sábado, febrero 20, 2010

CUBA: LOS PACTOS DE CABALLEROS CON LA SEGURIDAD DEL ESTADO DE LOS CASTRO

Tomado de http://www.primaveradigital.org


LOS PACTOS DE CABALLEROS



Por José Antonio Fornaris
Periodista independiente.
fornarisjo@yahoo.com


Managua, La Habana, 18 de febrero de 2010, (PD) Aunque no se quiera, en Cuba las singularidades están por doquier.

Se acepta que la doble moral es lo regular. Y ese es un asunto de gran trascendencia, porque tener una sola moral es una gran responsabilidad. Si se tienen dos, la carga es aplastante. Pero se logra sobrevivir, resulta evidente, porque no se tiene en cuenta ninguna.

Los trabajadores están en el poder, pero ninguno de los que manda ha sido obrero nunca.

El pueblo es dueño de todo, pero salvo muy contadas excepciones, todos los ciudadanos son muy pobres.

Hay democracia, pero sólo es permitido un partido político. Hay elecciones, pero siempre están los mismos en el poder.

Y se hacen pactos de caballeros, sin caballeros.

La primera vez que oí hablar de uno de esos pactos en esta época de tan poca hidalguía en Cuba, fue en el año 2000. Un amigo que dirigía un grupo disidente contó que se reunió con un oficial de la Seguridad del Estado en una habitación de un hotel en La Habana Vieja -esa habitación debe tener todo tipo de técnica para espiar- y había aceptado hacer un pacto de caballeros con la Policía Política.

( Edificios de las jefaturas del MININT )

No indagué en que había consistido el “pacto”, pero le pregunté como era posible hacer un acuerdo de caballeros sin caballeros. Fue fácil percatarse de que mi amigo tampoco lo era.

Tiempo después se fue para Miami. Pero antes tuvo muchos problemas dentro de su grupo. Hasta trató, sin éxito, de disolver la organización que presidía.

En el 2004, un ex colega que se iba a residir a Francia (se había casado con una francesa), me invitó a un almuerzo de despedida en el Barrio Chino. Y también este había realizado un pacto de caballeros con la Seguridad del Estado.

Un oficial de esa Policía Política, que se hacía llamar Jesusito, se ufanó en cierta ocasión en asegurar que ellos (la S.E), habían ayudado a salir del país una cantidad de gente que no cabría ni en el Capitolio.

Creer eso no tendría sentido, porque en la agenda de esa gente la verdad y la ética no ocupan mucho espacio. Pero es cierto que utilizan la “tarjeta blanca” para tratar de quebrar voluntades o anotarse puntos al dañar principios.

Lógico, cuando el “pacto” no se acepta, pueden llegar represalias. Pero esas están vigentes siempre de todas formas.

Lo mismo chantajean (quizás también con la Tarjeta Blanca) para que se diga o se escriba en una página digital que alguien de la oposición es de la Seguridad del Estado, que le dan la orden a algunos de los cubanos de los que laboran en las sedes diplomáticas para que asegure que un periodista independiente utiliza la facilidad otorgada de tener acceso a Internet para entrar a páginas pornográficas para que ese servicio le sea retirado y al mismo tiempo atacar su honra.

Pero eso es preferible a que un día llamen a la puerta de tu casa en Madrid, Miami o cualquier otra ciudad del mundo para decirte que el “pacto” continúa. O tener en el morral de tu conciencia, que nunca puedes desocupar por mucho que lo intentes, una carga tan apestosa.

fornarisjo@yahoo.com