sábado, febrero 10, 2018

Hilas y las ninfas, al sótano. Nicolás Águila sobre la censura y la ignorancia del puritanismo feminista y del movimiento Me Too y el oportunismo de la izquierda que en otros tiempos echó pestes contra la pudibundez cristiana y la mojigatería burguesa


Hilas y las ninfas, al sótano


Por Nicolás Águila
10 de febrero de 2018

Ahora la han emprendido con la pintura erótica. En la mira del puritanismo feminista se hallan pintores como el expresionista Egon Schse, cuyos cuadros la nueva inquisición considera adecuados para el ayer machista, pero inadmisibles hoy por hoy. En los lugares públicos les taparán los genitales con este rótulo a modo de hoja de parra: "Lo siento, tiene 100 años pero es demasiado atrevido para hoy". ¿No te suena eso reaccionario?

Hay que ver que la izquierda desmelenada echó pestes en otros tiempos contra la pudibundez cristiana y la mojigatería burguesa. Pues mira por dónde. Ahora los censores mojigatos que enarbolan la bandera de la moral victoriana son nada menos que las activistas del movimiento MeToo y los propulsores de la dictadura del pensamiento único con base en la ideología de género. Vivir para ver.

No solo han censurado las vulvas explícitas de Schse. También el inocente lienzo de John William Waterhouse, 'Hilas y las ninfas' ((1896), ha sido descolgado porque contribuye a la 'cosificación de la mujer'. Lo retiraron de la Manchester Art Gallery y lo mandaron al sótano, sí señor, para complacer a las censoras feminazis. Lo cual entraña un desconocimiento básico de la mitología griega. El pobre Hilas, descrito como un tipo bello, solo sufrió percances a causa de su atractivo. Cuando el forzudo Hércules lo vio, enseguida le metió mano y se lo llevó como 'escudero' en la nave Argos en busca del vellocino de oro.

Luego fue que las ninfas lo raptaron. Esas náyades calentonas eran unas depredadoras sexuales de anjá. Impresionadas por la belleza de Hilas, lo zarandearon de lo lindo en el charco de la recholata hasta dejarlo exánime y ahogado, si bien otros aseguran que, al contrario, Hilas alcanzó la inmortalidad entre las ninfas. Cosa a mi ver dudosa porque nunca más apareció, y eso que Hércules lo buscó como loco por todas partes.

De modo que Hilas fue víctima de su gran atractivo y, además, de la fogosidad sin límite de las náyades. No vengan ahora con el cuento de que las ninfas representan a la mujer como objeto. Esas asesinas representan más bien a la mujer como sujeto sexual, depredador y letal.

Oye, siboney, podrás perderte por entre el rudo manigual, pero nunca te acerques a la poceta de las ninfas. Que esas tipas son más peligrosas que el güije que salía en la confluencia del Hanabanilla con el Arimao, conocida como las Dos Bocas. Te dejan KO en el primer round.
**************

Tomado de https://historia-arte.com/obras/hilas-y-las-ninfas-de-waterhouse 98 x 163 cm.

Manchester City Art Galleries
Hylas and the Nymphs


Escrito por: Fulwood Lampkin

El joven Hilas era tan guapo que Hércules se enamoró de él (hasta lo fichó de escudero y se lo llevó con los Argonautas). Pero un día, cuando fue a por agua a un lago, se encontró a unas ninfas, que prendadas de su belleza, lo atrajeron hacia el lago y murió ahogado.

Este lienzo recoge el momento en que Hilas, seducido por las ninfas, se encuentra en la antesala de su destino. Es lo malo de la belleza: también puede matar.

Waterhouse narra la escena en un entorno natural lleno de vegetación, pero entre lo verde destacan los cuerpos desnudos de las ninfas, y sus ojos, que plasman perfectamente su poder de atracción.

(John Williams Waterhouse, el pintor de Hilas y las ninfas)

En esta obra de su fase pre-rrafaelita, el artista consigue la unión perfecta entre el espíritu romántico que aún coleaba en la Inglaterra victoriana y el simbolismo que ya había infectado toda Europa. Waterhouse y su grupo de colegas de generación realizaron excelentes obras con esta fusión.

Polémica reciente por su retirada del museo para abrir un debate sobre si la obra «cosifica a la mujer». Si es así, contemos con la retirada del 95% del arte expuesto en museos.