viernes, febrero 24, 2017

Esteban Fernández: ME DEFECO EN LOS OSCARS

ME DEFECO EN LOS OSCARS


Por Esteban Fernández
24 de febrero de 2017

Yo no le pido a nadie que haga un boicot, simplemente les digo que yo no sintonizaré esa basura de los Oscars por nada del mundo y que no escucharé un discursito cursi y rojizo de Mery Streep ni por mil dólares.

Si usted no habla inglés o no le interesa el cine -y es anticomunista- entonces usted es una persona dichosa. Porque de lo contrario sufriría como sufro yo (un ferviente admirador de la cinematografía desde que tengo uso de razón) ya que en un 90 por ciento los artistas de este país son la bazofia del planeta.

Yo les aseguro a ustedes que hay más liberales y tontos útiles dentro de la farándula norteamericana que asistirá a los Oscars que en el Comité Central del Partido en La Habana. Allá son unos arrastrados aquí son multimillonarios vendiendo sogas para sus pescuezos como lo pronosticó Lenin.

En Cuba los comunistas -después de palpar el desastre imperante y promovido por ellos- no son más que unos descarados aferrados a sus prebendas mientras aquí los comunistas de Hollywood son iguales o peores que los de allá y están haciendo una labor de zapa de incalculable magnitud.

Enumerar a los izquierdistas hollywoodenses me llevaría más que un escrito y tendría que hacer una enciclopedia. Mucho más sencillo sería nombrar a los que son conservadores que en realidad no llegan ni a 10.

Bueno, lo cierto es que quizás los que piensan como nosotros sean muchos más pero andan tapiñados por terror a ser atacados o en el mejor de los casos ignorados a la hora de obtener un trabajo fílmico o inclusive hasta para ser invitados a una fiesta o reunión entre los compañeros del gremio. Ni de “extras” consiguen pincha.

Encima de eso no solamente tenemos que padecer y comprobar la veta roja de los intérpretes sino que son las propias películas y los temas desarrollados los que -a menudo, a lo descarado y otras veces subrepticiamente- derraman el veneno entre los que van a ver una “inocente” película.

(James Woods)

Precisamente el año pasado fui a ver “Bridges of Spies” con Tom Hank. Se trataba de un acontecimiento histórico durante la guerra fría donde el gobierno norteamericano logra canjear al coronel espía soviético “Rudolph Ivanovich Abel” por el piloto norteamericano del avión de reconocimiento U-2, Francis Gary Powers.

Está demás decirles que al desmadrado espía soviético lo pintan como un viejito inofensivo, tranquilo y hasta simpático que hace reír a todos los asistentes al cine. Menos a mí, desde luego. En otras palabras, que cuando usted vea que a mediados del año pasado Obama cambia a cinco perversos talibanes por un desertor o a cuatro espías cubanos por un viejo judío y cómplice, debe saber que eso no lo inventó Obama sino que las cadenas de la ignominia y traición a los intereses nacionales vienen de lejos.

El abogado que logra el intercambio del coronel ruso por el aviador -interpretado por Tom Hank-no es ni más ni menos que James B. Donovan el que consiguió con Castro el intercambio de los brigadistas por un montón de millones de dólares, tractores y arados. ¿Se acuerdan de este personaje incrustado en la historia cubana y que no sabíamos que huevo lo puso? Bueno, pues ahí lo pudimos ver “en Cinemascope y a todo color” como decíamos en Cuba.

(Rudolph Ivanovich Abel, seudónimo *)

Y no son solamente las películas serias y dramáticas las que nos traen un mensaje engañoso y de rendición sino que las comedias y hasta los muñequitos para los niños en algún segmento nos disparan el sermón “ñangarón”.

Observe usted que ese viejo descarado y comunista, Bernie Sanders, tuvo y tiene tremendo apoyo dentro de la claque rojiza de Hollywood comenzando por Susan Sarandon, Mark Ruffalo, Will Farrell y Danny DeVito. Mientras la cantante Beyoncé, el ex futbolista “Magic” Johnson, Ariana Grande, Snoop Dogg y un burujón más estuvieron del lado de la bruja Hillary. Lo único que les falta es declararse “marxista-leninista” con el beneplácito de la claque peliculera.

Yo les aseguro que si los dictadores Nicolás Maduro y Raúl Castro asistieran a los premios Oscar serían recibidos con una ovación cerrada y todos puestos de pie. Pero si se atreviera a desfilar por la alfombra Donald Trump sería abucheado y hasta huevos cluecos le tirarían. Y repito, estemos claros en que si se apareciera el feminoide tirano Raúl Castro entonces Oliver Stone y Sean Penn lo llevarían cargado en sus brazos.

Una de las figuras más odiadas en los Estados Unidos -y a mi nunca me gustó- fue y sigue siendo el senador Joe McCarthy quien en el pasado trató de limpiar a Hollywood de la estulticia comunista. Fueron aquellos lodos rojos los que trajeron la podredumbre actual. Este hombre es considerado un monstruo por obra y gracia de la propaganda subversiva en este país. Y por lo tanto yo pienso ¡Cuanta razón tenía y cuanto lo necesitamos ahora!

Y reciba un aplauso y le dedico este escrito al actor James Woods (en la foto), un hombre con uno de los cocientes de inteligencia mayores y por ende piensa políticamente exactamente igual que nosotros.
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* Rudolf Ivanovich Abel, real name Vilyam "Willie" Genrikhovich Fisher, was a Soviet intelligence officer. He adopted his alias when arrested on charges of conspiracy by FBI agents in 1957. Wikipedia
Born: July 11, 1903, Benwell, Newcastle upon Tyne, United Kingdom
Died: November 15, 1971, Moscow, Russia 
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ALGUNOS COMENTARIOS DEJADOS

Totalmente de acuerdo contigo Estebita, Hollywood se ha vuelto una cloaca de ñangaras, son un asco las ceremonias de los Oscar, para mi perdieron todo el sentido inicial. Tu lo diras de broma pero no dudes que un dia Oliver Stone u otro ñangaroso se las arregle para llevar a la Generala Pamela o al Podrido de Venezuela para homenajearlos quizas entre otras cosas parafraseando a Lenin por todas las sogas vendidas a sus adversarios politicos. Gracias otra vez por tu comentario.

Frank Card

1 Comments:

At 2:07 a. m., Blogger Frank Card said...

Totalmente de acuerdo contigo Estebita, Hollywood se ha vuelto una cloaca de ñangaras, son un asco las ceremonias de los Oscar, para mi perdieron todo el sentido inicial. Tu lo diras de broma pero no dudes que un dia Oliver Stone u otro ñangaroso se las arregle para llevar a la Generala Pamela o al Podrido de Venezuela para homenajearlos quizas entre otras cosas parafraseando a Lenin por todas las sogas vendidas a sus adversarios politicos.
Gracias otra vez por tu comentario.

 

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