miércoles, mayo 16, 2007

CENSURA IMPUESTA A LA REVISTA VITRAL POR EL NUEVO OBISPO JORGE ENRIQUE SERPA

Censura Impuesta a la “Revista Vitral” por el Obispo Serpa


Por Jorge R Porta
La censura del obispo Jorge Serpa sobre la revista Vitral es legítima. Más aun, hace siglos que los obispos lícitamente censuran lo que se publique en sus diócesis. Pero la forma empleada por el recién instaurado obispo pinareño es ilegítima. La tardanza del obispo Serpa en educar a los fieles de la diócesis acerca de los cambios de las estructuras pastorales ya lo evidencia suficientemente.

La censura misma es problemática en su redacción. Obviamente, la verdad de lo que acaece en Cuba es contraria al mensaje del Evangelio y es difícil comprender como puede ser descrita sin expresiones contestatarias aunque ciertamente el lenguaje agresivo pudiese ser evitado. Lo que el obispo está pidiendo en su censura es que no se denuncie lo que merece serlo.

Ya advirtió Karl Rahner, en su librito “Lo Dinámico en la Iglesia”, que el celo excesivo en el ejercicio de la autoridad eclesiástica (probando la legitimidad del carisma), o el desconocimiento de la misma, pudiese corromper la necesaria y natural tensión entre ambos, carisma y autoridad. En el primer caso el resultado sería la asfixia del carisma y en el segundo la herejía. En el caso de Vitral, sin dudas, no se trata de lo segundo.

En sus Constituciones, Santa Teresa de Ávila, prescribió que las prioras procediesen de modo que fuesen amadas para ser obedecidas. Jesucristo no hizo otra cosa en su vida. El Obispo Serpa debiera imitarlo. El gobierno tiránico cubano es ilegítimo y procede autocráticamente. La legítima jerarquía católica cubana, oprimida por el mismo, no puede identificarse con su opresor. En Cuba esta cuestión del prestigio de la autoridad es aun más apremiante porque, sobre todo los obispos, han vivido demasiado tiempo en condiciones materiales muy diferentes de las del pueblo.

En su Comunicado el Obispo reprochó explícitamente, la irrespetuosidad de la Redacción de la Revista para con los lectores, y veladamente les acusó de deshonestidad. Es la primera vez en 13 años que un miembro de la jerarquía católica se suma públicamente a la hostilidad del gobierno contra una publicación católica.

No es raro que el gobierno castrista haya acusado consistentemente de deshonestidad a la Revista Vitral. Ésta ha sido una dolorosa espina clavada en su costado hasta que el obispo Serpa la extrajo. Si el Obispo pinareño hubiese demandado explicaciones a la Redacción de la Revista la hubiese obtenido sin tardanzas. Nunca temieron decir la verdad al gobierno ¿qué podrían temer del obispo o de los lectores de la Revista Vitral? Siempre fueron incuestionablemente fieles a la Iglesia a lo largo de sus 13 años de tenaz esfuerzo. La ropa sucia siempre se ha lavado mejor en casa. El Obispo no debió cuestionar públicamente la honestidad de esta reconocida publicación diocesana, porque ésta no lo merece y porque personalmente conoce la hostilidad que la Iglesia en Cuba sufre.

( Monseñor Jorge Enrique Serpa )

La Iglesia pinareña ha sido tan fiel a su Fe Católica y tan solidaria del pueblo cubano como la que más, pero nunca había tenido la visibilidad, incluso internacional, que ahora tiene y que debe a la Revista Vitral en gran medida. Aunque fuese ese su único mérito, el Obispo Serpa debió demostrar benevolencia y respeto mínimos para con el equipo de publicación de la revista. La caridad comienza por casa y si no la demuestra él ¿quién la tendrá?

¿Qué ha pasado con el “No Tengáis Miedo” que Juan Pablo II dirigió a todos? Quizá se equivocó Juan Pablo II al designar al Ing. Dagoberto Valdés Hernández miembro de su Pontificio Consejo de Justicia y Paz. ¿No apoyó dicho nombramiento el servicio profético de estos seglares que producían la revista Vitral patrocinados por el antiguo obispo José Siro González Bacallao? ¿Qué ha cambiado en la Iglesia Católica en Cuba?

( Monseñor José Siro González Bacallao y Monseñor Pedro Claro Meurice Estiú )

Muchos católicos huimos de Cuba para salvar nuestros pellejos ayudados por la jerarquía eclesiástica cubana. Ahora corta las alas a estos católicos que, bajo el terror castrista y la hostilidad (aun la de algunos clérigos diocesanos,) quieren sobrevivir para testificar proféticamente su catolicidad, habiendo merecido ya amplio reconocimiento nacional e internacional. ¿Qué ha ocurrido en la jerarquía de la Iglesia Católica en Cuba?

***********
Décimas de la bienvenida de José Siro a Jorge E. Serpa

Escucha, hermano querido, escucha con atención,
esta breve explicación, de aqueste Obispo guajiro.

En mi primera visita
al Santo Padre de Roma,
sin perder punto ni coma
escuchó todas mis cuitas
con paternal sonrisita.
Yo le expresé con afán
los temores que me dan
toda mi preocupación
ÉI dijo con compasión
“cuide cola del caimán”.

Yo la cuidé con esmero
durante un período largo;
esta mañana te encargo
“seas un guardián certero
de ovejas y de corderos”.
A los lobos no les temas,
recuerda siempre aquel lema
de nuestro pastor eterno
“que las puertas del infierno
no prevalecen contra Ella”.

Te entrego este pectoral,
signo sagrado precioso,
como legado valioso,
como distintivo real
en tu labor pastoral.
De una cadena preciosa
y de una historia azarosa
serás séptimo testigo.
El Señor irá contigo
y esta Asamblea gozosa.