Videos: Pedro Corzo sobre La amenaza del Castrismo y sus invasiones secretas en América Latina. La verdad sobre la Carta de Fidel Castro a Celia Sánchez donde escribe sobre el bombardeo que destruyó la casa de Mario Sariol que le hizo, supuestamente, ver su destino verdadero
Wenceslao Cruz
- El diario Granma, en su edición del 5 de junio, lo comenta con ribetes de efemérides nacional. Se trata de la carta escrita por Fidel Castro y dirigida a Celia Sánchez en 1958. En ella confiesa que hará la guerra a los Estados Unidos, y que eso será su verdadero destino. Este es el tema resucitado por Granma cincuenta años y muchos desengaños después.Convertido en vengador revolucionario, Fidel Castro realizó su más cara fantasía política a costa de las aspiraciones y expectativas de varias generaciones de cubanos. Ciudadanos anónimos y no tan anónimos, a quienes no interesó nunca la guerra que libraría Fidel Castro contra los americanos, de todos modos, de una u otra forma se vieron involucrados en la misma.
La sangre que se derramó en esta cruzada personal embarró a más de un continente. La fiesta fue verdaderamente en grande, lo triste es que sus sucesores o su sucesor no se percatan de que todo acabó. Los encargados de manejar y administrar el castillo de naipes o el elefante blanco del
Comandante, no dan pie con bola para hacerlo con creatividad. Repiten el camino trillado por el anciano y terminado líder.

Al cabo de 50 años de la dichosa carta y más de cien días de gobierno del general Raúl, seguimos en la misma candanga del anti americanismo, pero sin una gotita de respaldo popular.
Ciertamente, eso del anti imperialismo, o para decirlo mejor del antiamericanismo, al menos en Cuba ya no tiene futuro. Ellos, con su infinita torpeza, lo hicieron abortar. El pueblo cubano adora a los americanos. Pero (y esto es un pero importante), los adora con el mismo amor con que los
pueblos libres de Europa del Este lo hacen. Una reacción típica de pueblos abusados por dictaduras totalitarias de izquierda.
La única razón para que el rotativo Granma resucite la carta, está en el afán del régimen por mantener la fricción con los Estados Unidos. Para ello elevan a categoría histórica una perreta cargada de resentimiento, intrascendente por demás. Pero existen otras razones. Estas se remiten al afán por privar a la oposición pacífica cubana de su aliado más poderoso y leal.
Si de imperialismos se trata, digamos que los yanquis no son los peores de la muestra mundial acumulada. Mucho más crueles y depravados fueron los imperialistas soviéticos. Los yanquis no han asesinado, hasta donde sé, a familias completas con perros y servidumbre incluidos. El ejército de USA no tiene en sus anales algo así como la masacre de Katrin, en Polonia. No pueden ser tan malos esos imperialistas yanquis, que ganan una guerra y regalan un Plan Marshall.
Por lo pronto, el gobierno del general Raúl se empeña en la estrategia rebasada de su hermano Fidel. Carece de imaginación para crear algo mejor. Los Estados Unidos es nuestro mercado natural. Es también el destino natural para todos nuestros exilios, y el país con el que más identificación ha existido y existe a nivel popular.
Los pocos anti imperialistas por convicción que quedan en Cuba en estado natural, rebasan las siete décadas. Por suerte se acaban, y no tienen relevo.
¡Que le vamos a hacer! Hasta el propio presidente lo sabe. Dicen que el general bebe whisky en lugar de vodka o ron. No es bobo. En Cuba se prefiere Chevrolet a Lada, el Canal 23, el 41 y el 51 a Cubavisión. A pesar de sus veleidades eslavas, el general fumaba, cuando lo hacía, cigarrillos de Virginia. Castro el mayor gustaba de las viejas películas del oeste.
Los cubanos, somos malos latinoamericanos. Con excepción del tango y la música brasilera, nada del Sur es bueno para Cuba, ni tan siquiera el petróleo de Venezuela. El de Texas es mejor. En fin, la guerra de la familia Castro es su guerra personal o quizás familiar. Que no nos obliguen a saber de algo que nadie quiere oír. Mucho menos un cuento sin importancia de hace cincuenta años, que todos queremos olvidar.
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Transcripción de la carta:
Sierra Maestra
Junio 5-58
Celia:
Al ver los cohetes que tiraron en casa de Mario, me he jurado que los americanos van a pagar bien caro lo que están haciendo. Cuando esta guerra se acabe, empezará para mi una guerra mucho más larga y grande: la guerra que voy a echar contra ellos. Me doy cuenta que ese va a ser mi destino verdadero.
