniversario de los CDR de 1962 Fidel Castro había dicho que ¨el camino para Miami pasa por la agricultura¨) y la incierta fecha de salida que estaba siempre  en manos de la tiranía.
Estos hechos, y otros más, hablan de que no fueron los ¨viajes de la comunidad¨ los que les abrieron los ojos a los cubanos de cómo eran los EE.UU. Lo que sucedió  es que en ese momento, 1980,  la tiranía abrió un poco más la válvula de  presión.
*******
ALGUNOS COMENTARIOS DEJADOS

Gracias mil por este Post, mi estimado amigo. Cuanto daño nos han hecho las tergiversaciones. Yo constantemente le discuto a quienes me insisten en el aspecto de que el pueblo está desinformado preguntándoles "¿Por qué se lanzan al mar para llegar aquí? ¿Por qué son tantos los que quieren emigrar para "La Yuma"? Una cosa podemos afirmar categoricamente: CUBANOS BOBOS EN POLITICA NO EXISTEN. DE ESA ESPECIE YA NO SE ENCUENTRAN EJEMPLARES. ES UNA ESPECIE "EXTINGUIDA". Un fuerte y cubanísimo abrazo, Simón José

1 Comments:

At 6:02 a. m., Blogger Simon-Jose said...

Gracias mil por este Post, mi estimado amigo.
Cuanto daño nos han hecho las tergiversaciones.
Yo constantemente le discuto a quienes me insisten en el aspecto de que el pueblo está desinformado preguntándoles "¿Por qué se lanzan al mar para llegar aquí? ¿Por qué son tantos los que quieren emigrar para "La Yuma"?
Una cosa podemos afirmar categoricamente:
CUBANOS BOBOS EN POLITICA NO EXISTEN. DE ESA ESPECIE YA NO SE ENCUENTRAN EJEMPLARES.
ES UNA ESPECIE "EXTINGUIDA".

Un fuerte y cubanísimo abrazo,
Simón José.

 

Publicar un comentario en la entrada

<< Home