jueves, octubre 27, 2016

Alfredo M. Cepero sobre las manipuladas encuestas electorales: LA SAGA DE UN DONALD TRUMP QUE SE NIEGA A MORIR.




5 peores escándalos de Hillary Clinton


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 This father of a Benghazi victim just shocked the CNN reporter when he abandoned the script... he wanted the world to know the TRUTH about Hillary Clinton.



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Haitian Politician Exposes Clinton Foundation For Exploiting Haiti Earthquake




WJ Election Guide - Trump Vs. Clinton: Immigration


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Tomado de http://www.lanuevanacion.com

LA SAGA DE UN TRUMP QUE SE NIEGA A MORIR.

Por Alfredo M. Cepero

Director de www.lanuevanacion.com
Sígame en: http://twitter.com/@AlfredoCepero

"Las noticias de mi muerte son excesivamente exageradas", Mark Twain.

Después de la publicación de las grabaciones en que Donald Trump muestra el lado feo de su personalidad narcisista y de su desplante sobre su posible rechazo de los resultados electorales, muchos expertos y analistas le han extendido un certificado de defunción política. Citan como base de sus argumentos las numerosas encuestas electorales en que su adversaria lo supera por márgenes de 8, 9 y de hasta 10 puntos. Sin embargo, muchos de estos enterradores podrían haberse apresurado en su juicio, tal como se apresuró el domingo Karl Rove y como lo admitió durante las primarias Charles Krauthammer. Porque este "muerto" es tan terco que se niega a morir, que resucitó docenas de veces durante las primarias del Partido Republicano y que mandó al cementerio a 16 adversarios, muchos de los cuales hubieran sido mejores candidatos que él para derrotar a Hillary Clinton en estos comicios generales.

Pero eso es agua corrida y ustedes y yo sabemos que "agua corrida no mueve molino". Atrás ha quedado la etapa de las promesas, los debates y los insultos entre ambos candidatos y llegó la hora de las decisiones sobre el tipo de sociedad y de país que queremos tener en el futuro. Decisiones que corresponden a los ciudadanos que hemos sufrido durante más de un año el circo grotesco de la más sucia campaña política del último siglo en los Estados Unidos. Cada uno de nosotros, a solas con su conciencia, ratificará el 8 de noviembre que la soberanía reside en el pueblo y que los gobernantes no son nuestros jefes sino nuestros sirvientes.

Ya sea que vote por Trump o por Hillary, respeto a todo aquel que cumpla con su deber ciudadano. Para quienes no se molesten en ir a votar no tengo ni compasión ni respeto si después se quejan de los resultados. Yo ya voté por Donald Trump. No porque lo admiro sino porque tiemblo ante la posibilidad de unos Clinton convirtiendo a la Casa Blanca en un motel para millonarios compradores de influencia y al país en un comedor gratuito para los holgazanes del mundo. Gente que entran a este país violando sus leyes, reclamando derechos que no se han ganado, sin la disposición de integrarse a sus costumbres y negados a respetar sus instituciones.

Al mismo tiempo, discrepo totalmente de los partidarios de Trump que se dejan confundir por las encuestas y se declaran derrotados. Las encuestas no tienen la exactitud de una fórmula matemática ni son expresión de alguna revelación divina. Son hechas por hombres y mujeres con sus simpatías, sus preferencias, sus rencores y sus fobias. Y sobre todo con sus intereses, ya sean económicos o políticos. Los periódicos y cadenas de televisión son propiedad de empresas que muchas veces tienen intereses en las empresas encuestadoras. De ahí que su imparcialidad deba de ser cuestionada a la hora de leer los resultados de sus encuestas.

Veamos algunos casos. El primero, las elecciones presidenciales de los Estados Unidos en 1948, en que el Presidente demócrata Harry Truman fue retado por el republicano, Thomas Dewey, por entonces Gobernador de Nueva York. Los analistas políticos y los encuestadores promovieron de tal forma a Dewey que, en la noche de las elecciones, el periódico Chicago Tribune puso en la calle una edición temprana con el título de "Dewey derrota a Truman". El "derrotado" Truman dejó caer sobre Hiroshima y Nagasaki las bombas atómicas que pusieron fin a la Segunda Guerra Mundial y ahorraron millones de vidas de jóvenes norteamericanos.

Durante las presidenciales de 2012, numerosas encuestas daban por ganador a Mitt Romney sobre Barack Obama, aunque por un estrecho margen, una semana antes de las elecciones. El "perdedor" Obama pasó a darnos otros cuatro años de economía famélica, inmigración desenfrenada, primas abusivas en el sistema de salud, aumentos de impuestos, incremento de la deuda nacional, claudicación ante los enemigos externos, traición a los aliados internacionales, violaciones de la constitución, gobierno por decreto, aumento de la criminalidad y exacerbación del odio entre las razas. Dos años más tarde, en las parciales de 2014, las encuestas en el estado de Kentucky pronosticaron que Mitch McConnell, el republicano Presidente del Senado, perdería las elecciones frente a su opositor. Mitch McConnell sigue en el Senado y confrontando a Barack Obama.