Fidel
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Tomado de https://www.trabajadores.cu/
Carta de Fidel a Celia: Compromiso de su puño y letra
Por Alina Martínez Triay
4 junio, 2023
Las bombas de la aviación batistiana estremecieron el firme de Minas del Frío. La humildísima vivienda del campesino Mario Sariol estalló en pedazos. Él se encontraba en aquellos instantes en el secadero de café y al escuchar el estruendo se aterró pensando en la suerte de su esposa e hijos, pero afortunadamente estos habían encontrado refugio en el túnel de una vieja mina.
De entre los restos humeantes de su destruido hogar Mario recogió los pedazos de las bombas y se los llevó a Fidel. En ellos se alcanzaba a leer una inscripción: USAF (United States Air Force).
El criminal hecho, prueba irrefutable de la complicidad del Gobierno de Estados Unidos con el régimen tiránico de Fulgencio Batista, llenó de indignación al Jefe de la Revolución, quien se lo manifestó a Celia Sánchez en una carta en la que dejó plasmado su antimperialismo y la decisión de dedicar su vida al propósito de librar a su país de la órbita del imperio.
La misiva está fechada el 5 de junio de 1958 y expresa en una de sus partes (…) “Al ver los cohetes que tiraron en casa de Mario, me he jurado que los americanos van a pagar bien caro lo que están haciendo. Cuando esta guerra se acabe, empezará para mí una guerra mucho más larga y grande: la guerra que voy a echar contra ellos. Me doy cuenta que ese va a ser mi destino verdadero”.
Fue una batalla que libró consecuentemente desde el triunfo revolucionario, cuando promovió el rescate de las principales riquezas de la nación, hasta entonces en manos del ambicioso vecino del Norte, hasta el final de sus días, y en todos esos años les infundió a sus compatriotas la confianza en sus propias fuerzas para construir su presente y su porvenir, y la voluntad de no dejarse doblegar ante las presiones de todo tipo para impedirlo, por parte de su adversario histórico.
Facsímil de la carta enviada por Fidel a Celia.
De las primeras acciones de esa contienda, escribió en 1961: “La Revolución cubana tenía que chocar, necesariamente con el imperio poderoso. ¿Hay algún ingenuo en este mundo que se crea que se podía hacer una reforma agraria, privar de la tierra a las grandes compañías imperialistas sin chocar con el imperialismo? ¿Había algún ingenuo en este mundo que creyera que se podían nacionalizar los servicios públicos sin chocar con el imperialismo? ¿Había algún ingenuo que creyera que se podía aspirar a tener una economía independiente y una vida política independiente sin chocar con el imperialismo?”.
Echó esa guerra, larga y grande, que anticipó en su carta a Celia, apoyado por el pueblo, que bajo su liderazgo pudo sortear las más duras pruebas sin ceder un ápice en los principios.
La casa de Mario en ruinas se convirtió en todo un símbolo de la realidad que era preciso cambia
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La propaganda Castrista durante décadas planteó que las acciones de los gobiernos de EE.UU. fueron los que provocaron que Fdel Castro, y con ello la Revolución, se inclinara ideologicamente hacia el marxismo-leninismo y hacia el Sociaalismo o Comunismo y preseentaban a esa carta de Fidel Castro a Celia Sánchez Manduley del 5 ó 6 de junio de 1958 como el documento donde Fidel Castro se daba cuenta de su supuesto destino contra los EE.UU..
Fidel Castro dice no ser ni Comunista ni Marxista
Escribí la palabra supuestamente en el párrafo anterior, porque teniendo en cuenta que a partir de 1947 ya había empezado la mal llamada ¨Guerra Fría¨ y el hecho que el periodista Salvador Díaz Versón quién había ocupado el alto cargo militar de Jefe del Servicio de Inteligencia Militar durante todo el gobierno del Presidente Carlos Prío Socarrás, tenía en su poder los expedientes de la Liga Anticomunista donde estaban depositados muchos años de investigación sobre los comunistas en Cuba y fuera de Cuba. El expediente A-943 correspondía a Fidel Castro Ruz y en él se reflejaba que Fidel Castro había comenzado a trabajar para la Unión Soviética en 1943 y que en su reclutamiento y entrenamiento había desempeñado un importante papel un diplomático supuestamente llamado Gomer Bashirov, En el expediente también habían fotos y documentos que que evidenciaban su conexión con Moscú. Después del triunfo de la Revolución y concretamente tan cercano como el 23 de enero de 1959 se requisaron los archivos que estaban, si mal no recuerdo haber leido, en la casa de Salvador Díaz Versón en Cojimar. En ese expediente había una carta de Fidel Castro dirigida a Abelardo Adán en Praga que fue interceptada por Salvador Díaz Versón que decía: ¨ Nuestro amigo me dijo que me mantiene reservado para mayores esfuerzos y que no debo quemarme viajando ahora. Ellos tienen un plan en el cual yo seré el eje que se implementara muypronto. Es posible que entonces volvamos a vernos sin temor al imperialismo yanqui¨. La información de casi todo lo que está en este párrafo están en las páginas 777 y 778 del excelente libro (aunque no coincido en algunas interpretaciones que aparecen en él) titulado La Verdadera República de Cuba , del Dr.Andrés Cao Mendiguren.
