martes, agosto 07, 2007

¿ DÓNDE ESTÁN LOS NUEVOS CUBANOS ?

Nota del Blogguista


Al generalizar siempre se es injusto aunque se acierte en la mayoría de los casos. Tengo 58 años y cuando triunfó la Revolución el 1ro. de enero de 1959 tenía la edad de Fidelito, el hijo de Fidel: 9 años. Solamente llevo poco más de dos años en el exilio y este blog diario digital anticastrista y antitotalitario, valga la redundancia, cumplió los dos años a finales del mes pasado.

Desde 1960 tengo familiares en el exilio ¨histórico ¨ y son numerosas las amistades que me precedieron en este casi medio siglo de tiranía, pero son muy contados los que se han mantenido activo en su compromiso con la patria mediante reales y verdaderas, no cuentos !, tareas y acciones. Ya lo dice ese refrán: No están todos los que son ni son todos los que están.
Yo estoy aquí, aunque Gloria no me vea, y eso me basta !
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¿Dónde están los nuevos cubanos?

Por GLORIA LEAL

¿Por qué atacar al exilio histórico enquistado en sueños del pasado y su nostalgia? ¿Por qué seguir la guerra contra esa generación que ya se acaba y por tanto ya no podrá colaborar en el futuro renacimento de Cuba? ¿Por qué seguir criticando los métodos antiguos? ¿De qué sirve? ¿Para qué gastar dinamita en Mozambique? ¿Dónde están los métodos nuevos? ¿Las ideas nuevas? ¿Los nuevos ideales? ¿Las propuestas refrescantes que puedan llevarse a cabo para modificar las condiciones no sólo futuras, sino actuales, de la isla perdida en agonías, desgastes, repuestos y repeticiones?

¿Dónde están las nuevas generaciones de cubanos criados o nacidos durante la revolución que podrían ser los que aportaran las herramientas para combatir el régimen con las armas que les fueron enseñadas durante esa misma revolución que vivieron, bebieron, estudiaron durante 10, 20, 30, 40, 50 años? ¿Dónde están esas dos generaciones que conocieron el monstruo por dentro y que pudieran presentar las soluciones usando los métodos y las artimañas, manipulaciones y engranajes aprendidos con tantos años de escuela vital? ¿Dónde están los profesionales, los estudiosos, investigadores, científicos, economistas, políticos, ingenieros, agrónomos, técnicos, cibernautas jóvenes que puedan inyectar savia a la tierra, al urbanismo, a la industria, a los laboratorios? ¿Dónde están todas esas generaciones que estudiaron en Rusia, en Checoslovaquia, en Hungría, en Suecia, en Alemania del Este, que puedan ayudar en crear un país productor, agricultor, económicamente funcional, pragmático, progresista? ¿Por qué no se les oye? ¿Por qué no combaten ellos con sus nuevas armas, con su nueva retórica la vieja retórica de sus viejos maestros, de su viejos amos?

¡Qué lucha tan fútil y estéril la de un columnista que se dedica a fustigar al exilio histórico semana tras semana, que sigue malgastando pólvora en causas viciadas! ¡Qué saña malhabida, malcriada es ésa? ¡Qué desperdicio de balas tan inútil!

¡Vengan las ideas nuevas, las sugerencias, los planes de reconstrucción, las recomendaciones de los 500 mil cubanos que salieron después del 80 en busca de oportunidades para poner en práctica lo que saben! ¿Dónde está la generación del Mariel, que salió en busca de libertad para poder ejercer sus conocimientos? ¿Dónde esos 120 mil cubanos que nacieron y se criaron bajo el castrismo? ¿Dónde están sus voces, sus ideas regeneradoras, constructoras, inspiradoras? ¿Por qué no forman grupos contra el castrismo, por qué no representan la causa cubana en Washington? ¿En la ONU, en Ginebra?¿Por qué tienen que ser siempre los mismos viejos del exilio temprano que tanto critican los edmundos y los alejandros los que dan la cara, la lucha y las opiniones en la radio, en la televisión? ¿Por qué no se oye al resto?

¿Dónde está la generación de Guantánamo, los balseros del 93, los 120 mil que salieron y otros tantos que llevaron a la base naval y que fueron saliendo de allí poco a poco hasta llegar aquí?

¿Dónde están los que llegaron con visas de lotería? A razón de 20 mil al año ya deben sumar otros tantos miles y por ahí siga sumando... los que cruzan a pie o en guagua la frontera de México y Canadá, los que llegan de Madrid, Italia, Perú, Caracas, Bogotá que se van quedando... los atletas... que se quedan en Río, en Puerto Rico, en Venezuela, en España? ¿Dónde están sus voces clamando por la libertad de los once millones que quedan en Cuba, sus familiares y amigos que sufren miseria? ¿O es que se olvidan de todos cuando se les llena la panza, el bolsillo y la boca para gritar lo bien que les va y consiguen aplacar su conciencia con los pesos que les mandan para que sigan sobreviviendo sin esperanza?

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