lunes, octubre 12, 2020

El malecón habanero y la república. Germán M. González desde Cuba: Luego de 1959, la calidad tradicional de la ingeniería y la arquitectura cubana desaparece bajo las metas; la corrupción inducida que roba hasta un alambre, las microbrigadas y los contingentes


El malecón habanero y la república

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Luego de 1959, la calidad tradicional de la ingeniería y la arquitectura cubana desaparece bajo las metas; la corrupción inducida que roba hasta un alambre, las microbrigadas y los contingentes

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(Ampliación de obras en el Malecón habanero en 1954 donde se ve que las obras del Malecón no concluyeron con el gobierno del Presidente Carlos Prío Socarrás. Imágenes y comentarios añadidos por el  bloguista de Baracutey Cubano.)

Por Germán M. González

Bauta, Artemisa

12/10/2020

No es una de las siete maravillas de la ingeniería civil cubana. Es en esencia un gran muro de ocho Km de longitud entre la costa y una ancha avenida sin altas complejidades ingenieriles, no obstante, tiene dos características que lo hacen un símbolo republicano y demócrata:

  • Su construcción comenzó en 1901 bajo el gobierno interventor estadounidense del cual todos los secretarios —ministros— así como alcaldes y gobernadores eran cubanos, en su inmensa mayoría independentistas destacados incluyendo generales y altos oficiales del Ejército Libertador y en cada período presidencial de la república se le añadió tramos a su construcción, con Carlos Prío Socarrás, último presidente electo, se llegó a su ubicación actual en la desembocadura del Almendares.
  • Quien viva en La Habana y sus condiciones físicas le permitan llegar a pie al Malecón en caso de no vivir en sus alrededores o contar con transporte, puede disfrutar de la brisa, respirar el aire salino y yodado del océano, conversar, romancear, tocar guitarra u oír a quien lo haga, darse unos tragos, en fin, recibir un tratamiento anti estrés de lujo completamente gratuito.

Desde el golpe de Estado de Batista en 1952 hasta 1959, es decir, siete años se ejecutaron en al país múltiples obras: escolares sobre todo rurales; de la salud, entre ellas las del programa llamado Organización Nacional de Dispensarios Infantiles, ONDI, se reconstruyeron hospitales como el antiguo Reina Mercedes hoy el Fajardo, se construyó el hoy Ortopédico Frank País. Se ejecutaron cuatro de las Siete Maravillas de la Ingeniería Civil Cubana: el Edificio FOCSA y el túnel de la bahía totalmente, el puente de Bacunayagua, terminado en 1959 y el Viaducto La Farola, comenzado antes de 1952 y terminado en 1965, pero los trabajos fundamentales y de mayor complejidad que le ganan el calificativo de Maravilla se hicieron durante el período.

(Construcción del Túnel de la bahía de La Habana)

Otras inversiones privadas fueron cuantiosas: en urbanización y viviendas; radio, televisión y telefónicas; diversificación de la agroindustria azucarera; industria ligera incluyendo textil, alimentaria, y para apoyar todo eso en la generación de electricidad se invertía sistemáticamente, en esos tiempos se construyó la primera planta cubana de generación eléctrica con recursos renovables, la hidroeléctrica del Hanabanilla, y en 1959 en vistas de la nueva situación creada la General Electric Board canceló un financiamiento de 15 millones de USD de la época, unos 150 millones actualmente. Mención especial para la Ciudad Deportiva de La Habana, con merecimientos de maravilla.

(Ciudad Deportiva;  vistas aéreas)

Pero no se añadió un metro al Malecón haciendo muchísima falta.

Luego de 1959 no se realiza ninguna maravilla, la calidad tradicional de la ingeniería y la arquitectura cubana desaparece bajo las metas; la corrupción inducida que roba hasta un alambre (para sobrevivir hay que hacerlo); las microbrigadas y los contingentes

Del malecón nada, ni un metro más y además no se han mejorado las condiciones del existente para hacer más efectiva su función de protección de la furia marina a la ciudad. Ahora se habla de esto último, veremos cuando se materializa si es que eso sucede. Lo más probable es que haya que esperar por la restauración de la república.