Lo cual es compatible, en muy buena medida, con lo que el propio Fidel Castro dice en el siguiente video:
La ideología de Fidel Castro según sus probias palabras
Pero Carlos Marques Sterling expreaó:
“Fidel Castro nunca ha tenido ideología. Si hubiera realizado su revolución en la época de Hitler, se habría declarado nazista “.
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Nota del Bloguista del blog Baracutey Cubano
En la lucha contra el gobierno de Fulgencio Batista también entraron por la base Naval de Estados Unidos en Guantánamo armas para los revolucionarios que luchaban en contra de dicho gobierno aunque muy probablemente esas entregas no estuvieran aprobadas por las más altas esferas del gobierno de EE.UU.; las armas que entraron por esa base para el gobierno de Batista quizás tampoco hayan tenido la anterior aprobación y en todo caso fueron tan pocas que el gobierno tuvo que comprar las pésimas carabinas San Cristobal a Trujillo; comprarle los excelentes fusiles FAL y sus municiones a Bélgica y aviones de guerra, como el Sea Fury, a Gran Bretaña, aunque los fusiles FAL no llegaron a tiempo.
La casa de Mario Sariol y familia estaba situada en Minas del Frío desde mucho antes que las tropas del Ejército Rebelde construyeran en Minas del Frío la escuela de reclutas sin tener en cuenta o quizás teniendo muy en cuenta que podían usar como ¨escudos humanos¨ a los campesinos civiles que vivían en, o cerca, de ese entorno y a las víctimas civiles heridas o muertas como propaganda. No exagero, pues en Cuba después del supuesto triunfo revolucionario del 1 de enero de 1959durante ciertas maniobras militares se situaban armamamento y centros de mandos militares cerca de o en zonas densamente pobladas. He leido que durante la lucha en contra del gobierno de Fulgencio Batista era frecuente que al llegar la aviación del gobierno a bombardear la zona los combatiente rebeldes se acercaran a poblados o viviendas.
En 1978 el Instituto Cubano del Arte y de la Industria Cinematográfica (ICAIC) produjo el documental titulado La Casa de Mario; no lo he podido encontrar en YouTube.
Tomado de https://www.granma.cu
La histórica carta de Fidel a Celia
Conozca sobre pasajes de la guerrilla revolucionaria y Mario Sariol, un fiel colabrador que Fidel recordaba por su valía y entrega
Autor: Delfín Xiqués Cutiño | archivo@granma.cu
4 de junio de 2018
La primera vez que los rebeldes contactaron con Mario Sariol en Minas de Frio, lo hicieron portando algunos cascos y ropas del ejercito batistiano. Tenían que dar la impresión de que eran militares, por eso venían acompañados de un coronel, que era Fidel.
Les habían dicho que Mario era partidario de Batista. Aquel día Almeida fue el primero que llegó a su humilde bohío donde vivía con su esposa y sus hijos, y dijo: «Aquí es Comandante», entonces Fidel, que venía detrás, se presentó como coronel del ejército batistiano.
En su conversación con Mario le preguntó si podía preparar comida para no más de 20 personas. Aumentó la cifra para que el campesino creyera que era una numerosa tropa, aunque no la viera.
Mario le comenta a Fidel del mal comportamiento de los soldados así como de las acciones negativas que cometían en esa zona. Durante la conversación el Comandante en Jefe se dio cuenta de la sinceridad y nobleza de Mario y le revela quiénes eran en realidad y por qué luchaban.
Entonces ocurre algo inesperado. Le dicen a Fidel que se acercan unos soldados por tal dirección, y luego que por otra y se armó una tremenda confusión, por lo que él decide abandonar el lugar e internarse en el monte.
En realidad los supuestos soldados batistianos que merodeaban por allí eran los propios rebeldes disfrazados. De todas formas no regresaron a la casa de Mario ni pudieron comer el arroz con pollo que él les había cocinado. Por su parte el campesino con la cazuela en las manos, no pudo localizarlos, por muchas vueltas que dio.
Pocos días después Mario comenzó a cumplir delicadas y riesgosas misiones como colaborador de la guerrilla, orientadas por Fidel.
Cuando el ejército batistiano inició su ofensiva en la Sierra Maestra, con frecuencia la aviación ametrallaba la escuela de reclutas en Minas de Frío.
