jueves, diciembre 11, 2008

UN PARQUE ENTRE REJAS

Un parque entre rejas


Por Luis Cino

LA HABANA, Cuba, diciembre (www.cubanet.org) - El parque Maceo está entre rejas. Hace algún tiempo lo cercaron, le pusieron puertas y apostaron guardias con uniforme.

Al Titán no le hubiera gustado mirar la ciudad tras una cerca. Sospecho que, por ser de bronce, hubiera preferido seguir sin guardias ni rejas, al alcance de la gente de Centro Habana. De cierto modo, al menos por el color de la piel de la mayoría y por lo mucho que todos resisten a diario, ellos también son de bronce.

Vecino del parque, el hospital Hermanos Ameijeiras, aplastante y severo, recuerda las construcciones soviéticas de la era estalinista. Desde que cercaron la estatua ecuestre que mira al mar, el parque también empieza a tener cierto parecido con algún monumento estalinista. Demasiado distante y frío para nuestro gusto. Ni siquiera el mar a sus espaldas atenúa el enclaustramiento. Desentona con la pachanga habanera, que no por desesperanzada, triste y vigilada, deja de ser, hasta donde puede y se lo permiten, libre.

Nadie sabe qué motivos hubo para que encerraran la estatua del General Antonio. ¿Para que sirva de escenario seguro al panegírico del 7 de diciembre de algún peje grande que no tuvo que molestarse en ir al Cacahual?

¿Por qué limitar los contornos de los próceres de la Patria al metal y el mármol de los monumentos? ¿Acaso para manipular mejor la historia y evitar que se agoten los temas para los discursos?

¿Por qué un parque cercado? Que alguien me explique para qué sirve un parque donde no se puede jugar pelota, pasear a los perros, montar bicicleta, empinar papalotes o besarse y apretar de noche en los bancos.

Puede que el Titán envidie la suerte de su subalterno, el general Quintín Banderas. A unos cientos de metros, barrio de Cayo Hueso adentro, en el Parque Trillo, tiene su estatua sin rejas. A veces hay trabajos de santería a su alrededor, botellas de ron vacías, trapicheos, riñas y palabrotas. Quintín Banderas, como haría Maceo, no lo toma como ofensas. Los generales mambises, que entienden bien a los cubanos, saben que los aseres de Centro Habana no son los verdaderos culpables de sus faltas. En todo caso, las rejas y los guardias son peores.
luicino2004@yahoo.com