jueves, mayo 26, 2016

Aldo Rosado-Tuero: JOSÉ DANIEL FERRER EL CAUDILLO DE LA UNPACU DICE QUE ESTÁ ESCRIBIENDO UNA NUEVA CONSTITUCIÓN PARA CUBA.


EL CAUDILLO DE LA UNPACU DICE QUE ESTÁ ESCRIBIENDO UNA NUEVA CONSTITUCIÓN PARA CUBA.

Por Aldo Rosado-Tuero
25 de mayo de 2016

En una reciente declaración en su visita a Miami, el caudillo de la UNPACU José Daniel Ferrer, ha hecho la risible y disparatada afirmación de que está escribiendo una nueva Constitución.

Y yo me pregunto: ¿Pero, no hay entre los bien preparados dirigentes de la Fundación Nacional Cubano Americana—mecenas de la Unpacu—alguien con el valor de explicarle a este zoquete que las constituciones son producto de una consulta electoral a la que acuden distintos partidos y movimientos y son los delegados de todas esas fuerzas políticas que salgan electos los que en varias sesiones de una Asamblea Constituyente de esos Delegados de variadas tendencias, los que aprueban, enmiendan o rechazan las distintas propuestas, que al final conformarán el texto constitucional?

Desde siempre he observado con aprehensión la visible tendencia que ha venido mostrando José Daniel Ferrer de tratar convertirse en un nuevo Fidel. Su actuación hasta ahora, así lo ha mostrado y esta nueva pifia viene a confirmar lo que he dicho anteriormente, que me ha valido otra de sus “fideladas”—al igual que lo hizo Fidel antes y lo repitieron sus genízaros, acusándome de ser “agente de la CIA y esbirro batistiano”—el caudillo de Palmarito le pagó al conocido chivato castrista Ernesto Vera para que regara la risible y ridícula bula de que yo era de la Seguridad del Estado y Nuevo Acción órgano publicitario del castrismo. De más está decir que su ignorancia sobre la lucha anticastrista y sus líderes históricos que han hecho mil veces más que él contra la tiranía castrista, lo llevó a sufrir una embarrada antológica.

(José Daniel Ferrer)

Pero su soberbia lo vuelve a traicionar al creer que él puede repetir la fidelada de escribir él mismo o mandar a algunos de sus “Blas Rocas” a escribir la Carta Fundamental de la República “Ferrerista” de Cuba, que en sus locos sueños caciquiles piensa implantar cuando desaparezca el raulato, obviando la voluntad popular y las aspiraciones de muchos que hoy aparecen como sus aliados en la leal oposición tolerada, que tan desesperadamente se ofrecen como voluntarios para una mojiganga electoral que le pudiera dar un viso de “democracia” al castrismo.