Durante una visita al Centro Vocacional para Maestros Sierra Maestra en Minas de Frio, el 17 de junio de 1962, Fidel recordaba:
(…) «Por aquellos días, naturalmente, esta escuela era visita diaria de los aviones, era visita diaria. A esa casa de Sariol no se sabe la cantidad de balas y de bombas que le tiraron. Suerte que esto había sido una mina, y por ahí había un túnel —que ustedes lo deben haber visto»
(…) «Y Sariol ni siquiera a la familia se llevó; se quedó aquí con su familia, durante todo aquello, aquí»-
El 4 de junio de 1958 un bombardeo sorprende a Mario en el secadero de café de su casa. Afortunadamente le da tiempo a refugiarse en unos muros de piedra que había junto al secadero».
Las explosiones de las bombas y de los cohetes eran ensordecedoras. Pasan los segundos como si fuesen horas. Siente una explosión muy cerca, en dirección a su bohío. Cuando terminó el bombardeo nada quedaba de su casa. Solo humeantes escombros, de donde recogió los fragmentos de un cohete para mostrárselos a Fidel. Sus familiares estaban a salvo, se habían refugiado en el viejo túnel de la mina.
En el libro Por todos los caminos de la Sierra. La Victoria Estratégica, Fidel relata:
(…) El 3 de junio fui hasta las Minas para revisar la situación allí, y estuve hasta la mañana siguiente, cuando emprendí el regreso a Mompié.
«Poco después de salir de aquel lugar, la aviación enemiga desató uno de los bombardeos y ametrallamientos más feroces padecido por Minas de Frío en toda la guerra. En particular, la casa de Mario Sariol, nuestro viejo y eficaz colaborador campesino residente en ese lugar, fue blanco de una lluvia de metralla, y hasta se dispararon contra ella varios cohetes de fabricación norteamericana.
La indignación que me produjo el brutal bombardeo, cuando conocí mayores detalles del hecho, y la confirmación del empleo por la aviación batistiana de cohetes recibidos de los Estados Unidos por la tiranía, a pesar del anunciado embargo del suministro de armamentos, fue lo que me motivó al día siguiente a escribirle a Celia, al final de un largo mensaje, el párrafo que luego ha sido tan citado:
«Al ver los cohetes que tiraron en casa de Mario, me he jurado que los [norte]americanos van a pagar bien caro lo que están haciendo. Cuando esta guerra se acabe, empezará para mí una guerra mucho más larga y grande: la guerra que voy a echar contra ellos. Me doy cuenta [de] que ése va a ser mi destino verdadero».
«El doblez de la política norteamericana hacia el régimen de Batista y hacia la Revolución quedaba en evidencia. En marzo, el gobierno de los Estados Unidos había anunciado la suspensión de todos los envíos de armas a la dictadura, en lo que se trataba de un primer paso en la maniobra destinada a distanciarse oficialmente de la tiranía, cuya permanencia en el poder ya comenzaba a resultar incómoda para algunos sectores en aquel país; al tiempo que se impulsaba la promoción de una salida alternativa a la crisis cubana que, de hecho, impidiese la toma del poder por la Revolución.
Sin embargo, las entregas de armas prosiguieron por otros canales, incluso a través de la base naval norteamericana en Guantánamo, sobre lo cual habíamos recibido informaciones de los compañeros del Movimiento en los Estados Unidos.
«El empleo de cohetes norteamericanos en el ataque a Minas de Frío no hacía más que confirmar mi criterio, basado, en definitiva, en la propia historia de Cuba y de las aspiraciones seculares de los Estados Unidos de ejercer su dominio sobre nuestro país, de que una revolución verdadera en Cuba era incompatible con los intereses norteamericanos.
La nota a Celia no era, por tanto, la expresión de una voluntad preconcebida de enfrentamiento, de la futura revolución en el poder a los Estados Unidos, sino la muy explicable reacción ante una política tan hipócrita y taimada, y la manifestación de una clara conciencia acerca de la inevitabilidad de ese enfrentamiento a partir del hecho evidente de que para nuestro vecino del Norte sería inaceptable la presencia en Cuba de un poder revolucionario con un programa de cabal liberación nacional».
Mario Sariol fue jefe del almacén central de los suministros para el Ejército Rebelde y de los campesinos de la zona. También cumplió misiones como mensajero de la Columna No.1. Falleció en la ciudad de Manzanillo donde residía, el 15 de septiembre del 2002.
Fragmentos de tomados de:
- Discurso pronunciado en el Centro Vocacional para Maestros Sierra Maestra en Minas de Frio, el 17 de junio de 1962.
- Por todos los caminos de la Sierra. La victoria estratégica.
- Fidel Castro, pag. 77, 78,79
- El hombre de los suministros, por Katiuska Blanco, Granma, 7 de junio de 1996.
Etiquetas: amenaza, América Latina, aviación, Carta de Fidel Castro a Celia Sánche, castristas, cuba, Dominicana, El Salvador, haití, injeremcia, invasiones, Mario Sariol, militares, Nicaragua, Panamá, subversión, verdad












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