lunes, enero 23, 2006

BOLIVIA VIVIO UN CAMBIO HISTORICO CON ASUNCION DE EVO MORALES

Bolivia vivió un cambio histórico con asunción de Evo Morales

CARLOS VALDEZ
Associated Press
LA PAZ - Bolivia dio un giro radical en su vida política el domingo, cuando un indígena fue posesionado como presidente por primera vez en más de 180 años, secundado por un vicepresidente blanco.
Evo Morales se convirtió en el presidente número 69 en la historia boliviana, los anteriores provenían de las minorías blanca y mestiza, en un país cuya mayoría es indígena. Estos últimos tan solo tuvieron derecho a voto en 1952.
La avanzada indígena dio un paso importante hace 14 años, cuando Gonzalo Sánchez de Lozada, un acaudalado empresario representante de la elite blanco-mestiza y educado en Estados Unidos, ganó las elecciones de 1993, acompañado como vicepresidente por el aymara Víctor Hugo Cárdenas. Era la primera vez que un indígena alcanzaba ese sitial.
Entonces el mundo hispano celebraba los 500 años del descubrimiento de América por los primeros colonizadores españoles y el tema indígena se había puesto en vigencia en el discurso político latinoamericano.
Pero Cárdenas, un pedagogo y profesor universitario, tuvo escaso protagonismo, entre otras cosas porque en Bolivia el vicepresidente era considerado como la "quinta rueda del carro", ya que su influencia en el Ejecutivo y el Legislativo era limitada.
Ahora Morales tiene el reto de cambiar esa historia de "exclusión" y ha dicho que lo hará sin marginar a las minorías. "Los indígenas no somos excluyentes, sino incluyentes".
Es más, agradeció el que un grupo de profesionales e intelectuales de la clase media se sumará a su proyecto político para "cambiar" las cosas desde una revolución indigenista.
Alvaro García Linera, un intelectual y ex guerrillero que estuvo cinco años en la cárcel durante los años 80 por organizar un grupo urbano subversivo, tiene ahora el desafío de romper la tradición "decorativa" de los vicepresidentes.
El profesor universitario García Linera, procede de una familia de origen europeo, afincada en Cochabamba, al centro del país.
Alto, de postura elegante, el vicepresidente, de 43 años, sostiene que desde los 17 años, cuando fue testigo de un bloqueo carretero campesino, entendió que las mayorías indígenas deberían "asumir el poder" y conducir las riendas del país.