© cubaencuentro.com

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Tomado de   https://www.facebook.com/CubaEnLaMemoria/

CUBA en la memoria

· MALECON –ÚLTIMO TRAMO

(Publicado por D. Jácome)

Llegamos al tramo final de la construcción del Malecón habanero y no voy a aburrirles con datos técnicos o detalles constructivos, pues sobre este aspecto ya les he comentado y además este tramo, desde ese punto de vista, fue relativamente menos complejo tanto por las características del terreno como, salvo excepciones, por ser menos habitada el área intervenida las obras. 

Ya les comenté, que desde el año 1950 estaba concebido prolongar el Malecón hasta la calle 12 del Vedado e incluso desde allí enlazarlo con la avenida Primera del Reparto Miramar, mediante un gigantesco puente colgante, que finalmente nunca se realizó.

No fue hasta alrededor del año 1955 en que durante el gobierno de Fulgencio Batista se continúan las obras  hasta la calle Paseo, donde se encontraba el antiguo ” Palacio de Convenciones Y Deportes”, donde hoy está la “Fuente de la Juventud” frente al “Hotel Habana Riviera”. 

El “Palacio de Convenciones y Deportes” había sido inaugurado el 10 de abril de 1944,  según el proyecto del arquitecto José Pérez Benitoa. Su construcción tan cerca de la costa fue un gran error que evidenció el desconocimiento del posible futuro desarrollo urbanístico de La Habana, pues ya era sabido que las obras del malecón y su Avenida continuarían bordeando todo el litoral. 

Para esta zona, desde G hasta la calle 8, del Vedado, se proyectaba construir, colindante al mar, una importante cadena de hoteles y casinos de juego, lo que generó muchos intereses, tanto privados como del Estado, por su importancia económica.  Y como pueden suponer, el Palacio tuvo que demolerse.

Para otros obstáculos que se interponían, las decisiones no fueron tan drásticas o complicadas, como la Batería 4, que funcionaba como “cuartel M. A. Hernández”, pero que sin importancia estratégica militar, y además propiedad del Estado, desapareció cubierta por el relleno al nivelar el terreno.

Algo más complicado fue quitarle el acceso al mar a las instalaciones del entonces “Balneario Municipal”, que conocemos como “Castillito”, entre las calles 10 y 12, y, por supuesto, al “Vedado Tennis Club”, que no solo perdió su privilegiada vista hacia la “playa”, sino que a partir de entonces ya tendrá que sufrir el constante tráfico, con su inevitable sonido de motores y bocinas de los automóviles.

Ambos lugares de distracción, tanto el privado como el público, durante años ocuparon sus respectivos terrenos, el “Vedado Tennis Club” se había inaugurado en 1902 y el Balneario Público en 1935, creando una playa artificial en donde había solo rocas y arrecifes. 

Y aunque no dispongo de referencias de cómo fueron realizados los acuerdos para intervenir en sus propiedades, imagino que todos ganarían “algo” en el negocio. Ya todos conocemos que “business are business”… antes y ahora.

Hasta 1958 no se completó este último tramo del Malecón, desde Paseo hasta el río y  también el túnel de la Bahía y el segundo túnel bajo el río Almendares, quedando de espalda al mar las pocas construcciones que ya existían, de lo que les comentaré en próximas publicaciones.

Todas y cada una de las diferentes prolongaciones llevaron implícito cambios en los proyectos, que terminaron siendo ese muro largo y amado por todos los que lo conocemos. “Avenida del Golfo”, “Avenida de la República”, “Avenida del General Antonio Maceo”… le llamen como le llamen para todos solo seguirá siendo el Malecón.

CUBA EN LA MEMORIA   28/05/2015

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Litoral de La Habana sin el Malecón

Primer tramo de El Malecón  fotografiado a principios del siglo XX

Balneario de uso público  en las pocetas

Al fondo el Palacio de Convenciones y Deportes, el cual  seria demolido pese a que había sido construido en 1944; la construcción de la  Ciudad Deportiva lo sustituiría. 



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