Algo similar ha ocurrido con encuestas al otro lado del Atlántico. Cuando los ingleses decidieron separarse de una Unión Europea que drenaba sus recursos económicos y minaba su capacidad soberana para adoptar decisiones, los grandes bancos internacionales financiaron una intensa campaña a favor de la permanencia de Inglaterra en la organización regional. Las encuestas reflejaban una definida ventaja de quienes proponían mantener el status quo. Los votantes fueron a las urnas, aplastaron los espurios intereses de los consorcios bancarios y echaron al piso los pronósticos de las encuestas. Inglaterra ya no es parte de la Unión Europea.

Regresando al tema principal de este trabajo, Trump aparece como favorito en encuestas tan dignas de crédito como las que lo declaran perdedor. Una encuesta de probables votantes llevada a cabo por la empresa Rasmussen muestra a Trump con un apoyo del 43 por ciento frente a un 41 por ciento para la Clinton. Una encuesta de un alabardero de la izquierda como Los Ángeles Times ha declarado un empate del 44 por ciento de apoyo para ambos candidatos. Y he dejado lo mejor para el final. Una encuesta del Investor's Business Daily, que tiene en su crédito haber predicho con exactitud los resultados de las elecciones de 2004, 2008 y 2012, pone a Trump con un punto de ventaja sobre la Clinton.

Pero si la predicción de resultados es problemática para los encuestadores en cualquier elección tradicional, lo es mucho más en este huracán de mentiras, insultos y trampas de esta temporada electoral. En esta campaña, el concentrado barraje de artillería de la prensa de izquierda sobre Trump y su encubrimiento de los delitos de la Clinton ha creado un ambiente tóxico en que muchos partidarios del magnate inmobiliario se abochornan de expresar abiertamente sus preferencias. En este 2016, podríamos ser testigos de otra avalancha de votos de la :mayoría silenciosa que puso a Nixon en la Casa Blanca en 1968.

Otro factor problemático para los encuestadores es tomar como patrón las elecciones de 2008 y 2012 para predecir la asistencia a las urnas de las minorías en estos comicios de 2016, sobre todo la de raza negra. Hillary no tiene la elocuencia, no despierta la simpatía ni tiene el color de la piel de Barack Obama. Y, más importante todavía, en el 2004 Barack Obama era un desconocido que pudo engañar sin temor a que lo confrontaran con su pasado. Hillary es una mujer con un pasado siniestro, convulsionado y público que le ha ganado el rechazo del 60 por ciento del pueblo norteamericano. Su otro talón de Aquiles es su incapacidad para motivar a los jóvenes que apoyaron a Bernie Sanders, un hombre, en mi opinión, equivocado pero sincero en sus planteamientos. Estos jóvenes de Sanders, como los que se pensó que apoyarían y no apoyaron el "brexit" en Inglaterra, podrían quedarse en casa.

Espero que este recorrido demuestre que es un ejercicio de tontos dejarse influenciar por las encuestas, ya sea que estén a favor o en contra del candidato de nuestra predilección. Como he dicho otra veces, lo que decidirá estas elecciones es la asistencia a las urnas sin prestar atención a las encuestas. Es cierto que quedan solo dos semanas, pero dos semanas son una eternidad en cualquier campaña electoral. Los planteamientos de Donald Trump en su discurso integral de Gettysburg sobre limitación de tiempo de desempeño de cargos públicos, congelación de la burocracia federal, reducción de regulaciones gubernamentales sobre negocios, prohibición de actividades de cabilderos que hayan sido parte del gobierno y la ilegalidad de dinero extranjero en las campañas políticas norteamericanas son medidas añoradas por mucho tiempo por los votantes norteamericano. Son una ruta sólida que podría conducirnos a la victoria si sus partidarios nos olvidamos de las encuestas y vamos en masa a las urnas el 8 de noviembre. Esa es la única encuesta que cuenta.
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https://youtu.be/FCzq_hhNgQs
Published on Sep 7, 2015
Hiddekel Morrison explica que dicen sobre Haití los correos electrónicos de Hillary Clinton revelados en su participación en TecnoClick de Telenoticias con Roberto Cavada a las 11:00 PM por @Telesistema11RD.

Vea que dicen sobre Haití los correos electrónicos de Hillary Clinton revelados



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 Recopilan declaraciones de Hillary Clinton en las que se contradice a sí misma



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https://youtu.be/2vgl1uRyfqE
WikiLeaks publica la tercera tanda de los correos del jefe de campaña de Clinton


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HILLARY CLINTON, LA PSICÓPATA ASESINA Y FINANCIERA DEL ISIS


1 Comments:

At 5:42 p. m., Anonymous Nelson Carrasco said...

creo que este site esta TOTALMENTE parcializado con Donald Trump ... o totalmente en contra de la Hillary. Para mi NINGUNO DE LOS DOS SON DIGNOS DE CONFIAR, peero como dicen ... del mal, el menor ... y eso es desgraciadamente ella ... el sr Trump literalmente destruiria USA y el mundoi en general .. con sus componendas con Mr Putin.

 

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